![]() |
|
Prestamos Playeros
Los inmuebles recreacionales que hoy se ofrecen en Margarita, Puerto La Cruz o la zona aledaña al Parque Morrocoy parecieran convertirse en un indicador positivo para el mercado de vivienda secundaria. |
"La reactivación ocurre porque se abrió el financiamiento bancario, y no tanto por mejoras en el poder adquisitivo", afirma Ricardo Rodríguez, promotor y productor del programa Inmuebles TV. "La cartera hipotecaria tanto de las entidades de ahorro como de bancos, como el Mercantil y Banesco, por ejemplo, incluyen préstamos para viviendas recreacionales con plazos hasta de 15 años", añade. Adicionalmente, las mismas inmobiliarias desarrollan sus propios planes de financiamiento. Para los futuros propietarios la ventaja si tienen el capital es que pueden establecer un cronograma de desembolsos mediante mensualidades que estiman la inflación, pero no incrementos originados por la demanda, como sí ocurre con las viviendas principales. "Existe un excedente de oferta porque el mercado secundario sobrepasa al primario, y se venden varios proyectos que se comenzaron antes de los años de contracción y se siguieron durante ese lapso", indica Francisco Neri, de la promotora Betenca. "Este mercado garantiza que los precios no varían con la velocidad que muestran las viviendas principales", argumenta. Las empresas consultadas por DINERO apuntan que los incrementos de los precios ocurren por las alzas en los costos de los insumos de construcción, razón por la cual los promotores deben recortar su margen para no quedar fuera de competencia. No obstante, existen tres excepciones: litoral central, Puerto La Cruz y, en menor medida, Margarita. Los dos primeros porque compiten en el mercado de vivienda principal, como ocurre con los edificios de Caraballeda o Catia La Mar, que aprovechan el déficit habitacional de Caracas; o los desarrollos de Lecherías y El Morro, que sacan ventaja debido al emplazamiento de compañías vinculadas con la apertura petrolera. El tercer caso es Margarita, cuya oferta no sólo se orienta a temporadistas de Caracas, sino que ahora se extiende al público cautivo de alto o mediano poder adquisitivo que vive en la isla o en el oriente del país; y extranjeros no residentes aparentemente atraídos por la idea de tener una residencia vacacional como ocurre en otras islas del Caribe. Esta situación coloca por debajo la oferta en los ejes Higuerote-Río Chico y Tucacas-Chichiriviche, donde aún se pueden adquirir viviendas entre 12 y 15 millones de bolívares, y se promocionan fundamentalmente en sus mercados naturales: Caracas en el caso del litoral mirandino; Barquisimeto y Valencia para la costa falconiana. Como opción a Puerto La Cruz existen construcciones en Puerto
Píritu, pero hay indicios que ubican esa zona en el mercado de vivienda
principal por su proximidad a complejos petroleros. |