Industrias Ventane

Creciendo a pesar de la inflación

 

La mayor empresa distribuidora de gas del país, aprendió a convivir con los controles y la inflación. Se considera exitosa a pesar de todas sus vicisitudes y, para ello, muestra cómo la buena gerencia sabe resolver los problemas y convertirlos en triunfos.

 

 

Cualquiera que pase por Venezuela difícilmente comprenderá que siendo éste un país petrolero, tenga una empresa distribuidora de gas natural para consumo industrial y domiciliario que haya arrojado pérdidas en 1996. Claro está, como podría imaginárselo un buen gerente, son cuestiones de la inflación, y así lo explica Francisco Estrada, presidente de Industrias Ventane, S.A., que para mayores detalles es el holding que maneja la gran red nacional de gas envasado, Vengas; además de otras industrias y servicios relacionados.

"El pasado mes de junio ­explica Estrada a sus accionistas­ recibimos del gobierno un aumento de nuestros márgenes equivalente a 60 por ciento. Sin embargo, todavía estamos por debajo de la inflación, ya que no hemos podido lograr en este gobierno, ni con los anteriores, un ajuste gradual en los precios según el índice de inflación. Por esta razón, nuestros resultados ajustados por inflación se tradujeron en una pérdida".

 

La realidad inflacionaria

En efecto, Ventane arrojó una pequeña pérdida contable de casi 327 millones de bolívares en 1996 en sus balances expresados al valor del bolívar el 31 de diciembre de 1996. Pero en términos históricos, las cifras son otras: Ventane mostraba una utilidad neta de casi 7 mil 590 millones de bolívares, sobre ventas de 21 mil 573 millones; es decir, 35 por ciento de margen, asunto que le daba otro cariz a la intención de invertir en este papel.

Por eso ­y por otras cosas­, una empresa que apenas se conocía hace unos años está en la lista de acciones de la Bolsa de Valores de Caracas, y luce un precio de 300 bolívares al cierre de mayo de 1997, cuando a comienzos de 1996 merodeaba 115 bolívares. No hay duda de qué papel se mantiene firme por diversas razones, a pesar de ser una de las víctimas del régimen de controles de precio que se mantiene en el país para algunas de sus actividades. O como diría un inversionista al referirse a Ventane: ¿Qué sería de esta acción si Digas pudiera vender su gas a precios libres? Claro está, la otra pregunta concomitante es: ¿Algún día dejarán que las empresas distribuidoras y envasadoras de gas fijen libremente sus precios? Ante estas interrogantes muchos prefieren callar. Aunque el Congreso debate ya la nueva Ley de Comercialización de Hidrocarburos, para generar competencia interna en materia de gasolina, la perspectiva de que el gas sea un recurso social de las políticas de subsidios y controles enturbia un tanto el panorama de este tipo de negocio.

Bajo estas circunstancias, se pone todavía más de manifiesto la importancia de una buena gestión, la utilización de modernas tecnologías y, finalmente, una clara diversificación, para sacar adelante una empresa, al punto de que sea estimada por el mercado de valores, como lo es Ventane.

Eso sí, es una verdadera lástima que una empresa se vea obligada a rendir cuentas con cifras ajustadas por inflación, sin que pueda a su vez ajustar sus precios al menos en la misma proporción, aun cuando la pérdida por acción de 1996 haya sido apenas uno por ciento del valor de las mismas en el mercado. Una pérdida realizada por tenencia de propiedades, plantas y equipos en los estados financieros de 1996, y que alcanzó 2 mil 703 millones de bolívares, resulta casi compensada totalmente por 2 mil 246 millones de ganancias en cambio. Sin embargo, 3 mil 408 millones, el resultado por exposición a la inflación, castiga las cifras y las coloca en rojo (véase recuadro anexo).

 

Un conglomerado de liquidez

El grupo de empresas que reúne Industrias Ventane incluye cuatro distribuidoras Vengas, pero alcanza toda una gama de servicios y plantas fabricantes de insumos relacionados con este servicio: Transporte Mil Ruedas, Servicios Vengas, Servicios Consolidados Ventane, Industrias Larcada y la firma Duck Lake International AVV en Aruba. Aunque suene muy criollo, el capital social de la corporación es mayoritariamente propiedad de la firma V. Holding Industries, que posee 92 por ciento de las acciones, siendo el restante 8 por ciento el que se negocia en la Bolsa.

Eso implica que existen 22 millones de acciones en circulación en el mercado de capitales, quedando las restantes 253 millones en manos de su principal inversionista.

Ante su situación patrimonial, Ventane tiene acciones que valen 175,84 bolívares cada una en libros, y se negocian, como se dijo anteriormente, en 300 bolívares cada una. Se trata, pues, de un papel que se sustenta sobre la base de 48 mil 357 millones de bolívares, y que presenta un pasivo envidiable de 4 mil 906 millones; es decir, literalmente hablando, 10 por ciento de sus propiedades. Pero su gran indicador ­y así lo reconocen sus administradores­ es la fortaleza de su posición en efectivo.

Su activo circulante es de 13 mil 470 millones de bolívares; o sea, 25 por ciento de su activo total, con lo que su gestión de tesorería se convierte en factor clave para la obtención de ingresos adicionales.

Esta perspectiva se aprecia mejor al considerar el cambio acaecido en los niveles de efectivo y sus equivalentes entre 1995 y 1996. La liquidez en caja y bancos pasó de 823 millones a un mil 575 millones al cierre de 1996. A ello se agregan las llamadas inversiones temporales, que son colocaciones con un máximo de 90 días, y que pasaron de un mil 998 millones al cierre de 1995 a la considerable suma de 3 mil 718 millones un año después. Los valores de este nivel de liquidez, más la gestión cambiaria, permitieron a Ventane mostrar en su renglón de "otros ingresos" ­esta vez en bolívares históricos­ casi 3 mil millones de bolívares en ingresos durante 1996.

Que Ventane sea un papel discreto, y que el mismo represente ­junto a la Electricidad de Caracas­ uno de los que están sometidos a la injerencia gubernamental, no por ello significa que tiene espacios limitados en una cartera bien diversificada. Claro está, los vendavales de la política pueden afectar esta empresa, y de manera muy significativa. Pero la solidez la buscan los gerentes en otras variables y la mejor prueba de que ello es así es que Ventane está en el mercado con un precio por encima de su valor en libros y disfrutando de un alza equivalente a la marcha general del mercado. Es cuestión de no quitarle el ojo a este papel.

 

Cómo perder en inflación

El término más usado en estos balances es, según los principios contables generalmente aceptados, al que ahora se le agrega lo establecido en la Declaración de Principios de Contabilidad N° 10 y sus boletines de actualización.

Así, la pérdida realizada por tenencia de propiedades, plantas y equipos, durante el ejercicio, representa la diferencia entre el gasto de depreciación calculado sobre la base de los costos de reposición y el mismo cálculo basado en esta ocasión sobre los cambios en el nivel general de precios o variación del Indice de Precios al Consumidor. Así, hay una elocuente nota en los estados financieros que reza textualmente así: Todos los activos, pasivos, las cuentas de patrimonio y los montos de los estados de ganancias y pérdidas, no monetarios, excepto los valores de las propiedades, plantas y equipos, han sido ajustados por los cambios en el nivel general de precios y expresados en bolívares constantes para reflejar los cambios en el poder adquisitivo del bolívar, desde la fecha en que son adquiridos o incurridos, hasta la fecha de cierre de cada año. (...) Los resultados por exposición a la inflación incluidos en los estados consolidados de ganancias y pérdidas reflejan los efectos de la inflación en Venezuela sobre los pasivos monetarios poseídos por la compañía durante cada año neto de la pérdida resultante de los efectos de la inflación sobre sus activos monetarios.

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