Vencemos

La cementera más competente del mundo

 

La asociación de Vencemos con la mexicana Cemex ha permitido a esta empresa una importante reducción de costos, mejoras tecnológicas en la producción y calidad, y un aumento sustancial de sus exportaciones, especialmente en su estrategia de penetración en el noreste brasileño

 

Después de años de tradición de producción y comercialización de cemento y concreto premezclado, lo menos que se podía esperar de la Corporación Venezolana de Cemento (SAICA) era que se aferrara a su prestigio y fortaleza, combatiendo sus debilidades y aprovechando en lo que fuera necesario los cambios ambientales. La jugada fue una alianza con Cemex, la empresa mexicana que le dio el envión necesario para superar los difíciles momentos que debió confrontar la empresa.

Es así como se comprende el salto de su utilidad bruta que, a valores constantes de 1996, sobrepasó los 32 mil millones de bolívares en ese año, poniéndose de nuevo en cifras negras, después de un año como 1994, caracterizado por un nivel de pérdidas que si bien no fue sobresaliente, condujo a preocupaciones del mercado financiero local.

Hoy, el papel ha tomado un nuevo vuelo. Muchos factores influyen en su fortalecimiento. Quizá el más destacado es el de las perspectivas exportadoras, pero sobre todo en lo que Francisco Garza ­hasta hace poco su presidente­ calificaba como la racionalización de los gastos de operación, lo que le habría permitido a la empresa incrementar su utilidad en operación por el orden de 5 por ciento con respecto a 1995. Tales valores fueron, a mediados del año 1996, de 26 mil 210 millones de bolívares.

 

Golpes de mala suerte

A Vencemos le tocó mal tiempo. Las decisiones de inversión se dieron en un clima de franca incertidumbre, donde mucho tuvo que ver la crisis bancaria de 1994 y los demás factores que hicieron de ese uno de los peores años para esa organización. Las decisiones de ese año apuntalaron el futuro de Vencemos, sobre todo el ambicioso programa de inversión en infraestructura tecnológica, que incluyó optimización de comunicaciones, racionalización y automatización de los procesos administrativos y programas de conservación ambiental.

Además, en esa misma fecha Vencemos anunció que desincorporaría todos los negocios y activos que no estuviesen destinados a la producción y comercialización de cemento y concreto.

La estrategia, por supuesto, se fundamentó en la fortaleza estratégica de sus mercados de exportación en los Estados Unidos, Suramérica y, sobre todo, en el Caribe. De no haber sido así, la contracción de la demanda nacional ­que persiste todavía­ hubiese causado serios daños patrimoniales a la empresa.

Eso echó las bases para la nueva línea de acción de Vencemos, la misma que lo trajo a las cifras exitosas antes mencionadas.

El resultado de 1995 fue cualitativamente importante: Vencemos podía anunciar a sus accionistas de 17 mil 400 millones de bolívares, al tiempo que se enorgullecía de haber establecido récords de producción, ventas, transporte y exportaciones, a pesar de la severa contracción de la industria de la construcción en el país de 11,4 por ciento. Vencemos, no obstante, produjo 4 mil 232 millones de toneladas, equivalente a 14 por ciento por encima del año 1994. Sus exportaciones se ampliaron 30,7 por ciento en ese mismo año, para darle un ingreso en divisas de 76 millones de dólares en medio de un sistema de control de cambio donde era imperioso disponer de éstas para poder seguir operando en un mercado de restricciones.

En 1996, los resultados comenzaron a ser más constantes: en el primer semestre, Vencemos lleva producidas 2 mil 142 millones de toneladas, lo que ­llevado a términos anualizados­ sería ligeramente superior a la marca de 1995. Las ventas consolidadas alcanzaron 66 mil 620 millones, lo que representa un atractivo incremento de 13 por ciento con respecto a 1995, consecuencia sobre todo de la liberación de la tasa de cambio sobre los precios de exportación y, por supuesto, a un mayor volumen de cemento y clinker exportado durante ese período.

 

Mejores costos

Vencemos pone mucho énfasis en el esfuerzo realizado a partir de la asociación con Cemex para racionalizar los gastos de operación. Según sus informes, la utilidad en operación ha resultado incrementada en 5 por ciento con respecto al segundo trimestre de 1995. No obstante ello, la empresa sigue anunciando continuar la política de mejora constante en los procesos productivos y administrativos. Así, en el primer semestre de 1996 se anunció la inversión de poco más de 8 mil millones de bolívares provenientes de su flujo de efectivo, así como una emisión de eurobonos por 20 millones de dólares a dos años y con un atractivo cupón de 9,25 por ciento anual.

Esto, por supuesto, para Vencemos implica un incremento importante de su pasivo circulante contra una reducción considerable de su endeudamiento a largo plazo. El primero saltó de 42 a 96 mil millones de bolívares, mientras las deudas más allá de los cinco años descendieron de 57 a 39 mil millones de bolívares. Este es un resultado lógico de una evolución financiera favorable, donde el flujo de efectivo, en el primer semestre de 1996, resultó incrementado en 5 mil 595 millones de bolívares.

La gestión financiera lleva, además, a ciertos cambios importantes: la comparación entre 1995 y 1996 revela que Vencemos redujo dramáticamente sus cuentas por cobrar y otros activos de casi 50 a 24 mil millones. Con ello, su activo circulante se redujo en 12 mil millones, mientras las inversiones ganaban espacio en el balance, al pasar las propiedades, maquinaria y equipo de 262 mil millones a 306 mil al 30 de junio de 1996.

Vencemos se aferra a la tecnología, y ese es uno de sus secretos. Una nueva mezcla de materias primas ha permitido optimizar el producto y ampliar sus reservas de insumos básicos. Modernizar canteras, hornos y controles de proceso ha permitido, adicionalmente, mejorar tanto la capacidad de producción como la eficiencia, expresada en mayor volumen de producción sobre igual nivel de recursos. La calidad, en otras palabras, lo que se refleja en la obtención del certificado ISO-9002 en 1995. El otro frente de su campo exitoso de recuperación está en la internacionalización ­a pesar de los ataques­, sobre todo en la expansión hacia el noreste brasileño. En esto Cemex ha ayudado mucho.

Vencemos todavía se mantiene discreta. Algunos movimientos estratégicos de su socio Cemex han causado una cierta actitud de atención por parte del mercado sobre el comportamiento de la empresa, en especial el enroque con la filial de la empresa mexicana en Valencia, España, que a todas luces aparece como un movimiento esencialmente comercial. En todo caso, Francisco Garza tiene apenas semanas de haber entregado la presidencia, lo que puede significar transformaciones en el estilo gerencial ­DINERO estará aquí con la información­, pero en poco grado se verán golpes de timón inesperados.

Frente a una reactivación económica nacional, ante la expansión de Venezuela por medio de su integración al Mercosur y en vista de un crecimiento importante de las inversiones extranjeras en negocios donde el cemento es el eje, es normal que se explique la revalorización de esta inversión.

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