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En el principio fue la margarina ...
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Hace 49 años, Mavesa inició operaciones en Venezuela incursionando en el mercado de untables con un producto novedoso para la época: la margarina. Desde entonces mantiene una presencia significativa en tres áreas: alimentos, productos de limpieza y negocios agroindustriales La misión corporativa de Mavesa es la producción y comercialización competitiva de productos elaborados según parámetros globales de eficiencia y calidad, que satisfagan las exigencias del consumidor en los mercados internacionales. Para ello tiene operaciones en nueve centros que son administrados desde Caracas, sede administrativa, y Valencia, sede operacional. De esta forma la gerencia controla la producción de las plantas de Valencia; Vuelta Larga, estado Monagas; Barcelona; Tocorón, estado Aragua; El Sombrero, estado Guárico, y San Pedro de los Altos. En el área de alimentos la empresa participa en las líneas de margarinas, mayonesas, quesos procesados y, con la compra de Yukery Venezolana de Alimentos, efectuada en 1995, en las líneas de ketchup y otros derivados del tomate, bebidas elaboradas a partir de frutas, agua mineral y bebidas achocolatadas. Estos productos significaron, para 1997, un volumen de 136 mil 587 toneladas y ventas netas por el orden de 139 mil 84 millones de bolívares. La médula del negocio son las margarinas y las mayonesas, que representaron 56,2 por ciento de las ventas netas totales de Mavesa el año pasado. En el ramo de productos de limpieza la empresa se apoya en la lealtad de la población venezolana con Las Llaves, una marca de tradición centenaria que le proporciona la seguridad suficiente lanzar nuevos productos con tecnología propia. La producción de 46 mil 49 toneladas alcanzadas en 1997 representó 17,7 por ciento del total de ventas netas, equivalentes a 30 mil 805 millones de bolívares. El negocio agroindustrial está concebido para la exportación de cuatro productos de alta calidad que Mavesa siembra y cosecha en Venezuela. La palma aceitera, los camarones, productos de huevo y ajonjolí, contribuyen con 29,3 por ciento de los ingresos por exportaciones y con 2,4 por ciento de las ventas netas.
Eficiencia operacional Entre 1996 y 1997 Mavesa redujo 11,5 por ciento de su personal (363 empleados), en un esfuerzo por mejorar la eficiencia operacional. Como contrapartida reforzó el proyecto, iniciado en 1996, de "selección y formación de trabajadores de base" en las plantas de alimentos y limpieza. El resultado en la fábrica de artículos de limpieza se expresó en un aumento de la eficiencia en las líneas de producción, que pasó de 68 a 75 por ciento, así como de la calidad del proceso de fabricación de jabones que se incrementó 21 por ciento, mientras la calidad del producto final mejoró 34 por ciento. Al cierre del ejercicio 1997, los 2.792 empleados de Mavesa contribuyeron a alcanzar ventas netas de 174 mil 62 millones de bolívares, así como utilidades netas de 14 mil 595 millones de bolívares, lo que significa que cada empleado contribuyó al esfuerzo de ventas por el orden de 62.343.123 millones de bolívares y de bolívares 5.227.435,53 por concepto de utilidades. Estos indicadores expresan una alta rentabilidad de la inversión social, en un segmento del mercado muy competitivo.
Nuevos mercados Colombia y Perú son los países andinos donde Mavesa incursionó desde 1993. La estrategia de expansión se fundamenta en el establecimiento de alianzas con socios locales, basadas en la compatibilidad gerencial y valorativa y el conocimiento del mercado. Actualmente, apoyándose en la fuerza de ventas y distribución de la Compañía Nacional de Chocolates, los productos Mavesa llegan a 40 mil puntos de venta en Colombia. En Perú, el más reciente aliado, la distribuidora local Richard O. Custer, S.A., cubre alrededor de 8.000 comercios. Para 1997 Mavesa exportó 21,8 millones de dólares, 58 por ciento de éstos en Colombia; 26 por ciento en Estados unidos y Canadá; 5 por ciento en Perú, y 11 por ciento restante se distribuye entre Europa, Japón y el Caribe. Estos resultados ratifican la tendencia de crecimiento que experimentan las exportaciones de la compañía desde 1993, pues entre ese año y 1997 las mismas crecieron 330 por ciento; mientras que de 1996 a 1997 el incremento fue de 126 por ciento.
Escenario bursátil Desde 1990 Mavesa está activa en el mercado de capitales venezolano, pero fue en 1993 cuando inició la oferta de sus acciones en Estados Unidos mediante un programa de ADR,s que colocó casi 20 por ciento de sus títulos entre inversionistas institucionales de cierta magnitud. Estas experiencias de capitalización conjugadas con la estrategia de exportación de productos mediante alianzas estratégicas, fusiones y adquisiciones, crearon el ambiente propicio para que la empresa profundizara su posicionamiento en los mercados de capitales internacionales. Es así como Mavesa inscribió sus acciones en la Bolsa de Nueva York con el símbolo MAV, que apareció en la pizarra del NYSE el 7 de enero de 1997. Alrededor de las dos terceras partes de los volúmenes negociados mensualmente en acciones de Mavesa se transan en el NYSE y una tercera parte en las bolsas venezolanas, lo que le ha permitido a la empresa ampliar su base accionaria que cuenta con unos 2.800 accionistas en Venezuela y más de 700 en el exterior. Al cierre de su ejercicio 1977 Mavesa tenía 2 mil 460 millones de acciones en circulación, con una utilidad neta de 5,93 bolívares. El valor en libros por acción para el pasado ejercicio fiscal era de 69,68 bolívares. Al cierre de la presente edición, el precio promedio de la acción en la Bolsa de Valores de Caracas era de 68,95 bolívares.
Solidez y rentabilidad La extraña combinación experimentada en Venezuela durante 1997 de inflación (38,5 por ciento), mucho más alta que la devaluación (5,8 por ciento), y el decrecimiento del consumo de alimentos (6 por ciento), afectó la utilidad neta de Mavesa, que disminuyó 25 por ciento respecto al año anterior. Pese a ello, la empresa fue capaz de incrementar su volumen de ventas, mejorar su margen bruto, consolidar sus instalaciones operativas, disminuir sus gastos generales y de administración, así como generar un flujo de caja positivo, cuyo resultado final estuvo signado por la ganancia extraordinaria neta de 3 mil 483 millones de bolívares. Este beneficio se explica como resultado de dos eventos especiales: la venta del negocio de compotas a Novartis Nutrition de Venezuela, por US$ 15 millones, que generó una utilidad neta de 5 mil 749 millones de bolívares; y el registro de un cargo extraordinario de 2 mil 266 millones de bolívares, producto de la estrategia de la compañía para manejar los efectos de la reforma de la Ley del Trabajo, que implicaba un pago adicional a lo estipulado legalmente. Pero más allá de la coyuntura, el análisis de Mavesa muestra una posición financiera muy sólida. Al evaluar el financiamiento del negocio por cuenta de terceros en el corto plazo (pasivo circulante/total de activos), observamos una relación favorable de sólo 21 por ciento. Si la evaluación implica el apalancamiento de terceros en el largo plazo, la relación es de 25 por ciento. Ambos indicadores apuntan a una situación patrimonial holgada, que para 1977 se estimó en 128 mil 947 millones de bolívares, cifra que representa casi dos veces el valor de los activos. La compañía anticipa que su flujo de caja operativo, así como el efectivo disponible e inversiones a corto plazo, proveerán suficiente capital de trabajo para operar los negocios, realizar las inversiones de capital esperadas y enfrentar los requerimientos de liquidez a corto plazo. |