Grupo Zuliano

Entre lo público y lo privado

Se trata de una organización empresarial dirigida a sacar provecho de las alianzas estratégicas con propios y extraños. Su esencia es el polietileno y sus resultados asombrosos. Veamos por qué.

No todo lo que se dio en la euforia nacionalizadora de los años 70 fue pérdida. Al menos una idea importante prosperó ­no todo lo que se esperaba de ella­, mediante la cual las entonces llamadas "empresas básicas" podían desplegar asociaciones con capitales privados para dar forma a las compañías mixtas. Nace así un concepto que permitió echar raíces al Grupo Zuliano.

En su dilatada historia, el Grupo Zuliano ha sido capaz de retomar el camino de la rentabilidad y de una presencia activa en la Bolsa de Valores de Caracas, si bien no como un papel tan líquido como se quisiera, al menos sí como una inversión en los sectores donde el país disfruta de las mayores ventajas comparativas. Pero si hay un motivo por el que se le debe seguir de cerca es por la manera como este papel se ha comportado en el corro capitalino: ubicado en 9,30 bolívares la acción en febrero de 1996, un año después se negoció a 69,50 bolívares. Se trata de un crecimiento de 647 por ciento en tan sólo 12 meses.

El año 1995 parece haber sido clave para explicarlo todo. En aquel momento se predijo que el ejercicio de 1996 permitiría la normalización del flujo de caja de la empresa, y que comenzaría a generar utilidades. Al cierre de febrero de 1996 (expresado en moneda local para febrero de ese año) había alcanzado ingresos por un mil 890 millones de bolívares, con una reducción de 65 por ciento de los gastos operativos y otro corte importante en el costo de financiamiento, que descendió a 350 millones de bolívares, sin contar con otros 284 millones resultado del programa de desinversión.

Bajo esas premisas, el Grupo Zuliano ha venido actuando en medio de las circunstancias actuales, para mantenerse en las cifras negras, creciendo en inversiones y reduciendo ligeramente su endeudamiento, aunque con una utilidad menor. En efecto, sus últimos estados financieros ­los del cierre de noviembre pasado­ denotan un sensible mejoramiento patrimonial, pasándolo de 29,6 a poco menos de 39 mil millones de bolívares en un año, haciendo del valor en libros de esta acción un elemento referencial importante.

Toda vez que el Grupo Zuliano no vende, pues son las empresas donde tiene inversiones las que lo hacen, sus ingresos dependen de los resultados de las mismas. 1996 permitió participaciones en los resultados de las compañías afiliadas y de su filial por 4 mil 192 millones de bolívares. Mientras, por el lado de sus costos, las fluctuaciones cambiarias eran parcialmente compensadas por el beneficio obtenido de su posición monetaria. Bajo estos parámetros, la ganancia para el período, si bien no fue tan espectacular como la obtenida el año anterior, le dio fuerte vida al papel.

Pero no se queda allí: nótese que el Grupo Zuliano ha aportado a sus afiliadas, por concepto de inversiones, 42 mil 346 millones de bolívares, con la finalidad de mejorar todavía más la capacidad y cobertura de mercados de las cuatro empresas (ver recuadro) en las que participa. La que más recibió fue Plastilago (poco menos de 20 mil millones de bolívares), seguida de Polilago (15 mil millones de bolívares), con lo cual la apuesta a favor del polietileno queda confirmada. En términos relativos, el Grupo Zuliano puso de su patrimonio 7 mil millones de bolívares para reforzar el crecimiento de sus empresas, aun cuando se produjo un plan de desinversión de Propilven y Estilago.

Esta es una inversión matizada con la polémica de fondo del destino de la economía venezolana. De allí su importancia. Cabe destacar que el país tiene mayores ventajas comparativas en los mercados "aguas abajo" del petróleo, y esa es la clave para el negocio del Grupo Zuliano. Esta, y la otra inescrutable respuesta acerca de cuán "seria" será la gestión de Pequiven, ponen el punto de interrogación sobre las empresas mixtas que son la base del Grupo Zuliano.

Reducción de deudas

En lo que respecta a su administración como tal, el Grupo Zuliano ha sabido disminuir su pasivo en divisas, cerrando 1996 con 20,4 millones de dólares, contra 30 millones un año antes. Esta reducción de 32 por ciento del endeudamiento externo es otra muestra de lo que se ha venido haciendo para convertir la empresa al paradigma de la gestión de los 90, que se distancia de los conceptos manejados en los tiempos en que las empresas públicas eran aval de éxito.

Unas líneas en la memoria de febrero de 1996 parecen indicar la clave: "Grupo Zuliano luce hoy fortalecido financiera y administrativamente, luego de superar muchos obstáculos y dificultades que ha tenido que afrontar en el camino hacia su recuperación total". Esto representa una disposición a seguir mejorando sus alcances como negocio, y es en parte la explicación de por qué el papel viene creciendo en el mercado con fuerza inusitada.

A los inversionistas no les preocupa tanto la gestión del Grupo Zuliano, sino el destino que Pdvsa le dé a su filial Pequiven, que tiene en sus manos la responsabilidad del funcionamiento del negocio de estas empresas. Además, hubo quejas del sector manufacturero contra las empresas de materias primas del plástico, en el sentido de que los precios habían sido internacionalizados. Esto indica que el Grupo Zuliano no es inmune a polémicas clásicas del país, ni a los efectos de los cambios que en la industria petrolera nacionalizada introduzcan sus sucesivos responsables. Para bien o para mal.

En cualquier caso, es una acción nominal de 10 bolívares que percibió un rendimiento de 20,9 por ciento en 1996. Nada malo para un papel que, de paso, crece sin problemas en medio de las expectativas de los más acuciosos, quienes seguramente estiman que el papel puede alcanzar gran vuelo en los próximos años.

En la publicación del último estado financiero se anotó 87,50 bolívares por acción. De haber comprado en febrero de 1995, y vendido a esta fecha, la ganancia neta de la acción sería de 841 por ciento, habida cuenta del precio de 9,30 bolívares en febrero de 1996 y de la actual cotización de 69,50 bolívares (al 25/02/97).

Inversiones

Principales participaciones están en cuatro empresas del área petroquímica:

· Polímeros del Lago, C.A. (Polilago), de la cual detenta 30 por ciento del capital, junto a Pequiven (40 por ciento) y la multinacional francesa Elf Atochem (30 por ciento). Tiene una capacidad instalada de 70 mil TM de producción de polietileno de baja densidad.

· Plásticos del Lago, C.A. (Plastilago), donde participa con 31,45 por ciento de las acciones, mientras Pequiven lo hace con 49 por ciento; Elf Atochem con 15 por ciento, y el grupo japonés Mitsui, que tiene 4,55 por ciento. En ella se pueden obtener hasta 100 mil TM de polietileno de alta densidad.

· Polipropileno de Venezuela, S.A. (Propilven), donde participa con 17,8 por ciento del capital, siendo sus socios Pequiven (49,4 por ciento), Venoco (17,8 por ciento) y el Grupo Mitsui (15 por ciento).

Queda, finalmente, el fallido proyecto de Estilago, que concluyó en la disolución y liquidación de la empresa, como consecuencia de la retirada de Dow Chemical Company del grupo, lo que condujo a un laudo arbitral favorable al Grupo Zuliano, que recibió una indemnización de 3,7 millones de dólares, registrados en los balances del ejercicio anterior.

Igualmente, en 1995 el Grupo Zuliano vendió su participación en la empresa Produsal a Cargill de Venezuela, S.A. Se trataba de una inversión del orden de un mil 200 millones de bolívares.

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