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Henry Gómez Alberti |
Apoyado en la formación y capacitación empresarial,
sembraría el país de microempresas e implantaría políticas
industriales que lleven a igualdad de condiciones y consoliden las bases
para el desarrollo armónico sustentable del país.
-¿Cuáles serían sus medidas de gobierno?
-Racionalizar el gasto para que sea mejor distribuido; eliminar los entes burocráticos y los puestos prêt-à-porte que no sirven; eliminar los programas sociales y crear un plan nacional de pleno empleo y capacitación.
-¿Quiénes conformarían su equipo de gobierno?
-Colocaría a Vladimir Gessen en Relaciones Exteriores; al general Rojas Pérez en Defensa; Irene Sáez en Familia; Pedro Carmona en Industria y Comercio; Claudio Fermín en Relaciones Interiores; Alfaro Ucero en Hacienda; Salas Römer en Trabajo, y Teodoro Petkoff seguiría en Cordiplan.
-¿Qué haría con las PYMI?
-Tomaría conceptos europeos; donde, sin crear subsidios, le dan el verdadero valor a las pequeñas empresas. Sembraría el país de microempresas y en un año tendríamos a todo el mundo trabajando y produciendo.
-¿Cuáles serían las medidas para reactivar el aparato industrial?
-Tener políticas públicas industriales y diferenciadoras que nos lleven a competir en igualdad de condiciones. Es decir, tener reglas claras de juego para poder trabajar.
-¿Qué cambios haría en el Ministerio de Industria y Comercio?
-No muchos, porque es un ente prácticamente nuevo; simplemente, hablaría menos y trabajaría más.
-¿Qué pasaría con Corpoindustria, Foncrei, Sogampi, Banco Industrial de Venezuela y Foncofin?
-Los uniría, pero manteniendo su autonomía y conjugando las políticas de desarrollo industrial; para que se vean obligados a trabajar en función a los fines para los que fueron creados.
-¿Cuál sería el papel de las universidades y tecnológicos dentro de un esquema de diversificación de la producción no petrolera?
-Crearía institutos de formación empresarial como respuesta al sector industrial para capacitar, aguas arriba, al empresario, y aguas abajo, a todo su personal. No podemos competir si no estamos capacitados, pues es la única manera de sentar las bases para ese desarrollo armónico y sustentable al que queremos llegar.
-¿Cuál sería el lema de su gobierno?
-Producir para sobrevivir.
-¿Tendría una cuenta mancomunada?
-Por supuesto, eso está en boga; además, es fascinante tener cuentas mancomunadas.
-¿A quién invitaría a Miraflores y a quién no?
-Invitaría a la gente que quiere hacer algo y tiene ánimo y amor por Venezuela. No invitaría a quienes sólo critican sin producir.
-¿Impondría el liquilique como uniforme en la administración pública?
-No, creo que los uniformes no deben ser obligatorios. Yo he usado liquilique toda la vida porque me gusta y me siento muy honrado por vestir el traje típico venezolano.
-¿A quién designaría como primer ministro?
-A una persona de mucha confianza y alta responsabilidad, pues debe llevar la batuta del país. Es difícil saberlo, porque cada día vemos más señores que no atienden soluciones, pero tal vez podría ser Eduardo Fernández.
-¿Qué haría con los candidatos derrotados que no llegaron a la presidencia?
-A quienes compitieron y perdieron, pero que están bien parados como para asumir una magistratura, los colocaría en cargos relevantes para el país.
-¿Seguiría con la política de llegar a un acuerdo con los banqueros prófugos?
-Habría que ver cuáles banqueros y quién robó y quién no, porque aquí nadie le ha puesto el "cascabel a ese gato". Todo ha sido enfocado como un problema político y sería conveniente ver la realidad de lo que realmente pasó.
-¿Disminuiría el poder central fortaleciendo la descentralización?
-Creo que hay que fortalecer las regiones, pero sin convertirlas en otras pequeñas burocracias. Lo ideal sería quitar de una parte para poner en otra que sea más viable, práctica y mejor administrada, sino no vale la pena.
-¿Cuáles serían los sectores productivos que merecerían el respaldo del Estado?
-El manufacturero y todo el que genere riqueza y empleo.