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ENTREVISTA

No hay vuelta atrás

Sobre el paro petrolero, el ministro de Energía y Minas mantiene una posición firme. No concibe la posibilidad de incorporar al personal despedido de Pdvsa durante esta faena, ya que admite no poder confiar en él, bajo el argumento de que es evidente que quienes salieron no comulgaban con la política energética liderada por el presidente Chávez desde el año 1999.

“Nosotros los llamamos los primeros días. Insistimos en que se reincorporaran a sus puestos, que reiniciaran las actividades, pero no lo hicieron. De hecho, muchos de ellos ya tenían una segunda oportunidad, ya que el presidente Chávez efectuó una política de diálogo con este grupo de trabajadores con el nombramiento de Alí Rodríguez en la presidencia de Pdvsa, quien procedió a reincorporarlos luego del 11 de abril”.

Definitivamente no hay vuelta atrás. Necesita mantenerse confiado a su alrededor. Insiste en lo insensato que fue lo denominado por el Ejecutivo Nacional como el paro petrolero, y en los resultados negativos contabilizados por la nación para esa fecha: más de 7.000 millones de dólares de pérdidas durante esta agresión sin precedentes.

Nuevos proyectos en la lista

“Revertir la tendencia de inversión de Pdvsa que viene en caída e impulsar el plan de desarrollo de Pdvsa para 2004-2009, a fin de colocar la producción en 5 millones de barriles diarios de petróleo y de 9.300 millones de pies cúbicos de gas, con un aporte de recursos estimados en 37.000 millones de dólares, es en lo que estamos involucrados ahora”, afirma Ramírez.

De este monto, Pdvsa desembolsará 27.000 millones de dólares durante el quinquenio, mientras que está previsto que el sector privado destine cerca de 10.000 millones de dólares.

Aunque el mayor flujo de inversión está orientado a los desarrollos gasíferos costa afuera, está previsto el desarrollo de nuevos proyectos para la exploración y explotación de crudo en el área de Tomoporo y Franquera, así como a la reactivación de pozos.

Están en la agenda además los proyectos del Complejo Criogénico Occidente, para el cual recientemente Pdvsa firmó un acuerdo con Exxon Mobil; la exploración del Golfo de Venezuela, y un proyecto de generación eléctrica que podrá aprovechar la potencial producción del proyecto Yucal- Placer. Además ya se encuentra en marcha el proyecto de interconexión gasífera entre el oriente y el occidente del país, conocido como ICO y próximamente está previsto arrancar con una nueva ronda de licitaciones de ocho bloques en el Golfo de Venezuela y la subcuenca de Falcón, para la exploración, explotación y comercialización de gas en el proyecto denominado Rafael Urdaneta.

Pero los dos proyectos gasíferos de envergadura que potencian el plan de inversiones son la Plataforma Deltana y el proyecto Mariscal Sucre, al norte de la Península de Paria.

Nuevo paradigma petrolero

Rafael Ramírez, ministro de Energía y Minas, conversó con la revista DINERO sobre la actual estrategia petrolera, los logros que se han obtenido en materia energética durante lo que va de este período gubernamental, qué falta por acometer, qué no se ha podido hacer de los planes y cuáles han sido los cuellos de botella para generar el cambio en la nueva visión de la industria

Instaurar un cambio de paradigma en la industria petrolera, que deje a un lado los lineamientos de la apertura; que retome el control del Estado sobre las actividades de este sector; que reoriente la estrategia de internacionalización; que centre el portafolio de negocios del crudo venezolano especialmente al área del gas y en la industrialización aguas abajo; que otorgue a Petróleos de Venezuela --Pdvsa-- el auténtico rol social que debe tener como industria estatal, y en lo internacional orientado a defender y fortalecer la posición de Venezuela en la OPEP, es el verdadero fin de la revolución petrolera. Rafael Ramírez, ministro de Energía y Minas, pasa la página de la historia reciente de la industria de los hidrocarburos venezolana --que según sus palabras, entra en contradicción los principios bolivarianos-- y muestra la actual:

“Si vemos la política energética en el año 1999, cuando asume el presidente Hugo Chávez, se han dado unos cambios muy importantes. El primero es el cambio legal. Parece increíble que hace tan sólo unos cinco años el país contaba con una Ley de Hidrocarburos estatista y absolutamente cerrada --que data del año 1943--. Por iniciativa nuestra, ésta fue reformulada de una manera muy importante, reservando al Estado venezolano el control de los hidrocarburos y su administración, tal y como lo establece la Constitución. A Pdvsa la reservamos como una empresa del Estado nacional que no puede ser privatizada, pero se abrió un conjunto de espacios para la iniciativa privada, tal como la posibilidad de participar en 49% en el uptrend y en ciento por ciento en el downtrend. Eso nos coloca en una posición de apertura en el marco legal y fiscal venezolano”.

Sostiene el ministro de Energía que en el país se dio una apertura previa, donde se transgredió todo lo que estaba establecido en el marco legal y fiscal venezolano. “A partir de ahora se hace una apertura controlada en petróleo”.

“Terminamos el año 1999 y comenzamos el 2000 con un marco legal novedoso, que pretenden darle el impulso y la modernización que nuestra industria de los hidrocarburos requiere, pero además que pretende optimizar lo que es el control de Estado venezolano sobre nuestros recursos”. De allí viene el tema de la separación de las actividades, la fijación de la regalía en 30%, el establecimiento de una tasa impositiva menor, que ofrezca equilibrio ante los nuevos niveles de royalty.

“En gas fuimos más audaces, por ser un negocio más novedoso y donde tenemos un retraso muy importante derivado de que aquí había sólo una orientación hacia el petróleo, no había una valoración exacta de lo que era este combustible. De hecho, Venezuela tiene 80 años de historia desperdiciando ese recurso energético, a pesar de ser el octavo país con mayores reservas de gas en el planeta.

Ramírez incluye también en la lista la aprobación de la Ley de Gas y la apertura de este sector a la participación privada, la creación del Ente Nacional del Gas, Enagas, como un organismo regulador que iba a similar las condiciones del mercado para que existiera competencia entre todos los factores, y la modificación de la Ley del Sector Eléctrico y la de Minas.

La otra arista del cambio, comenta el ministro, se centra en la casa matriz petrolera. “La visión que nosotros le damos a Pdvsa y al sector petrolero en nuestra Constitución y en la Ley de Hidrocarburos, en especial en su artículo 5, es distinta, que antes no tenía”.

El mito de la internacionalización. Mantener inversiones que no generen rentabilidad a la industria petrolera venezolana y, que por el contrario, sólo sirvan para registrar gastos operativos en los balances de la corporación petrolera venezolana, no será más el norte de la política petrolera nacional.

A comienzos de los años 80, Pdvsa identificó la conveniencia de adelantar una estrategia de internacionalización. Así, con el apoyo del Estado Venezolano, se iniciaron acciones para fortalecer la posición de Venezuela en Estados Unidos y en Europa, a través de la adquisición total o parcial de refinerías y sistemas de distribución y comercialización, a fin de asegurar una salida estable al crudo y los productos venezolanos y establecer un acceso directo a los consumidores venezolanos.

En el caso de Veba Oel, refirió el ministro, la evaluación hecha por la actual administración gubernamental arroja que este es un negocio que ha aportado pocos beneficios a la nación, hasta el punto de que muy poca de la producción nacional se procesa en ese complejo refinador y además hasta se tiene que comprar petróleo de otros países exportadores. De allí que desde el año pasado se contrató la valoración del negocio independiente, y se está en la búsqueda de un comprador de este activo, pero debido a las dimensiones del negocio y a su costo, esta pesquisa se ha hecho lenta. En septiembre vence el plazo.

La evaluación de cada uno de los negocios irá arrojando, poco a poco, la suerte que correrá el resto de los activos, en el exterior.

Apertura controlada. En el año 2002 Petróleos de Venezuela no tenía previsto reportar recursos a la nación por concepto de Impuesto sobre la Renta. “Eso no va a volver a pasar”, explica Ramírez, mientras refiere que no es posible que los 500.000 barriles de petróleo diarios que hoy producen las cuatro asociaciones estratégicas que operan en la Faja Petrolífera del Orinoco paguen 1% de impuestos y sólo dejen al Fisco 15 centavos de dólar por barril de petróleo mejorado y vendido a los mercados internacionales.

Recuerda Ramírez que como complemento de la estrategia de internacionalización, a comienzos de los años 90 el Ejecutivo venezolano inició un proceso de apertura del negocio petrolero en Venezuela. Pdvsa emprendió una búsqueda de fórmulas de participación del sector privado en todos sus segmentos del negocio, para compartir los esfuerzos de inversión en Venezuela. Sin embargo, insiste en afirma que las condiciones otorgadas a los socios de Pdvsa en aquel momento no están rindiendo frutos suficientes a la nación, por lo que se hace necesario una revisión de ese esquema, sin que eso implique que el Estado venezolano va a incumplir lo establecido en los contratos.

Para los convenios operativos, que en palabras del ministro no son más que contratos de explotación de crudos encubiertos bajo la figura de servicios a la industria, se está haciendo un acercamiento con los operadores a fin de proponerles propuestas alternativas diferentes para transformar esta figura hacia la de una licencia o un contrato de asociación. En el caso de las asociaciones estratégicas, la revisión no prevé su desaparición. Por el contrario, insiste Ramírez, la idea es revertir las condiciones que resulten desfavorables para la nación, al tiempo que se trabaja en la selección de nuevos socios para otros proyectos. En este sentido, refiere el caso del proyecto Hamaca, cuyos socios acaban de solicitar al Ejecutivo un aumento de la producción para este desarrollo y el mismo le ha sido otorgado bajo el amparo de las condiciones establecidas en la nueva Ley de Hidrocarburos, lo cual han aceptado ya que la experiencia en la operación del área les ha mostrado que es un negocio seguro y rentable.

Un fondo de corte social. Sin entrar en la diatriba de explicar las críticas hechas a la creación del Fondo para el Desarrollo Social y al impedimento de Pdvsa de mantener fondos en divisas por encima del límite autorizado por el BCV a los efectos de sus pagos operativos en el exterior, el ministro sólo recordó que la corporación petrolera estatal inició la ejecución de este mecanismo de financiamiento destinando 364 millones de dólares a siete proyectos especiales, a través de fideicomisos, los cuales estarán destinados a financiar la planta eléctrica Fabricio Ojeda, el complejo azucarero Ezequiel Zamora, Conviasa, La Vueltosa, la central eléctrica de Palavecino, la planta termoeléctrica Pedro Camejo, el sistema de riego Diluvio-Palmar y el sistema productivo del estado Sucre.

Según Ramírez, el mecanismo está amparado en la ley. "El fondo especial cumple con el artículo 302 de la Constitución, que establece que el Estado promoverá la manufactura nacional de materias primas, con el fin de asimilar, crear e innovar tecnologías, así como generar empleo y crecimiento económico, y con la Ley Orgánica de Hidrocarburos, que indica que las actividades reguladas por ese instrumento estarán dirigidas a fomentar el desarrollo integral, orgánico y sostenido del país. Además, cumple con el plan de desarrollo económico y social de la nación, el cual señala que se tienen que utilizar los hidrocarburos como palanca de desarrollo de los sectores industriales.

“Ese fondo tendrá un monto máximo de dos millardos de dólares. Los recursos que se entregarán serán financiamientos, los cuales tendrán un seguimiento. Se tiene previsto establecer un programa de desembolsos, al cual se le hará seguimiento, así como al desarrollo de los proyectos”.

Ya se han depositado $1,2 millardos y el resto, 800 millones de dólares, se realizará durante el segundo semestre del año.

Certificar producción petrolera. A pesar de que la reciente operación de recompra de deuda por parte de la petrolera estatal la libera de la responsabilidad de presentar ante la Security Exchange Comission los resultados operativos y los balances financieros del año 2003, el ministro de Energía y Minas afirmó, sin precisar fechas, que de todas maneras cumplirán con el formalismo de dar a conocer las cifras de la corporación petrolera venezolana.

Refirió Ramírez que para acudir a los mercados internacionales a solicitar financiamiento para nuevos proyectos, Pdvsa sólo requiere contar como garantía o aval las reservas probadas del país.

Ramírez muestra su cansancio sobre el tema de la producción petrolera venezolana y comenta que este debate le hace daño al país ya que es utilizado por los competidores de Pdvsa para ganar espacios en los mercados internacionales. “Las cifras son irrebatibles, independientemente de cualquiera que las quiera discutir, pero nuestra producción es perfectamente verificable. Esa producción es certificada por el Ministerio de Energía y Minas para el pago de regalías, ustedes saben que las regalías se pagan de acuerdo con los barriles que van saliendo de cada pozo y sería un pésimo negocio para Pdvsa pagar regalías por volúmenes que no están saliendo. “Si quieren les presentamos los informes del comisario”, dice, al tiempo que se adelanta y anuncia que están pensando en la posibilidad de certificar la producción de la petrolera nacional a fin de dar por terminado este debate.

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