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29 Jul
Intercambio en auge PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por Marina Escobar   
Martes 12 de Enero de 2010 21:51

Las buenas relaciones entre Chávez y los Kirchner ha permitido la consolidación de un comercio bilateral que ha crecido sostenidamente durante los últimos años. En 2008, el monto de las exportaciones argentinas a Venezuela llegó a 1.417 millones de dólares, mientras que el monto de productos venezolanos vendidos a Argentina alcanzó los 22 millones de dólares

“Ni los elefantes bailan, ni las relaciones comerciales se desarrollan de un día para otro”. Así lo señaló Benjamín Tripier, presidente de la Cámara Venezolana Argentina de Comercio, en el marco de un encuentro con empresarios nacionales celebrado en Caracas, donde se discutió el panorama del comercio bilateral y sus oportunidades de crecimiento. El encuentro, que se complementó con uno similar en Buenos Aires a fines de octubre, también fue una oportunidad para conocer experiencias de empresarios argentinos en Venezuela.

El intercambio económico entre ambos países se encuentra en una etapa de franco crecimiento. Las buenas relaciones entre Chávez y los Kirchner ha permitido la consolidación de un comercio bilateral que ha crecido sostenidamente durante los últimos años. En 2008, el monto de las exportaciones argentinas a Venezuela llegó a 1.417 millones de dólares, mientras que el monto de productos venezolanos vendidos a Argentina alcanzó los 22 millones de dólares.

Desde Venezuela se exportan alimentos y bebidas, automóviles, bienes de capital industrial y químicos y productos de la industria farmacéutica; mientras que la cesta de productos argentinos en Venezuela se compone de alimentos, bebidas, químicos y productos de la industria farmacéutica, automóviles, energía y combustibles, textiles, calzado y cuero  y bienes de capital industrial.  En el sentido de las compras venezolanas, se trata de un intercambio primordialmente entre entes privados, pero eso está cambiando debido la creciente importación de alimentos por parte del gobierno.

En los últimos meses, el tema de las relaciones bilaterales entre los dos países ha acaparado un importante centimetraje en prensa. El anuncio del gobierno de disminuir el volumen del comercio con Colombia parece haber acelerado una serie de procesos comerciales que se venían gestando de manera natural. Es así como durante una visita de la presidente Argentina Cristina Fernández de Kirchner a Caracas, se firmaron once acuerdos destinados a potenciar el comercio bilateral. De estos, el más sonado fue el otorgamiento de 10.000 licencias de importación de vehículos (que, originalmente, iban a ser importados desde Colombia).

Los acuerdos firmados incluyen, además, el reconocimiento mutuo de certificados de calidad para el sector textil, provisión de maquinarias, remolques y sistemas de riego; alimentos, complementación industrial en el sector salud; un programa de cooperación entre el MPP Ciencia, Tecnología e Industrias Intermedias, el M.P.P. para el Comercio de la República Bolivariana de Venezuela y el Ministerio de producción de la República Argentina; una carta de intención para el desarrollo de la innovación y de las cadenas productivas en la industria del aluminio; un memorando de entendimiento relacionado con el área aerocomercial y en materia de cooperación industrial y servicios agroindustriales entre la Corporación Venezolana Agraria (CVA) de Venezuela y el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) de Argentina; un memorando de entendimiento para la cooperación técnica en el sector vitivinícola; un acuerdo de estudio conjunto para campos maduros entre Petróleos de Venezuela, S.A. y Empresa Nacional Energética, S.A. (ENARSA). Adicionalmente, se firmó un convenio de cooperación en materia de prevención del consumo indebido y la represión del tráfico ilícito de estupefacientes, sustancias psicotrópicas y precursores químicos, así como de los delitos conexos.

Estos convenios son sólo un marco que facilitan las oportunidades de hacer negocios, pero requieren el ajuste de variables tales como la capacidad de producción de las empresas proveedoras y el mejoramiento de la logística y estructura de transporte entre los dos países. “Claro, sería injusto evaluar un convenio que sólo tiene unos meses de firmado; sólo con el tiempo es que se verá si el mercado realmente era lo que creía. Venezuela tiene en Argentina un socio confiable que ofrece diversificación productiva, grandes oportunidades de inversión en sectores con gran potencial de crecimiento global; recursos humanos calificados, recursos naturales abundantes, un parque industrial confiable, y una infraestructura moderna”, aclara Tripier.


Transferencia tecnológica

El encuentro patrocinado por Cavenarg sirvió para dar a conocer la experiencia de Axion, una empresa argentina fabricante de elevadores hidroneumáticos con cesta que hace tres años decidió probar suerte en Venezuela y ahora opera una planta de ensamblaje y manufactura en Puerto Cabello gracias a una alianza estratégica con un proveedor local.

Al respecto, Orlando Melone, vicepresidente de Axion Venezuela, señaló que manejan una cartera de clientes en el sector eléctrico, empresas de construcción y servicios con una demanda anual estimada en 80 unidades, que son ensambladas en Puerto Cabello (Edo. Carabobo). Lemone comenta que en el proceso de radicación en Venezuela contaron con el apoyo decidido de la embajada Argentina en Venezuela y de Cavenarg, quienes los ayudaron a entender y navegar a través de un entorno con distintos requerimientos, normativas legales y un régimen de control de cambio. Pero es que con un ritmo de crecimiento que pasó de colocar 30 unidades en 2001 a 80 en 2005, el esfuerzo bien valía la pena. Actualmente, la capacidad de producción local es de 80 y esperan, una vez hayan optimizado todos los procesos y completado la transferencia de tecnología, comenzar a exportar a las islas del Caribe.

“Para este emprendimiento, tenemos una alianza con Tanzaca, una empresa local de manufactura de productos metalmecánicos y servicios industriales, y estamos generando  generamos 30 empleos directos y 50 indirectos. Nuestro objetivo es tener una empresa bien engranada, que ofrezca un producto con calidad de exportación y estándares internacionales”, señala Lemone.

Los elevadores hidroneumáticos de Axion se producen a partir de la adecuación de elevadores hidroneumáticos con cesta sobre camiones marca Ford, Jac o Iveco. Aunque en estos momentos las piezas se producen en Argentina, Lemone comenta que ya están ajustando detalles con un proveedor local para la fabricación de los gaveteros. En estos momentos, la empresa opera dos plantas en Puerto Cabello, para un total de 3.000 mts2, donde se realiza el ensamblaje de las piezas y se presta el servicio técnico.

“Para nosotros el servicio es clave, pues la idea es que cada equipo tenga una vida útil aceptable y que no se quede parado por falta de repuestos. En este sentido, estamos trabajando en la creación de redes, pequeñas empresas que nos puedan proveer de todos los repuestos que necesitamos, a fin de garantizar la duración de los equipos. Esto, además, es importante pues nos permitirá generar nuevas fuentes de empleos indirectos, la idea es que todos progresemos”.

¿Metas? Muchas: terminar el proceso de radicación y transferencia tecnológica que se encuentra, aproximadamente, en un 70%. Mejorar donde haya que mejorar. “La calidad y el servicio técnico son muy importantes, pues si mi producto no sirve, hay gente que se queda sin electricidad”, concluye Lemone.