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Avicultura despliega las alas PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por José Puglisi   
Jueves 17 de Diciembre de 2009 18:16

Desde hace tres años, la producción avícola de Venezuela se encuentra en constante crecimiento, lo que ha permitido que este sector abastezca a un importante porcentaje de la demanda interna e incluso se plantee la opción de exportar carne de ave y huevos

El sector de producción avícola ha logrado mantener un crecimiento constante durante los últimos tres años. Según cifras emitidas por la Federación Nacional de Avicultura de Venezuela (Fenavi), la producción de pollo en el país fue de 463.793 toneladas para el primer semestre de 2009; lo que representa un crecimiento de 13,27% con respecto al mismo período de 2008, cuando se alcanzó una producción de 409.454 toneladas.
Por su parte, el Ministerio del Poder Popular para la Agricultura y Tierras (MAT) indica que el beneficio de pollos de engorde para 2007 fue de 780.109 toneladas; lo que se traduce en un total de 413.721.798 cabezas de aves. Los estados de mayor producción para 2007 fueron Aragua, Carabobo y Zulia con 90.800.923, 88.294.091 y 71.055.178 cabezas de pollos respectivamente. A pesar de que las cifras oficiales no contabilizan 2008 y 2009, se presencia un crecimiento constante en el sector a partir de 2003.
Fenavi plantea que este crecimiento se sostendrá durante los próximos años y que inclusive para el segundo semestre de 2009 podría presentar un aumento de 15% en la producción nacional de aves. Según sus estimaciones, el presente año culminaría con 1.004.726 toneladas de carne de pollo y un consumo de 35,4 kilos per cápita. De igual manera, las proyecciones presentadas muestran un aumento de la producción y del consumo hasta 2015, donde se estima que se alcancen 1.165.470 toneladas de carne aviar y 37,6 kilos por persona.
La producción de huevos no queda exenta de este crecimiento al alcanzar para el primer semestre de 2009 un total de 5.218.756 de cajas de 30 docenas. Según los números de Fenavi, se espera que para el cierre del año se cuente con 4.096.162.685 unidades de huevos y un consumo per cápita de 144,31 huevos. Dichas cifras deberían elevarse hasta 4.751.497.531 unidades anuales de producción y un consumo de 153,19 por persona para 2015.
Para Francisco Tagliapietra, presidente ejecutivo de Fenavi, este sector ha presentado un panorama positivo en los últimos 30 años, donde se han beneficiado y crecido todos los eslabones de la cadena de producción. Durante estas tres décadas, la avicultura en Venezuela se transformó de una avicultura de corral en una altamente tecnificada, que ha permitido a los empresarios del sector abastecer la demanda interna de la nación y estar presentes en hipermercados, cadenas de supermercados, cadenas de comida rápida, restaurantes e inclusive en los mercados populares de todo el país.
A pesar de que el Estado importa las aves que son vendidas en PDVAL y MERCAL, Fenavi logró establecer una negociación para la venta 10.000 toneladas de carne aviar a PDVAL; asimismo, se está programando la venta de otras 10.000 toneladas más.

Expansión nacional

Actualmente en Venezuela la distribución de la producción avícola se encuentra repartida en 20% para la región occidental, 60% para la central, 18% en el oriente y 2% distribuidos en el resto del país. Uno de los estados del país con mayor crecimiento es Táchira, el cual cuenta con 115 granjas para la cría de pollo que producen 2.300.000 kilos de carne mensuales. Estas granjas cuentan con tecnología para el engorde de las aves, logrando que alcancen un peso de 2,75 kilos en 38 días.
De igual manera, Táchira cuenta con 45 granjas productoras de huevos que generan tres millones de cajas por mes; diariamente cada una de las granjas obtiene entre 600 mil y 700 mil huevos.
Con respecto al avance de la avicultura en el estado Táchira, Rafael Moreno, presidente de la Asociación de Avicultores del Táchira, declaró a la prensa que “la producción avícola en nuestra región aumentó fuertemente, tanto así que podemos abastecer el mercado de los estados Táchira, Mérida y Barinas. Se están formando nuevas granjas porque la producción aumentó. Ya no se importan ni pollos ni huevos, pues hoy en día existen 12 mil toneladas de pollo en los cuartos fríos de los mataderos a escala nacional”.
La expansión de los niveles de producción de la avicultura los ha convertido en el sector con mayor demanda de alimentos balanceados (ABA) para animales, que son necesarios para el crecimiento, engorde y salud de los pollos con los que se trabajan diariamente. Para 2008, el sector avícola demandó 77% del total de ABA de Venezuela, representando un total de 3.132.360 toneladas métricas de alimento.

 

Aún no es suficiente

A pesar de que el sector avicultor busca abastecerse a través de la cosecha nacional de cereales forrajeros (maíz amarillo y sorgo) y que compran aproximadamente  90% del mercado nacional de huevos fértiles, aún requieren de la importación para sustentar los actuales niveles de producción e incluso las expectativas de crecimiento.

Según Fenavi, para sostener los niveles actuales de producción, se deben importar 1.000.000 toneladas de maíz amarillo, 1.000.000 toneladas de soya, 200.000 toneladas de grasa amarilla y 36.000.000 unidades de huevos fértiles.

Sin embargo, las importaciones realizadas por el Estado apuntan hacia la compra de aves. Hasta el mes de septiembre del presente año, en el país se importaron 86.858,61 toneladas de pollos; asimismo, las cifras de la Federación muestran que en años anteriores ha existido una fuerte compra de aves al exterior tales como las 159.615,72 toneladas y 101.117,36 toneladas adquiridas durante 2008 y 2007 respectivamente. 

Fenavi ha estudiado los efectos que ocasionan a Venezuela la importación de pollos y determinó que existen pérdidas por desplazamiento de la producción interna, lo cual afecta el Producto Interno Bruto (PIB) Agrícola y disminuye empleos. Los cálculos emitidos reflejan que por cada 100.000 toneladas de pollo importados, se pierden en desplazamiento 332.000 toneladas de alimentos para pollos, 110.127 toneladas de cereales nacionales, 57.390 toneladas de subproductos de cereales y oleaginosas, 157.973 toneladas en importaciones de materias primas, 174.027 toneladas en compras de productos nacionales, entre otros.

De igual manera, determinaron que 100.000 toneladas de pollo importados ocasionan una caída de 2,5% en el producto interno agrícola, al dejarse de sembrar unas 37 mil hectáreas de maíz y sorgo; lo que se traduce en una reducción de 15% en la producción de cereales y la pérdida de 43.554 empleos tanto directos como indirectos del sector avícola.


Volar más alto

El sector de producción avícola desea seguir mejorando su producción, es por esto, que poseen una propuesta denominada “Plan de Acción para mejorar la eficiencia en el Sector Avícola”, que busca ser desarrollado conjuntamente con los factores participantes en la cadena de producción avícola y con el apoyo del Ejecutivo Nacional.

La propuesta, que tiene como principal objetivo el crecimiento avícola nacional, se basa en un plan de “Bioclimatización de las granjas”, que busca la eficiencia de las unidades de producción avícolas conocidas como granjas o galpones, incrementando la cantidad de pollos por metro cuadrado de 8 a 14, disminuyendo los índices de mortalidad y de conversión. A partir de esto, se obtendría un aumento de la producción de carne pollo, de huevos de consumo, y un incremento en el volumen y valor de la ganancia de los granjeros dentro del esquema comercial participativo.

La Federación considera que el consumidor también se verá beneficiado por este proyecto, debido a que de concretarse las señaladas transformaciones, se pasaría de una producción de 840.000 toneladas aproximadas de pollo beneficiado al año, a más de 1.000.000 para un mismo período; y de 10.800.000 anuales de cajas de huevos de 360 unidades, se alcanzarían más de 13.000.000 anuales.

De la misma manera, los productores de alimentos balanceados para las aves se podrían favorecer al incrementar su producción en 330.000 toneladas adicionales, implicando 221.000 toneladas extraordinarias de cereales forrajeros y consecuentemente 40.000 nuevas hectáreas de siembra de maíz y sorgo. Asimismo,  se generarían 120.000 nuevos empleos directos e indirectos.