RSS
9 Feb
EL DATO
Las exportaciones queseras de Uruguay tuvieron como principal destino el mercado venezolano
Planta Centro fue diseñada con una capacidad de generación de 2.000 MW
Comercio bilateral entre China y Venezuela cerró en 12.000 millones de dólares en 2011, según informó Chávez
Cámara de Centros Comerciales estima que 21 millones de personas visitaron sus instalaciones en 2011  
Banner
La realidad según Conindustria PDF Imprimir Correo electrónico
Jueves 17 de Diciembre de 2009 13:25

Este organismo, que agrupa a 52 cámaras sectoriales, evalúa periódicamente el entorno empresarial para dar una visión general de cómo se encuentra el sector manufacturero venezolano. Su presidente, Carlos Larrazábal, asegura que, a pesar del panorama económico actual, los empresarios siguen apostando por el país

 

Aunque las estadísticas oficiales actualizadas no son del conocimiento público, la realidad empresarial es palpable y se aprecia a simple vista en todos los niveles. No obstante, los empresarios se mantienen optimistas y siguen apostando a Venezuela, siempre atentos ante las medidas que crean incertidumbre y frente a un gobierno que plantea una sustitución progresiva del sector privado por otros mecanismos económicos que no han tenido éxito en ninguna parte del mundo.

 

Así lo señaló Carlos Larrazábal, presidente de la Confederación Venezolana de Industriales (Conindustria), organismo cúpula que no sólo agrupa a 52 cámaras sectoriales y a las principales empresas del país, sino que también evalúa periódicamente el entorno empresarial para dar un panorama general de cómo se encuentra el sector manufacturero venezolano.Al respecto, Conindustria realiza la encuesta de Coyuntura Industrial, un estudio que recoge las tendencias y mide los principales indicadores que inciden sobre el mercado, el cual viene mostrando un progresivo deterioro del parque industrial. De acuerdo a esta encuesta, en los últimos 10 años la industria nacional ha reducido sus niveles de producción, empleo, inversiones y ventas, repercutiendo negativamente en la generación de nuevos puestos de trabajo, competitividad y productividad del país.
Para evaluar este panorama, Larrazábal explicó que en 1999 existían 11.198 empresas, mientras que nueve años después según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) hay 7.093 industrias, es decir la caída fue de 36%.A su juicio, la merma es consecuencia de la situación de desventaja que estimula el propio Gobierno con la avalancha de importaciones de los últimos 5 años, más una serie de restricciones en diversos ámbitos y normativas legales, que estrechan cada día el cerco a la empresa privada y de toda iniciativa que no comulgue con los planes de la economía socialista del siglo XXI.De acuerdo al estudio, el crecimiento económico ha sido de 39% acumulado y el sector manufacturero progresó por debajo del promedio del país con apenas 28%, siendo las áreas de mayor avance construcción, comercio, banca y telecomunicaciones.
“Estamos frente a una economía de puerto, pues ya a finales de los noventa dependíamos de las importaciones y la cifra era de 14.452 millones de dólares; pero desde 2003 la actividad se incrementó en 354% para llegar a 47.603 millones de dólares al cierre de 2008, según el Banco Central de Venezuela”, señaló.
Al correlacionar ese monto con la caída de las empresas, se tiene una economía dependiente de las importaciones que se refleja en la merma del Producto Interno Bruto (PIB) y en los niveles de empleo del sector industrial que para 1999 eran de 419.956 puestos directos, mientras que en 2007 esa fuerza laboral llegó a  345.168.
Las cifras oficiales afirman que en 2008 la actividad formal generó 6.445.912 empleos, pero hay 5.023.683 personas en economía informal, por lo que desempleados sólo se registró a la fecha 964.334 individuos.
“Pero un país que tenga 50 por ciento de su población desempleada o en condición informal, ve afectada su productividad y competitividad ya que no se realizan aportes equitativos a la seguridad social ni al sistema tributario. De allí la necesidad de formalizar las actividades empresariales e iniciativa privada por el bien de la comunidad y el desarrollo del país”; afirmó.
Dijo que el sector manufacturero tenía un peso específico aproximado de 18% del PIB a finales de los noventa, hoy el PIB manufacturero está debilitado y se redujo a 15.55 por ciento, donde se observa que otros sectores importantes continúan comprimiéndose, entre ellos alimentos (-6%); minerales no metálicos (-33%); caucho y plástico (-24.2%) y metales comunes (-30.1%)..

 


Sin incentivos

Con perspectivas nada favorables, la encuesta de coyuntura del segundo semestre de 2009 refleja desde 2007 una caída general originada por la falta de políticas de incentivos y el cerco a la actividad industrial que comenzó en 2003 con los controles de cambio y precios, situación que se ha ido complicando por la cantidad de exigencias, solvencias y leyes que limitan la iniciativa privada. Todo esto incide sobre la producción y no se compensa con las altas importaciones.

El estudio refleja malestar en todos los sectores y casi 20% de los encuestados afirman que la situación es positiva, entre ellos químico (30% dicen estar bien); minero y vidrio (25%); alimentos bebidas y tabaco (24%); textil, confección cuero y calzado (20%); metales no metálicos (20%); metales básicos (15%); papel y catón (12%). El 78.31 por ciento restante considera que las empresas van de regular a muy mal y no están bien encaminas.
“El tiempo de trabajo asegurado en base a insumos, pedidos y mercado en 32% de las grandes empresas y 35% de las medianas está programado hasta para 2 meses; mientras que 55 por ciento de las pymes tienen menos de un mes de actividades planificadas, situación que se acentúa por la poca disponibilidad de divisas”, comentó Larrazábal.

“Los inventarios de materia prima bajaron 62% en las pequeñas empresas, 52% en las medianas y 32% en las grandes, por lo que 53,07% de las industrias reportan caídas significativas y no garantizan su producción más allá de un par de meses, dado que el nivel de inventario de productos terminados tiene correlación con el de materias primas”, acotó.

En tal sentido, el vocero gremial ratificó la urgencia de políticas que garanticen la obtención de divisas, certificados de origen y pago a los proveedores para no seguir perdiendo líneas de créditos que terminan afectando los rangos de inventarios, e insistió en la necesidad de medidas cambiarias y fiscales que reactiven la economía, impulsen el desarrollo respetando la iniciativa privada y garanticen la seguridad jurídica.

 

Mantener operaciones

De las 350 industrias consultadas, 80% exteriorizó incertidumbre política y social por el ataque a la propiedad privada y libre iniciativa; 88% reportó la falta de divisas entre los problemas principales y 78% indicó contracción en la demanda.

“Asimismo, 51% de las empresas presentaron fuertes declives de sus niveles comerciales en comparación con el primer trimestre de 2009 y 53% tuvo disminución en sus ventas, evidencia de la inflación y disminución del consumo”, agregó.

La capacidad utilizada del sector manufacturero descendió al pasar de 61,43 a 55,04% desde 2007 hasta el segundo trimestre de 2009, arrojando una disminución de 4,64%.

Con inversiones apenas para mantener las operaciones, se aprecia desinterés en ampliaciones, nuevas infraestructuras y adquisición de equipos, de modo que 56 por ciento de las pymes, 38% de las medianas y 20% de las grandes industrias no realizan ningún tipo de mejora, lo que refleja un deterioro creciente y disminución de capital privado.

“Hay un decrecimiento general en la actividad económica que prevé que la cifra de 8,4% de caída del sector manufacturero del segundo trimestre de 2009 no va a recuperarse en el último trimestre, pues el Ejecutivo no ha tomado medidas para agilizar las divisas o cubrir la deuda estimada entre 10 mil y 15 mil millones de dólares que había en julio de 2009 con retrasos de más de 220 días”.

En tal sentido –continuó- las estimaciones indican que la producción del sector podría ubicarse entre 6 y 6,5% para finales de 2009, cifra que alerta a tomar medidas anticipadas y crear reglas claras en el marco económico para que se pueda reactivar la inversión y volver al ritmo de crecimiento y de generación de empleos industriales.

En cuanto a tecnología, comentó que el parque industrial está en obsolescencia y sólo 20% hace inversiones mayores en maquinarias (45%) y el resto en sistemas y edificaciones, lo que resta competitividad ante los principales socios comerciales que si modernizan sus plantas.

 

Destacados

  • Personaje
  • Guías Prácticas
  • Especiales

Procuraduría con toque femenino

La ex presidenta del Parlamento, Cilia Flores, ocupará la Procuraduría de la República. Fue abogada de Chávez tras el golpe de Estado de 1992

Cadena de suministro: ventana hacia el liderazgo

El flujo comercial es clave para captar el mercado. Una especialista explica cómo mantener la competitividad

Los costos de la inseguridad

La violencia aumentó en Venezuela en los últimos años, justo en el momento de mayor empuje económico

 

Banner
Banner