| Cereales como arroz |
|
|
|
| Jueves 17 de Diciembre de 2009 12:50 |
|
Arroz, maíz blanco y sorgo son de sus rubros consentidos, de esos que menciona en cada aparición frente a la prensa. El primero, abastece la producción nacional. El segundo ha logrado un crecimiento de 205% entre 1998 y 2008. El tercero se muestra estancado en las estadísticas oficiales, pero el ministro apuesta por su crecimiento. En el papel y en la vida real, si en algo están de acuerdo Jaua y los analistas agrarios es en que la curva de los cereales sube y sube. Carlos Machado Allison, investigador del Instituto de Estudios Superiores de Administración (Iesa), habla de un crecimiento per cápita de 15% en estos rubros. En sus cuentas, actualmente se están produciendo más de cuatro millones de toneladas de cereales. Ésta es quizás de las pocas coincidencias entre el Gobierno y los estudiosos de la producción agrícola nacional. El presidente Hugo Chávez anunció el 13 de diciembre de 2008 que “estamos batiendo récord” y que el país sobrepasó las 20.174.000 toneladas de alimentos producidos en Venezuela. En Fedeagro o en Fedenaga, en la Universidad Central de Venezuela o en el Iesa, las cuentas no concuerdan con las del primer mandatario.
Esto es lo que hay. De memoria, el presidente de Fedeagro, Pedro Rivas, hace un recuento de los rubros que se producen en Venezuela. El maíz blanco es lo primero que salta a su memoria, porque al amarillo “estamos tratando de darle fuerza”, recuerda. También dice que los productores del campo están impulsando el cultivo de hortalizas, como el tomate y la cebolla, así como de semillas de girasol. Eso sí, aclara que los números apenas permiten abastecer el consumo interno y no la salida fuera del país de estos alimentos, como pretende el Presidente. “Hasta 2002 pudimos exportar algunos rubros como el arroz y el café debido al diferencial en la productividad y el cambio en los métodos de siembra de manual a mecanizada”, dice Rivas. Machado Allison concuerda con el presidente de Fedeagro y explica que entre 1991 y 2002, la producción creció casi al mismo ritmo que la población venezolana y su capacidad adquisitiva. Luego descendió, explica, entre otras cosas como consecuencia de la aparición de leyes, decretos y actos administrativos “que intervienen en todo el proceso, desde la producción primaria hasta la distribución final de alimentos, con lo que se ve afectado un número importante de productores”. Las últimas cifras que presentó Fedeagro en su Asamblea Anual de 2009, reflejan, por ejemplo, una caída de 6% en la producción de arroz, que pasó de 1.122.807 toneladas durante 2006, a 1.054.857 toneladas en 2007. El mismo porcentaje se mantuvo entre el primer semestre de 2008 y el primer semestre de 2009, según cifras del Ministerio de Agricultura y Tierras (MAT), pero en ascenso. Es decir, que la producción de arroz pasó de 614.416 toneladas a 651.242 toneladas. El sorgo también registró un descenso para la Federación: de 584.376 toneladas en 2006 a 382.116 en 2007, pero experimentó un ascenso de 5% entre los primeros seis meses de 2008 y 2009 en cifras del MAT. De los cereales, el maíz fue quizás el único que logró salvar al equipo con un crecimiento leve. Saltó de 2.336.834 toneladas en 2006 a 2.570.869 en 2007, de acuerdo con las estimaciones de Fedeagro. Entre el primer semestre de 2008 y 2009 tuvo un ascenso en la producción de 7%, según el MAT. Así, para Rivas, los estados productores de cereales por excelencia son Portuguesa, que genera 50% de la producción nacional, seguido de Barinas y Guárico. Otro rubro que ha crecido es el de la semilla de girasol. Entre 2006 y 2007, su variación fue de 197%. En el primer año la cosecha fue de 5.230 toneladas. Ya para 2007, el país llegó a producir 15.514 toneladas. “El Ejecutivo está empeñado en esto y lo vemos en buen pie, porque nos permite desarrollar aceites”, explica Rivas. Entre las hortalizas, el pimentón figura por el crecimiento de su porcentaje 2006-2007 de 22,7%. Sin embargo, de ellas, la cebolla es la que va a la cabeza si de producción se habla. Pasó de 254.969 toneladas en 2006 a 257.192 toneladas. Por su parte, la caña de azúcar, registró un aumento en su producción de 4% en los primeros seis meses de ambos años. Así, según Fedeagro, en 2006 se generaron 9.322.937 toneladas y, en 2007, fueron 9.690.791 toneladas. Lo mismo pasó con el cacao, que registró una variación favorable entre 2006 y 2007 de 10,24%. Estos son los cultivos estratégicos para el MAT. Ellos representaron 10.847.100 toneladas de la producción vegetal durante el primer semestre de 2009. Luego, el ministerio se refiere a los “no estratégicos”, que representan una cifra menor de producción: de 2.058.839 toneladas. De las frutas, la naranja, la piña y el plátano llevan la delantera por su crecimiento. La primera registró para Fedeagro un aumento de 3,17% en su producción. Entre 2006 y 2007 pasó de 377.881 toneladas a 389.842 toneladas. La segunda, tuvo un ascenso en su producción de apenas 1,76%. Fue el plátano quien destacó, con una variación porcentual de 16,42% entre 2006 y 2007: pasó de 335.275 toneladas a 390.319 toneladas de un año al otro. Sin embargo, otros rubros como la papa, la yuca, la lechosa, el mango, la remolacha y el café no corrieron con buena suerte y mostraron cifras rojas entre 2006 y 2007. A pesar de los colores y de los negativos que puedan ver las instituciones privadas, el ministro de Agricultura y Tierras, Elías Jaua, deja en la mesa el argumento de que “en Venezuela no ha habido una caída de la producción sino una ampliación del consumo, que obliga a incrementar las importaciones porque el ritmo de producción no alcanza para un país que ha venido creciendo”
Cómo lo hacen. “Hemos debido buscar las maneras para mejorar la productividad”, analiza el presidente de Fedeagro, Pedro Rivas. En los últimos siete años, dice, han debido desarrollar siembra directa, rotación de cultivos y adquirir nuevas tecnologías para trabajar en el campo. “Con estas inversiones, los avances se han visto, por ejemplo, en el tema de los cereales y en las hortalizas. Hemos traído sistemas de riego de Europa y de siembra de Estados Unidos”, agrega. Las inversiones más importantes de los productores agrícolas asociados a Fedeagro han sido entonces en maquinarias y equipos de riego, con el apoyo de la banca privada y, en algunos casos, de la banca del Estado. “Sin la tecnología no hay producción vegetal y, por ende, mucho menos animal”. Aún con estos esfuerzos, para los productores del campo se han impuesto algunas trabas. El financiamiento de planes a largo plazo y el establecimiento de una política de precios coherente con los costos de producción, son de las más importantes. “Es necesario que haya un margen de rentabilidad en el sector para que los productores se queden en el negocio. Cada vez somos menos los que estamos en el campo y más los que consumen alimentos en el país”, espeta Rivas. Pensando en este problema, Fedeagro presentó el 23 de septiembre de 2009 un proyecto de Ley de Refinanciamiento ante la Comisión de Desarrollo Económico de la Asamblea Nacional. Con esta iniciativa pretenden ajustar los precios finales de los productos con el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) para así estimar un valor que no quede (tan) golpeado por las fluctuaciones de la inflación. En la suma de inconvenientes, Rivas cuenta además las invasiones y expropiaciones como factor de congelamiento de la producción agrícola. Se trata de unas 2.500.000 hectáreas, según la Federación de Ganaderos de Venezuela (Fedenaga), que han sido declaradas como utilidad pública por el Estado o por los invasores (el MAT habla de 2.332.000 hectáreas). Para Machado Allison, este tipo de políticas sólo tiene una consecuencia: “cuando no existen firmes derechos de propiedad, nadie hace inversiones a largo plazo. ¿Cómo va a satisfacer el Gobierno las necesidades de la población si controla todo el aparato productivo? Si saco al que sabe producir de sus tierras y meto a uno que no sabe ¿cómo voy a aumentar la producción?”. A este escenario, se une el tema del aumento de las importaciones. Según el ministro Elías Jaua, ellas representaron en 2008 unos dos mil millones de dólares (y 1.701.000 toneladas de alimentos). En los primeros cuatro meses de 2009, se habían importado 1.177 millones de dólares, equivalentes a 1.677.000 toneladas de alimentos. Estas cifras ponen a Rivas a pensar en que en Venezuela puede hablarse de seguridad alimentaria “porque el Estado con sus recursos va y compra alimentos”. Sin embargo, aclara que la soberanía alimentaria aún está muy lejos. “Ella se da cuando el país produce lo que se consume y eso no está ocurriendo”. |
Destacados
- Personaje
- Guías Prácticas
- Especiales
Procuraduría con toque femenino
La ex presidenta del Parlamento, Cilia Flores, ocupará la Procuraduría de la República. Fue abogada de Chávez tras el golpe de Estado de 1992
Cadena de suministro: ventana hacia el liderazgo
El flujo comercial es clave para captar el mercado. Una especialista explica cómo mantener la competitividad
Los costos de la inseguridad
La violencia aumentó en Venezuela en los últimos años, justo en el momento de mayor empuje económico









Maíz, sorgo y arroz son tres de los rubros que dan buenos números de producción en el país. Éste es un punto en el que coinciden los especialistas en materia agraria y el Gobierno


