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13 Mar
Los nuevos socios comerciales de Venezuela PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por Marina Escobar   
Jueves 08 de Octubre de 2009 02:43

 

Con 7.000 millones de dólares en juego, los países de la región muestran sus mejores productos de exportación. Argentina, Brasil y Ecuador son los que más suenan como candidatos para la sustitución de las importaciones que venían de Colombia; pero lo cierto es que las consecuencias que la reducción de relaciones comerciales con el vecino país tendrán sobre las empresas locales dependerán de su flexibilidad y de cuán atadas se encuentren éstas a los productos colombianos

No se había secado la tinta de los diarios que anunciaban la decisión del Presidente de la República, Hugo Chávez Frías, de proceder a la reducción de importaciones y revisión de las inversiones criollas en Colombia, cuando la presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, aterrizó en Venezuela acompañada de una delegación de empresarios para firmar nuevos acuerdos comerciales que permitirán sustituir parte de dichas importaciones.

La guinda del pastel la constituye un acuerdo para importar aproximadamente 10.000 vehículos durante el segundo semestre de 2009. Esta noticia dio un respiro a la industria automotriz argentina que, de 20.000 unidades vendidas a Venezuela durante 2008 pasó a 0 durante el primer semestre de 2009, como consecuencia de la crisis económica mundial y del anuncio en junio pasado del gobierno nacional de favorecer las importaciones automotrices desde Colombia.

Venezuela es, hasta ahora, el segundo socio comercial de Colombia, país donde este anuncio ya ha hecho tambalear al peso. Al ser consultado sobre la disminución del intercambio comercial binacional y sus posibles consecuencias el presidente ejecutivo de la Cámara de Integración Económica Venezolano Colombiana (Cavecol), Luis Alberto Russian, explicó que ha habido una disminución paulatina del intercambio comercial desde comienzo del año; situación que se corresponde con la actual crisis económica mundial que se traduce —en el caso de Venezuela— en un atraso en los pagos con el consecuente retraso en las entregas de productos.

Las cifras que maneja Cavecol señalan que el intercambio binacional durante el primer semestre del año fue de 3.302 millones de dólares, lo cual representa una baja de 16% con respecto al mismo período del año anterior. Esta disminución se ha acentuado en las últimas semanas ante el anuncio del Presidente Chávez y estiman que para fines de 2009 podría llegar a 27%, de continuar la política de disminución de importaciones.

Russian considera que aún es muy pronto para tener estadísticas firmes. “En una visita reciente a la zona fronteriza del Táchira, las personas nos comentaban de una caída importante en el intercambio fronterizo. Pero es importante aclarar que Cadivi sí está liquidando algunos dólares y que las aduanas están abiertas y funcionando. Lo que sí existe es un temor por parte de los empresarios a que les detengan la mercancía o a enviar sus camiones y que las aduanas estén cerradas”, explica.

La disminución del intercambio comercial es un proceso de doble vía, pues durante el primer semestre de 2009, las exportaciones de Venezuela hacia Colombia bajaron 55%, llegando a 332 millones de dólares. La oferta exportable de Venezuela hacia Colombia se compone, primordialmente de productos no tradicionales y materia prima, tales como hierro, aluminio y petroquímicos; pero, más que atribuírseles a una pérdida de mercado, el presidente ejecutivo de Cavecol señala que la disminución se debe a la política del gobierno venezolano de darle prioridad al abastecimiento local.

¿Y ahora, a quién le compro? Ante la necesidad de las empresas venezolanas de buscar nuevos proveedores, en este

momento hay un reacomodo de los esquemas de logística que beneficiará particularmente a aquellos países y transnacionales con redes de manufactura capaces de desplazar volúmenes de producción entre sus locaciones o cubrir aumentos coyunturales en la demanda de producto.

Tal es el caso de empresas como General Motors o Reckitt-Benckiser que poseen plantas de manufactura tanto en Colombia como en Brasil y Argentina. Otra opción sería mantener la producción en Colombia y triangular las exportaciones, es decir, producir en Colombia y traerlas a Venezuela desde un tercer país del área Andina. Esta última idea no parece ser eficiente en costos en el largo plazo debido a su influencia negativa sobre los tiempos de entrega, costos de flete y costos finales al consumidor.

En el juego económico cualquier acontecimiento ofrece oportunidades para aquellas empresas y países dispuestos a tomar riesgos y es así como junto al reacomodo de las cadenas de distribución y el desplazamiento de locaciones de producción, es de esperar la entrada de nuevos jugadores que vengan a sustituir o a complementar la oferta colombiana.

Argentina, Brasil y Ecuador son los países que más suenan como candidatos para la sustitución de importaciones pero, más allá de nombres específicos, lo cierto es que las consecuencias que la reducción de relaciones comerciales con Colombia tendrán sobre las empresas locales dependerán de su flexibilidad y de cuán atadas se encuentren éstas a los productos colombianos.

Dentro de este esquema las franquicias o cadenas colombianas establecidas directamente en el país serán las más afectadas y podrían sufrir un cierre de operaciones a mediano plazo. Por su parte las cadenas de ventas al detal están mejor posicionadas para una sustitución de productos, pues aunque la producción y las cadenas de comercialización se planifican con tiempo, también es cierto que los actuales niveles de apertura del comercio mundial permiten a las empresas hacer frente a este tipo de procesos. Es de esperar que en el mediano plazo, y de continuar la situación, se comience a ver nuevas marcas en los anaqueles como resultado del proceso de sustitución de los productos colombianos.

Productos con eficiencia. El éxito en la entrada de nuevas marcas al país dependerá de la eficiencia que logren las empresas a la hora de planificar sus acciones y tiempos. Al respecto, Manuel Quijada, presidente de la Cámara de Comercio Venezolano–Brasilera (Cavenbra), señala que en el caso particular del comercio con Brasil, el país está en la capacidad de suministrar productos en el área petroquímica, agro y alimentos, autos, textiles, productos de consumo masivo, entre otros. “Ya tenemos buena red de transporte marítimo y muy buenas carreteras entre Venezuela y el norte de Brasil, pero a fin de disminuir los tiempos de transporte y garantizar los inventarios será necesario crear centros de acopio en el norte de Brasil”. Según cifras de 2008 lo que llega al país desde Brasil por vía terrestre sólo representa 2% de las importaciones. El grueso (90%) viaja por vía marítima y tarda en promedio 7 días en arribar a puerto venezolano. Por barco ingresa carne, pollo, ganado vivo, textiles y calzados, entre otras cosas.

Mientras Quijada ve un aumento en la popularidad de Brasil como socio comercial, para otros países la situación es más calmada, tal y como lo explica Enrique Ceppi Di Lecco, Consejero Económico de ProChile. “En los tres años que tengo en Venezuela hemos recibido innumerables solicitudes por parte de empresarios venezolanos interesados en hacer negocios con Chile, pero en estas tres últimas semanas no he recibido ninguna pregunta específica solicitando información de productos en áreas que pudieran sustituir a las exportaciones colombianas”, afirma.

El funcionario chileno indica que si bien el anuncio del gobierno Venezolano plantea oportunidades de crecimiento para el resto de los países de la región, lo importante es construir mercados con base en la calidad y buenos precios, más que aprovecharse de situaciones coyunturales como ésta. Aunque en 2008 el monto de las exportaciones chilenas a Venezuela llegó a la cifra récord de 1.253 millones de dólares, esto representa una desaceleración con respecto a 2007. Pero a pesar de esta desaceleración, las oportunidades abundan para incorporar productos chilenos a los anaqueles venezolanos, tal y como lo demuestra el crecimiento en los rubros de alimentos, cauchos y manufacturas, y artículos de tocador, entre otros.

“Queremos crecer, pero en buena lid, y en este sentido continuamente estamos organizando misiones de empresarios chilenos a Venezuela. A principios de agosto organizamos la visita de un grupo de fabricantes de insumos de ferretería y para la industria eléctrica y a fines de mes se presentó una misión vinos, aceite de oliva y cervezas artesanales”, agregó Ceppi de Lecco.

Día a día las conversaciones continúan, pues la posibilidad de hacerse con una porción de los 7.000 millones de dólares que Venezuela compraría de Colombia en 2009 no es como para quedarse sentado. Todo cambio implica una curva de aprendizaje y de adaptación. Es así como a la visita de la delegación argentina se sumaron rápidamente una rueda de negocios con empresarios brasileros en Caracas el 19 de agosto pasado y la visita de una delegación de Empreven (Empresarios por Venezuela) a Ecuador para conocer la oferta disponible en las áreas de tecnología, plásticos, sanitarios, alimentos, conservas, madera, pintura y textiles.

El presidente de Cavenbra, Nelson Quijada, es un buen ejemplo de este optimismo. “Definitivamente existe el interés por parte de los empresarios y por parte de los gobiernos de hacer crecer las cifras de la balanza comercial entre nuestros dos países. En la última ronda de negocios tuvimos una participación récord de 350 empresarios venezolanos y 80 brasileros y contamos con la asistencia de siete ministros”, comenta satisfecho al tiempo que agrega que la tarea por delante es estar atentos, hacer seguimiento e identificar nuevas posibilidades de comercio.

 

Sector                         Tipo de productos                               Cantidades

Automotriz Vehículos (autobuses, camiones, pasajeros)     10.000

Carne bovinos                                                     80.000 tm por año

Maíz amarillo                                                     100.000 tm por año

Leche UHT                                                          18.000 tm por año

Caraotas negras                                                    4.000 tm por año

Alimentos

Frijoles blanco o rojos                                                   4.000 tm por año

Aceite crudo o de soja                                      100.000 tm por año

Yema de huevo congelada                                500 tm por año

Confitería y galletas                                         5.000 tm por año

Glucosa                                                          1.500 tm por año

Huevos fértiles y pollitos                                   18 millones por año

 

Frontera afectada
Los primeros en sentir las consecuencias de la disminución de la actividad comercial binacional son los 5.000 empleados directos y 25 mil indirectos que dan soporte a la actividad aduanal en el eje San Antonio - Ureña- Cúcuta y que han visto una marcada disminución en los volúmenes de mercancías procesadas. Explica el presidente de Cavecol, Luis Alberto Russian, que en el eje fronterizo funcionan más de 230 empresas, y que no hay que olvidar que se trata de un área económicamente deprimida y frágil que depende, casi exclusivamente, del comercio colombo-venezolano. “Estamos ante una metrópolis binacional con más de 3.000.000 de habitantes, donde las personas pasan de un lado a otro constantemente: compras en Venezuela, pero estudias en Colombia. Estamos hablando de ciudadanos de frontera: los de aquí tienen negocios allá o la mitad de la familia vive o nació de un lado”, explica Russian, quien añade: “A nivel humano, mi preocupación es que además de revertir los procesos de integración entre nuestros países, se dé marcha atrás a todo lo que se había avanzado para acordar políticas comunes para una zona binacional, como por ejemplo los regímenes especiales para el suministro de gasolina para las personas de etnia Wayuu (en la Goajira Colombo-Venezolana), o casos como la Central Azucarera del Táchira (Ureña) que se construyó con financiamiento de la Corporación Andina de Fomento y procesa la caña de azúcar que producen en el Departamento de Santander, Colombia”.

Estadísticas oficiales
Según un estudio presentado por el Instituto Nacional de Estadísticas durante el período 2003-2008, la mayoría de las importaciones provenientes de Colombia estuvieron dirigidas al consumo intermedio (9.241 millones de dólares); otra parte importante tiene como objetivo el consumo final (9.041 millones de dólares); y una minoría corresponde a bienes de capital (1.732 millones de dólares), es decir, 8,66%. Las estadísticas evidencian, además, que la importación de bienes de consumo intermedio (es decir, aquellos que sirven para mantener, reparar, o producir nuevas cosas) durante el primer trimestre de 2009 abarcó 61%; el consumo final o inmediato 28%; y 11%, bienes de capital (empleados para la producción de otros bienes de consumo o inversión). Entre los insumos o productos que Venezuela adquiere a productores neogranadinos se encuentran: alimentos (20,2%); textil y confección (16%); vehículos y partes (13,15%); químicos y farmacéuticos (10,3%); pieles, cuero, madera y papel (10%); máquinas y aparatos eléctricos (9,5%); plástico y caucho (6,66%), entre otros, tales como metales, relojería, minerales, calzado, vidrio y transporte. Fuente: ABN

 

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