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Para saber si nuestra empresa está en condiciones de iniciar un proceso de expansión mediante la fórmula comercial de franquicia será preciso realizar un análisis de viabilidad previo que nos verifique el cumplimiento de los requisitos necesarios en cuanto al concepto de negocio, mercado, producto o servicio.
Es de suma importancia estudiar el sector de actividad en el que opera una determinada empresa, con el objeto de conocer no sólo a la competencia en franquicia sino saber cuál es el volumen de empresas que vienen operando a nivel nacional e internacional y la situación y tendencias de este sector. Analizaremos a través de datos lo más reales posibles la situación del sector:
º El grado de madurez del mismo
º La facturación total del mercado
Este análisis del sector nos ayudará a conocer el potencial desarrollo de nuestro concepto de negocio y nos permitirá adelantarnos a posibles problemas que hayan podido tener ciertas marcas dentro del sector de actividad en el que pretendemos operar.
Identificación de los valores diferenciales e innovadores del negocio.
Una vez realizado el estudio previo del sector podremos ya conocer si nuestro concepto de negocio aporta elementos diferenciadores al mercado y en definitiva a los consumidores ya sea en el propio producto, en el servicio o en la forma de comercializar los productos o servicios objeto de la oferta del negocio.
Creación y registro de marca.
Este aspecto es el que genera o va a generar a medio y largo plazo mayores activos a la empresa franquiciadora. Deberían definirse las características técnicas de todo lo relacionado con la imagen de marca común a toda la futura red, nombre comercial, logo-marca, tipografía, colores corporativos. así como la formalización de sus correspondientes registros.
Definición de la oferta.
Conviene siempre realizar una primera diferenciación entre servicios y productos; en el primer caso debemos detallar cuáles son estos servicios con su correspondiente precio al público y la forma de prestación del servicios en sí. Y en el caso de productos y una vez definida la oferta, marcar las fuentes de suministro de la potencial cadena de establecimientos: central de compras, proveedores autorizados, marcas propias, productos complementarios, etc.
Capacidad para prestar asistencia.
Toda franquicia o marca debe tener detrás una central o departamento de franquicias que preste de forma continuada servicios de asistencia a sus franquiciados. El franquiciador por contrato no sólo tiene derechos sino que tiene una serie de obligaciones y, más concreto, cargas asistenciales tanto durante la apertura del nuevo establecimiento franquiciado como durante todo el periodo de vigencia contractual.La empresa deberá analizar cuáles son sus funciones como central franquiciadora y dotar de estructura y personal capaz y suficiente para garantizar el cumplimiento de sus propias obligaciones. Definir y cubrir los procesos de formación inicial y continuada y la definición de los servicios de asistencia técnica y comercial serán claves en esta fase de análisis.
Definición del perfil personal y profesional del franquiciado.
Es clave definir de antemano el perfil profesional, personal y patrimonial del franquiciado tipo. Es posible que nuestro concepto de negocio sea viable y novedoso pero no sea tan viable el encontrar un perfil tan especializado. A veces se ven negocios rentables, bien gestionados, con una aparente garantía de éxito, pero de una gran complejidad de gestión y exigencia de unos conocimientos previos altamente cualificados. Cuanto más sencillo sea el proceso de transmisión del saber hacer, más garantías tendrá el franquiciador de que el franquiciado comprenderá y será capaz de gestionar y explotar su negocio de forma adecuada.
Centros piloto.
Será preciso analizar las actuales delegaciones o unidades piloto, y en el caso de no tenerlas ponerlas en funcionamiento con el fin de contrastar su operatividad con el concepto de franquicia previamente definido y desarrollar un estudio de procedimiento y método que nos permita trasladar las experiencias de estos puntos de venta a lo que sería un futuro centro franquiciado.
Plan de negocio.
Análisis de rentabilidad (informe económico-financiero) en dos direcciones:
º En primer lugar, un análisis que nos garantice que la apertura de un establecimiento franquiciado es una opción rentable y segura para el franquiciado y que cuenta con un mercado amplio, estable y con buenas perspectivas de desarrollo.
º En segundo lugar, conociendo las previsiones de explotación de un franquiciado tipo y basándose en el plan de desarrollo definido, llevaremos a cabo un análisis que nos confirme que la expansión a través de franquicias generará al franquiciador una rentabilidad suficiente para mantener la adecuada estructura de soporte, garantizar la correcta difusión de su marca y, por tanto, asegurar el futuro de la red de ventas.
Análisis de la demanda. Una vez que conozcamos la situación del sector de actividad en el que pretendemos operar, analizaremos el potencial mínimo de población que se requiere para la apertura de un centro franquiciado y el número de clientes potenciales necesario para la rentabilización del negocio. Este análisis nos permitirá conocer las características básicas de la zona de exclusividad territorial, las poblaciones en las que podemos ubicarnos y, en definitiva, el número de franquicias que podemos implantar
en cada mercado.
En definitiva, todo concepto de negocio ha de estar suficientemente probado. El mercado o el sector de actividad ha de caracterizarse por su estabilidad, amplitud y rentabilidad, aportando al mercado un producto o un servicio diferente, competitivo, completo, homogéneo y estable. Todo franquiciador debe contar con un saber hacer práctico y necesario, fácilmente transmisible, original y dinámico en el tiempo. |