Franquicias en Venezuela
Guía oficial de Franquicias
Cuestiones básicas para todo franquiciador

Es evidente que las obligaciones a las que ineludiblemente hará frente todo empresario que desee explotar una u otra franquicia resultarán numerosas, pero no menos cierto será que la empresa que opte por la concesión de franquicias tendrá que acometer una serie de funciones para que todo se desarrolle por los cauces deseados.

El franquiciador, en el ejercicio de sus funciones, adoptará diversos papeles, todos ellos relevantes de cara a la consecución de los objetivos inicialmente previstos por las empresas asociadas.

1)Un franquiciador será ante todo quien haya creado, estructurado y organizado un determinado concepto de negocio y lo haya probado con éxito durante suficiente tiempo. La progresiva adecuación conceptual a las exigencias del mercado posicionará al empresario de cara a su posterior expansión en franquicia, que será posible, claro está, si la actividad gozase de condiciones de viabilidad y hubiesen podido comprobarse previamente.
El franquiciador tendrá que crear y estructurar una organización capaz de otorgar un valor añadido a todo franquiciado. No en vano, su éxito empresarial pasará siempre por el éxito de todas y cada una de las unidades franquiciadas que integren el colectivo.

2)Evidentemente, otra de las funciones del franquiciador será la que haga referencia a todas las acciones que sea preciso acometer para crear la cadena y dar entrada en ella a las diversas unidades de negocio que fueran a operar homogéneamente bajo la misma marca.
Crear la red de franquicia supondrá una asignación importante de recursos financieros y humanos, pero siempre sensiblemente inferior a la que se precisaría en un desarrollo sucursalista. Quizás sea en el desempeño de las funciones de creación de la red donde la asistencia del franquiciador se haga más evidente.

Aspectos tales como la selección del franquiciado ideal, estudios localizacionales, asignación de zonas de exclusiva, proyectos de adecuación y equipamiento, análisis de viabilidad, búsqueda de financiación, formación inicial, campañas de lanzamiento, etc., son un claro ejemplo de ello.

3)Todo franquiciador desempeñará el papel de mánager de la red, lo que se manifestará a través del mantenimiento y desarrollo, por una parte de la originalidad e interés del concepto y, por otra, de la rentabilidad de las actividades empresariales de los franquiciados. Igualmente, el liderazgo del franquiciador exigirá de éste un importante esfuerzo de cara a la protección de la imagen de marca, verdadero signo de identidad de la cadena y uno de sus principales activos.

4)Probablemente, el elemento más característico de un sistema de franquicia, el control de la gestión, encontrará su fin prioritario en la detección de debilidades que puedan hacer peligrar los resultados inicialmente previstos. Será obligación del franquiciador, plantear adecuados soportes internos de gestión que hagan posible un seguimiento individualizado y permanente de la actividad de cada centro de venta. Esta recopilación de información permitirá a la central la elaboración de estadísticas de enorme utilidad e interés para el conjunto de la red, al tiempo que constituirán una excelente base de datos para la presentación de los denominados estados financieros medios a todo potencial candidato a la franquicia.

5)No sólo tendrá el franquiciador que identificar su experiencia, sino también asegurarse de que son adecuadamente transmitidas a los franquiciados y aprovechadas por estos para el beneficio de su negocio. Para ello el franquiciador se valdrá de los documentos de identificación del "saber hacer" a los que antes nos referíamos, de los sucesivos procesos de formación del franquiciado y de su personal, así como de los servicios en que se concreten los planes asistenciales de la franquicia.

6)Por último, el suministro a los centros franquiciados, siendo también cometido del franquiciador, no solo la selección y permanente adaptación del surtido, sino también la negociación con proveedores, la optimización de la gestión de aprovisionamiento y el control de la calidad de los productos y de relación con proveedores.

En resumen, no bastará con que el franquiciador defina un concepto de negocio atractivo y original si no dispone de una estructura organizada capaz de garantizar el cumplimiento de las obligaciones a las que deberá hacer frente respecto a sus franquiciados.

Todo empresario que se plantee el desarrollo de un proyecto para franquiciar su negocio habrá de perseguir su propia capacitación para el ejercicio de las funciones más ineludibles, así como observar la dotación y disponibilidad de los medios más adecuados. Las claves del éxito: originalidad conceptual, igualdad de las partes, mantenimiento de la relación, permanente adaptación y la buena fe de las partes.


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