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PORTADA Nuevas y viejas tasas
Francisco J. Faraco (*) En las reuniones del Directorio del BCV sostenidas los días 28 de febrero y 4 de marzo de 2008, sus integrantes decidieron nuevas medidas respecto de la política de tasas de interés y topes de cartera , con el propósito de: “fortalecer la expansión del sector productivo nacional y crear estímulos adicionales al ahorro” . Comparando las nuevas tasas reguladas con las nominales promedio registradas en 2007 según el BCV, observamos que la tasa agrícola subió de 12.10% en Por su parte las tasas pasivas se incrementaron a 13% la devengada por los depósitos de ahorros y cuentas de activos líquidos (7.45% en 2007 y 10% en la semana concluida el 22 de febrero de 2008) y a 14% la correspondiente a certificados de depósitos y participaciones a plazos (10.65% en 2007 y 11.9% en la semana del 22 de febrero de 2008). En realidad las medidas adoptadas en febrero y marzo respecto de las tasas de interés activas tuvieron como propósito frenar el alza que se estaba registrando y que tenia como motor la iliquidez que se había acentuado en el mercado durante los tres meses previos, encareciendo significativamente los prestamos entre bancos (la tasa interbancaria paso de 9% en octubre, a 15% en noviembre, 18% en diciembre y 17.8% en enero). Pero, en comparación con el año anterior, a sectores claves como el agrícola, manufacturero o turístico, se les colocaron niveles de tasas ligeramente superiores, mientras que a los consumidores de algunos de los productos y servicios ofrecidos por dichos sectores se les incremento el costo del endeudamiento de 26% a 32% en adquisiciones financiadas con tarjetas de créditos y de 20.58% a 22.68% en la compra de vehículos. Estas medidas, como es obvio, afectaran a la baja el margen financiero bruto del sistema registrado en 2007, no puede esperarse otro resultado al incrementar en unos tres puntos porcentuales el costo del 32% del pasivo incluidas las inversiones cedidas, mientras que la suma de los activos crediticios, cuyas tasas aumentaron en promedio alrededor de dos puntos porcentuales, equivalen a un 16.1% del total ampliado del mismo. Esta brecha, unida al impacto que derive de la reciente regulación de las comisiones y tarifas mermara los ingresos del sistema, pero, el beneficio que se obtenga por la colocación de mas de cuatro millardos de dólares en notas estructuradas anunciada por el gobierno, compensara con creces dicha merma. Por su parte, dejar las tasas activas de la producción y el comercio en los mismos niveles del año anterior, no supone ningún estimulo a la demanda crediticia de tales sectores y haber subido la aplicable a los financiamientos por tarjetas de crédito es una decisión que redunda con la política restrictiva que ya estaban aplicando los bancos en vista de la morosidad creciente de dicha cartera. Asimismo, subir en unos dos o tres puntos porcentuales las tasas pasivas, manteniéndolas en menos de la mitad de la inflación esperada para este año, tampoco tendrá ningún efecto, continuara siendo más sensato gastar que ahorrar, o convertir a moneda dura la moneda que se desvaloriza. Como tantas cosas en estos tiempos, las medidas del BCV no pasaron de ser un rugido de ratón. (*) Economista. e-mail: faracoyasociados@cantv.net
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