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Informe Bancario 2008








En el presente análisis que Dinero entrega en esta edición, elaborado por José Grasso, director de la firma Softline Consultores, se profundiza lo acontecido en el sector bancario durante el año 2007 y se adelanta lo que podría ocurrir en 2008, tomando en cuenta la posibilidad de mayores restricciones y regulaciones en el sector financiero, mayor competencia de la banca pública y de nichos específicos en un entorno que permite visualizar un freno en el crecimiento de la liquidez



El total de activos del sistema financiero venezolano es de Bs. 224.606 millones y un total de pasivo de Bs. 205.330 millones. Los depósitos del público se ubicaron en Bs. 177.334 millones, mientras que la cartera de créditos se

situó en Bs. 104.432 millones. La banca mantiene disponibilidades por el orden de Bs. 55.770 millones e inversiones en valores por Bs. 50.722 millones, mientras que el saldo de las inversiones en títulos valores del Estado es de Bs. 34.770 millones. La banca tiene un patrimonio de Bs. 19.276 millones.

En los últimos cuatro años hemos podido observar un importante crecimiento de la cartera de créditos de la banca venezolana en términos reales, si bien el índice de intermediación crediticia se ha incrementado en los últimos años y se ubica en niveles de 58,89%, todavía se mantiene por debajo de sus niveles históricos. Y aunque el mayor porcentaje de créditos corresponde a los llamados préstamos comerciales, el mayor crecimiento de los préstamos corresponde a los créditos al consumo (vehículos y tarjetas de crédito) y los créditos obligatorios (sector agrícola, microcrédito, turismo, construcción y compra de viviendas). A los préstamos obligatorios o dirigidos por el Gobierno ahora se agregan los créditos recientemente aprobados para las actividades manufactureras por el 10% de la cartera de créditos de la banca, que tienen fijada una tasa máxima de 19%. De esta forma, los préstamos obligatorios se ubicarán al cierre de 2008 en 47% del total de la cartera de créditos.

La mayor porción de préstamos corresponde a los créditos comerciales, que representan al cierre de febrero de 2008, 49,59% de los préstamos. Sin embargo, los créditos al consumo han sido los de mayor crecimiento y representan 24,21% de la cartera crediticia, cuando estos créditos representaban menos de 12% hace cuatro años. Si a los préstamos al consumo (vehículos y tarjetas de crédito) sumamos los créditos hipotecarios, representan 34,30% de la cartera crediticia. Los créditos obligatorios representan al cierre de febrero 26,20% de la cartera de créditos. Si bien se ha señalado con razón que los préstamos al consumo son los más susceptibles a tener problemas ante un cambio de las condiciones económicas, no vemos, aun con el incremento de las tasas de interés, mayores problemas con la calidad de la cartera de créditos en el corto plazo.

Las causas del incremento de la cartera de créditos de los últimos años se deben principalmente al aumento de la liquidez, a partir del control de cambio que propició una reducción importante de las tasas de interés entre el año 2002 y junio del año 2007.

En el último año la banca ha venido reduciendo la dependencia de las inversiones en títulos públicos y ha ido incrementando la participación de los ingresos por cartera de créditos dentro de la estructura de ingresos. En efecto, en el año 2006 los ingresos por cartera de créditos duplican a los ingresos por inversiones en valores, y en el año 2007 los ingresos por cartera de créditos se ubicaron en Bs. 14.088 millones y los ingresos por inversiones en valores en Bs. 4.197 millones. Pese a la disminución, la dependencia de los ingresos por inversiones en títulos públicos de la banca local se mantiene en niveles elevados.

La disminución de los ingresos por inversiones en valores como porcentaje del total de los ingresos financieros explica el incremento en el pago de Impuesto Sobre la Renta de la banca venezolana, que pasó de Bs. 268 millones en el año 2006, a Bs. 702 millones en el año 2007. El Impuesto sobre la Renta como porcentaje de las utilidades de la banca se ha venido incrementando de la siguiente manera en los últimos años: 2,67% año 2004; 4,83% año 2005; 3,76% año 2005; 8,58% año 2006 y 13,51% año 2007. Este porcentaje se espera se incremente de forma importante en el año 2008.

Casos específicos de los incrementos de préstamos por actividades específicas los podemos ver en la evolución de los préstamos para tarjetas de crédito, vehículos y créditos hipotecarios, los cuales se duplicaron en los últimos dos años. La misma situación ocurrió con los créditos agrícolas, para los microempresarios y para el turismo, cuya obligatoriedad comenzó en junio de 2006.

Resultados. La banca ha podido, pese a contar con un entorno de mayores regulaciones y controles, mantener un retorno sobre patrimonio estable y superior a la inflación en los últimos años, aunque la rentabilidad ha disminuido con respecto al año 2004.

El resultado neto sobre activo se ubicó en 2,55% y el resultado neto sobre patrimonio en 32,42%, que como indicamos, se ha mantenido estable en los últimos dos años (30,65% en diciembre de 2006; 32,49% en diciembre de 2005, y la diferencia la notamos con respecto a diciembre de 2004, con 44,61%). En buena medida, la utilidad de la banca se debe a que el diferencial de tasas sigue siendo muy atractivo y la banca tiene una mayor concentración en depósitos sin intereses o con bajo costo. Al cierre de febrero de 2008, los depósitos en cuenta corriente representan 43% del pasivo, los de ahorro representan 17,06% y los depósitos a plazo tienen una participación del pasivo de 12,12%. El efecto de la mayor actividad crediticia, los ingresos por comisiones y el hecho de que las inversiones en títulos valores públicos son libres de impuesto, explican las utilidades del sector de los últimos años. El año pasado la utilidad se incrementó en 37%, al pasar de Bs. 3.280 millones en el año 2006, a Bs. 4.490 millones en el año 2007.

Otro factor que debe considerarse al proyectar resultados para el año 2006 es el control de comisiones bancarias. El año pasado la banca tuvo ingresos por este concepto por Bs. 3.865 millones, lo que representó un incremento de 53% con respecto al año 2006. Los otros ingresos operativos que incluyen a las comisiones por servicios y por otras operaciones se ubicaron en el año 2007 en Bs. 5.720 millones.

Los gastos financieros del año 2007 fueron de Bs. 7.184 millones, cifra que debe tener un considerable incremento en el año 2008 por el incremento de las tasas pasivas. Por su parte los gastos de transformación (gastos de personal y gastos generales) siguen siendo elevados, en parte por los incrementos de costos de las leyes laborales, los efectos de la inflación y los incrementos de los gastos de publicidad y mercadeo. Los gastos de transformación pasaron de Bs. 6.809 millones en el año 2006, a Bs. 9.151 en el año 2007. Los gastos de transformación se incrementaron el año pasado en 35%. La banca pudo cumplir el año pasado con los requerimientos de capital considerando el incremento del activo, dadas las restricciones de repartir dividendos en efectivo. Para el cierre del año el índice de capitalización se ubica en 9,76%.

 

Morosidad. Los créditos inmovilizados al cierre del año se ubicaron en Bs. 1.341 millones, y representan 1,20% de los préstamos, con una provisión para contingencia de cartera de créditos que representa 175% del total de los préstamos. Los créditos inmovilizados se han venido incrementando, pero al analizar el porcentaje de incremento, debe observarse que estamos comparando cifras muy bajas, por lo que el aumento en términos absolutos no reviste importancia por ahora. Sin embargo, dada la experiencia histórica del comportamiento de los créditos al consumo al subir las tasas de interés, la banca debe poner especial cuidado en la gerencia del riesgo y, en especial en el caso venezolano, en el proceso de seguimiento y cobro de los préstamos una vez otorgados.

Retos para el año 2008. Los principales problemas que debe tener presente la gerencia bancaria son un entorno con mayores regulaciones y restricciones, la necesidad de ser eficientes en el manejo de sus costos y en el tema del riesgo. Recordemos que a la fecha todavía no opera el Sistema de Información Crediticia (Sicri). Las instituciones grandes y medianas pueden compensar con el mayor volumen parte de los efectos de algunas regulaciones, pero recordemos que los niveles de concentración de la banca comercial y universal son elevados. Las diez primera instituciones concentran al cierre de febrero del año 2008 72% de la cartera de créditos y 70% la de los depósitos.

La banca ha demostrado a lo largo de los años su capacidad de adaptarse a los cambios del mercado y a las nuevas regulaciones en forma rápida, manteniendo una buena utilidad y una rentabilidad razonable. No obstante, pensamos que el entorno será mucho más complejo y requerirá de cambios importantes en la gerencia bancaria. Por ejemplo, las últimas medidas aprobadas por el Banco Central de controles de tasas y comisiones tendrán un impacto directo en las utilidades del sector, ya que el incremento de las tasas para tarjetas de crédito no compensa el aumento de las tasas pasivas ni la reducción de las tasas activas para el sector de la manufactura y agrícola. Por ello estimo que para algunos bancos podría haber una reducción de sus utilidades entre 20% y 30% en el año 2008.

Sin lugar a dudas, la banca venezolana deberá ser más eficiente para afrontar los cambios; debe diferenciar sus productos de manera efectiva. Es conveniente concentrarse en el servicio al cliente como factor diferenciador y debe contar con una organización flexible, consistente y formada, para dar respuestas apropiadas con el mínimo costo y la mayor efectividad.

El mayor riesgo que debe manejar el sector es un entorno con mayores regulaciones y controles por parte del Gobierno. En la actualidad existe un control de tasas de interés y del cobro de comisiones bancarias, establecimiento de carteras obligatorias en su gran mayoría a tasas preferenciales, y que podrían ampliarse en el corto plazo. Se espera la aprobación en el corto plazo de una nueva Ley de Bancos. Entre otras cosas se incrementará la cartera de créditos obligatoria para los microcréditos, del actual 3%, a niveles que podrían llegar a 10% del total de los préstamos.

También se espera una mayor competencia dentro del sector y por parte de la banca del Estado, que está en procesos de integración tecnológica, fusiones y aperturas de agencias. En la medida en que la banca pública amplíe su cobertura a escala nacional, representará una competencia más seria para el sistema bancario privado y, además, mayor competencia del mercado de capitales con instrumentos de inversión y préstamos.

La necesidad de nuevas estrategias bancarias. La saturación del mercado, dificultad para mantener las cuotas de mercado, mayor competencia, un cliente que demanda más calidad de productos y servicios, y un cliente más estricto, inflexible y crítico en la escogencia, son cambios que deberá asumir la banca venezolana en el año 2008. En una economía que este año volverá a crecer, aunque en menor grado que en el año 2007, las posibilidades de crecimiento y de incrementar las cuotas de mercado se darán a expensas de otras instituciones. Otro mecanismo es por la vía de compra de otros bancos, pero existen muchas instituciones tan pequeñas, que su aporte de mercado en una fusión es muy limitado. Pienso que las fusiones de bancos serán importantes, dado que el incremento de la masa crítica será un factor importante para poder compensar la reducción del diferencial de tasas, mayores necesidades de inversión y logro de mayor eficiencia. También hay que tomar en cuenta la gran cantidad de bancos pequeños que están ofreciendo alternativas en nichos específicos.

Las tasas de interés se mantendrán estables a lo largo del año 2008, y el tipo de cambio oficial no debería tener ningún ajuste hasta el primer trimestre del año 2009. A lo sumo podría ensayarse un tipo de cambio dual, manteniendo el tipo de cambio preferencial actual para alimentos y medicinas, y otro tipo de cambio para el resto de las solicitudes. Pensamos que el Gobierno y el banco Central seguirán tratando de frenar el ritmo de crecimiento de la masa monetaria como estrategia para combatir la inflación. Hasta ahora las medidas implementadas para actuar sobre la liquidez han funcionado, ya que después de crecer la cantidad de dinero en circulación 70% en el año 2006, aumentó 30% en el año 2007, y en los primeros meses de 2008 registra una desaceleración. Todo indica que el Ministerio de Finanzas continuará con la colocación de notas en dólares, lo que tiende a absorber bolívares, así otro mecanismo que retira bolívares del mercado, como son las importaciones, se mantendrán elevadas durante el año 2008.

En un entorno de cambios y con un escenario más complejo, la gerencia bancaria debe producir cambios, debe necesariamente ser más eficiente, la eficiencia (reducción de gastos de transformación) se convierte en la única vía para poder ser competitivos y rentables. Pero también la innovación, como por ejemplo, explorar nuevas áreas de negocios como la atención a las personas no bancarizadas, desarrollo de nuevos productos y servicios de calidad, atención rápida, respuestas inmediatas a la clientela, lo que implica contar con la tecnología adecuada y la mejor gerencia.

Las instituciones deberán alcanzar la masa crítica necesaria para poder ser competitivos y compensar con volumen la reducción del diferencial, en un entorno más exigente. De allí que los procesos de fusiones deben seguir en nuestro sistema financiero. Considero que el número de sesenta instituciones que componen el sistema financiero venezolano es muy elevado y que debería ocurrir un redimensionamiento del número de entidades, tanto en el sector de la banca privada como en el de la banca pública.

Al cierre de febrero tenemos que de las 60 instituciones que componen nuestro sistema financiero, 50 son de capital privado y 10 pertenecen al Estado. De las instituciones de capital privado 10 son de capital extranjero y 40 de capital nacional.

La banca debe diferenciar sus productos de manera efectiva. Se requiere de productos y servicios más ajustados al cliente y mayor y mejor comunicación con el cliente. Personalizar la relación con el cliente y captar oportunidades para ofrecer nuevos productos y servicios, reorientar la cultura corporativa hacia el cliente, la calidad, la creación de valor y la capacitación permanente, segmentación y estratificación de la clientela, mayor especialización, calidad de servicio, mayores ofertas de servicios, respuestas a las necesidades reales de cada segmento, mejor y mayor infraestructura tecnológica, mayor uso de la banca electrónica, claras políticas de precio, rediseño de agencias, innovación permanente, cultura de ventas, mejorar la capacidad de reacción al cambio, venta cruzada de productos, diferenciación y tecnología adecuada a la estrategia de negocios.

Los análisis que hemos realizado revelan claramente que es mucho más fácil vender un nuevo producto o servicio a un cliente existente que captar un nuevo cliente. Es por ello que la estrategia exitosa es aquella que por una parte busca crecimiento de nuevos clientes, pero agotando todas las posibilidades de vender nuevos productos a la clientela actual. En la medida en que un cliente bancario adquiere nuevos productos, aumenta el grado de fidelidad con la institución con la que trabaja, al punto de que la probabilidad de mantener un cliente con un producto está por debajo de 30%, pero supera 50% cuando el cliente tiene 3 productos, y al superar ese número, el porcentaje de mantener al cliente se eleva por encima de 90%. Para potenciar la venta se requiere motivar al empleado, cultura de la organización enfocada en las ventas, tener productos y servicios que induzcan a la venta cruzada, y formas adecuadas de abordar al cliente.

La cultura de la organización implica mayor sensibilidad en el tema de precios y calidad, trato cordial y más profesional, rapidez de las operaciones, así como desarrollar productos de valor agregado, entre los que estaría la asesoría.

Los bancos en Venezuela deben avanzar en la definición de la misión de la entidad, tener claros objetivos y estrategias, imagen atractiva y sistemas de decisión eficientes.

(*) Director de Softline Consultores







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