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Informe Especial

2006:Surfeando la ola de la incertidumbre:

Buenos negocios, baja inversión y alta conflictividad

2006: surfeando la ola de la incertidumbre

 

Este año electoral y de bonanza, será un buen período para hacer todas esas cosas que usted lleva tiempo pensando pero queno ha concretado porno saber qué va a pasar en este país.

La actitud que prevalecerá es la de surfear la ola de la incertidumbre, independientemente de si creemos que llegará o no a la playa

Elizabeth Dávila

 

 

Si usted se enfoca en el año 2006, como toda persona que ante el inminente arribo de un nuevo período ve con optimismo la posibilidad de hacer cosas que quizá lleva tiempo pensando hacer pero que por diversas circunstancias aún no se ha atrevido, ahora es el momento.

Esa es la recomendación que hace el profesor Federico Fernández Dupoy, director del Centro de Emprendedores del Instituto de Estudios Superiores Administrativos (IESA), pero siempre siguiendo algunas de sus recomendaciones para “estar preparado para surfear la ola que pueda venir y no dejar que lo derribe”.

Y eso es lo importante, estar preparado ante cualquier escenario que se presente. Al mejor estilo de cualquier economista que se precie de serlo, maneje escenarios --desde el más optimista hasta el más pesimista-- y prepare estrategias ante lo que pueda venir. Independientemente de cuál sea su objetivo a ser alcanzado, o de lo que crea o piense que puede suceder en el país en situaciones que no están a su alcance manejar, esté preparado para todo lo que venga, que puede ser mucho, aunque en el mejor de los casos puede que sea poco y los preparativos se queden sólo en eso, en preparativos. Prevea sus propias reacciones ante los hechos e imagínese cómo va a afectar a usted lo que se presente y cómo lo va a resolver en el momento en que ocurra. Ahorro, consumo e inversión son los tres caminos que se tienen con el dinero que se recibe; siempre va a haber una disyuntiva entre los tres.

 

Conocerse a sí mismo. Aunque parezcan las recomendaciones de un astrólogo o un gurú de la nueva era, no lo son. Por eso, tómese un tiempo para analizarlas.

La primera recomendación es que sepa exactamente qué es lo que le gusta hacer, con qué se siente bien y cómodo para que a partir de allí trace su porvenir y lo que será para usted 2006.

“El 2006 es un año electoral, que como tal, significará mucho dinero en la calle y es la oportunidad de conseguirlo de muchas maneras, aunque nunca deben ir en contra de nuestras propia felicidad personal”, indica el profesor.

Con esto se refiere a que si usted quiere iniciar un negocio o buscar trabajo, pero no le gusta pasar 12 horas al día trabajando de lunes a domingo, no se meta ni inicie un negocio en el sector del comercio.

Pero 2006 también es impredecible en muchos aspectos y por eso hay que aprender a manejar cierto grado de incertidumbre y tratar de ser comedido en las metas y objetivos a ser logrados, ya que puede que no lo logre y llegue a sentirse frustrado cuando el trabajo o el negocio apenas nace.

“Hay que darle tiempo al tiempo y pensar siempre en la capacidad de inversión disponible --en tiempo y en dinero--; hay que ajustarse hasta donde alcance la cobija”.

Si te entraron tres bolos, lo mejor es consumir, pero si te entraron tres mil, es bueno pensar en posibilidades de ahorro e inversión.

 

Ver bien a dónde se va. Cualquier cosa que decidamos hacer es posible lograrla siempre y cuando creamos en ella y estemos pisando firme, por ejemplo, no tratar de ofrecer un servicio a la empresa donde trabajamos que no tengamos la seguridad de que se necesita o de que a la directiva le interesa contratar, o hacer posgrados en áreas que no van a beneficiarnos en nada. “Antes de tomar cualquier decisión, lo primero es analizar bien los pros y los contras de lo que queremos hacer, pero no para acobardarnos y no hacerlo en definitiva, sino para hacerlo con la mayor certeza y confianza en que va a salir lo mejor posible, ya que de tanto pensar se pueden perder las oportunidades, porque pasó el momento o porque alguien se nos adelantó”.

 

Un emprendedor. Para Fernández Dupoy, un emprendedor es cualquier persona que quiera emprender algo, llámese pequeño, mediano o gran negocio, pero también una carrera, un posgrado, ascenso en el lugar de trabajo, etcétera. Estas recomendaciones valen para los emprendedores y para todo lo que se quiera hacer.

Explica que en el Centro del IESA tratan de demostrarle que sí se puede llevar a cabo su idea, pero siguiendo ciertos lineamientos y herramientas que imparten en el programa de formación de emprendedores, el que casualmente comienza en este mes de enero.

Pero el primer paso, sin el cual no se puede avanzar, “es poner todo la idea en un papel en blanco y negro para convencerte a ti mismo de que tiene sentido lo que crees y también para convencer a terceros para que estén dispuestos a ayudarte”.

Pero, también “darte cuenta antes de empezar, y no sobre la marcha, de los riesgos que corres y de lo que puede acabar con tu proyecto”.

Para eso tienes que seguir sus cuatro grandes recomendaciones (ver recuadro anexo), componentes fundamentales de lo que es un plan de negocio. Hay que dedicarle tiempo para elaborarlo. Al final, si la idea arranca, ese plan de negocio servirá como herramienta de planificación y control.

“Todo lo que tiene en el plan de negocios no se va a dar igual, pero la ventaja es que si lo hizo por anticipado, usted visualizó todo lo que le va a pasar, tomó en cuenta variables internas y externas y pudo prepararse para los problemas. Es bueno poder pensar soluciones en frío y no sobre la marcha; si visualizó variables y fortalezas, va a conocer su negocio o proyecto mejor que nadie”.

 

Lo bueno y lo malo de 2006. Fernández Dupoy asegura que en el año que comienza, como todo año electoral, habrá mucho dinero en la calle, “independientemente de cuál es la razón por la cual ese dinero estará en la calle y si nos gusta o no esa razón. Cuando hay dinero en la calle, los negocios de maduración de corto plazo, del sector servicios y del comercio pueden ir muy bien”.

Añade que para poder recomendar a alguien de que es bueno este año, hay que ver qué ha pasado en Venezuela: en los últimos tiempos se tiene que 20% de quienes inician nuevos negocios entra en los ramos de bodegas, ventas de alimentos, dulces, repostería, chucherías. Es decir, en “alimentos con poca inversión inicial, porque aquí todo el mundo come”. Lo importante es hacer poca inversión y si algo no sale bien, poder cambiar de ramo o salirse rápidamente sin grandes pérdidas.

El segundo rubro más buscado es la comida rápida, restaurantes, panaderías, cafeterías. Casi 40% de los inversionistas está en ese ramo montando negocios, por lo tanto en 2006 la posibilidad de que funcione un negocio de alimentos es más alta de que funcione cualquier otra cosa, pero con un tremendo problema: ha habido una competencia feroz durante varios años consecutivos.

 

Franquicias: buena opción. Añade que también está subiendo mucho otra vez el sector de franquicias, “porque es hacer negocio llevado de la mano”. Uno monta un negocio con un alto componente de incertidumbre, pero en esta área cosas como mercado, oportunidad de negocio, organización y finanzas, la mayoría de las dudas ya están respondidas. “Es aprender a caminar llevado de la mano, siempre y cuando la franquicia escogida esté en la escala de inversión de la gente”.

Indicó que en los últimos años las franquicias han bajado en sus necesidades de inversión, “aunque muchas de ellas no sirven para nada, pero otras sí, porque conceptualmente los modelos de negocio son impecables”. Tiene sentido meterse en una franquicia de bajo impacto, lo que no tiene sentido es meterse en una que no sirve para nada. Por eso, averigüe bien primero, tiene que ser algo probado y que tenga más éxito que otras.

“En franquicias la probabilidad de éxito es mayor; entre 70% y 80% funcionan, mientras que en el mundo normal probablemente el éxito de un negocio al cabo de cinco años llega a 30%, cuando mucho”.

“Pero, obviamente, esa seguridad es a cambio de algo; cuando usted emprende algo por su cuenta todos los reales se los gana usted, pero cuando emprende una franquicia hay un pedazo de los reales que se los gana otro. También usted está atado de manos, no puede hacer lo que le dé la gana, todo tiene un precio”.

 

El comercio de siempre. El sector comercio también es muy buscado, 10% de los venezolanos monta negocios en el área de venta de ropa, zapatos, periquitos, etcétera.

Y el otro rubro es telecomunicaciones, como cibercafé, internet, centro de comunicaciones, de llamadas, de todo tipo de servicios en el área de computación. Y el quinto renglón son los centros de salud: peluquería, masajes, centros de estética y de medicina alternativa, quizá cirugía plástica.

“Esos cinco son los principales sectores más buscados. Comprenden más de 50% o 60% de lo que se hace en Venezuela y creo que son los mismos que se van a seguir manteniendo en 2006, los que van a seguir teniendo auge. No hay mayor inversión en manufactura o industria básica. Pero también este año es en comercio y servicios donde se puede aprovechar más fácilmente el flujo de dinero que habrá en la calle. La gente se va a meter donde la inversión sea la más baja posible y donde el período de recuperación sea el más rápido y donde haya menos barreras de entrada o de salida”.

 

Comenzar con poco. Pero si no tiene mucho dinero, piense en abrirse camino de otra forma. ¿Cuál es el negocio que menos inversión requiere? Ser yo con yo, es decir, ofrecer servicios de asesoría en la profesión que ejerce, trabajando donde pueda y asesorando a quien pueda.

También puede ser comerciante sin tener local, y tener clientes y atenderlos desde la casa y con el carro, pero si cree que tiene necesidad de un local, con el tiempo puede adquirirlo o alquilarlo; en ese punto ya sería necesaria una mayor inversión. Pero si quiere comenzar de una vez con local, debe revisar si tiene los recursos para ello, sin necesidad de incurrir en deudas desde el comienzo.

Hay profesionales que están trabajando en una empresa y quieren emprender algo, pero en los primeros tiempos no quieren dejar la seguridad económica de la empresa, porque tienen obligaciones personales o familiares y no quieren arriesgarse, allí es recomendable iniciar las asesorías profesionales hacia fuera, en paralelo al trabajo en la empresa. “Eso es muy común, pero se trabaja de ocho de la mañana a seis de la tarde en la empresa y de siete de la noche a cuatro de la mañana en su negocio; hay que estar conscientes de que es un gran esfuerzo personal, pero quizá vale la pena, ya que tiene un riesgo reducido. Si se puede hacer, es perfecto”.

Pero si está en una compañía y le atrae la idea de hacer algo y cree que puede emprenderlo dentro de la organización, eso puede tener menor riesgo y mayores ventas a menores costos, lo que redunda en mayor productividad y un mejor servicio por parte de la empresa. Pero, tiene que ser algo que le interesa a la compañía, y debe validarlo con las autoridades.

 

Y la formación. La mejor inversión que alguien puede hacer es en su propia educación. “Este año puede ser un buen tiempo para profundizar en los conocimientos, para ser mejor profesional o para iniciar estudios en un área que nos interesa”.

Estudiar permite llegar a tener no sólo la habilidad y los conocimientos, sino también los contactos necesarios para mejorar en el desempeño de la profesión.

En el país hay muy buenas instituciones universitarias para iniciar una carrera o para hacer un posgrado a cualquier nivel. Hay que ver dónde podemos conseguir lo que queremos y cuánto tenemos disponible para invertir en eso o las facilidades de financiamiento que podemos tener.

En el IESA, por ejemplo, estudiar un posgrado largo completo tiene un costo de entre 20 y 40 millones de bolívares, pero ofrecen financiamiento con un banco, y tiene la ventaja de que posee dos acreditaciones internacionales que lo hace equivalente a la mayoría de las instituciones de su nivel en el extranjero, por lo menos en la región latina, de manera que se puede evaluar cuánto cuesta hacer un posgrado fuera del país y equipararlo a las ventajas de poder hacerlo en Venezuela sin tener que incurrir en mudanzas u otros gastos relacionados.

Pero también se ofrecen cursos cortos de formación gerencial. Internet tiene abundante información al respecto.

Para un empresario o emprendedor, invertir un dinero en educarse es una ventaja, es mucho menos de lo que le costaría pagar un consultor en el área escogida y el conocimiento le queda a él. Puede usarlo para su negocio o para asesorar a otros, es un valor permanente que nadie puede quitarle.

Para cualquier profesional significa que se puede nutrir en áreas donde crea que tiene debilidades en lo personal o áreas que crea va a necesitar en el camino de ascenso en su carrera, o quizá le servirá para que si las cosas empeoran, pueda saltar más rápido y salirse del atolladero.

Sólo para ahorristas. En cuanto a colocar el dinero en bolívares, el especialista del IESA no cree que sea la mejor opción en este momento en Venezuela, porque el rendimiento en este momento es real negativo, es decir, que las tasas de interés están por debajo del índice de la inflación, por lo que en vez de aumentar, disminuye el poder adquisitivo de su dinero ahorrado.

“Hemos hablado de inversión en un emprendimiento o personal en educación, pero consumirlo o ahorrarlo también es una decisión personal válida. En estos momentos les recomendamos que seriamente piensen en invertir en sí mismos o en un negocio que les reportará ganancias a futuro, lo que les dará mejor calidad de vida”, indicó.

Si la idea es ahorrar, puede hacerlo en dólares, mediante la compra de títulos valores que ofrece el Gobierno o en la Bolsa de Valores, lo que sí está permitido por ley, los cuales se adquieren en bolívares o quizá pueda colocar su dinero en un fondo mutual. Por los rendimientos, no son muy recomendables los depósitos en bolívares en los bancos, en cualquiera de los plazos.

“Dicen que ante la incertidumbre, mucha gente prefiere no invertir y guardarse los reales, entonces háganlo. Pueden hacerlo en bolívares o en divisas --por si acaso-- y luego pregunte dónde invierte eso. Tampoco es recomendable guardar las divisas debajo del colchón”, afirmó.

 

Los bienes raíces. Explica que para cualquier emprendedor comprar o alquilar un local depende del dinero que tenga disponible y de la evaluación del riesgo que quiera asumir. “Puede comenzar alquilando, así la inversión en la compra de local no existirá, pero también puede considerar que si compra el local y en el negocio no le va bien, el local se habrá revaluado y le permitiría recuperar parte de lo que invirtió. Así no lo perdería todo. Depende mucho del tamaño del negocio que va a iniciar”.

Pero si no se quiere hacer una inversión activa, también es costumbre ahorrar e invertir en el negocio inmobiliario, para quien esta pensando en protegerse. Sin embargo, mucha gente tiene temor de colocar en esta área, por miedo a que puedan expropiarle su inversión en el futuro. Pero lo inmobiliario siempre sube, unas veces más rápido que otras, lo que se puede comprobar si se comparan los precios de 2005 con los de 2004. Quien lo hizo, triplicó en un año su inversión y luego podrá salirse vendiendo.

En los últimos 3 años los inmuebles han estado subiendo. El que se la jugó --sabiendo que todavía hay cosas que tienen vaivenes, con razón o sin razón, economía burbuja o no, esto es un hecho--, metió cinco y ganó 15, surfeando el riesgo de releer todos los días el periódico y asustarse por cualquier decisión que pudiera tomar el Gobierno.

 

El consumo. En 2006 también va a haber mucha gente consumiendo y gastando más de la cuenta, porque si yo no comulgo con el manejo del país, trato de no meter un centavo, pero si comulgo invierto y trato de aprovechar el momento.

En estos momentos hay tasas crediticias excelentes para el consumo y la inversión, y podrían invertir de otra manera, comprando bienes como carros y electrodomésticos cuyos precios en bolívares supones que van a dispararse en cortísimo plazo.

En el ínterin, muchos piensan a corto plazo en lo que necesitan; un carro por ejemplo, ya que están hartos de caminar. Ahí también conviene considerar si se tiene capacidad de compra o si se requiere el más lujoso o el más barato, o si lo paga de contado o a crédito.

Esto hay que analizarlo bien. Si el país se lo llevó quien lo trajo, es mejor hacerlo a crédito porque al menos no lo pierde todo, y si alguien le llega a quitar el activo, le quitan también la deuda. Pero esto también supone una carga periódica y eso vale para la compra de inmuebles o cualquier otra cosa a crédito, es decir, si se tiene incertidumbre acerca de qué tan bien te va a ir a ti o a la compañía donde trabajas, o a tu compañía propia, quizá tus ingresos no se muevan con la velocidad correcta para amortizar el préstamo. También si las tasas se disparan o te quedas sin empleo o quiebras, tendrás que pagar una deuda con un bajo flujo de ingresos, lo que puede llegar a ser muy pesado, quedándote con un activo y un problema, y cuando es sólo consumo, quizá no lo puedas vender a un precio que te permita cancelar la deuda.

La decisión de consumir se dispara por necesidad. Si requieres una vivienda debes decidir primero si quieres vivir aquí independientemente de lo que pase. Si es así, compra y decide si te financias o no.

“Estoy surfeando la ola, anticipando que va a llegar a la playa, pero antes de que llegue, salto y evito estrellarme. Hay gente que cree que va a llegar a la playa, pero otros piensan que nunca llegará, y esos son los que harán las decisiones más agresivas”, indicó.

Cada uno debe ver en qué época de su vida está y qué es lo que más le conviene. Lo mejor es hacer consumo, ahorros o inversiones diversificadas, buscando las mejores ventajas que le ofrezca el mercado. “Replantee esas decisiones radicales y hágalas de la manera más racional posible. Sin dejar las emociones de lado, vea cuál es su nivel de tolerancia al riesgo”, concluyó.

Cuatro grandes pasos

Recomienda Fernández que una primera pregunta que se tiene que hacer la gente es si “yo como persona tengo las cualidades, características y condiciones para meterme a hacer un negocio o para emprender lo que quiero y si estoy dispuesto a dedicarme a eso y meterle todo el esfuerzo que requiere”.

“Es el responder qué hago, quién lo hace o con quién lo hago, dónde lo hago, cuándo lo hago o porqué lo hago; de verdad puede ser un negocio o tiene sentido; si de verdad tiene oportunidad de ser algo bueno. También es preguntarse con qué recursos cuenta para hacer realidad esa idea, revisar el entorno, encontrar y evaluar oportunidades y recursos, además de estrategias de entrada y de salida; es muy importante estar claro en cómo entrar y si las cosas no van bien, cómo salir”.

El segundo paso, luego de aclaradas esas dudas, es la oportunidad del negocio. “Supone conocer el mercado en el cual se va a insertar y reconocer que de verdad hay un mercado y que puedo vender en condiciones de emprender, es transformar la oportunidad en una empresa en marcha. Estar consciente del mercado y la competencia, investigar las posibilidades, aunque no se tenga dinero; encontrar un nicho quizá en mercados ya invadidos o saturados; reconocer a los clientes y el potencial de ventas; promover el negocio; la estrategia inicial de mercadeo; es elaborar un plan de mercado y ejecutarlo”.

Si todo caminó bien antes, el tercer paso es la organización. “Cómo organizo mi negocio para que camine sólo y crezca. Ahí es un punto difícil cuando uno está emprendiendo y allí entra la parte legal organizacional de permisos, innovación, creatividad. Pasos importantes que hay que dar, encontrar el equipo de trabajo que necesito y a quién necesito, o si lo voy a hacer sólo y con quién apoyarme”.

Y la última etapa o pata de la mesa, después de recorrer esos tres pasos y encontrar que lo que queremos hacer tiene sentido, es considerar la parte financiera. “Cómo consigo el flujo de caja o como muevo la caja, que es lo que hace que se mueva un negocio. O cómo me financio, es entender cuál es el modelo de negocio que me sirve, capital de trabajo, inversiones, fuentes de financiamiento, estado de resultados, cuándo necesito flujo de caja y cómo lo puedo buscar”.

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