. ...
Informe Especial

Además:

Proyecciones oficiales

Formación de capital nacional

30 millardos de dólares para el país

 

Inversiones petroleras esperan por el gobierno


Contrario a todos los pronósticos negativos de analistas y expertos, el Ejecutivo Nacional pareciera haber entendido que debe promover un nuevo ciclo de inversiones con el cual apalancar el desarrollo de la economía en los próximos años. Sin embargo, a pesar de las expectativas positivas que tiene el sector petrolero tanto nacional como multinacional, los proyectos previsto en el Plan de Negocios de Pdvsa están a la espera del ejecútese oficial

Belinda Calderón



Hoy dependemos más de la industria petrolera que hace unos diez años, sentenció Luis Pacheco –analista del sector– en el seminario Perspectivas económicas, políticas y sociales para Venezuela 2004-2009, organizado por la firma Veneconomía. Pacheco, como otros cuantos especialistas petroleros, no se cansan de recordar en sus ponencias y presentaciones el impacto que tiene el comportamiento del crudo sobre el desenvolvimiento de las cuentas nacionales y los resultados financieros locales, y de advertir lo poco productivo que ha sido el gasto público impulsado por el ingreso de dólares frescos extras a las arcas nacionales motivado por el alza de los precios del crudo en el mercado mundial.

"El petróleo sigue dominando la economía nacional, ya que en 2004 constituyó 16,8% del PIB, 58,5% del ingreso ordinario del sector público consolidado y 82,7% de las exportaciones. No obstante, sólo está generando 1% del empleo". Robert Bottome, en representación de la firma organizadora del evento, rescató esta idea plasmando cifras más recientes.

¿Qué está impidiendo que el nuevo boom de petrodólares no haya logrado reactivar los indicadores del aparato productivo nacional y que esté impulsando un crecimiento de la economía no sostenible en el tiempo?

Xavier Grisanti, presidente ejecutivo de la Asociación Venezolana de Hidrocarburos, advierte que el problema está en el fenecimiento del actual ciclo de inversiones impulsado hace más de diez años en el segundo gobierno de Carlos Andrés Pérez –y que fue bautizado como la apertura petrolera–, bajo el cual el país logró atraer una inversión acumulada por el orden de los 27 millardos de dólares, generar más de 40 mil puestos de trabajo, incrementar las reservas de crudo nacional, una producción adicional por parte de las empresa petroleras privada de más de 500.000 barriles diarios y el consecuente traspaso de tecnología a las empresas venezolanas beneficiadas de este proceso.
En un ámbito más coyuntural, Pacheco refiere que a pesar de que la inversión prevista en el presupuesto de Pdvsa para este año es de 2 millardos de dólares en el área de producción, esta cantidad se encuentra por debajo de los volúmenes de crudos que se piensan generar en el marco del Plan de Negocios de Petróleos de Venezuela 2004-2009 –cinco millones de barriles diarios-. Para el analista resulta improbable que estas metas se cumplan, ya que la producción petrolera local aún no se ha recuperado totalmente –es decir, no se está produciendo lo que dicen las cifras oficiales–. "Venezuela se encuentra en una minusvalía petrolera y gasífera, la cual se mantiene amortiguada por los altos precios del crudo".

Gustavo García, economista y profesor del Instituto de Estudios Superiores de Administración, IESA, recordó que en 2004 el presupuesto de inversiones de Petróleo de Venezuela era de 4.400 millones de dólares pero, aún en un contexto de alza de precios con un promedio del barril para la cesta venezolana de 33,54 dólares, la estatal petrolera no llegó a invertir ni 2.000 millones de dólares en el 2004.

"Dado el aporte fiscal previsto por Pdvsa este año, le será imposible contar con recursos para hacer efectivo el monto estimado de inversión", afirma García, quien agrega además a esto los gastos operativos que contabiliza la empresa en la actualidad y otras erogaciones registradas, como la amortización acelerada de deuda, los recursos destinado al Fondo Único Social, los aportes directos a los programas sociales previstos a través de la Corporación Venezolana de Petróleo –CVP–, sumado al aporte fiscal registrado por concepto de regalías, impuesto sobre la renta y dividendos, elementos que el año pasado convirtieron en cenicienta al presupuesto previsto en el plan de inversiones.
A pesar de las sentencias negativas, el Ejecutivo Nacional pareciera haber entendido que debe promover un nuevo ciclo de inversiones, para evitar que el chorro de recursos que fluye desde el año pasado con el boom de los precios del crudo no se escape por las cañerías sin fondo del gasto público que caracteriza el modelo rentista petrolero instaurado desde la explotación del primer pozo venezolano.

Hay que activar un nuevo ciclo de inversiones afirma Xavier Grisanti, ya que sólo a través de la inversión se puede combatir y derrotar la pobreza en Venezuela. Sin embargo, el directivo no cree que en el país sean posibles nuevos negocios petroleros sin el apoyo de operadores nacionales y multinacionales, e igualmente advierte que se debe superar el modelo de enclaves de desarrollo y sustituirlo por otro bajo el cual se propicie un nuevo ciclo de inversión con altos componentes de responsabilidad social empresarial.

"Las empresas de la AVHI han propuesto proyectos al Ejecutivo Nacional por 30 millardos de dólares a través de la concreción de nuevos negocios y plantean al MEM y a Pdvsa acelerar la toma de decisiones en este sentido, definir el modelo de participación en la empresa mixta y fijar cronogramas. Al mismo tiempo, esta asociación plantea la definición de los proyectos de la Plataforma Deltana y el Mariscal Sucre, las licitaciones de gas del Golfo de Venezuela y de yacimientos de crudos de baja productividad, así como la conclusión de las negociaciones para la ampliación de las asociaciones estratégicas de la Faja del Orinoco y la materialización de los cuatro nuevos proyectos de la Faja, que son requisitos fundamentales para la ejecución de la nueva estrategia".

El Gobierno ya ha dado señales sobre la materialización de este nuevo ciclo gracias a la autorización que el presidente Chávez le dio –en el marco de su vista oficial a Francia – a la ampliación de las actividades de la empresa francesa petrolera Total en el país, para la realización del Proyecto Sincor II, la extensión del proyecto Yucal Placer y la participación de la compañía como operadora en el bloque 4 de la Plataforma Deltana, junto con la petrolera noruega Statoil.

"Le hemos dado luz verde, para que en una semana un equipo negocie con Pdvsa y el Ministerio de Energía y Petróleo, lo que va a hacer el proyecto Sincor II", dijo el jefe de Estado en esa oportunidad en una reunión con el presidente de la empresa Total, Thierry Desmarest, donde afirmó que: "Hoy, en París, ha nacido Sincor II".

Reconfiguración del mapa. A pesar del eufórico anunció, el Ejecutivo venezolano está tratando de reconfigurar el mapa petrolero, el cual además de incluir a las reconocidas multinacionales que reingresaron al mercado local tras la apertura, prevé la incorporación de nuevos socios o aliados para el aprovechamiento del sector petrolero y energético venezolano –caso Petrobras, Enarsa, Lukoil, China National Petroleum, y más recientemente la iraní National Petrochemical Company, NPC-.
Pacheco insiste en advertir que esta reestructuración resulta obvia, toda vez que Petróleo de Venezuela –después del paro petrolero del 2003– ya no es la columna vertebral técnica de la industria petrolera nacional, y todavía no está claro quién va a retomar eso. Este mensaje genera ruido en algunos socios privados potenciales, quienes a pesar de la incertidumbre generada por la formulación de la Ley de Hidrocarburos y el pago de un nuevo rango de regalía previsto en esta legislación, así como de las acusaciones sobre incumplimiento en el pago del Impuesto sobre la Renta, han insistido en manifestar su interés por seguir participando como socios de la nación en el desarrollo del sector petrolero venezolano.

"Por un lado hay un interés del Gobierno de atraer inversiones, pero al mismo tiempo una incapacidad manifiesta de transformar esas intenciones en proyectos concretos. Hay que hacer converger tres factores aquí: uno es el ideológico, el otro factor es el del pragmatismo político y el último es el de la capacidad de materializar las cosas. Me da la impresión que esos tres vectores están actuando uno en contra del otro en este momento y no en la misma dirección. El pragmatismo político, por ejemplo, te dice que debes motivar la inversión, pero la ideología te dice que no, y cuando esas dos no cosas coinciden –como en el caso de la suspensión del proyecto Corocoro, con Conoco–, probablemente no tienes la capacidad para hacer un proyecto. Eso no es sostenible en el tiempo, eso tiene que llevar a redibujar completamente las relaciones entre Pdvsa, el capital externo y el capital nacional".

¿Qué puede pasar si hay caída en los precios del crudo?, ¿cómo va a afectar eso a la industria?

Depende como esté estructurado el sector y del momento en que ocurra. Si sucede en este momento, lo que va a pasar es que Pdvsa va a tener menos dinero para invertir, le va a quitar fuerza al Gobierno para negociar con terceros, y esos terceros van a invertir menos y eso va a redundar también en la capacidad de producción nacional. Eso va a tener el mismo efecto en el país que ha tenido antes, pero de manera más exacerbada, porque hoy en día estamos más dependientes de esa renta de lo que estábamos hace diez años.

Asesor de Nuevos Medios: Alcides León
DINERO es una publicación del Grupo Editorial Producto
Piso 7, Torre ACO, c. Orinoco, Las Mercedes, Caracas, Venezuela
FAX +58 2 991.31.32 TELF. +58 2 993.50.11