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Divisas en plástico robustecen el mercado de tarjetas de crédito
Desde que Cadivi comenzó a autorizar el uso de tarjetas de crédito en el exterior como medio para acceder a las divisas, hasta el 9 de diciembre de 2004, se otorgaron 371 millones 431 mil 712 dólares, tanto para viajes como para compras por internet. Tan bueno ha resultado el negocio, que ya los operadores cambiarios comienzan a ingeniárselas para destronarse de las posiciones punteras. Si 2004 fue un buen año para este segmento, 2005 amenaza con erigirse como el gran año del plástico Alejandro Ramírez Morón
Apartir del 1º de marzo de 2004 la Comisión de Administración de Divisas, Cadivi, dio inicio a la autorización de un cupo de 2.000 dólares para viajeros a través de tarjetas de crédito. La medida ponía fin a un largo período de "sequía" de divisas, que operó mientras el control de cambio adelantado por el Gobierno --sin compensación alguna en cuanto al flujo de dólares-- hizo que la facturación de los bancos por consumos con tarjeta de crédito en el exterior cayera hasta cero. Un mes después, Cadivi comenzó a reportar periódicamente en su página web las sumas que iba autorizando a través de las diferentes entidades bancarias. Para finales de 2004, exactamente al 9 de diciembre, los 10 primeros bancos eran, en millones de dólares: Banesco (92,5), Mercantil (74,3), Provincial (48,5), Venezuela (41,2), CorpBanca (18,9), Exterior (13,3), Occidental (12,4), Citibank (11,6), Federal (10,3), y Del Caribe (10). El resto de los operadores registraba autorizaciones inferiores a los 10 millones de dólares. Para la fecha referida, la Comisión había autorizado la liquidación de un total de 371 millones 431 mil 712 dólares tanto a viajeros como para compras por internet. Los consumos para viajes se ubicaban en 312 millones 407 mil 250 dólares, mientras que las compras electrónicas alcanzaban los 36 millones 616 mil 652 dólares. Un monto de 22 millones 407 mil 809 dólares permanecían bajo el estatus de "indefinidos", ya que el tipo de consumo a cargar no había sido precisado por los operadores cambiarios. Este año cada tarjetahabiente podrá consumir un máximo de 4 mil dólares, más 400 dólares en efectivo. Al parecer, si bien unos operadores se han visto más beneficiados por la medida que otros, puede decirse que el mercado de tarjetas de crédito en su conjunto se ha visto robustecido a partir del otorgamiento de divisas en plástico. Expertos en la materia aseguran que los volúmenes de facturación de 2004 superan a los montos registrados en 2001 y 2002, aun cuando entonces había un flujo libre de divisas y tomando en cuenta el tipo de cambio que regía en esos años. No obstante, es bueno adelantar que MasterCard sostiene que el impacto sobre su movimiento financiero ha sido "normal". Los operadores cambiarios afinan estrategias para este año, con miras a la optimización del beneficio que ha significado y aparentemente significará, para ellos, la "fiebre de plástico" desatada por Cadivi.
Banesco: el más beneficiado. Para el mes de diciembre del año pasado, Banesco lideraba la lista de instituciones bancarias con los mayores montos de autorizaciones, con 92,5 millones de dólares otorgados a través de sus diferentes tarjetas de crédito, desde la entrada en vigencia del otorgamiento de "dinero plástico" por parte de Cadivi, a principios de marzo de 2004. La referida entidad bancaria lideró esa lista desde el principio, y de manera sostenida. En efecto, y como lo ratifica la vicepresidenta de medios de pago de la institución, Luleima Escalante, Banesco es "uno de los bancos más beneficiados en lo que ha sido la apertura de las tarjetas de crédito como medio de pago en el exterior. Y más todavía en el área de internet", expone, al tiempo que comenta sobre la tarjeta prepagada que Banesco lanzó al mercado en 2004, y que realmente ha sido un boom para Banesco, según asegura. "La tarjeta prepagada la puede utilizar cualquier persona, y es muy rápida de otorgar. La gente que está usando internet es gente que no está viajando pero sí quiere usar su cupo para traer algunas cosas", dice. "Banesco, que tiene aproximadamente 25% del set de mercado en tarjetas de crédito, en la parte de Cadivi tiene casi 30%. Es decir, tenemos más posicionamiento en Cadivi que nuestro posicionamiento normal", explica. Lejos de registrar un índice de consumo mermado con tarjetas de crédito, Banesco sigue creciendo en el mercado nacional y también en el internacional. Los clientes de este banco "siguen consumiendo lo que consumían normalmente, quizá porque tienen las líneas de crédito adecuadas; tal vez los que se han visto afectados son otros bancos, pero no es nuestro caso", apunta Escalante. Aún más, afirma que los consumos en Venezuela y el exterior se han incrementado para Banesco. Reconoce que en el país hubo en 2004 un crecimiento económico que bien podría explicar lo anterior, "pero en el caso de Banesco estamos por encima de la inflación; la nuestra es una posición positiva". Establece claramente que "una buena parte del crecimiento es atribuible a la parte del cupo de Cadivi", y agrega que, además, "hoy en día hay más mercado donde se pueda consumir con tarjeta de crédito. Realmente la banca está haciendo un esfuerzo en llegar a nuevos mercados". Durante el año pasado, la solicitud de tarjetas MasterCard en Banesco se incrementó en 15%, es decir unas 50 mil tarjetas más. Para el caso de Visa, el incremento registrado alcanzó 20%, equivalente a unas 65 mil tarjetas adicionales. Gretel Axmacher, gerente de la división de créditos de medios de pago, asegura que aproximadamente 25% de las personas que solicitaron una nueva tarjeta de crédito el año pasado lo hicieron para canalizar el uso de su cupo de dólares en el extranjero. Escalante aclara que "un tarjetahabiente nuestro es considerado un cliente del banco, y es una oportunidad de venderle otros productos adicionales (...), es una forma de captar una cuenta de ahorro, una cuenta corriente, una manera de ver al cliente de forma global", dice para resaltar las oportunidades que se han abierto para Banesco a raíz de la medida. "Un cliente de tarjeta es un cliente potencial del banco", puntualiza, y concluye que para Banesco el otorgamiento de divisas a través de tarjetas de crédito ha sido sencillamente "estupendo".
Banco Provincial: la meta es el tope. El Banco Provincial ocupaba en diciembre de 2004 la tercera posición en el listado de operadores cambiarios con mayores montos autorizados, con 48,5 millones de dólares. Esta ubicación en el ranking, según Mario Sánchez, director de la unidad de canales y medios de pago, está vinculada de manera directamente proporcional con la cuota de mercado manejada por la entidad --entre 13% y 14%--, aparte de que "ciertas estrategias han sido más o menos exitosas entre unos y otros bancos, y han permitido brincar quizá de una posición a otra". Sánchez adelanta que para este año la meta del Banco Provincial es colocarse en la posición número uno dentro del referido ranking, y reconoce que alcanzar el primer lugar "sería algo totalmente brillante" sin ser el primer emisor. "Para el año 2005 nuestras estrategias están apuntando al primer lugar", establece sin reservas. El gerente admite que el otorgamiento de divisas en plástico por parte de Cadivi ha resultado altamente beneficioso para el Provincial. Explica que el margen histórico de consumos en el exterior, para esta entidad, oscilaba entre 25% y 30%. Esto antes de que se impusiera el control cambiario, que redujo a cero los consumos en el extranjero. "Cuando se abre el control cambiario vuelve a su nivel normal. Ahora bien, la masa aumenta porque hay un aumento de la actividad económica, pero las proporciones se mantienen relativamente", dice, y ejemplifica: "Si antes se consumía 100, 30 de esos 100 eran consumos en el exterior. Ahora se consumen 200, entonces 60 de esos 200 son de consumos en el exterior. Si hubiese habido control de cambio en 2004, el volumen de venta hubiera sido 200. Como hubo una medida que permitía la utilización de dólares a través de tarjetas de crédito, en vez de ser 200 fue 260. En esos términos ha sido estupendo", y continúa diciendo: "Ha sido beneficioso para los bancos, ha sido beneficioso para las personas, ha contribuido al aumento de los volúmenes, y yo creo que esta es la actividad normal que debe tener cualquier país", aporta. Con respecto a 2003, la facturación promedio se ha incrementado aproximadamente 60%. "De ese total, 30% corresponde a consumos en el exterior", explica. Asegura que sí ha aumentado la demanda de tarjetas de crédito. "La demanda puede estar históricamente 20% por arriba". El consumo promedio para el Banco Provincial está "entre 2.500 y 2.600 dólares", apunta. "El incremento de la actividad económica ha significado que la persona consuma más en función de que tiene mayores posibilidades de honrar los pagos", explica. Para 2005 esperan que la actividad de tarjetas de crédito se vea incrementada, "y las proyecciones apuntan a lograr niveles de facturación de máximos históricos registradas en el año 1998", indica, resaltando que en lo anterior jugarán un papel importante una serie de indicadores macroeconómicos que sugieren que habrá un incremento interesante en el consumo. Este año el Banco Provincial avanzará con estrategias para "adquirir nuevos tarjetahabientes que se incorporen al sistema", léase las personas que no viajaron el año pasado y que sí van a viajar en 2005. Reconoce en la captación de nuevas cuentas de tarjetas de crédito la ocasión para captar cuentas corrientes, o de ahorro, entre otros instrumentos. Tienen 11 mil tarjetas prepagadas y 383 mil tarjetas de crédito en total. Dice que las tarjetas prepagadas han sido beneficiosas porque el cliente las identifica como una alternativa esencial.
Banco de Venezuela: peleando en el ranking. Al 9 de diciembre del año pasado, el Banco de Venezuela había otorgado a través de sus diferentes tarjetas de crédito, un total de 41,2 millones de dólares, monto que lo coloca en la cuarta posición en el ranking de entidades financieras con los mayores montos de autorizaciones, por debajo de Banesco, Mercantil y Provincial, en ese orden. En cuanto al movimiento de los consumos con tarjeta de crédito en el exterior, Juan José Espinoza, vicepresidente de la división de medios de pago, informó que el mismo fue nulo en el primer trimestre de 2004, dado que regía un control cambiario, sin que Cadivi hubiese dado inicio a la autorización de divisas a través del plástico. Para el segundo trimestre, el consumo en el exterior se ubicó en 7,4%, y para el tercer trimestre en 13,6%. Espinoza atribuye el crecimiento registrado entre segundo y tercer trimestre al período vacacional (julio, agosto y septiembre), durante el cual la gente suele viajar al extranjero, entre otros factores. El gerente afirma que la facturación con crédito para el Banco de Venezuela creció 60% durante 2004, y atribuye el incremento no sólo al otorgamiento de "dinero plástico", sino también a la recuperación económica evidenciada durante el año pasado. Estima que la facturación de crédito crecerá 40% este año, en bolívares corrientes. El incremento de cuentas de tarjetas de crédito abiertas en Banco de Venezuela en 2004, con respecto a 2003, fue de 207%, porcentaje que equivale a unas 80 mil nuevas cuentas. Espinoza reconoce que el cupo de Cadivi fue un factor influyente, pero acota que sería muy complejo precisar en qué porcentaje influyó. Menciona que entraron en juego, igualmente, factores como la recuperación de la economía y la gestión del propio banco para la captación de nuevas cuentas. En 2003 se abrieron 24.500 cuentas nuevas, en 2002 se abrieron 93 mil, versus 53 mil 100 en 2001, 39 mil 400 en 2000 y 70 mil en 1999. Sin embargo, precisa que "no son muchas las solicitudes de tarjetas comparado con el número que hay hoy en el país". Para este año, y a raíz del aumento del cupo para viajeros a 4 mil dólares, el Banco de Venezuela espera que los consumos en el exterior superen 20%, lo cual estaría por encima del promedio histórico en este segmento, que ha sido de entre 15% y 20%. Aporta que en el caso específico de Banco de Venezuela, el tarjetahabiente está consumiendo casi la totalidad de su cupo de viaje, "no así el de internet", puntualiza. Concluye que la medida sí ha sido beneficiosa para Banco de Venezuela, ya que la entidad ha logrado mantener su cuota de mercado, logrando un crecimiento de 60% en la facturación de crédito. Para 2005 tienen la meta de subir una posición en el ranking, es decir, colocarse tercero en el listado de entidades con los mayores montos de autorizaciones. Creen que no están en un segundo o primer lugar porque se trata de un aspecto que depende del número de tarjetas que tiene cada banco, y ellos, pese a declararse el primer banco en términos de facturación en plástico, tienen menos tarjetas que los bancos punteros. Esa --indica Espinoza-- sería una lectura. Otra podría ser que Banco de Venezuela no hizo grandes inversiones en publicidad en este sentido, como sí hicieron otras instituciones bancarias, pues no esperaban un gran retorno de una inversión publicitaria muy grande. No se arrepienten --expresa el gerente-- porque los resultados globales son superiores a los resultados en Cadivi.
Consumo con MasterCard se normalizará en 2005. José Ramil, vicepresidente y gerente general de MasterCard Venezuela Inc., explica que el uso de MasterCard en el exterior usualmente fluctúa entre 15% y 20%. Afirma que al entrar en vigencia el control de cambio, "una parte de ese porcentaje que correspondía a compras en el exterior, además de pago de otros servicios, es sustituido por compras nacionales. O sea que, al final, el efecto del control de cambio puede estar en el orden de entre 8% y 12%, no más. Efectivamente disminuye la utilización de la tarjeta de crédito". Según Ramil, no ha sido distinto el efecto experimentado por MasterCard en Venezuela: una disminución del margen de consumos en el exterior, que durante muchos años se movió en el parámetro indicado --entre 15% y 20%-- y que a partir de la implementación del control de cambio se ubicó entre 8% y 12%. "Sin embargo, con las recientes medidas del Gobierno de venir haciendo una apertura paulatina, yo diría que ha venido recuperándose el nivel normal con bastante rapidez. Esperamos que en 2005 esté prácticamente normalizado el uso en el exterior", proyecta. "Normalmente el viajero tiene una tarjeta de crédito, y ya por la comodidad, por los mismos servicios que le ofrece la tarjeta de crédito, si tú viajabas tendías a pagar, en un porcentaje muy elevado, todos tus gastos con tarjeta de crédito", analiza Ramil, y establece que "el hecho de que el Gobierno haya decidido otorgar estas divisas para viajar a través de la tarjeta de crédito, no ha significado un gran aumento. Yo creo que el Gobierno autorizó la entrega de divisas a través de tarjetas de crédito, como una de las principales razones, porque el viajero ya venía utilizando la tarjeta de crédito". Se trata --precisa-- de un mismo mercado. Ramil observa que, si bien el uso en el exterior debe normalizarse prácticamente para el año entrante, el otorgamiento de "dinero plástico" no tiene por qué implicar un incremento del porcentaje de uso en el exterior. "De hecho, yo estoy seguro que hay muchas personas que no se gastan todo su cupo", asevera. "La gente no está actuando con estos dólares continúa-- con una desesperación por gastarlos, como si fuera una medicina que si no me la tomo, perjudico mi salud".
Repercusión normal. De hecho, Ramil indica que no se ha registrado un incremento en las solicitudes de tarjetas de crédito MasterCard. "Evidentemente sí se ha visto un poquito más de movimiento de algunas personas que a lo mejor no tenían la tarjeta, o algunas personas que por alguna razón la habían cancelado, pero no ha habido un porcentaje significativo que valga la pena mencionar", acota, al tiempo que niega que MasterCard se haya visto beneficiada por el otorgamiento de divisas a través de tarjetas de crédito. En resumen, califica de "normal" la repercusión de la medida sobre el movimiento financiero de MasterCard. Consultado sobre si la restricción a un monto prefijado --en contraposición con la libertad que tenía anteriormente el tarjetahabiente de gastar cuanto quisiera-- ha repercutido en un descenso del gasto, Ramil dice que "tendríamos que esperar un poquito más para verlo, pero yo soy de los que creen que si algún efecto queda va a ser pequeño, porque lo normal no es que como ciudadanos salgamos al exterior a hacer las compras, sino que lo hagamos aquí", finaliza. Visa reporta un impacto positivo. Alejandro Esteves, vicepresidente de Visa International, Región América Latina y El Caribe, sostiene que "sin duda, el control de cambios establecido en Venezuela ha afectado al mercado de tarjetas de crédito, así como a la banca. La imposición de un monto fijo para gastos afecta la capacidad de consumo de los tarjetahabientes", pero hace la salvedad de que "desde que se ha ido flexibilizando la medida cambiaria adoptada por el gobierno nacional, se ha generado un impacto positivo en el crecimiento de volúmenes de ventas y transacciones de Visa, y confiamos en que esta tendencia continuará". Según Esteves, "al cierre de octubre de 2004, 25% de la facturación en bolívares correspondió a consumos de tarjetahabientes venezolanos en el extranjero". Asimismo, el vocero indicó que "a noviembre de 2004, 62% de las transacciones en dólares norteamericanos en el extranjero son con Visa y 38% con MasterCard". Un dato interesante aportado por Esteves es que la facturación a octubre de 2004 fue de 291 millardos 929 millones 872 mil 881 bolívares, y de esta cantidad, 72 millardos 983 millones de bolívares se producen por consumos en el extranjero a la tasa de cambio oficial de 1.920 bolívares por dólar. Esteves asegura que la preferencia por Visa ha comenzado a hacerse notoria "a la hora de escoger con cuál tarjeta de crédito se harán trámites de autorización ante los bancos emisores y Cadivi". El ejecutivo apuntó, en torno a las proyecciones de Visa para 2005, que "nuestra estrategia es continuar fomentando el valor del sistema de pago electrónico y el uso de tarjetas de pago, tanto en el exterior como localmente".
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