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Apoyo oficial para elevar participación de las PYME En el sector público existen tres organismos fundamentales que brindan asistencia técnica y apoyo crediticio directo e indirecto para atender los requerimientos técnicos y financieros de estas unidades de producción La participación del sector manufacturero sobre el producto interno bruto (PIB) es muy baja en Venezuela. Por ejemplo, en 2003, se situó en 13,2 por ciento, cuando el promedio Latinoamericano es de 18 por ciento. Este comportamiento ha sido consecuencia de una serie de políticas que hizo que el sector redujera su actividad a niveles alarmantes, que van en detrimento de los parques industriales y la productividad del sector. Desde el año 1989, con la apertura del mercado interno y el proceso de globalización de las economías mundiales, comenzó la tragedia de la pequeña y mediana industria del país. De allí que la meta del Ejecutivo sea elevar en unos cinco años la participación de este sector por lo menos al promedio de la región. En Venezuela, específicamente en el sector público, hay tres organismos fundamentales que brindan asistencia técnica y apoyo crediticio directo e indirecto para atender a la pequeña, mediana industria y empresas. La entidad de mayor tradición es el Fondo de Crédito Industrial, Foncrei, creado en el año 1974 como banco de segundo piso para promover y financiar al sector industrial. En el año 2001 se modifica el decreto de creación, con el fin de que esta entidad pase a otorgar recursos directamente, como una institución de primer piso. Hoy día cuenta con las atribuciones de ambas y ha logrado desarrollar un nivel de respuesta bastante eficiente. El más reciente es el Fondo Nacional de Garantías Recíprocas para la Pequeña y Mediana Empresa, Fonpyme, creado en el año 2001 para responder a los requerimientos del sector. Este fondo tiene como objetivo ofrecer asesoría y fianzas a los empresarios, con un tiempo de respuesta casi inmediata y una garantía de hasta el ciento por ciento del monto para el otorgamiento por parte de la banca comercial de los préstamos requeridos. Otro organismo que da recursos a este sector es el Instituto Nacional de Desarrollo de la Pequeña y Mediana Industria, Inapymi, el cual ha preferido posicionarse como banca pública de primer piso. Esta institución tiene su antecedente directo en la extinta Corporación de Desarrollo de la Pequeña y Mediana Industria, Corpoindustria, y nace mediante un decreto ley que se enmarca en la legislación para la promoción y desarrollo de la pequeña y mediana industria, promulgada en noviembre del año 2001. Su actividad se consolida en noviembre de 2002 y comienza su funcionamiento en enero de 2003. Estos tres organismos tienen en común que, a pesar de ser del Estado, cuentan con una capacidad de respuesta de otorgamiento de avales y créditos bastante rápida, algunos pasan de semanas a horas, mientras que la banca comercial presenta un lapso de procesamiento de solicitudes de préstamos más extenso por la cantidad de requisitos que exige. Además, tienen la bondad de prestar recursos en algunos casos a las tasas de interés más bajas del mercado (12 por ciento anual). Tal es el caso de Inapymi. Por decisión ejecutiva, estos organismos cambiaron de ente de adscripción. Antes dependían del Ministerio de Producción y Comercio (MPC), ahora los rige el nuevo Ministerio de Financiamiento para el Desarrollo Endógeno despacho creado recientemente por el presidente Chávez, y están dirigidos por el Banco de Desarrollo Económico y Social, Bandes. Con este cambio el Ejecutivo busca procurar mayor celeridad en el otorgamiento de recursos y estar en sintonía con el apoyo a las cooperativas que, en Europa, por ejemplo, hacen un aporte total de 68 por ciento al producto interno bruto (PIB) de esa región. Fonpyme, el mejor aval. El Fondo Nacional de Garantías Recíprocas para la Pequeña y Mediana Empresa, Fonpyme, está constituido como una sociedad anónima con aportes de organismos públicos, para facilitar el acceso de las pequeñas y medianas empresas al crédito del sistema financiero. Entre los productos que ofrecen en la actualidad, se encuentran las fianzas financieras y las técnicas. Las primeras son de capital de trabajo para servicios, manufactura-empresa, agroindustria, nuevos emprendimientos y turismo, y las segundas son la buena pro, anticipo y fiel cumplimiento. Entre los nuevos programas se encuentran las fianzas genéricas (Misión Vuelvan Caras), para cadenas productivas, las dirigidas al factoring y confirming, las automáticas, Ruedas de Negocios, las rápidas para Cadivi (Comisión de Administración de Divisas) por 24 horas y las del Seniat (Servicio Nacional Integrado de Administración Aduanera y Tributaria). El fondo cuenta con 10 estudios regionales que determinan la viabilidad del establecimiento de la Sociedad de Garantías Recíprocas, SGR, las cuales son entidades financieras constituidas por pequeños y medianos empresarios con el fin de facilitar su acceso al crédito y mejorar sus condiciones generales de financiación. Fonpyme, que se constituye como el ente rector de las SGR, viene a representar la solución para que las compañías tengan un músculo fuerte a la hora de acudir al sector financiero público o privado, porque esta institución entrega fianzas o avales en cuestión de horas, según garantizó su presidente Alfredo Riera, lo cual le permite a los empresarios acceder al sistema financiero. “Esto es sobre todo para las personas excluidas del sistema o que no son ‘banqueables’, porque no tienen una relación de uno a cinco, es decir, por cada millón de bolívares que poseen, requieren un respaldo de cinco millones de bolívares, el cual no poseen”. Con las sociedades de garantías recíprocas (SGR), el respaldo funciona de la siguiente manera: cuando una persona va a un banco comercial a presentar un proyecto con una fianza obtenida a través de estos entes y la institución financiera le garantiza los recursos, si la persona beneficiaria del crédito deja de cancelar las cuotas del préstamo en un lapso que no excede de 60 días, el Fondo Nacional de Garantía cancela ese fallido, lo que le da la confianza al banco para saber que no se va a convertir en un alto tenedor de bienes, maquinarias, equipos y galpones. En el caso de las cooperativas, la SGR paga el ciento por ciento, al igual que en el caso de los emprendedores, mientras que en las medianas empresas cancelan al banco el 80 por ciento, de esta manera Fonpyme se convierte en un fiador que va a respaldar al empresario mediano. “Algo indispensable para muchas personas que no pueden acceder al sistema financiero tradicional, y que a la vez se traduce en mayor confianza para la banca, ya que sabe que hay un organismo oficial que es capaz de responder si las personas no cumplen con el pago”, dice Alfredo Riera, presidente del Fondo. En cuanto a los requisitos para obtener una fianza o avales a través de estas entidades, se debe consignar: acta constitutiva de la empresa, las designaciones de la junta directiva, las currícula o síntesis de actuaciones de los miembros de la misma, las copias de la Cédula de Identidad, las últimas declaraciones del Impuesto Sobre la Renta (ISRL), los últimos estados financieros, si es una empresa constituida, y la suscripción de 25 acciones a razón de 10 mil bolívares cada una, es decir, 250 mil bolívares. Las empresas débiles pagarán de manera inicial cinco acciones, lo que se traduce en un monto de 50 mil bolívares. Pero, además, Fonpyme acompaña al empresario en la elaboración de su proyecto, brindándole asesoría para poder convertir una simple idea en un negocio productivo. Fonpyme ha firmado convenio con bancos de la talla de Mercantil y Banesco, y más recientemente con entidades como el Banco Guayana, el Banco Occidental de Descuento (BOD) y el Banco de Coro, que los compromete a entregar los créditos una vez que son avalados por el fondo en un lapso de 72 horas. El tiempo de entrega de los recursos no excede los quince días, de manera que el empresario no pierda lo que se conoce en el argot financiero como la oportunidad de negocio. Además este convenio es ventajoso para el pequeño y mediano empresario, que va a obtener respuesta inmediata, ya que detrás de Fonpyme estarán empresas que fungirán como accionistas, tal es el caso de Petróleos de Venezuela (Pdvsa) y la Corporación Venezolana de Guayana (CVG). Hasta ahora los socios de este fondo habían sido el Ministerio de Finanzas, el de Producción y Comercio (MPC), el Fondo de Crédito Industrial (Foncrei), el Banco de Comercio Exterior (Bancoex) y el Banco de Desarrollo Económico y Social (Bandes). ¿Cuál es el beneficio de que ahora se incorporen Pdvsa y la CVG? Ellos pudiesen estar aportando tal vez unos 250 millardos de bolívares al fondo, que aunado a los 55 millardos de patrimonio, se estaría hablando de unos 305 millardos de bolívares. Por otra parte estas corporaciones son las que están mejor “ranqueadas” mundialmente, lo que hará que la gente crea más en la institución. “Algo importante a ser destacado dentro de ese apoyo al pequeño, mediano empresario y cooperativistas, es que hasta ahora, en dos años de entrega de fianzas, no hemos tenido el primer fallo. Nuestros clientes han sido excelentes pagadores, pero además porque Fonpyme, con sus sociedades de garantías, le ha dado una asistencia directa, una atención al crédito, más un seguimiento, de manera tal que en cualquier situación de dificultad se le da la orientación respectiva para que no ocurran estas situaciones”, afirma Riera. El fondo ha tenido como logros concretos en dos años crear las sociedades de garantías de los estados Táchira, Zulia, Falcón, Cojedes, Aragua, Lara, Sucre y Monagas. Actualmente están a punto de ser aprobadas por la Superintendencia de Bancos y otras Instituciones Financieras (Sudeban), las de Mérida, Trujillo, Carabobo, Anzoátegui y la de la región de Guayana, que abarca a los estados Bolívar, Amazonas y Delta Amacuro. Eso los coloca en una situación de tener 83 por ciento del territorio nacional a la disposición para otorgar fianzas y avales a todas las empresas ubicadas en esas regiones. El 17 por ciento restante estaría formado por estados con alta vocación en el área agrícola y pecuaria, donde entraría a operar la Sociedad de Garantía para el Sector Agropecuario, Sogarza. Fonpyme ha logrado en cada una de esas sociedades de garantía tener más de 300 empresas afiliadas, por lo que por extensión se podría decir que hay más de tres mil unidades afiliadas en todo el país, incluyendo a emprendedores, cooperativistas, pequeños y medianos empresarios, que han recibido los beneficios de las fianzas que se entregan. Hasta el año pasado se habían otorgado alrededor de nueve millardos de bolívares en fianzas y avales de las sociedades garantías recíprocas, pero Riera estima que este año cerrarán con el doble de esa cantidad. En la actualidad, Fonpyme lidera la propuesta de creación del Fondo Latinoamericano de Garantía, la cual ha sido bien recibida por Brasil y Argentina. “Con ello no solamente se van a desarrollar empresas para la generación de bienes y servicios, sino que las mismas van a ser impulsadas hacia los mercados internacionales, incorporando a Venezuela al Mercosur. Esto es sumamente importante si se toma en cuenta lo difícil y lo cuesta arriba que resulta para el pequeño y mediano empresario intervenir en la oferta de bienes y servicios internacionales”, refiere Riera. Recientemente Fonpyme firmó un acta de intención con la Comunidad Andina de Naciones (CAN) en donde se establece una alianza para fortalecer la práctica de los esquemas de garantías en América Latina. Una nueva banca de desarrollo. El Instituto Nacional de Desarrollo de la Pequeña y Mediana Industria, Inapymi, tiene por objetivo ejecutar las políticas de fomento, recuperación, promoción y desarrollo que en este sector dicte el Ejecutivo nacional. Pueden acceder a los servicios de esta institución del Estado las personas naturales o jurídicas que posean una unidad de explotación económica que efectúe actividades de transformación de materias primas en insumos, bienes industriales elaborados o semielaborados, o las personas que tengan una idea y quieran transformarla en un negocio operativo o producto. Desde su creación hasta el 15 de septiembre de este año, el instituto ha aprobado 1.277 créditos, lo que representa 110,1 millardos de bolívares, con una generación de 57 mil empleos, tanto directos como indirectos, y un total de recursos liquidados de 464.000 millones de bolívares (46,7 millardos de bolívares). Todo ello ha sido posible gracias a la actividad generada a través de sus siete programas regulares de financiamiento y a dos especiales. Los primeros son los de capital de trabajo, activos fijos, deuda por inversión, activos intangibles, instalación de nuevas industrias, cooperativas de producción y transporte utilitario, mientras que los segundos son los referidos a los programas Fábrica de fábricas y Monta tu negocio. Una de las fortalezas de Inapymi es que las personas llegan con su idea de negocio y esta institución le formula su proyecto con el objetivo de que pase a ser la garantía del crédito que van a solicitar. El financiamiento de este instituto lleva dos grandes renglones: uno de activos fijos y otro de capital de trabajo, y en ciertas ocasiones puede incluir los activos intangibles. En lo que se refiere al primero, la misma maquinaria a ser adquirida por el empresario puede servir de garantía al igual que un galpón o vivienda. El tiempo de respuesta en cuanto al otorgamiento de los créditos se ha optimizado, porque mientras los promedios de las instituciones financieras públicas estaban en 1,1 años, este instituto, dada la fluidez de los recursos, otorga un préstamo efectivo a los empresarios de 3,5 a 4 meses, pero apuntan a que estos tiempos se reduzcan hasta en 15 días hábiles para el caso de los créditos sociales y de capital de trabajo, en tanto que el lapso para las empresas promocionales, los activos fijos y la instalación de cooperativas a escala nacional, sea de 30 días. Para ello trabajan en una metodología interna y luchan contra el sector burocrático de las instituciones públicas, dando flexibilidad en el otorgamiento. Entre los programas de financiamiento se encuentran el de los activos fijos, el de los activos intangibles y el de capital de trabajo. Los tres programas están dirigidos a empresas establecidas, debidamente registradas, que efectúen actividades dedicadas a la transformación de materia prima. También se pueden nombrar el de Cooperativas de Producción que, como su nombre lo indica, es para la reactivación de este nuevo sector. Asimismo, el de Transporte Utilitario, que financia medios de movilización, dirigido a nuevos emprendedores y empresas establecidas, cuya actividad esté relacionada directamente con la producción de bienes que de alguna manera sirvan a la pequeña y mediana industria; el de Monta tu Negocio, que es para capital de trabajo, maquinarias y equipos, con la inclusión del seguro; el de Refinanciamiento de Deudas y Reactivación de las PYMI, destinado a atender la acreencia y reactivación de pequeños y medianos industriales pertenecientes a la cartera de Corpoindustria, y por último, el de Posadas y Paradores Turísticos, destinado al apoyo de creación y reestructuración de estos establecimientos. Todos estos programas cuentan con una tasa de interés de 12 por ciento, a excepción del Programa de Activos Intangibles, cuya tasa de interés es de nueve por ciento. Los créditos otorgados bajo estas modalidades van desde 50 millones de bolívares hasta 500 millones de bolívares; el primer monto corresponde al programa de activos intangibles, mientras que el segundo al de Posadas y Paradores Turísticos, donde se nota el propósito de reanimar la actividad turística del país. La morosidad de Inapymi no llega a uno por ciento, este gran logro se debe a la asistencia técnica que prestan a los beneficiarios, traducida en un apoyo a la presentación del proyecto, atención en la fase de diagnóstico, además de las políticas de implementación de normas ISO 9000, con la intención de preparar al empresario para competir en el Mercado Común del Sur (Mercosur) y la Comunidad Andina de Naciones (CAN). Efectividad de 35 días. Vladimir Serrano, persidente de Foncrei, refirió con estadísticas en mano, que en los últimos cuatro años han entregado una cifra que sobrepasa los 447 millardos de bolívares, lo que se traduce en 1.051 créditos en cuatro años, dirigidos a los sectores textil, metalmecánico, plástico, alimentos y bebidas. En lo que va de este año, se han aprobado préstamos por 134,7 millardos de bolívares, distribuidos en casi todas las entidades del país, mientras que los créditos desembolsados para reactivación, reconversión y reindustrialización ascienden hasta la fecha a 61,4 millardos de bolívares. Advierte, además, que la institución ha favorecido a gran cantidad de industriales sin distinción política alguna. En febrero de 2004, se hizo una evaluación de la intermediación financiera y se detectó una disminución, con tan sólo 16 por ciento de colocación, es decir, la banca no estaba intermediando, lo que les llevó a crear tres grandes programas: el financiamiento para la industria manufacturera en instalación, cuyo objetivo es otorgar recursos al sector para la instalación de nuevas empresas con el fin de fomentar el desarrollo de la actividad industrial del país , donde se presta hasta 4,9 millardos de bolívares y un mínimo de 308,7 millones de bolívares, a una tasa de interés de entre 10 por ciento y 14,46 por ciento, con un plazo de amortización de hasta 10 años, incluidos tres de gracia. El segundo programa es el de financiamiento de capital de trabajo y pasivos para la reactivación industrial, cuyo objeto es financiar los requerimientos necesarios para mantener un adecuado nivel de operaciones de la industria manufacturera, equivalente a materia prima importada por seis meses, así como la nacional insumos y mano de obra necesaria para tres meses de producción, con un tope máximo por empresa de 988 millones de bolívares y una cifra mínima de 308 millones 750 mil bolívares, con un plazo de tres años, incluido un año de gracia y hasta seis meses de diferimiento de intereses. El tercer programa es el financiamiento para la industria manufacturera en ampliación, reconversión, modernización y reactivación industrial, cuyo objetivo es otorgar recursos con el fin de fomentar el desarrollo de la actividad industrial del país. Incluye financiamiento para equipos anticontaminantes, desarrollo de software y transporte de carga para la PYMI. El tope máximo de préstamos es de 4,9 millardos de bolívares y un mínimo de 308 millones 750 bolívares por empresa, el plazo máximo es de 10 años, incluidos tres de gracia para los activos fijos y hasta cinco años, con un año de gracia, para los activos intangibles y capital de trabajo vinculados al proyecto. Este programa es de vital importancia, ya que el país registra una obsolescencia en el área industrial muy significativa. También existe el programa de financiamiento de actividades productivas a organizaciones cooperativas, vinculado al Bandes, cuyo objetivo es fortalecer la economía social participativa y protagónica, a fin de contribuir a la democratización del capital. Inapyme cuenta también con un programa especial dedicado a la atención del sector turístico nacional, para financiar proyectos en esta área, con el fin de impulsar y desarrollar las actividades económicas de pequeñas y medianas empresas en las actividades conexas, desde la etapa de promoción, producción y ejecución, hasta el mercadeo. Serrano refiere que anteriormente los recursos no estaban llegando al sector industrial. Además, los tiempos de respuesta para otorgar dicho dinero eran de hasta seis meses en la banca, mientras que Foncrei confiere en menos tiempo el dinero 35 días hábiles, tras hacer una adecuación de los procesos internos del fondo, lo que llevó a que el presupuesto de esta entidad, que estaba establecido para un año, lo ejecutaran en 4 meses. En este ejercicio fiscal el organismo contaba con 120 millardos de bolívares, a los que se le debe sumar 57 millardos de bolívares del Bandes. Debido a esta situación y a la necesidad del sector industrial, este organismo elevó ante el Ministerio para el Desarrollo Endógeno una solicitud de recursos adicionales por 247 millardos de bolívares. Las áreas que han sido atendidas este año se distribuyen de la siguiente manera: 47 por ciento pequeñas, 39 por ciento medianas y 14 por ciento grandes. En tramitación tienen hasta la fecha 221 créditos por un monto total de 249,4 millardos de bolívares. En empleo, en estos cuatro años han creado 30 mil directos y 120 mil indirectos y en total, durante sus 25 años de gestión, el fondo ha generado 45 mil plazas de trabajo. Aclaró Serrano que actualmente Foncrei maneja un fideicomiso que asciende a cinco millardos de bolívares, con Bandes, donde hay un pequeño monto de colocaciones en papeles, pero no en patrimonio. “Nosotros tenemos colocaciones a 30, 60, 90 y 180 días, porque la estructura financiera del fondo no tiene las mismas características que la banca. Contamos con un patrimonio que está invertido, un porcentaje de colocaciones a la vista, ya que la movilidad de recursos requieren tenerlos al momento de otorgarlos”, precisó Serrano. Los recaudos a ser consignados para ser beneficiario de un crédito de Foncrei dependen del programa al que se suscriba, así como de la actividad que prefiera y el monto que necesite, por lo cual, para obtener detalles sobre los requisitos, se sugiere llamar a Foncrei, al número telefónico 0-800-INDUS-00, o lo que es lo mismo 0-800-4638700, o dirigirse personalmente a sus oficinas, ubicadas en la Torre Británica, en Altamira. Lisa Robles . Además:
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