. ...


Energia
Un nuevo ciclo para la inversión petrolera privada

La reactivación del ciclo de inversiones petroleras privadas, el cual está llegando a su fin como resultado de la culminación y entrada en operaciones de producción de los proyectos previstos en el marco de la apertura petrolera, es una de las propuesta que está liderando la Asociación Venezolana de los Hidrocarburos (AVHI), institución que agrupa a las principales empresas nacionales y multinacionales que participan en este proceso. Luis Xavier Grisanti, director ejecutivo de la AVHI, refiere que la asociación está haciendo un planteamiento central a la comunidad venezolana para llamar la atención sobre la necesidad de reanudar el ciclo de inversiones en el país, iniciado en el año 1993 con la aprobación por parte del Congreso de la República de las asociaciones estratégicas de la Faja del Orinoco y ampliado a través de los convenios operativos y los de exploración a riesgo y ganancias compartidas. "Este ciclo de inversiones está llegando a su fin y debe ser reemplazado, ya que en el corto plazo no se ha proyectado nada concreto en materia de hidrocarburos líquidos".

Comenta Grisanti que el actual ciclo de inversiones pudo generar 24.000 millones de dólares en una década como contribución del sector petrolero privado, nacional e internacional, al desarrollo del país con todas sus implicaciones positivas en la generación de empleo, adquisición de bienes y servicios dentro del país, transferencia de tecnología, incremento de reservas petroleras, inversión social, mejoramiento del contenido nacional y de las capacidades industriales de las empresas venezolanas proveedoras de bienes y servicios. "Se trató de una masa de recursos muy significativa. Por supuesto que eso estaba diseñado así. Estos ciclos tienen una duración aproximadamente de diez años, a partir de la aplicación de las políticas públicas destinadas a estimular la inversión".

Durante varias décadas, entre los años 40 y 60, Venezuela pudo mantener una relación en promedio de 25% de recursos de su Producto Interno Bruto destinados a la inversión para la formación de capitales, con lo cual logró mantener una tasa de crecimiento superior a 5% interanual durante más de tres decenios. Durante los años 80, 90 y lo que va de la primera década del siglo XXI, esa relación ha venido cayendo. En la década de los años 80 fue de 21%, en los 90 y hasta el 2004 está por el orden de 14%

¿Qué país que mantenga esa tasa de inversión puede crecer a un ritmo mayor que la del crecimiento poblacional? Sostiene Grisanti que basar el crecimiento solo en el consumo público y privado no es una manera saludable de generar un desarrollo sostenido. "La inversión es la que genera nuevos puestos de trabajo, ya que es la que genera nuevas plantas industriales, nueva capacidad de producción, nuevos comercios y, por consiguiente, mejor calidad de vida y bienestar social".

Desarrollo en números. Entre 1992 y el 2002, Venezuela registró una importante reactivación de la inversión privada nacional y extranjera en la industria de los hidrocarburos. De hecho, hubo un cuerpo de políticas que se diseñó a principios de los años 90 y que permitió que en Venezuela se invirtieran durante una década --hasta finales del 2002--, en los convenios operativos y en la asociaciones estratégicas de la Faja del Orinoco, 23.000 millones de dólares, cuya producción actual está por el orden de 1.000.000 de barriles diarios. A eso hay que agregar 1.000 millones de dólares más que se invirtieron también hasta el 2002 en los convenios de exploración a riesgo y ganancias compartidas que están en ejecución (La Ceiba, Paria Este y

Paria Oeste), y que no fueron todo lo exitoso que se esperaba. No obstante, advierte Grisanti, que en tres de ellos ha habido descubrimientos de cantidades de petróleo comercialmente explotables.

En algunos años picos --1998 y 2000-- llegó a invertirse hasta 5.000 millones de dólares. Pero concluido ese ciclo y ya entrada en operaciones la producción de 1.000.000 de barriles diarios, allí cesó la inversión. En el caso de los convenios operativos y asociaciones estratégicas de la Faja

del Orinoco se prevén inversiones alrededor de los 1.000 millones de dólares anuales para el período 2004-2005, al término del cual la producción combinada de ambos tipos de negocios alcanzará a 1.200.000 barriles diarios. A partir del 2005 el ciclo de inversiones habrá llegado a su fin y se realizarán inversiones de mantenimiento fundamentalmente. En el caso de los convenios de exploración a riesgo y ganancias compartidas, firmados en 1996, la primera producción comercial de uno de los proyectos en ejecución entrará en operaciones en el 2005.

Por ello, advierte Grisanti sobre la necesidad de que hagamos una reflexión todos los sectores del país para que ese ciclo se reanude, ya que en estos momentos no hay convergencia en los factores que permiten generar las condiciones de un nuevo proceso.

Condiciones para la reactivación. Durante la década de los años 90 Venezuela aparecía como el país con mejores oportunidades para los inversionistas nacionales y extranjeros. Para la presente década, la competencia entre países productores es mayor y las empresas están presionadas a optimizar su competitividad para alcanzar altos índices de productivdad al menor costo unitario posible y bajo considerables exigencias tecnológicas y ambientales.

El futuro de la industria petrolera venezolana está en la conversión en crudo sintético de los recursos extrapesados de la Faja del Orinoco. La reactivación del ciclo de inversiones privadas debe incluir la ampliación de oportunidades de formación de capital fijo en proyectos de explotación primaria en crudos livianos, medianos y pesados, incluyendo una renovada monetización de los recursos de la Faja del Orinoco. Esta estrategia facilitaría la consecución de inversiones aguas abajo (refinación y suministro, distribución y mercadeo, petroquímica, etcétera).

En este sentido, la generación de inversiones privadas, nacionales y extranjeras, en toda la cadena de valor de los hidrocarburos depende de la instauración de un cuerpo de políticas públicas integral, orientado a tres ejes:

1. El plan de inversiones de Pdvsa 2003-2008 y los lineamientos de política impuestos por el Ministerio de Energía y Minas que permitan lograr la participación del sector privado en este programa de inversiones.

2. Un marco legal e impositivo jurídico adecuados para estimular y captar la atención de los recursos destinados a la formación de capital fijo.

3. El entorno nacional y extranjero, el cual afecta en alguna medida la percepción de los inversionistas por el elevado riesgo país que en estos momentos registra la nación, lo que por ende encarece, a su vez, las fuentes de financiamiento internacional para los proyectos.

--Belinda Calderón

Diseño por: Alcides León - Kevin Rodríguez
DINERO es una publicación del Grupo Editorial Producto
Piso 7, Torre ACO, c. Orinoco, Las Mercedes, Caracas, Venezuela
FAX +58 2 991.31.32 TELF. +58 2 993.50.11 email:
dinero@infoline.wtfe.com