|
|
![]() |
| . | ... |
| Lo que se cocina para el 2004
Miguel Angel Santos PIB Total 5,94% Luis Zambrano Sequín PIB Total 8% Efraín Velásquez PIB Total 7,4 Daniel Lahoud PIB Total 6,2% Francisco Vivancos C. PIB Total 8% Domingo F. Maza Zavala PIB Total 5 a 6 % Luis Vicente León PIB Total 8% OFICIAL PIB Total. .6,5% Miguel Angel Santos --En el año 2004 se está pronosticando un pequeño rebote económico por efectos estadísticos Daniel Lahoud El escenario del 2004 se moverá en torno a una sensible recuperación de las economías norteamericana y europeas. Hasta 2003 el sustento de un mercado petrolero alcista sólo tenía asidero en la solidez de los países asiáticos, pero en un ambiente de bonanza en América y Europa, los precios petroleros serán mucho mas favorables para Venezuela. Independientemente del resultado en el panorama político venezolano la producción petrolera estará amparada en el regreso de las transnacionales a la industria petrolera. Ellas tienen la capacidad de inversión y la tecnología para hacer crecer mucho mas la producción, eso sustentaría una rápida recuperación de la producción y el contagio de ella al resto de la economía del país, mejorando los niveles de ocupación, sin ocasionar una desmedida inflación. A su vez logrará suministrar la apropiada cantidad de recursos fiscales para cerrar la brecha fiscal y evitar una mayor y mas profunda devaluación. Considero que antes del final del año 2004 el mercado de cambios estará liberado y que esta liberación no resultará en mayores problemas en cuanto al tipo de cambio y el volumen de las reservas internacionales. La abundancia de recursos y una mas sana política fiscal y monetaria conducirá a tasas de interés mucho menores y obrarán un resultado económico mas feliz en 2004. Luis Zambrano Sequín Después del significativo deterioro de la economía durante el 2002 y 2003, la “normalización” de la situación petrolera y los impulsos fiscales que se iniciaron en el segundo semestre de este año y continuarán, al menos, durante el primer trimestre del 2004, la economía registrará un crecimiento económico que, probablemente, la devuelva a un nivel equivalente al ya muy bajo que se tenía para el primer trimestre del 2002. La permanencia del régimen de control de cambios, por lo menos hasta el tercer trimestre del 2004, y el significativo incremento del gasto público ante la coyuntura electoral, mantendrán una elevada liquidez monetaria que obligará al BCV a instrumentar una política monetaria restrictiva. La excesiva liquidez, junto con una debilitada demanda de crédito, facilitará el financiamiento interno del importante déficit fiscal que se espera. Se estima un ajuste del tipo de cambio durante el segundo semestre del 2004, así como una entrega significativamente mayor de divisas por parte de CADIVI durante el primer semestre. Sin embargo, el tipo de cambio probablemente se aprecie en términos reales, ya que el ajuste en la tasa no compensará, en promedio, la mayor presión sobre los precios que ejercerá el exceso de liquidez. La balanza de pagos se espera que cierre con un importante superávit, a pesar del incremento significativo que se prevé en las importaciones, con relación a sus niveles del 2003. Las tasas de interés podrían mantenerse en sus niveles actuales durante el primer semestre del año que viene, tendiendo a incrementarse durante el segundo semestre, especialmente en respuesta a la depreciación cambiaria , a eventuales modificaciones en el régimen de tipo de cambio y al clima de tensión que acompañaría a los cambios políticos y administrativos. Efraín Velásquez Se estima un crecimiento económico “estadístico” liderizado por una recuperación de la actividad petrolera. Sin embargo, el producto no-petrolero podría continuar su estancamiento consecuencia de la situación fiscal que podría estimular la percepción de riesgo. La magnitud del déficit fiscal puede ser superior a la del año anterior como consecuencia del comportamiento de los precios del petróleo. La actividad no-petrolera, en un contexto de necesidades de financiamiento fiscal, puede hacer que la inflación y la tasa de interés se mantengan a niveles elevados (26,1%), así como la tasa de desempleo. Este resultado es consistente con un elevado nivel de reservas internacionales. Francisco Vivancos C. Tras el pésimo desempeño económico 2002-2003, es difícil que la economía venezolana no experimente un cierto alivio el próximo año. En parte por las condiciones favorables del mercado petrolero internacional: crecimiento mundial, bajos inventarios y baja capacidad ociosa en países OPEP. Se anticipan precios descendentes pero aún sólidos permitiendo un valor holgado para nuestras exportaciones petroleras, incluso aunque no se alcancen los niveles pre-paro de producción petrolera, dadas las dificultades técnico-productivas y financieras de PDVSA. En adición, el nivel de incertidumbre política, siempre que la salida sea constitucional, se va a reducir lo cual colabora con una superior gobernabilidad, menor riesgo-país y un mejor medio ambiente para la inversión. La política económica va a estar marcada por el hecho electoral. Antes de estos eventos, no es de esperarse cambios profundos ni en el régimen cambiario y de control de precios ni en los fuertes correctivos que, desde el lado fiscal, hay que emprender. Por razones de ciclo electoral, el gasto fiscal será fuertemente expansivo y será financiado con nuevo endeudamiento interno y externo. Este impulso fiscal (hoy menos eficaz para inducir crecimiento) y la propia dramática caída en el 1-Septiembre 2003 explican el alto crecimiento proyectado. Desafortunadamente ni con ella se alcanzará el nivel de PIB de 1999 ni se acompañará de la generación de empleo, inducción de inversión y recuperación de los salarios reales posibles y deseables con un política económica más sensata. Es en el frente fiscal donde las perspectivas 2004 lucen más complicadas. La dinámica de deuda explosiva, la caída en la tributación, petrolera y no petrolera, y la baja eficiencia del gasto; van a trasladar considerables pasivos a la gestión de la tesorería pública hacia la segunda parte del año y con ello se reducirán los grados de libertad del gobierno para evitar un ajuste cambiario (con su efecto en aceleración de precios y reducción del salario real), el rebalanceo fiscal y, seguramente, una considerable desaceleración del crecimiento. En síntesis, 2004 va a tener dos caras diferentes marcadas y separadas por la resolución del conflicto político-institucional que ha signado el comportamiento económico reciente. Domingo F. Maza Zavala A fines del 2003 se detendrá el movimiento recesivo y el próximo se recuperará enteramente la actividad petrolera, (PIB petrolero aumentará sensiblemente); el resto de la economía acusará recuperación impulsada por la inversión pública y privada y el consumo, en un escenario de relativa normalidad institucional y política y de acentuada flexibilización del control de cambio. Sin embargo, continuará preocupando el endeudamiento público, principalmente interno y la brecha entre ingresos ordinarios y gastos públicos, no obstante un mejoramiento significativo de los ingresos fiscales y del perfil de la deuda pública. No obstante la reactivación de la demanda agregada, la mayor disponibilidad de divisas por el sector privado y de la oferta de bienes y servicios, tanto internos como de exportación aliviará la presión inflacionaria en virtud de un mayor abastecimiento del mercado. La reactivación de la demanda de crédito privado, la continuación del uso del crédito interno por el gobierno y la menor reserva de liquidez bancaria tendrán por efecto un cierto aumento de las tasas de interés. El tipo de cambio oficial, controlado, se reajustará progresivamente y es posible que se fije un impuesto a las transacciones cambiarias. Las reservas internacionales disminuirán por la mayor salida de divisas. Luis Vicente León Las proyecciones económicas dependen del escenario político en el que nos encontremos. No es lo mismo un escenario donde hay una salida institucional a la crisis política que uno en el que se mantiene el status quo y los niveles de desconfianza e incertidumbre crecen. Sin embargo, hay unas grandes tendencias que se pueden anticipar. La primera es que habrá un crecimiento en la actividad económica con respecto a los resultados de este año, la cual podría estar entre 6% (Si Chávez se queda) y 10% (Si Chávez se va), con un estimado promedio de 8%. Esto se fundamenta en dos elementos centrales. Por una parte, la comparación se hará contra un año terriblemente malo como el 2003, lo que hace que la base de partida sea muy baja y las posibilidades de crecimiento contra esa base sean importantes, lo que indica que tendremos un crecimiento estadístico más que real. El segundo elemento relevante es el incremento del gasto público que realiza el gobierno para reconectar políticamente a las masas, con programas tales como: Plan Sucre, Marte, Avispa, Barrio Adentro, Robinson 1 y 2, Universidad Bolivariana, entre otros, disparan dinero a la calle y, aunque tendrán probablemente pobres resultados concretos en el objetivo que persiguen, aumentarán momentáneamente la liquidez, oxigenando la economía luego de la crisis y permitiendo cierto desplazamiento positivo de la actividad que, aunque inestable en el tiempo, será oxigenante para la economía en el corto plazo. Este crecimiento del gasto público, sin embargo, tiene costos involucrados. Por una parte, generará mayores presiones inflacionarias que veremos desarrollarse plenamente durante el segundo semestre de ese año y donde las magnitudes de inflación al mayor y al detal tenderán finalmente a acercarse, estimándose una inflación de 30% a más para el próximo año.. El tipo de cambio, por su parte, presentará mayores presiones devaluacionistas, toda vez que no parece clara la solución del problema político y que la desconfianza sigue marcando las decisiones de protección de patrimonio de los tenedores de capital venezolanos que prefieren sus recursos en dólares, aunque deban comprarlos en el mercado negro o paralelo. En este sentido, es muy probable que el gobierno decida mantener el mercado dual, dejando un dólar oficial más bajo, que podría ubicarse alrededor de los 2.000 bolívares por dólar, pero que permita operaciones legales en el mercado paralelo, donde él mismo participará para incrementar sus ganancias cambiarias y tratar de estabilizar el crecimiento en el tipo de cambio, el cual continuará su desplazamiento en el libre producto del incremento de demanda y la fuga de capitales basada en desconfianza sobre el futuro. El déficit continúa siendo importante a pesar del incremento leve en los ingresos petroleros con respecto al 2003 y la tendencia de endeudamiento interno del gobierno continuará siendo importante, comprometiendo con esto el futuro económico del país, cosa que veremos explotar un poco más allá |
||||||||||
![]() |
Diseño por: Alcides León - Kevin RodríguezDINERO es una publicación del Grupo Editorial Producto Piso 7, Torre ACO, c. Orinoco, Las Mercedes, Caracas, Venezuela FAX +58 2 991.31.32 TELF. +58 2 993.50.11 email:dinero@infoline.wtfe.com |