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La dolarización: ¿favorecería a la economía venezolana?

Algunos países latinoamericanos como Panamá y recientemente Ecuador, han dolarizado sus economías, otros han aplicado cajas de conversión. En Europa, las naciones que forman parte de esas comunidades tuvieron que eliminar sus antiguas monedas para ajustarse al Euro. Adoptar una determinada divisa, por sí solo, no parece traer ningún beneficio, si esto no viene acompañado de todo un complejo panorama de ajustes, especialmente en el área fiscal y monetaria, que permita mantener la disciplina debida entre los ingresos y los gastos. En el caso venezolano, caracterizado por una economía petrolera, a merced de los embates y la volatilidad tradicional de los precios de este producto en el mercado internacional, existe la incógnita sobre los beneficios o problemas que podría traer la dolarización. Aunque este tema ha estado planteado en discusiones académicas desde hace varios años, hoy día adquiere especial relevancia, tanto por la experiencia de un país petrolero y latinoamericano como Ecuador, que ha logrado bajar sustancialmente sus niveles de inflación, como por la necesidad de buscar fórmulas diferentes una vez que se desmonte el actual control de cambio.

El tema se planteó recientemente en el programa Producto FM, que transmite diariamente Exito 99.9 FM (Unión Radio), conducido por el periodista Ramón Pasquier. Para sopesar dos opiniones diferentes sobre el tema de la dolarización y sus efectos en la economía venezolana, fueron invitados los economistas Pedro Palma y Hugo Farías.

Pedro Palma posee un Doctorado y un Master de Economía, en la Universidad de Pensilvania y Administración de Negocios, en The Warton School de Philadelphia; economista de la Universidad Católica Andrés Bello, Profesor en el IESA. Por su parte, Hugo Faría, tiene un Doctorado de Economía Financiera en la Universidad de Carolina del Sur, Master en Administración y Finanzas en la Universidad de Chicago, Economista de la UCAB y también es profesor del IESA. Transcribimos una versión resumida del debate que allí se produjo.

--RP -¿Cuáles han sido los resultados reales de la aplicación de la dolarización en las economías de los países de América Latina, como por ejemplo Ecuador, El Salvador y otros?.

Empezamos con la opinión de Pedro Palma.

--PP -Los resultados de la dolarización en América Latina empiezan con el caso de Panamá, que dolarizó su economía en 1904 (lleva un siglo) y ha vivido muchísima experiencia en esa materia; Panamá no produce mayor cosa en cuanto a bienes que exporta, y eso se debe en buena parte a estos fenómenos de dolarización, son economías que al dolarizar tienden a inclinarse a la parte de servicios. Sin embargo, el caso de Ecuador es quizás más interesante porque es mucho más reciente. Ecuador estaba en una situación extremadamente crítica, caótica casi, en una caída libre, con un tipo de cambio completamente descontrolado y una inflación totalmente fuera de control. Ello llevó, a comienzos del año 2000, que se decidiera dolarizar la economía, y así ha estado, digamos, durante estos últimos 3 años. Si bién se han logrado cosas interesantes, (no hay nada en economía que sea 100% bueno o 100% malo), todo trae consecuencias favorables y desfavorables. Entre las favorables se observa una reducción sostenida de su fenómeno inflacionario, del 100% ha bajado a mas o menos alrededor del 7,7%, pero en el primer año bajó a 37%, en el segundo a 12,5%, y este año estamos hablando de 7,7%. ¿Qué implicaciones tiene esto? Que si bién la inflación disminuye, sigue siendo muy alta, por ejemplo muy superior a la inflación en los Estados Unidos. Eso significa que los productos en el Ecuador se encarecen más acentuadamente que en los EEUU. Por lo tanto, los EEUU compra cada vez menos en Ecuador, en comparación con lo que compra ese mismo dólar en los EEUU o en otras partes del mundo. Eso no hace otra cosa que estimular a las importaciones. Ecuador tuvo el año pasado un déficit de la cuenta corriente en el orden de los 1.100 millones de dólares, que para una economía que solamente tiene reservas internacionales alrededor de 600 millones de dólares, es un déficit sumamente importante. La tendencia del déficit de la cuenta corriente, es decir, el exceso de lo que se importa sobre lo que se exporta, está creciendo en una forma sumamente alarmante. En primer término afecta contra el sector de transables, es decir, el sector productivo que compite con los productos que pueden ser importados y en segundo término, que el Ecuador, en una forma bastante similar a Venezuela, tiene una alta dependencia del petróleo; un poco menos de la mitad de sus exportaciones son petroleras y por lo tanto está sujeto a los shocks petroleros (aunque no ha habido una caída en los precios del petróleo en los últimos años) que se van a producir tarde o temprano, y ellos al igual que Venezuela van a estar expuestos a una caída en sus ingresos. En ese momento es cuando se va a poner realmente a prueba la dolarización. Si bién la dolarización va a evitar que se produzca una maxidevaluación, ese shock externo puede producir un deterioro, una exacerbación de las expectativas, pueden venir unas salidas de capital sumamente importantes, ante el convencimiento por ejemplo del público de que el sistema de dolarización es insostenible.

RP -Claro, dicho esto, usted no está a favor de procesos de dolarización.

--PP -Lo que no estoy es a favor de procesos de dolarización en países que son muy vulnerables a shocks externos como es el caso específico de Venezuela y también como es el caso específico del Ecuador, porque puede traer consecuencias realmente devastadoras.

--RP -De esta manera entramos en el punto y es si Venezuela cumple con las condiciones para un eventual proceso de dolarización en el futuro. Hugo Farías ha sido defensor de esa tesis.

--HF -La sugerencia de la dolarización nunca debe verse como una política aislada sino como una de tantas reformas que se deben realizar en la economía venezolana. ¿Y por qué? Porque la dolarización solamente resuelve un problema, que es el problema de la inflación. Entonces, como bién decía Pedro (Palma), Panamá dolarizó, resolvió su problema de la inflación, y es el país de latinoamérica con la inflación más estable, en Ecuador ya la inflación está desacelerándose. En Argentina, mientras estuvieron semidolarizados, la inflación se acabó, y ciertamente cuando quitaron el esquema de la convertibilidad la inflación regresó. Esto no es una panacea, esto lo que resuelve fundamentalmente es un problema serio, importante, pero solamente un problema, que es el de la inflación. Yo no comparto la opinión presentada por Pedro (Palma) de que esto genera necesariamente un sesgo hacia una economía de servicios. Por ejemplo, la experiencia venezolana en la época de los 40 y los 50, nosotros teníamos una economía que estaba indirectamente dolarizada, en el sentido de que el Banco Central era simplemente una caja de conversión y lo único que hacía era convertir dólares a bolívares a razón de 3,35, que era el tipo de cambio de la época. Y a pesar de eso tuvimos no solamente unos crecimientos del PIB estelares , en la década de los 40 alcanzó el 12%, en la de los 50 fue de 9%, sino que el sector manufacturero tuvo una expansión mayor que la del PIB en su conjunto, con una tasa de expansión promedio de casi 12%. Por eso yo no creo que una dolarización “sesgue” hacia servicios, lo que sí creo es que todas las políticas tienen costos y beneficios. Cuando se dolariza una economía hay personas que sufren los costos. ¿Quiénes sufren los costos? En gran parte, como tienes una moneda fuerte, muchos empresarios, especialmente en el sector industrial que es poco eficiente, pero los beneficios de la dolarización recaen fundamentalmente sobre los trabajadores del país, porque como consecuencia de compensar el fruto de su esfuerzo en el dólar, se impide que el gobierno cometa una estafa, que el gobierno confisque el fruto del trabajo de los ciudadanos. El gran beneficiario de un mecanismo de este tipo son fundamentalmente los trabajadores del país y es a quienes se les están dando una garantía de protección a su propiedad privada que es el fruto de su trabajo. En relación al aumento de las importaciones como efecto de la dolarización, creo en primer lugar que no hay nada malo en que las importaciones aumenten, porque ayudan a satisfacer una serie de necesidades y como consecuencia de ello tenemos un mejor nivel de vida. La única forma de obtener dólares es a través de la cuenta corriente, podemos obtener dólares a través de la cuenta capital, y si el país se ha estabilizado, si ha disminuido el costo de hacer negocios en el país, entonces los dólares van a fluir, inicialmente por la cuenta capital y es la experiencia de Australia, esa es la experiencia de Italia, es la experiencia canadiense, más o menos la experiencia norteamericana. Y en cuanto al problema de los shocks, yo creo que eso es sumamente relativo, que cuando el precio del petróleo baja, eso significa que los venezolanos estamos pagando menos impuestos, ¿y qué hace un país civilizado cuando los ingresos fiscales bajan? Se endeuda, y de esa forma se estabiliza el gasto y se estabilizan los agregados monetarios porque sería endeudamiento externo; pero eso sí, con el compromiso que cuando los precios del petróleo vuelvan a subir, no es que se va incrementar el gasto, sino con el superávit fiscal que se genere se cancela la deuda y de esa forma se sortea el problema del shock.

--PP - La inflación no debe controlarse por la via cambiaria, sino que tiene que controlarse a través de la disciplina monetaria y fiscal, que baje la inflación y entonces eso va a traer como consecuencia un tipo de cambio estabilizado e inclusive la posibilidad de mantener un tipo de cambio fijo, que fué preciamente lo que se vivió en Venezuela durante ese período de los 40, 50 y 60. Venezuela era la economía que tenía la inflación más baja, era envidiada por los países industrializados, tenía una disciplina fiscal a ultranza, tenía una política monetaria tremendamente conservadora, por parte del Banco Central, y esa prudencia monetaria, esa prudencia fiscal fueron lo que dió como resultado una bajísima inflación, que también vino ayudada por una gran estabilidad del ingreso petrolero, y eso fué lo que posibilitó el que se pudiera mantener un tipo de cambio fijo sin problemas, porque estaban dadas las condiciones para que el tipo de cambio fuese fijo y fuese estable.

--RP - Claro, Hugo Faría dijo una frase muy sexy, por decirlo de alguna manera, que una dolarización sería muy atractiva para los trabajadores.

--PP - Sin duda alguna que es atractivo para los trabajadores, atractivo para todos los venezolanos, ¿quién no va a querer que sus ingresos sean obtenidos en dólares? Una cosa es querer y otra es poder.

--RP - ¿No se puede?

--PP - Allí es donde yo tengo mis dudas de que se pueda mantener un esquema de dolarización, si no están dadas una serie de condiciones que no dependen de la dolarización.

--RP - ¿Cuáles?

--PP - Disciplina fiscal, disciplina monetaria a ultranza. La dolarización ayuda o contribuye a un cierto tipo de disciplina fiscal. Por ejemplo, evita que el gobierno pueda incurrir en déficit y que ese déficit sea financiado por el Banco Central con dinero inorgánico, eso es altamente pernicioso y la dolarización o la caja de conversión impiden que eso suceda, pero ni remotamente aseguran una disciplina fiscal. Fíjate el caso de Argentina, cayó al no haber una disciplina fiscal a ultranza, porque el gobierno estaba gastando más, y los gobiernos regionales estaban gastando más y financiaban ese gasto público deficitario con endeudamiento, hasta que los prestamistas le cerraron el crédito y ahí colapsó todo.

--RP - ¿Entónces, es pertinente dolarizar aquí en Venezuela? Qué cree Hugo Farías?

--HF - Coincido con Pedro que las reformas tienen que ser integrales, especialmente en la parte fiscal. Yo veo la dolarización como un elemento que contribuye a la disciplina fiscal, como tu bién dijiste, eso evita el señoriaje, es decir, eso evita el financiamiento de corte inflacionario. Aquí está escrito, en este libro que acabamos de sacar, “Para rehacer a Venezuela”, en dónde como parte de la disciplina fiscal yo estoy sugiriendo en primer lugar y al igual que los países que forman parte de la Comunidad Económica Europea, un máximo de deuda, estoy sugiriendo para el caso venezolano que la deuda nunca exceda de los 20 puntos del PIB, estoy sugiriendo un máximo de impuestos, en primer lugar fundamentalmente grabar el gasto y no el ingreso y que ninguna tasa impositiva exceda el 20%, en adición a esto estoy recomendando de que el sector público consolidado no absorba más de 20 puntos del PIB. Esa es precisamente la disciplina fiscal, donde hay que amarrar al Estado por el financiamiento ordinario, que son los impuestos, el financiamiento extraordinario que es el endeudamiento, el financiamiento inflacionario, que vendría a ser via Banco Central, y para colmo le estás diciendo, en promedio el gasto público no debe exceder 20 puntos del PIB, de modo que perdón, la visión que yo tengo es de unas reformas integrales donde la reforma fiscal, y la disciplina fiscal es piedra angular de todo este proceso.

--RP - Me queda una duda y es para ambos. Haciendo lo correcto y controlando las variables, ¿son mayores las ventajas de la dolarización que las desventajas?

--PP - Estamos de acuerdo en que la disciplina monetaria, la disciplina fiscal, la disciplina económica es una condición absolutamente esencial y dolarizar sin que eso venga acompañado de lo otro, es el absoluto caos y desastre.

--RP -Pero, entonces ¿No hace falta la dolarización?

--PP - No hay que perder de vista que nuestra economía para bién o para mal es una economía altamente dependiente del negocio petrolero y lo seguirá siendo por muchísimos años, yo siempre digo que si dentro de 200 años el petróleo sigue teniendo algún valor dentro del mercado, cosa que es muy poco probable, pero si eso llegara a suceder dentro de 200 años, Venezuela seguirá siendo un país exportador de petróleo, porque tenemos petróleo de sobra, pero esa dependecia del petróleo, si bién tiene una serie de ventajas también tiene una serie de desventajas...

--RP -No va a la par con la dolarización

--PP - No, la serie de desventajas es que es un negocio muy volátil, cuya volatilidad tu no la puedes controlar, depende de lo que suceda en el mundo entero y normalmente las expectativas de los venezolanos están estrechísimamente vinculadas con lo que pasa en el negocio petrolero, cuando caen los precios del petróleo todo el mundo se pone nervioso ¿por qué?, porque no están ingresando la cantidad de dólares suficientes para mantener el tipo de cambio, etc. etc. Todo el mundo se vuelca sobre los dólares antes de que aquello se acabe, antes que se dispare su precio, y a sacar capitales al exterior. La dolarización no va a cambiar absolutamente nada eso y la única forma de combatir eso es haciendo lo que hizo México, que fué diversificando su economía. Mexico en el año 1980 exportaba el 80% de petróleo (lo que exporta actualmente Venezuela) y ahora el petróleo apensa significa menos menos del 10% de sus exportaciones totales, porque ha diversificado su economía a través de una integración con el principal mercado del mundo que son los EEUU, y que esa diversificación le ha restado alta vulnerabilidad a los vaivenes petroleros. Mientras nosotros no resolvamos ese problema no lo vamos a poder lograr, y con una dolarización esa diversificación se hace tremendamente cuesta arriba precisamente porque la competitividad de ese sector de transables distinto al petróleo tiene que ir cuesta arriba para poder desarrollarse.

--RP - Dr. Farías, en ese contexto actual de la economía venezolana, que no está en lo absoluto diversificada ¿es conveniente la dolarización?

--HF - Nunca estamos hablando de una única reforma sino de un conjunto de reformas en donde la dolarización sería una de ellas, ¿y por qué yo creo que sí es conveniente la dolarización, junto con las otras reformas? porque para poder diversificar la economía hay que crear estabilidad, para poder diversificar la economía hay que atenderlos factores que determinan en una forma definitiva la competitividad de la industria. Es una quimera el querer adoptar nosotros un sistema cambiario flexible, es decir, no dolarizado, por ejemplo, en donde la experiencia latinoamericana, la mejor, la chilena, igualmente lo que se ve es unidireccional, es decir pués, como dicen los norteamericanos, esto es un siking float, es decir pues, tipo de cambio flotante pero siempre está hundiéndose, siempre la tendencia es a reducir el poder de compra de la moneda local, entónces, yo lo que digo es, que nosotros lo que debemos atacar es ¿a qué impuestos se enfrentan los empresarios? ¿a que flexibilidad del mercado laboral se enfrentan los empresarios? ¿ a qué tasas de interés se enfrentan los empresarios? ¿ a los empresarios cuánto les cuesta conseguir un permiso? ¿cuánto tiempo les cuesta obtener ese permiso? ¿qué calidad de servicios públicos enfrentan los empresarios en materia de agua, en materia de electricidad? ¿a qué capital humano se enfrenta el empresariado? Entónces yo lo que digo es que esos son los aspectos que fundamentalmente hay que atacar porque esos son los que en definitiva determinan la competitividad de una industria y atacando esos aspectos y de esa forma bajando el costo de hacer negocios al mismo tiempo...

--RP - Habría que acometer todo un programa en el que esté presente la dolarización...

--HF - Al mismo tiempo. ¿Por qué? Porque estás por un lado preservando el poder de compra de la gran mayoría de la población venezolana, y en segundo lugar porque estás abaratando el costo de hacer negocios en el país, en consecuencia dada esa combinación, además pués que la dolarización también ayuda en una forma si se quiere importante al proceso de industrialización, porque elimina la incertidumbre sobre precios, sobre tasas de interés, en consecuencia eso también coadyuda al proceso de diversificación, entónces, yo repito que sin estabilidad no hay nada, entónces, la razón por la cuál nuestro aparato productivo no se ha diversificado es precisamente porque ha sido sometido a un proceso continuo de encarecimiento del costo de hacer negocios.

--RP - Si aquí se anunciara que se va a levantar el control de cambio y todos sabemos que eso se anuncia e inmediatamente la fuga de capitales es monstruosa, y se anunciara paralelamente un proceso de reformas con dolarización, ¿eso generaría confianza?.

--HF - Eso es lo que yo creo que habría que hacer. El control de cambio no se va a levantar con este gobierno. Cuando salga el presidente Chávez se levantará el control de cambio, pero si nosotros queremos que ese levantamiento no sea un shock, sino un proceso ordenado, es muy importante que el gobierno de turno anuncie un conjunto de políticas, un conjunto de reformas que inspiren confianza, y como consecuencia de ello los dólares no se vayan. ¿Cuáles son las reformas que en mi opinión tienen mayor prioridad? La judicial, es decir, nosotros tenemos que reparar este maltrecho sistema legal y generar una buena infraestructura legal que permita la interacción humana pacífica; necesitamos eliminar una serie de impuestos: el impuesto a los activos empresariales, el impuesto al débito bancario, el impuesto sucesoral, el impuesto sobre la renta a las personas naturales; el impuesto a las corporaciones no petroleras hay que simplificarlo, hay que reducir la tasa. ¿Para qué? Para reducir el costo de hacer negocios, para que puedan sobrevivir en un entorno de equidad, en donde tu le estás dando a los trabajadores protección al fruto de su trabajo, a través del mecanismo de la dolarización.

--RP - ¿Hay coincidencias?

--PP - Coincido plenamente con Hugo (Farías) con esas reformas, en el ámbito institucional, gubernamental, de las finanzas públicas, de la política monetaria, de la política, y otras áreas. ¿Quién puede estar en desacuerdo con eso? Ahora, a mí me parece que dolarizar, inclusive dentro de ese esquema, es innecesario. Si se logran todos esos equilibrios, todas esas disciplinas y se hace todo lo que hay que hacer en la economía, sin necesidad de dolarizar, se va a lograr una estabilización del tipo de cambio incuestionable, no es un tipo de cambio plenamente fijo, pero un tipo de cambio con un dinamismo perfectamente manejable, cero traumático en el país. Pero no hay que olvidar, y allí si diferimos en criterio, que el tipo de cambio tiene que ser la consecuencia de todo el resto, no lo que cause todo el resto.

--RP - ¿Si se desmontara mañana el control de cambio, en su opinión, cuál será la relación bolívar-dólar las primeras 24 horas?

--PP - Eso no te lo puede decir a ciencia cierta nadie, obviamente tu tienes un tipo de cambio libre, que ya tocó los 3000 bolívares por dólar, bajó a 2500 cuando se vendieron estos bonos a mitad de agosto, pero definitivamente, esa puede ser una buena muestra, lo que pasa es que en un clima, en un ambiente tan encendido como el que tenemos en Venezuela, un enfrentamiento como el que tenemos en Venezuela, aquí hay de todo menos confianza, lo único que no hay en Venezuela es confianza, y por lo tanto, si tu en este clima haces cualquiér cosa, mira... La reacción va a ser sin duda alguna explosiva.

--HF - Los países europeos hicieron todo perfectamente y a pesar de eso renunciaron a su soberanía monetaria y se fueron al euro. Por algo será.

--PP - Pero les tomó 50 años de esfuerzo llegar al euro. No podemos llegar al dólar de un día para otro.

--HF - Porque eran muchos países. Pero ¿cuánto tiempo le ha tomado a Letonia, Lituania, Estonia, Bulgaria? Nada.

--PP - Pero es que esas eran economías que estaban saliendo del socialismo, después que colapsó la Unión Soviética, donde no había absolutamente nada y tenían que agarrarse de algo para no desaparecer, pero estamos en una situación muy distinta de esos países.

--Especial/Revista DINERO y Producto FM

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