. ...


Energía
El gas es el negocio del capital nacional

Los proyectos Plataforma Deltana, ICO y Anaco Profundo, pueden constituir la punta de lanza para el apalancamiento del sector petrolero privado venezolano

Jeanne Liendo

La industria petrolera se caracteriza por ser de capital intensivo, es decir, que mueve mucho dinero. Por supuesto que Venezuela no escapa de esta circunstancia y, a pesar de ello, el sector petrolero privado nacional no ha resultado beneficiado. A la fecha, la capacidad ociosa del sector ronda entre 60% y 70%.

Sin embargo, los proyectos a ser desarrollados en el área de hidrocarburos gaseosos, y contemplados en el plan de negocios 2003-2008 elaborado en noviembre del año pasado por Pdvsa Gas, podrían constituir la punta de lanza para el apalancamiento del capital nacional. El negocio, en sí mismo.

Hasta noviembre del 2002, el plan de inversiones de Pdvsa Gas implicaba desembolsos por 8.084 millones de dólares, en el período de 5 años, destinados al Complejo Criogénico de Occidente, Proyecto Jose 250, Interconexión de gasoductos Centro-Occidente (ICO), sistemas de transmisión y distribución, Anaco Profundo, Plataforma Deltana y Mariscal Sucre.

Algunos de estos proyectos fueron detenidos a propósito de la crisis que afrontó Petróleos de Venezuela desde diciembre pasado y de la que aún no se repone en su totalidad.

No obstante, DINERO pudo conocer que, al menos, ICO y Anaco Profundo están siendo reactivados, sin contar con que el proyecto Plataforma Deltana, de los más grandes en materia de gas, mantiene su continuidad. Incluso, el pasado mes de abril en el Ministerio de Energía y Minas se juramentó el Comité de Seguimiento de la Participación Nacional en los proyectos de Gas.

Negocio redondo. El negocio para el capital nacional en estos proyectos radica fundamentalmente en el suministro de bienes y servicios --la parte de financiamiento está reservada para las empresas foráneas--, y según fuentes confiables, que prefirieron no ser identificadas, las compras por parte de Pdvsa estarían garantizadas, pues los proyectos fueron diseñados de manera que la participación del sector petrolero privado venezolano superara 50% (en algunos casos hasta alcanzar 70%).

El proyecto ICO, que implica la interconexión de gasoductos entre el centro y el occidente del país, y la construcción de plantas de compresión de gas, supone una inversión que ronda los 500 millones de dólares. En principio, una empresa de capital nacional será la encargada de la construcción de las plantas de compresión, y otra distinta la que suministre lo referente a tuberías. “El año pasado, habían mandado a disminuir el diámetro de las tuberías, para asegurar que una empresa del sector privado nacional las pudiera proveer”, expresó una de las fuentes. Supuestamente, Tecnoconsult sería la proveedora de las tuberías, pero fuentes de la empresa aseguraron que no es cierto que estén trabajando en el referido proyecto, pues ni siquiera han presentado ofertas.

Otros 500 millones de dólares deben ser desembolsados para Anaco Profundo, un proyecto que tiene como objetivo desarrollar unos campos gasíferos al sur del distrito Anaco, en el estado Anzoátegui, pero en donde los pozos tienen una mayor profundidad.

A esto hay que agregar el proyecto offshore Plataforma Deltana, cuya inversión asciende casi a los 4.000 millones de dólares, de los cuales poco más de 2.600 millones de dólares deben ser inyectados en el período 2003-2008. En la plataforma, ubicada en la fachada atlántica de Venezuela, serán desarrolladas las reservas de gas no asociado al petróleo (gas libre), calculadas en 38 billones de pies cúbicos de gas.

Esto, como es obvio, no incluye los proyectos en el área de hidrocarburos líquidos. Pese a los intentos por obtener información oficial de parte del holding estatal, los esfuerzos resultaron infructuosos. Sin embargo, se sabe que el plan de negocios de Pdvsa 2003-2008, supone una inversión de 40.000 millones de dólares, de los cuales un tercio se desarrollará con recursos propios de la corporación, otro tercio con financiamiento del exterior, y otra porción igual con capitales nacionales y foráneos.

En el plan está previsto elevar la capacidad de producción a 5 millones de barriles para el año 2008. Asimismo, uno de los proyectos a ser desarrollados es el gigante Tomoporo, en el estado Zulia. Aquí, la intención es utilizar la infraestructura de los campos contiguos a Tomoporo e incorporar a las comunidades aledañas. Una vez más, el financiamiento sería externo; está contemplada la participación del capital nacional en el suministro de bienes y servicios.

Según el Ministerio de Energía y Minas, el presupuesto de compras para el 2003 supera los 8.000 millones de dólares, y en el mismo se le dará prioridad a las empresas nacionales en la ejecución del mismo.

¿Estímulo al talento?. En otras palabras, esto significa que el 2003 es el año en el que Pdvsa espera estimular las compras nacionales, otorgando preferencia a las empresas locales en los contratos de suministros de bienes y servicios. En este sentido, sostiene constantes reuniones con el sector privado venezolano, especialmente con la Cámara Petrolera de Venezuela y la Alianza Empresarial Petrolera.

Sin embargo, este parece el eterno cuento de nunca acabar. Toda esta retórica que parece muy consistente, se ha presentado de forma similar en años anterior y, al final del ciclo de los 365 días, los empresarios del sector privado terminan quejándose porque la corporación estatal no ejecuta por completo su presupuesto de inversión y de gastos.

Quizá por ello es que las expectativas de algunos empresarios consultados no son las más optimistas. Hugo Hernández Raffalli, otrora director externo de Pdvsa y también ex presidente de la Cámara Petrolera de Venezuela, comenta que, desde 1982 hasta el presente, el sector petrolero privado se ha venido deteriorando, al igual que otros sectores del país.

La situación se agravó con el paro suscitado entre diciembre y febrero pasados, pues la problemática condición se ha profundizado, especialmente con lo relacionado a los costos fijos y variables, sumado a los problemas económicos, sociales y políticos del país, que han incidido en la rentabilidad y eficiencia de las empresas.

Luis Eduardo Paúl, presidente de Otepi, considera que, ciertamente, hay una comunicación bastante fluida entre el sector privado y la industria, pero “esto no significa que haya más trabajo”.

El escepticismo tiene que ver con una realidad inocultable. Según Hernández Raffalli, en el 2001, aproximadamente 70% del presupuesto de gastos de Pdvsa se lo llevaron 24 empresas, de las cuales 18 eran de capital multinacional, y cerca de 30% se dispersó en 450 compañías, de las cuales más de la mitad era de capital multinacional. En el 2002, el presupuesto de inversión y de gastos del holding estatal se ejecutó de la misma manera, con la única y dramática diferencia que, en lugar de participar 450 empresas en la distribución del 30%, fueron 250 compañías las que se comieron la torta.

Apenas ha quedado entre 3% y 4% de esos presupuestos para unas 3.000 empresas de capital nacional. “De manera que lo que está contribuyendo con el desarrollo del capital nacional es una mínima parte del presupuesto”, expresa Hernández Raffalli.

Cambio de relación. A juicio el ex director de Pdvsa, este año puede ser de grandes oportunidades, pues la corporación tiene entre sus acciones estratégicas darle preferencia al sector privado nacional. Para ello cuenta con una política pública claramente establecida en la Constitución de la República, la Ley de Hidrocarburos Gaseosos, La Ley Orgánica de Hidrocarburos y el decreto 1892 (compras del Estado).

Pero según se desprende de las palabras de Hernández Raffalli, esa política pública no funciona. “Si existen las políticas públicas, debe haber voluntad de parte de los que manejan el negocio de ponerlas en práctica. Se requiere una firme decisión de utilizar lo que existe en el país, pues es la única forma de que el sector privado se encuentre con la industria petrolera, en un momento de expansión de la producción y de estabilización de la misma”.

Hernández considera que uno de los cambios que debe producirse es el diseño en la relación contractual entre el sector privado y Pdvsa, además de que ambas partes asuman el compromiso de fortalecer el sector. “Pdvsa debe utilizar mecanismos distintos a los aplicados hasta ahora, por vía de fusiones, de innovaciones, de un manejo distinto del negocio. Mientras eso no se haga, va a ser muy complicado” el apalancamiento del capital nacional.

..................................

.

Alí Rodríguez: Hay que cambiar la mentalidad conuquera

El Presidente de Pdvsa, Alí Rodríguez Araque, dijo a DINERO que la petrolera estatal está contando con la participación de los inversionistas nacionales para acometer una serie de proyectos relacionados con varias áreas gasíferas y petroleras, pero aclaró que las empresas criollas deben tener músculo financiero y mentalidad competitiva.

-¿Cuál es el negocio este año para el capital nacional?

-Como se establece en la propia ley (de Hidrocarburos Gaseosos), el sector gasífero está totalmente abierto al capital privado, y tú sabes que yo he sido un abanderado de la participación del sector privado nacional. Yo pienso que sin desarrollo del capital nacional, no hay desarrollo. En actividades como el ICO (Interconexión Centro Occidente), lo que se puede hacer es cobrar un peaje, por cada 10 pies cúbicos de gas que pasen, se paga. Esas son cosas que se le están proponiendo al Ejecutivo Nacional, porque al final esos son proyectos que tiene que aprobar el Ejecutivo, en algunos casos debe tener la aprobación de la Asamblea Nacional. Yo creo que van haber bastantes oportunidades, capaces de producir y ser un factor que contribuya a servir al pueblo.

--¿Pero hay un negocio en particular, bien en gas o en el área de los hidrocarburos líquidos, que sirva de apalancamiento del sector privado nacional?

--Hay muchos. Yo entiendo como capital nacional un concepto muy amplio, no sólo el capital empresarial. Sí creo que todavía los empresarios tienen que resolver un problema: superar la mentalidad de conuquero. Un capital empresarial, nebulizado como está, es muy poco lo que puede hacer, es muy poco el peso específico que pueda tener y es muy débil el músculo financiero, y hay que tomar en cuenta que el negocio petrolero es de capital intensivo. Y para jugar en grande, hay que fortalecer el músculo financiero. Y así como están cantidades de empresas por todos lados, no es que no puedan hacer nada, han hecho mucho, pero no lo que el país requiere estratégicamente.


.
´´
Diseño por: Alcides León - Kevin Rodríguez
DINERO es una publicación del Grupo Editorial Producto
Piso 7, Torre ACO, c. Orinoco, Las Mercedes, Caracas, Venezuela
FAX +58 2 991.31.32 TELF. +58 2 993.50.11 email:
dinero@infoline.wtfe.com