Cliente muerto no paga
El venezolano ha adquirido características de deudor crónico. Empresas, personas, familias, sociedades, a todos sin discriminación los aqueja el mismo mal.
La incapacidad de pago parcial por cesantía ha pasado a ser crónica por la fuerte crisis y recesión que padece el país.
Aun quien quiera cancelar las obligaciones adquiridas, no puede, porque está inhabilitado económicamente, situación que coloca a las empresas entre la espada y la pared, ya que la morosidad se convierte en un círculo vicioso que contamina a los protagonistas de la historia.