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Enfermarse será más caro

La flotación de un dólar con incertidumbre deja a los proveedores de insumos de salud a merced de los vaivenes del dólar; pero a los pacientes los coloca en condiciones peores, porque éstos no pueden trasladar sus costos a nadie, sino simplemente pagar el alto costo de vida

Inevitablemente los costosos servicios médicos y la importación de medicinas y equipos médicos se verán afectados por la dependencia de las importaciones acrecentada en años recientes.

En otros tiempos, Venezuela contaba con la presencia de unos 100 laboratorios que producían los medicamentos con una menor dependencia del exterior. Hoy, después de muchos años con un marco regulatorio errado y controles de precios, solo quedan 25 firmas, de las cuales solo tres son transnacionales.

Juan Manuel Domínguez, presidente de la Cámara Venezolana de Farmacia, no tiene dudas en prever que todas las medicinas, así sean producidas en el país, registrarán, a partir de marzo, un alza, que variará según los nuevos costos agregados, como consecuencia de las variaciones que causa la fuerte depreciación del bolívar bajo el nuevo régimen de flotación cambiaria.

Pero será solo hasta finales del mes de marzo cuando se registre verdaderamente la influencia del dólar en los precios. Esto sucede porque la industria farmacéutica revisa sus costos cada trimestre para determinar el valor de las medicinas, cuyo PVP de venta recibe un ajuste, supervisado por el Ministerio de Producción y Comercio. Para finales del mes de marzo vendrá el nuevo precio de los medicamentos con el ajuste correspondiente de la depreciación.

Así, subirán incluso los productos nacionales, porque esos medicamentos utilizan componentes o principios activos que son importados; en adición, algunos insumos nacionales de alguna forma también están vinculados a la divisa.

Domínguez destaca que realizaron jornadas de trabajo con el Ministerio de Producción y Comercio y con representantes de toda la cadena de medicamentos, a fin reducir los efectos de los problemas que se pueden presentar con la variación del precio del dólar.

Como ejemplo de algunos problemas, presentó el caso de las cajas de cartón para los medicamentos, hechas por una empresa (Papeles Maracay) que tiene poca competencia en el mercado, la cual ya anunció una elevación de los precios y no suministra los pedidos sino se paga una diferencia de 50%, sin importar que la mercancía fuera pedida antes de la devaluación.

Se espera que igualmente suceda con los fabricantes de los envases de vidrio (Owens Illinois), que aprovechan su dominio de mercado y cada trimestre suben los precios, lo que influirá inevitablemente sobre los costos y acentuará la proporción del alza.

Domínguez asegura que en todo esto los detallistas son los que terminan siendo más perjudicados con la nueva situación, pues los costos operativos se elevaron (alquiler, electricidad, teléfono e impuestos municipales), mientras ellos no pueden trasladar costos a las medicinas y hacen el sacrificio en su margen de ganancia o hasta reducen el porcentaje de rebaja a los clientes.

El representante de las farmacias aconseja al público solicitar las alternativas de medicamentos genéricos, que permiten un ahorro sustancial, en algunos casos hasta de 50%. Igual que se puede ahorrar al escoger medicamentos de marca nacional, que son más baratos que los de firmas extranjeras.

A esta situación se le suma los efectos de las tasas de interés, porque todas estas empresas trabajan con cartas de crédito y créditos a corto plazo, que encarecen la reposición de medicamentos. Como salida a esto, se busca, con el apoyo del Gobierno, la consecución de créditos blandos a través del Banco Industrial de Venezuela, culminó Domínguez.

Importadores esperan estabilidad

El presidente de la Asociación Venezolana de Distribuidores de Equipos Médicos, Odontológicos, de Laboratorios y Afines (Avedem), Eleazar Colmenares, asegura que las fluctuaciones del dólar crean gran incertidumbre, porque 95% de los productos de ese ramo son importados.

Muchos son comprados con créditos internacionales en dólares, por lo tanto, mientras no se estabilicen los precios, para determinar el diferencial (para la fecha de la redacción del artículo), no se suministran los precios o se venden los productos, hasta saber cuál llegará a ser el costo de reposición de las nuevas mercancías.

Esta cámara, que agrupa a unas 130 empresas que suministran el equipamiento médico a la estructura hospitalaria del país, deberá llegar a un acuerdo con los acreedores del exterior para hacer un refinanciamiento de sus deudas, pero el diferencial, de alrededor de 30%, producto de la depreciación del bolívar, no ha podido ser acordado para su refinanciamiento.

Lamentablemente, dice, la fluctuación no ha permitido determinar cómo se establecerán los precios para poder comercializar los productos.

Perjuicios para todos

En cuanto a las licitaciones del Gobierno (que se hacen a través del Ministerio de Salud), perjudican a éste porque el diferencial de 30% no puede ser cancelado, ya que las partidas están designadas, por lo tanto, para resolver estas operaciones, el pago deberá ajustarse con un menor suministro de equipos a fin de que el precio sea igual a la factura original.

En el caso del sector privado, el problema se complica para los pacientes, pues las clínicas trasladan directamente a los honorarios médicos, lo cual contribuye a una reacción en cadena de subida de precios, que se reflejará en más inflación.

En el caso de que se establezca un control de cambios, Colmenares prevé que el sector se verá limitado, porque el proceso de importación y la comercialización de los productos médicos en toda Venezuela requiere anualmente más o menos unos 400 millones de dólares, porque el Gobierno, principal cliente, no tiene una política definida para la compra de productos médicos, es decir, no se puede planificar con base a pedidos que se hacen bajo criterios laxos.

Por otro lado, hay nuevas pérdidas, ya que las subastas de dólares favorece a la intermediación de la banca en la compra de dólares baratos, mientras que los clientes finales reciben el dólar a 1.100 y 1.500 bolívares. Esta diferencia no se ha definido. Colmenares dice que las tasas de interés contribuyen a la incertidumbre, pues ningún negocio lícito ofrece ganancias tan grandes como para pagar un financiamiento de alrededor de 100%; la pregunta es: ¿a qué precio se debería vender para pagar créditos que rayan la usura? Creo que, por los momentos, nadie podría comprar con este proceso inflacionario.

Del mismo modo, algunas empresas del ramo tienen problemas con las "cartas de crédito" solicitadas con motivo de procesos licitatorios, previos a la flotación del bolívar, del Ministerio de la Salud, así que los precios reflejaran el valor de los refinanciamientos y las tasas en las cuales se consigan los pagos.

G. CH.

¿Cuánto aumentarán los medicamentos?

La verdad es que según José Vicente Urbina vigilan muy de cerca la evolución del mercado antes de tomar cualquier decisión. Calculan una divisa a un cambio no mayor de 1.200 bolívares. Laboratorios PlusAndex inicia operaciones en Venezuela con una inversión de 1.400 millones de bolívares, orientada fundamentalmente a la producción y distribución de medicamentos genéricos, aunque también de marca. Por lo menos 90% de las materias primas que componen los medicamentos son de marca; desafortunadamente, en Venezuela apenas el alcohol y el azúcar son algunos de los productos que se compran en el país, además de algunos excipientes. Urbina explica que como toda empresa, ellos establecieron las premisas económicas actuales y futuras, y que, con cálculos conservadores de la tasa de cambio, hacen una evaluación detallada para ver si asimilan los costos de algunos productos. En cualquier caso piensa que los medicamentos genéricos constituyen una alternativa viable para el cliente final, ya que en promedio se maneja una diferencia de entre 25 y 35%. "El precio promedio de un medicamento sería de Bs. 3.832 (US$ 5,35) mientras que el genérico se ubicaría en Bs. 2.360, esto daría una diferencia de 62%". Un control de cambio no favorecería a la industria, ya que lo que se busca es un equilibrio". Piensa que los descuentos que hasta ahora habían podido ofrecer las cadenas de farmacias dispuestas a ser más competitivos en un contexto de gran competencia, se hizo posible gracias a los descuentos por volumen, que en algunos casos llegaban a 40,5%. Hay una alternativa: sacrificar parte de las utilidades. Lo cierto es que este laboratorio sigue dispuesto a invertir 400 millones de dólares para el registro de nuevos productos, entre los que incluye todos los medicamentos más utilizados en las consultas médico-asistenciales.

A mediano plazo pretenden ubicarse entre las primeras 10 empresas farmacéuticas dedicadas a la producción y comercialización de productos genéricos –de las 80 que actualmente existen en el país–, sin que ello implique descuidar el segmento de medicamentos de marca.

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