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Improvisar la economía

Analistas y expertos tributarios explican cómo la aplicación de impuestos es muestra de que los desequilibrios macroeconómicos permanecen desatados como fantasmas que acechan cuando los ingresos petroleros no pueden contener

Gerardo Chacón Fernández

Como vaya viniendo vamos viendo", dice el adagio popular que ya es parte del modus operandi de los gobiernos venezolanos que, con una falta de visión de mediano y largo plazo en la estrategia económica, improvisan la aplicación de gravámenes (impuesto al Débito Bancario, reforma del IVA, Impuesto al Lujo) que no son más que el resultado de una dinámica atada al gasto público dependiente del volátil, no en vano llamado, "excremento del diablo".

Son muchos los factores que inciden en el desacierto de políticas, principalmente porque el Gobierno toma en cuenta los impuestos no petroleros cuando el crudo baja sus precios. Esta debería ser una política permanente a fin de lograr un ambiente de estabilidad con normas coherentes y de largo plazo, sentencia el presidente del Consejo Nacional de Economía, Efraín Velázquez. "Es preocupante que cualquier resolución debe ligarse a una estrategia de mediano plazo y no ser forzada por situaciones coyunturales como la actual. El país necesita medidas de tipo estructural que reduzcan el déficit. La estrategia fiscal seria para enfrentar los problemas deficitarios siempre incluye tres elementos: mejorar la recaudación no petrolera, reconsiderar el esquema de gastos y redefinir la estrategia de deuda pública interna y externa".

La ansiada estabilidad solo se logrará cuando sea posible tener crecimiento sin inflación a través de una recaudación no petrolera independiente de lo que suceda con el mercado petrolero. En la realidad los hechos muestran que los ajustes fiscales se basan en la creación de tributos y la reducción del gasto de capital que afecta la infraestructura del país, la educación y la salud, lo cual es negativo. Pese a conocerse esto, el ajuste fiscal no se basa en una mejoría en los ingresos o una mayor eficiencia en la recaudación. Los agravantes se hallan en los componentes de la mala gerencia gubernamental, en el gasto rígido del Estado vinculado a leyes y compromisos que limitan la posibilidad de hacer una política fiscal coherente. Velázquez explica que a pesar de los esfuerzos impositivos no se observa un incremento en la recaudación y por el contrario, ahora se recibe 1,5 puntos del PIB menos que en la década de los años 90, lo cual no es conveniente para ninguna estrategia fiscal.

Menos control es mejor

José Ignacio Moreno León, ex superintendente del Seniat, dice que la abundancia en la recaudación está ligada a la dinámica económica, lo que implica que el hecho de crear y mejorar los impuestos no asegura una buena recaudación. Para León la mejor forma de incrementar los ingresos del Fisco es estimular a los sectores productivos.

Piensa que medidas como la eliminación de las exenciones del IVA es positiva. "Lo ideal en los sistemas de recaudación es no tener consideraciones especiales con los contribuyentes, porque crea problemas de control que van en contra de la eficiencia del sistema".

En cuanto a las aduanas, opina que la celeridad de la mundialización del comercio las ha convertido en un instrumento del comercio internacional, más que en recaudación fiscal. El problema en Venezuela es que hay mucha evasión que afecta la producción interna. El catedrático explica que el superintendente del Seniat Trino Alcides Díaz hace un importante trabajo con muchas restricciones. "Incluso el sistema impositivo ganó autonomía con la Carta Magna, pero en la práctica no sucede así", agrega.

El fracaso de una gestión

Oscar García Mendoza, presidente del Banco Venezolano de Crédito, no justifica el gravamen, porque desde 1999 el país ha recibido ingresos por el orden de los 70 mil millones de dólares, "lo cual solo muestra el fracaso de la gestión administrativa gubernamental, que le causará problemas políticos serios, porque cuando pecha a todos por igual, los más pobres advertirán que la medida, lejos de beneficiarles, les perjudica".

Pese a todo, asegura que el cobro de impuestos es algo normal, pero tampoco confía en el sistema impositivo del Seniat y lo califica de "poco tecnificado, con gravámenes que menoscaban a los pocos que cancelan el Impuesto Sobre la Renta". El banquero aconseja que es mejor ampliar la base con la entrada de nuevos contribuyentes que eluden sus pagos.

En cuanto a las declaraciones del presidente Chávez acerca de la elusión de impuestos por parte de la banca, García Mendoza asegura que la falta de transparencia empieza por parte del Gobierno, el cual modificó reformas positivas que eliminaban la mayoría de las exenciones; luego en 1999 las introdujeron nuevamente en las transacciones con DPN a fin de incentivar la compra de estos instrumentos, exoneración que permitió la ley y fue aprovechada por la banca.

¿Qué es un golpe más?

La aplicación del IDB es para la Bolsa de Valores de Caracas (BVC) algo parecido a un golpe más para un boxeador que ha sido vapuleado por su contrincante y que después de caer y levantarse, a punto de tirar la toalla, recibe otro golpe más.

El trabajo está hecho, dice Nelson Ortiz, presidente de la BVC: después de manejar cifras de transacciones elevadas, alrededor de los 25 millones de dólares diarios en promedio durante 1997, la BVC hoy solo respira débilmente, perdió 98% del mercado y cada estertor diario es de 500 mil dólares, en promedio. La bolsa ya ha tenido dos rounds con el IDB. En la primera oportunidad, en 1996, se exoneró, y la segunda vez se le aplicó, en 1999, y fue el golpe definitivo para comenzar a mostrar un deterioro muy acelerado, hasta el punto de que el mercado se marchó a Nueva York, Suiza, Miami y a todos los paraísos fiscales que permiten a los inversionistas comprar tranquilidad, seguridad o simplemente diversificar el riesgo. Ortiz señala que hay otras cargas tributarias que son como un plomo en el ala para el mercado, pero lo más grave es el deterioro de las expectativas. "No está mal pagar impuestos, pero sería más prudente que sucediera en una economía que generara0 cada vez más ganancias, lo cual a nadie le importaría".


La lupa legal

Eduardo Martínez, socio de la firma Martínez y Cappello, describe las principales características de la reforma al Código Orgánico Tributario:

  1. Contiene normas que facilitan tanto el gravamen a rentas de fuentes extranjeras como la aplicación de los tratados internacionales para evitar la doble tributación.
  2. La norma tributaria se interpretará en atención a su fin y significación económica.
  3. Se le otorga al Seniat la posibilidad de desconocer actos y procedimientos jurídicos que, aunque legales, sean inapropiados a la realidad económica de los contribuyentes y ello se traduzca en una disminución del tributo que el contribuyente debe soportar.
  4. Está prevista la existencia de un domicilio electrónico para dirigirse comunicaciones válidas relativas a su relación jurídico-tributaria.
  5. Prescriben a los 4 años: el derecho de la Administración Tributaria para verificar, fiscalizar y determinar la obligación tributaria con sus accesorios, la acción para imponer sanciones tributarias, distintas a las penas privativas de la libertad y el derecho a la recuperación de impuestos y a la devolución de pagos indebidos.
  6. Se castiga con penas privativas de la libertad: a) El enriquecimiento a expensas del Fisco, superior a 20 mil unidades tributarias (6 a 7 años); b) La falta de enteramiento de anticipos por los agentes de recepción y percepción (2 a 4 años), y c) La divulgación o uso personal, por parte de funcionarios públicos de información confidencial proporcionada al Fisco por terceros que pueda afectar la posición competitiva de éstos (3 meses a 3 años).
  7. Según el artículo 263, si el Seniat le formula un reparo y por usted estar en desacuerdo desea acudir a un tribunal para obtener una decisión imparcial, puede ser obligado a cancelar previamente el impuesto aún en disputa, como requisito para que el tribunal conozca el caso.

El IDB

Por otra parte, Martínez hace las siguientes consideraciones con respecto al Impuesto al Débito Bancario: "el proyecto de ley sometido a consideración de la Asamblea Nacional es similar a la ley que estuvo vigente en 1999, razón por la cual el funcionamiento del tributo es conocido por todos".

Para evitar en lo posible pagos innecesarios de tributo Martínez sugiere hacer uso racional de las cuentas bancarias; evitar transferencias de fondos innecesarias entre cuentas de un mismo titular en distintas instituciones financieras. "Igualmente se debe hacer una evaluación del manejo de la tesorería de los grupos de empresas que manejan diversas cuentas bancarias".

Debe tenerse en cuenta que está prevista la exención de un mínimo mensual equivalente a 32 unidades tributarias (Bs. 422.400). Aunque la proliferación de cuentas en manos de un mismo titular podría ayudar a aprovechar al máximo esta exención, debe tenerse en cuenta que los cargos por mantenimiento de cuenta y otros servicios bancarios que los bancos realizarán en dichas cuentas, podrían hacer ilusorio el pequeño ahorro tributario obtenido. "Igualmente, por razones

de seguridad, es desaconsejable incrementar el uso de efectivo para evitar el tributo. Téngase en cuenta que por cada millón de bolívares que se maneje en efectivo se obtendrá un ahorro de solo Bs. 7.500. Creemos que la obtención de este pequeño ahorro no justifica el correr los riesgos personales que implica el manejo permanente de efectivo". Y no deje a un lado la necesidad de utilizar

el consabido "No Endosable" a la hora de hacer un cheque, "a objeto de evitar que ellos continúen circulando sin ser cobrados y ocasionen impuestos adicionales a su emisor".

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