. ...



Tras la esquiva green card

Como país de inmigrantes por excelencia, Estados Unidos acapara la atenciónde los venezolanos que buscan probar fortuna en el extranjero. Pero ahora las posibilidades de irse a vivir allá son cada vez más escasas. Sin embargo, no se pierde nada con intentarlo

El Norte es una quimera. Quién lo duda. Estados Unidos, la tierra de las oportunidades, ha tomado medidas en los últimos años para filtrar a los extranjeros y evitar sumar aún más gente a sus ya sobre pobladas filas de inmigrantes, legales o ilegales. Como colofón a esta tendencia aislacionista, los ataques al World Trade Center, en septiembre del 2001, sirvieron de excusa para que el Servicio de Inmigración apretara aún más tuercas de los controles y requisitos para viajar a EUA.

Sin embargo, este país sigue siendo muy atractivo para los que buscan probar suerte allende las fronteras patrias. Su diversidad étnica, su amplia presencia hispana, su cercanía con Venezuela y sus lazos económicos y culturales con el país, sus oportunidades de empleo y su amplísimo mercado de trabajo, amén de una economía que si bien se encuentra ahora en recesión, pronto volverá a resurgir, son razones de peso para el que decide irse a probar fortuna allá. Sin embargo, no todo es color de rosa: las posibilidades de encontrar trabajos con buen sueldo, aun estando legal, no son fáciles, el pago de impuestos es obligatorio y elevado (aproximadamente 40% de los ingresos anuales) y es muy difícil evadirlos, y los servicios de salud son costosos, por lo que se hace imprescindible contar con un buen seguro médico, que tampoco son baratos.

Buena parte de quienes buscan fortuna en Estados Unidos lo hacen a la manera tradicional... emigrando ilegalmente. Para esto solo basta tener una visa de turista (cada día más difícil de conseguir) y la voluntad de aceptar cualquier trabajo, por más "bajo" que éste pueda ser, para ganarse un sustento. Por supuesto, esta fórmula conlleva a no salir de Estados Unidos, so pena de no poder entrar más nunca, y evitar a como dé lugar ser alcanzado por el servicio de inmigración, que lo deportaría de inmediato.

La forma legal

Las formas legales para trabajar en Estados Unidos son engorrosas. Existen decenas de visas distintas, para situaciones específicas. La mejor forma de conseguir visa de trabajo temporal (que no green card) es contactando a una empresa que esté en la búsqueda de empleados en el extranjero (ver recuadro), lograr que ella decida contratarlo y lo apoye a la hora de conseguir la visa. Este documento, conocido como H-1B, permite la permanencia en el país por hasta 7 años y es perfecto para personas con títulos universitarios y buena experiencia profesional, y modelos de pasarela.

La visa L-1 es la adecuada para personas que trabajan en multinacionales y desean ser trasladados a oficinas en Estados Unidos. También es ideal para aquellos que deseen abrir una sucursal de su negocio en EUA. Pero deberán demostrar la viabilidad financiera y de pago de impuestos.

Las visas O y P son para deportistas, científicos, artistas o profesores, con capacidades extraordinarias. El resto de las visas son para estudiantes, religiosos y miembros de organismos internacionales.

Esta opción estudiantil es válida a la hora de conseguir luego un empleo. Las compañías suelen visitar universidades para reclutar a estudiantes prometedores. Sin embargo, no hay que olvidar que con una visa de estudiante está prohibido trabajar y el proceso de cambio a una de trabajo, así sea temporal, suele ser costoso y difícil. A menos que la empresa interesada decida hacer el papeleo por usted.

Las visas permanentes, o green cards, son inusitadamente difíciles de conseguir. Aunque ahora no son verdes, si no rosadas, no importa su color sino la cantidad de trámites necesarios para adquirirlas. Estas se otorgan a familiares de estadounidenses, a profesionales de altísima capacidad, a novios o cónyuges de estadounidenses (luego de dos años de convivencia conyugal demostrada), a inversionistas y a refugiados. O por lotería (ver recuadro).

Las personas que ya trabajen de forma temporal en Estados Unidos tienen más posibilidades de adquirir una de esas green cards, aunque el proceso no es menos engorroso. Los inversionistas que la deseen deberán comprometerse a crear empresas o negocios con un valor de inversión de un millón de dólares (500.000 dólares en áreas económicamente deprimidas) y deberán emplear a por lo menos 10 estadounidenses.

No se sabe aún qué tanto apretará las tuercas el Servicio de Inmigración. Por lo pronto, lo más sensato es estudiar con detenimiento las posibilidades, contactar páginas web y asesores con conocimiento, buscar a personas que hayan tenido suerte en el proceso de inmigración y establecer con precisión qué es lo que se quiere hacer: ir a vivir a Estados Unidos por las buenas... o por los caminos verdes.

La lotería

Todos los años el Gobierno de Estados Unidos realiza una lotería de green cards para todo aquel que envíe sus datos al Servicio de Inmigración. Cual Kino azaroso, se reparten unas 50 mil green cards entre los participantes de todo el mundo (que suelen ser millones), cuyo cupo por país es establecido todos los años. Para participar solo hace falta escribir en una hoja tamaño carta, en inglés, los siguientes datos: nombre, fecha y lugar de nacimiento, dirección postal, teléfono, e-mail, último lugar de residencia fuera de Estados Unidos, una foto pegada con cinta adhesiva (no engrapada ni engomada) de 5 x 5 centímetros. Todo esto en un sobre de correo normal, que deberá ser enviado antes del 31 de octubre del 2002 a la siguiente dirección:

DV-2003 Program
Kentucky Consular Center
4004 Visa Crest
Migrate, KY 41904 - 4000
USA

Si desea más información sobre este programa puede acceder a la página web www.mequieroir.com, en la que encontrará una guía detallada de esta lotería de diversidad étnica. Y suerte.


Profesiones atractivas

No porque uno sea el mejor en su campo ya tiene asegurada una visa de trabajo temporal o una green card. Por más bueno que uno pueda ser, es necesario que el ramo en donde uno se desempeñe tenga una gran demanda laboral en Estados Unidos.

Para facilitar un poco la tarea al lector, estos son los trabajos más solicitados para profesionales extranjeros: analistas de bases y procesamiento de datos, analistas de computación, asistentes médicos y odontológicos, asistentes de trabajo social y ayuda humanitaria, choferes de camiones, chef, gerentes generales, gerentes de ciencias naturales, gerentes en finanzas, matemáticas, física, higienistas dentales, ingenieros de computación, técnicos en áreas médicas, recepcionistas, secretarias, profesores de primaria y secundaria.

Es necesario saber inglés y tener un buen nivel en la parte oral y escrita. Aunque en las principales ciudades el español toma fuerza, el inglés sigue siendo el idioma oficial y los funcionarios de Inmigración son estrictos a la hora de tomar en cuenta esa variable.

Las siguientes empresas son las que más suelen contratar personal extranjero. De las aproximadamente 100 mil visas H-1B que entrega anualmente el Gobierno estadounidense (se dice que esa cuota bajará este año a 65 mil), estas suelen hacer 80% de esas solicitudes: AT&T, Bell, Cisco Systems, Compaq Computer, Goldman Sachs, Hewlett Packard, IBM, Lucent Technologies, Intel, Microsoft, Merryl Linch, Motorola, Nortel Nertworks, Oracle, Sun Microsystems, Texas Instruments, entre otras.

Diseño por: Alcides León - Kevin Rodríguez
DINERO es una publicación del Grupo Editorial Producto
Piso 7, Torre ACO, c. Orinoco, Las Mercedes, Caracas, Venezuela
FAX +58 2 991.31.32 TELF. +58 2 993.50.11 email:
dinero@infoline.wtfe.com