. ...


Indicadores del mes de Julio de 2001
Tasas de interés
Baja crédito al consumo
En el período del 1 al 20 de julio las tasas de interés del sistema financiero nacional registraron el siguiente comportamiento: la tasa promedio del crédito al consumo (tarjetas de crédito) siguió bajando como ha sido la tendencia desde mayo, y esta vez se desplazó de 28,24 a 27,01%, siendo la máxima 39,50% y la mínima 17%. La tasa para créditos hipotecarios paradójicamente se ajustó de 31,81 a 31,90%, con máximos y mínimos entre 40 y 21%. La tasa para créditos comerciales también mostró un nuevo descenso, al pasar de 25,42 a 24,91%, situándose sus niveles máximo y mínimo entre 36 y 18%. En cuanto a los créditos a tasas especiales para la pequeña y mediana empresa, la tasa activa promedio se ajustó de 27,88 a 27,91 puntos, con extremos entre 19,25 y 36%. Asimismo, las tasas para créditos agrícolas registraron un desplazamiento de 17,58 a 17,95 puntos en promedio (máxima de 24,15 y mínima de 15%). Destaca en el período el hecho de que los créditos comerciales y al consumo fueron los que registraron ajustes hacia la baja en sus tasas de interés, mientras que los créditos que podrían denominarse de interés social (hipotecarios, agrícolas y para la pequeña y mediana empresa) tuvieron ajustes que, aunque leves, apuntaron al alza. Respecto a las tasas que paga la banca por los depósitos del público (en sus niveles máximos), los movimientos fueron los siguientes: las tasas pasivas pasaron de 11,83 a 12,16% para depósitos a 30 días; se desplazaron de 12,32 a 12,58% para depósitos a 60 días; y se movieron de 12,89 a 13,08% para depósitos a 90 días. La tasa promedio para depósitos a 120 días varió de 12,75 a 12,80%; 180 días, se mantuvo en 12,27%, y 360 días, permaneció en 11,34%. En depósitos de ahorro la tasa máxima promedio varió de 7,14 a 6,97%, mientras que en activos líquidos el tipo de interés se desplazó de 5,50 a 5,38%. En el mercado interbancario, las tasas volvieron a estar epilépticas. En resumen, la tasa overnight dominante mostró un nivel mínimo de 3,50 puntos y máximo de 34,80%; la tasa mínima interbancaria se mantuvo entre 2,50 y 10%, y la overnight máxima se movió entre 4,0 y 47,0%.
Papeles comerciales
Emisiones escasas
En el período del 1 al 20 de julio, el mercado de papeles comerciales registró cinco emisiones denominadas en moneda nacional y dos en divisas. Las primeras totalizaron 25,5 millardos de bolívares, mientras que las segundas sumaron 17 millones de dólares. De estas emisiones, dos se corresponden con programas iniciados en 2001, mientras que el resto son parte de programas de 2000. Los plazos de vencimiento estuvieron entre 58 y 137 días. En cuanto al rendimiento, las tasas de interés para las emisiones en bolívares oscilaron entre 15,75 y 17,75% (la tasa mínima sigue en línea con la observada el mes anterior, pero la máxima expresa una reducción de 2,25 puntos), mientras que las emisiones en dólares ofrecieron tasas entre 5 y 5,13%. A su vez, las calificaciones de riesgo obtenidas por estas emisiones estuvieron entre un rating de A1 y B1. Continúan significando pocas emisiones y bajos montos emitidos en papeles comerciales, si se compara con lo que fue el promedio mensual en años anteriores, cuando el total de emisiones podía llegar al mes entre 15 y 20, mientras que los montos emitidos podían situarse por encima de los 40 millardos y 60 millardos de bolívares mensuales. Curiosamente, en los últimos dos meses las emisiones que se han mantenido e incluso han estado por encima de lo que puede considerarse el promedio del mercado han sido las denominadas en divisas, que solían gravitar entre los 2 millones y 6 millones de dólares al mes.
Mercado cambiario
Tendencia devaluacionista
Entre el primero y el 31 de julio la tasa cambiaria prosiguió con su tendencia devaluacionista que viene registrando desde febrero. En el período se desplazó de 719 a 726 bolívares por dólar. A partir de ese comportamiento, la devaluación del mes fue de 0,97%. Contrasta con la devaluación de junio, de 0,56%. Además, sobrepasa lo que había sido el comportamiento promedio del tipo de cambio a lo largo del año: las devaluaciones observadas han sido 0,39% en mayo; 0,64% en abril, febrero y marzo con 0,5% cada uno, y enero con 0,11%. En julio, además de esta aceleración en el ritmo devaluacionista (que pudo ser mayor, dado que el tipo de cambio escaló a 726,75 bolívares por dólar a final de mes, y bajó a 726 tras una agresiva intervención del Banco Central) se observó una nueva alza en el índice inflacionario. En total, la depreciación de la moneda nacional registrada en los primeros siete meses del año fue de 3,75%, y podría preverse una devaluación anual de 6,50%, en el supuesto de que se mantuviera el actual ritmo devaluacionista y no ocurrieran nuevas y mayores presiones sobre el tipo de cambio. Contra ello atentan las razones estacionales por las que el tipo de cambio tiende al alza entre agosto y diciembre. Paralelamente, el volumen de reservas internacionales totales se mantuvo al 6 de julio en niveles de 19 millardos 938 millones de dólares.
Inflación
Curva ascendente
La inflación en el mes de julio se ubicó en 1,5%, lo que representa un alza de 0,5 puntos frente al índice registrado el mes anterior, y también de 1,5 puntos respecto al mes de julio de 2000. Anualizada, la tasa asciende a 13% entre julio de 2000 y julio de 2001, colocándose entre 0,2 y 1,2 puntos porcentuales por encima de las tasas anualizadas que se registraron en junio y mayo últimos. Mientras, la inflación acumulada en los siete primeros meses de 2001 es de 7,5%. De acuerdo con este resultado, la inflación de 2001 podría rozar la barrera de 13%, en contraste con la meta oficial que la ha situado entre 10 o 12%. Con este resultado luce más ardua la meta de alcanzar una inflación anual de un dígito, si se toma en cuenta que el crecimiento económico previsto para este año es moderado (en el orden de 3% del PIB, según la más optimista expectativa) Según el instituto emisor, la mayor alza por rubros se dio en el rubro de educación (2,6%) y en el grupo de alimentos y bebidas no alcohólicas (2,4%) Mientras, la liquidez presente en el sistema monetario estuvo en el orden de los 14 billones 935 millardos de bolívares, tras haber mostrado un crecimiento de 15,54% en los últimos 12 meses (en economías estabilizadas tal variación no va más allá de 4 o 6%)
Papeles emitidos por la nación
Buenos rendimientos
Entre el 1 y el 20 de julio se realizaron 12 ofertas de títulos de deuda pública nacional (DPN) en seis jornadas. Totalizaron 540 millardos 220 millones de bolívares, de los que se adjudicaron 223 millardos 104 millones de bolívares, es decir, 41,30% de lo emitido. Los plazos estuvieron entre 352 y 1.479 días, y las tasas nominales entre 17,90 y 18,47%. Mientras, el monto adjudicado que venció en julio totalizó 88,1 millardos de bolívares. Y en general el monto adjudicado por vencer ascendió a 5 billones 576 millardos 497 millones de bolívares.
Simultáneamente, en el período se realizaron tres ofertas de Letras del Tesoro en una jornada. Los plazos fueron de 91 a 273 días. Los precios promedios ponderados fueron de 88,1 a 95,88%. A su vez, los rendimientos efectivos promedios fueron de 16,99 a 17,75%. El monto global ofertado sumó 52,5 millardos de bolívares, y el total adjudicado fue de 46 millardos 972 millones, es decir, 89,47%. Mientras, el monto adjudicado por vencer en julio fue de 117 millardos 596 millones, y el monto total adjudicado por vencer asciende a 912 millardos 437 millones de bolívares.
Mercado bursátil
Surbuja protectora
El mes de julio cerró con un Índice de Capitalización Bursátil de 7.545,68 puntos, con lo que se revela que la rueda capitalina mantuvo relativamente el resultado registrado en junio último, cuando este indicador culminó el mes en niveles de 7.559,88. Esto es expresivo de lo atípico del mercado de capitales venezolano, que hasta ahora ha sido el único corro de América Latina que no ha sido afectado por la crisis económica por la que atraviesa Argentina en este momento. En buena parte ello se explica porque la mayoría de los capitales e inversiones de las empresas inscritas en la Bolsa caraqueña no están vinculados (al menos no de manera significativa) con el mercado del Cono Sur; y, a pesar de la globalización y la interconexión de inversiones y capitales de distintos mercados, la rueda bursátil venezolana tiende a afectarse más por los altibajos de Wall Street que por los experimentados en otras zonas. Sin embargo, es notorio que el Índice de Capitalización Bursátil de Caracas se haya mantenido por encima de los 7.500 puntos, tomando en cuenta que el nerviosismo, no obstante ser un elemento subjetivo, tiende a alterar el desempeño de los corros, y aún así la coyuntura de la economía argentina no ha logrado contaminar el rendimiento de la Bolsa de Caracas. De momento, los bemoles de la rueda caraqueña continúan siendo los tradicionales: pocas empresas inscritas, bajo volumen relativo de negociación, poca intermediación de capitales tanto por lo pequeño del mercado bursátil nacional como por el comportamiento actual de las inversiones en el país, sumado a la poca orientación de tales inversiones hacia su encuentro entre la oferta y demanda de capitales en la rueda caraqueña.
Fondos mutuales
Iortafolio diversificado
Para los inversionistas con excedentes disponibles (con perspectiva de mediano y largo plazo) de recursos, el mercado de los fondos mutuales está planteando la posibilidad de que combinen la toma de posiciones en dos o más carteras administradas, de acuerdo con sus expectativas personales. Se debe a que el mercado de los fondos se ha diversificado de manera tal, que un mismo inversionista puede distribuir sus excedentes de recursos entre un fondo mutual dedicado a la colocación en instrumentos de renta fija, otra proporción en un fondo en moneda extranjera, u otra proporción en un fondo concentrado en la inversión en acciones, por ejemplo. En ese sentido, si el inversionista es una persona que no requiere de esos recursos para necesidades inmediatas o mediatas, y puede colocarlos en un fondo con perspectiva de largo plazo, y, además, siente propensión por el riesgo, entonces probablemente se inclinará por un fondo concentrado en renta variable (acciones). Pero si desea compensar en cierta forma la volatilidad del mercado accionario a través de la inversión en un instrumento de mayor seguridad (aunque quizás menor rendimiento), entonces podría combinar la primera colocación con la orientación de parte de sus recursos hacia una cartera administrada de renta fija. Además tiene la posibilidad de hacer otras combinaciones, según su perfil personal como inversor, incluso tomando en cuenta los fondos denominados en moneda extranjera, y los fondos concentrados en algún tipo de instrumento particular de inversión.
Diseño por: Alcides León - Kevin Rodríguez
DINERO es una publicación del Grupo Editorial Producto
Piso 7, Torre ACO, c. Orinoco, Las Mercedes, Caracas, Venezuela
FAX +58 2 991.31.32 TELF. +58 2 993.50.11 email:
dinero@infoline.wtfe.com