|
|
![]() |
| . | ... |
![]() |
Tasas que matan
Uno de los argumentos señalados por algunos banqueros para negarse a un ajuste hacia abajo de las tasas era el de tener cierta flexibilidad en el tiempo para bajar los gastos de transformación y mejorar la calidad de los activos, lo que se lograría en gran parte mediante el esquema de fusiones. Sin embargo, todavía no se ha visto el resultado de esas fusiones en una mejora del servicio y en disminuir las ineficiencias que impactan al depositante y al demandante de crédito. Por una parte, la situación de paralización del aparato productivo y la consecuente recesión, no obstante los altos precios de la cesta petrolera venezolana durante más de un año, han tenido consecuencias importantes en el desempleo y en la función primordial de la banca, que es la intermediación financiera. Por otra parte, la sobrevaluación del bolívar ha estimulado las importaciones y la fuga de divisas en desmedro de la actividad productiva nacional. Los agentes económicos perciben un dólar barato, todavía, y un escenario de incertidumbre en el panorama nacional, lo que estimula la compra de dólares. Se estima que salen más de 400 millones de dólares todos los meses del país. Las empresas que tienen músculo financiero en divisas extranjeras (producto de exportaciones cuyas divisas, en una buena proporción, se quedan en bancos del exterior) o son sucursales de empresas transnacionales, no están dispuestas a endeudarse en el mercado nacional por encima de 12 por ciento. Esto lleva a la banca a cargar la mano sobre los pequeños y medianos inversionistas y deudores, con tasas más elevadas y rendimientos más bajos para aliviar a las grandes corporaciones que pueden solicitar créditos en dólares a tasas mucho más suaves que las exigidas en el mercado local. Y ni hablar de las tarjetas de crédito, en la que algunos bancos líderes pechan al consumidor con más de 45 por ciento de interés. En relación con las carteras de crédito para la pequeña y mediana industria y la agrícola, que gozan en principio de intereses diferenciales, el problema radica en las múltiples exigencias de garantías y trabas burocráticas que terminan por desestimular las solicitudes de financiamiento. La situación de estancamiento de la economía, salvo algunos sectores ligados a las telecomunicaciones y al petróleo, ha llevado al presidente Chávez a exigir a la banca en varias oportunidades, durante sus cadenas de televisión, una disminución de las tasas de interés. En su más reciente alocución dejó entrever su disposición a regular estos indicadores y le puso un ultimátum a los bancos para que mejoren el spread en un tiempo perentorio. Hay que recordar que el ejecutivo tiene mayoría en el directorio del Banco Central de Venezuela y la ley del instituto emisor prevé la posibilidad de controlar los instrumentos de política monetaria. El economista Francisco Faraco, columnista de la revista DINERO, al referirse al tema, dijo que está de acuerdo con la intervención del Estado en la materia de los intereses y considera que ya es hora de que se fije un tope a las tasas que deben cancelar los consumidores financiados por tarjetas de crédito o por adquisición de vehículos. "Los consumidores subsidian, cancelando altas tasas de interés, los préstamos con tasas preferenciales que disfrutan las empresas multinacionales" advierte Faraco. Cree el economista que una mayor depreciación del bolívar desestimularía el acceso a los mercados financieros internacionales por parte de las empresas y equilibraría las tasas en el mercado interno favoreciendo los préstamos al consumo. El Banco Central de Venezuela, antes de imponer controles a las tasas mediante la intervención, decidió probar una fórmula, la de emitir títulos de la deuda pública para tratar de impulsar una baja en las tasas activas y mejorar los rendimientos en las pasivas. De no resultar este esquema, habrá regulación. |
![]() |
Diseño por: Alcides León - Kevin RodríguezDINERO es una publicación del Grupo Editorial Producto Piso 7, Torre ACO, c. Orinoco, Las Mercedes, Caracas, Venezuela FAX +58 2 991.31.32 TELF. +58 2 993.50.11 email:dinero@infoline.wtfe.com |