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Indicadores del mes de Febrero de 2001
Tasas de interés
Ligeras variaciones
En el período del 1 al 23 de febrero las tasas de interés del sistema financiero nacional reportaron el siguiente comportamiento: la tasa promedio del crédito al consumo (tarjetas de crédito) se desplazó de 38,81 a 38,79%, siendo la máxima 45,5% y la mínima 32%. La tasa para créditos hipotecarios pasó de 34,02 a 33,48%, con máximos y mínimos entre 37 y 19,5%. La tasa para créditos comerciales se movió de 34,14 a 34,04%, situándose sus niveles máximo y mínimo entre 40 y 20%. En cuanto a los créditos a tasas especiales para la pequeña y mediana empresa, la tasa activa promedio varió de 28,82 a 28,81 puntos, con extremos entre 29 y 25%. Asimismo, las tasas para créditos agrícolas registraron un desplazamiento de 19,44 a 19,41 puntos en promedio (máxima de 37 y mínima de 16,33%) Respecto a las tasas que paga la banca por los depósitos del público (en sus niveles máximos), los movimientos fueron los que se describen a continuación: las tasas pasivas pasaron de 12,43 a 11,1% para depósitos a 30 días; se desplazaron de 12,79 a 11,63% para depósitos a 60 días; y se movieron de 13,12 a 11,98% para depósitos a 90 días. Simultáneamente, la tasa promedio para depósitos a 120 días varió de 13,04 a 11,82%; 180 días, se desplazó de 12,33 a 11,18%, y 360 días, de 12,78 a 11,21%. En depósitos de ahorro la tasa máxima promedio varió ligeramente de 8,55 a 7,73%, mientras que en activos líquidos el tipo de interés se desplazó de 6,39 a 6,13%. Las variaciones en febrero fueron leves, pero, al igual que en enero, destaca el hecho de que mientras los ajustes en el caso de las tasas activas fueron hacia la baja en general, en el caso de las tasas pasivas también ocurrieron movimientos descendentes. Es decir, nuevamente tiende a mantenerse el diferencial entre las tasas, en tanto desciende el costo de alquiler del dinero pero también la remuneración percibida por los depósitos. En el mercado interbancario, la tasa overnight dominante mostró un nivel mínimo de 3,1 puntos y un máximo de 4,2%; la tasa mínima interbancaria se mantuvo entre 2 y 4%, y la overnight máxima permaneció entre 5 y 8%, para arrojar niveles más estables e inferiores a los registrados el mes anterior. |
Papeles comerciales
Leve calentamiento
El mercado de papeles comerciales reportó un leve calentamiento en el mes de febrero que puede atribuirse a la lentitud del mercado frente a la interrupción que representaron las festividades de carnaval. Mientras entre el 1 y el 26 de enero se registraron emisiones por un monto de 67,3 millardos, en el período del 1 al 23 de febrero las emisiones consolidaron un total de 40,4 millardos de bolívares. A la par, se realizó solo una emisión denominada en moneda extranjera, por el monto de 2,5 millones de dólares. En las emisiones realizadas en el período señalado de febrero, todas se correspondieron con programas iniciados en el año 2000, de manera que aún no son perceptibles los nuevos programas correspondientes al año 2001. Los plazos de vencimiento estuvieron entre 51 y 125 días. Mientras, las tasas de interés para las emisiones denominadas en bolívares gravitaron entre 11 y 15,5%, lo que indica un descenso en los rendimientos frente al comportamiento de los papeles comerciales durante el mes anterior. Respecto a la emisión denominada en dólares, el tipo de interés estuvo en 6,88%. Simultáneamente, las calificaciones de riesgo obtenidas por estas emisiones estuvieron entre un rating de A1 y B1, lo que podría incidir en el interés del público inversionista por esta alternativa de colocación, en tanto el mercado local tienda a familiarizarse más con el tipo de información que representan las calificaciones de riesgo. |
Mercado cambiario
Vuelve a acelerar
Entre el primero y el 28 de febrero la tasa cambiaria volvió a acelerar su tendencia al alza, al desplazarse de 700,75 a 704,25 bolívares por dólar. En esos términos, la devaluación del mes fue de 0,5%. Contrastó con la devaluación de enero, cuando promedió 0,11%. El ritmo devaluacionista del mes de febrero casi cuadruplicó la tasa del mes anterior, lo que supone una inestabilidad en la velocidad de devaluación de la moneda nacional. De esta forma, podría preverse que la devaluación total que sufrirá el bolívar a lo largo del año 2001 será aproximadamente de 5,6%, y ello es sustancialmente mayor a la tasa de devaluación anual que se estimó en enero, y que se calculó podría rondar unos 1,5 puntos porcentuales. El contraste entre la devaluación de enero y la de febrero coloca al mercado en una zona de incertidumbre, porque igualmente será difícil predecir cómo se moverá el tipo de cambio en los meses subsiguientes. El mayor peligro estaría en la posibilidad de que las autoridades gubernamentales sucumban a la tentación de captar mayores ingresos públicos a partir de la llamada utilidad devaluacionista. Es decir, si se perciben inferiores ingresos públicos en divisas (por una eventual caída en el precio del petróleo), el gobierno podría tratar de balancear los ingresos al hacer que ese menor volumen de dólares percibidos se traduzcan en el ingreso de un mayor volumen de bolívares, a través de la devaluación. |
Inflación
Caída constante
La inflación del mes de febrero de 2001 fue de 0,5%, lo que la coloca 0,4 puntos por debajo de la del mes anterior, pero 0,1 puntos por encima de la inflación de febrero del año 2000. Con este resultado, la inflación acumulada en los dos primeros meses del año asciende a 1,5 puntos, lo que a su vez, es un resultado 0,6 puntos inferior al acumulado en el mismo período del año anterior. Ciertamente, uno de los factores que más ha incidido en este resultado es la lenta recuperación en el consumo interno, con lo que la baja inflación, lejos de corresponderse con un verdadero control de precios, es principalmente reflejo de la baja capacidad de compra de la que dispone la población en estos momentos, con una respectiva caída en el consumo incluso de bienes catalogados como prioritarios. A partir de la inflación de febrero, podría preverse una tasa de inflación anual para 2001 del orden de los 9 puntos, lo cual sería un logro solo si ello significa un verdadero control de precios en un escenario de recuperación y reactivación de la economía nacional. Al mismo tiempo, la liquidez monetaria presente en el sistema registró 15 billones 868 millardos de bolívares para la segunda semana de febrero, mientras que en el mismo período del año anterior estuvo en 10 billones 233 millardos de bolívares. En conclusión, la liquidez se ha expandido 55,1% en los últimos 12 meses, lo cual obviamente no se corresponde con índices propios de economías donde hay un real control de precios. |
Papeles emitidos por la nación
Largo plazo
Entre el 1 y el 23 de febrero se realizaron solamente cinco ofertas de títulos de Deuda Pública Nacional (DPN) a lo largo de una sola jornada (del día 14). Los plazos fueron todos de 521 días, lo que continúa reflejando una interesante aceptación por el largo plazo, aunque en el mes anterior algunas emisiones llegaron a tener plazos de vencimiento hasta de más de 1.700 días. El monto total ofertado fue de 18 millardos 500 millones de bolívares. Esta cifra redujo considerablemente los niveles registrados en el mes de enero, cuando el volumen superó los 500 millardos de bolívares. De ese total emitido en febrero último, el monto adjudicado fue 100%. Los precios promedios ponderados estuvieron entre 103,511 y 103,566%. Las tasas nominales coincidieron todas en 17,96%. Mientras, los rendimientos efectivos promedios oscilaron entre 17,34 y 17,35%.
Igualmente, en el período se realizaron dos ofertas de Letras del Tesoro en dos jornadas. Los plazos fueron de 91 días. Los precios ponderados fueron de 97,542 y 97,631%. A su vez, los rendimientos efectivos fueron de 9,97 y 9,6%. El monto global ofertado sumó 9 millardos 585 millones de bolívares, y se adjudicó completamente. Mientras, el monto total adjudicado por vencer asciende a 385 millardos 235 millones de bolívares. |
Mercado bursátil
Cierto retroceso
El mes de febrero cerró con un Índice de Capitalización Bursátil de 7 mil 734,38 puntos, que representó un leve retroceso en la rueda capitalina frente al resultado de enero último, cuando este indicador culminó el mes en niveles de 7 mil 903,69 puntos. No obstante, es significativo el hecho de que el Índice haya logrado mantenerse cercano a la franja de los 7 mil 900 puntos, y no haya, como ocurrió en meses anteriores, retrocedido significativamente a la barrera de los 6 mil 900 puntos. En general un factor que podría afectar el desempeño del mercado de valores criollos es la incertidumbre frente a una posible desaceleración de la economía en Estados Unidos. Ello repercutirá en los mercados de capitales internacionales, y el venezolano podría no escapar de ello. Pero por otra parte, un eventual escenario de recuperación de la economía venezolana tendría una repercusión positiva en la rueda capitalina, si a la vez la Bolsa de Caracas logra combinar ese suceso con la instrumentación de estrategias efectivas para atraer más empresas a que inscriban sus acciones en pizarra, y atraer también más capitales e inversionistas al corro, de manera de cumplir con la función de intermediar capitales que le corresponde por naturaleza. El crecimiento de algunos sectores, como telecomunicaciones, podría aprovecharse en este sentido. En cuanto a los movimientos del Índice de Capitalización Bursátil, el gran reto será estabilizarlo en niveles mínimos de 7 mil 900 puntos, a fin de poder escalar en el año hacia los 8 mil 600 puntos que exhibió hace tres años y medio, antes de que entrara en el letargo que lo ha caracterizado desde entonces. |
Fondos mutuales
Tendencia alternativa
La tendencia mostrada por el mercado de fondos mutuales en este comienzo de año pareciera apuntar no solo a ofrecerse como alternativa de colocación para pequeños y medianos inversionistas que aún no se han aproximado a este instrumento. También apunta al crecimiento entre aquellos conocedores y usuarios del instrumento, pero entre los cuales es posible materializar algún incremento a partir de la toma de posiciones en las alternativas presentadas por este diversificado mercado. En síntesis, la relativa madurez del negocio de los fondos mutuales podría buscar que un mismo inversionista haga una mejor (y mayor) distribución de sus excedentes entre dos o más tipos de fondos mutuales, de manera de tener un manejo más flexible en términos de matizar los riesgos y de combinar las perspectivas de rendimiento. En todo caso, cualquier combinación que pueda hacerse en este sentido tendrá que responder siempre al perfil del inversionista. De este modo, aquellos inversores más conservadores o que por sus requerimientos de seguridad en la inversión se correspondan más con un tipo de inversión de menos riesgo, deberán optar por combinaciones donde el peso esté en la renta fija. Mientras, aquellos más proclives al riesgo podrán dirigir sus combinaciones hacia un mayor peso de la renta variable. Las modalidades denominadas en moneda extranjera han permitido ampliar, igualmente, el menú disponible para los inversionistas. |
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