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Indicadores del mes de Enero de 2001
Tasas de interés
Ligeras variaciones
En el período del primero al 29 de enero las tasas de interés del sistema financiero nacional reportaron el siguiente comportamiento: la tasa promedio del crédito al consumo (tarjetas de crédito) se desplazó de 39,14 a 38,81 por ciento, siendo la máxima 45,5 por ciento y la mínima 32 por ciento. La tasa para créditos hipotecarios pasó de 34,60 a 34,02 por ciento, con máximos y mínimos entre 40 y 19,5 por ciento. La tasa para créditos comerciales se movió de 34,30 a 34,14 por ciento, situándose sus niveles máximo y mínimo entre 40 y 20 por ciento. En cuanto a los créditos a tasas especiales para la pequeña y mediana empresa, la tasa activa promedio varió de 28,78 a 28,82 puntos, con extremos entre 29 y 25 por ciento. Asimismo, las tasas para créditos agrícolas registraron un desplazamiento de 20,50 a 19,44 puntos en promedio (máxima de 37 y mínima de 15,16 por ciento). Respecto a las tasas que paga la banca por los depósitos del público (en sus niveles máximos), los movimientos fueron los que se describen a continuación: las tasas pasivas pasaron de 12,76 a 12,43 por ciento para depósitos a 30 días; se desplazaron de 13,16 a 12,79 por ciento para depósitos a 60 días; y se movieron de 13,48 a 13,12 por ciento para depósitos a 90 días. Simultáneamente, la tasa promedio para depósitos a 120 días varió de 13,74 a 13,04 por ciento; 180 días, se desplazó de 12,80 a 12,33 por ciento; y 360 días, de 13,41 a 12,78 por ciento. En depósitos de ahorro la tasa máxima promedio varió ligeramente de 8,67 a 8,55 por ciento, mientras que en activos líquidos el tipo de cambio siguió en un promedio máximo de 6,39 por ciento. Las variaciones en enero fueron leves, pero destaca el hecho de que mientras los ajustes en el caso de las tasas activas fueron hacia la baja en general, en el caso de las tasas pasivas también ocurrieron movimientos descendentes. Es decir, si bien se redujo levemente el costo del alquiler del dinero, también bajó el interés percibido por las colocaciones en el mercado financiero, con lo que tiende a mantenerse el diferencial entre las tasas. En el mercado interbancario, la tasa overnight dominante mostró un nivel mínimo de 4,3 puntos y un máximo de 17,8 por ciento en un alza puntual de los días 2 y 3; la tasa mínima interbancaria se mantuvo 3,5 y 4 por ciento, y la overnight máxima permaneció entre 8 y 16 por ciento (con repuntes esporádicos hacia niveles de 24; 33 y 43 por ciento en tres jornadas). |
Papeles comerciales
En recuperación
El mercado de papeles comerciales presentó una leve recuperación en enero frente a lo que fue el movimiento recesivo que mostró en el mes anterior. Mientras en diciembre el total de emisiones apenas totalizaron un monto de 5,9 millardos de bolívares, entre el primero y el 26 de enero se registraron emisiones por un monto de 67,3 millardos. A la par, se realizaron seis emisiones denominadas en moneda extranjera, que completaron 14,8 millones de dólares. Este repunte en el mercado podría arrojar indicios sobre una eventual recuperación. No obstante, ello sería expresivo de una mejoría ciertamente relativa, en tanto al mercado de capitales venezolano aún le falta por alcanzar su madurez, tanto en el segmento de renta fija como en el de renta variable. En las emisiones realizadas en el período señalado de enero, todas se correspondieron con programas iniciados en el año 2000. Los plazos de vencimiento estuvieron entre 60 y 144 días. Mientras, las tasas de interés para las emisiones denominadas en bolívares gravitaron entre 13,25 y 17 por ciento. Respecto a las emisiones denominadas en dólares, los tipos de interés estuvieron entre 5,85 y 6,88 por ciento. Simultáneamente, las calificaciones de riesgo obtenidas por estas emisiones estuvieron entre un rating de A-1 y B-1. |
Mercado cambiario
Desaceleración en alza
Entre el primero y el 31 de enero la tasa cambiaria desaceleró su tendencia al alza, al desplazarse de 700 a 700,75 bolívares por dólar. En esos términos, la devaluación del mes fue de 0,11 por ciento, y contrastó con la devaluación de diciembre del 2000, cuando promedió 0,43 por ciento, más o menos en línea con los desplazamientos que experimentó mensualmente el tipo de cambio a lo largo de todo el año 2000. Si la tasa cambiaria logra mantener en el año 2001 el ritmo de depreciación que reportó en enero, el año podría culminar con una devaluación inferior a 1,5 por ciento, ciertamente, con un mayor equilibrio que el mostrado en años anteriores: en el 2000 la devaluación fue de 8,8 por ciento; 14,84 por ciento en 1999; 11,95 por ciento en 1998; 5,82 por ciento en 1997; y 64,3 por ciento en 1996, cuando la instrumentación de la Agenda Venezuela desmontó el control de cambio que se fijó luego de la crisis financiera de 1994. Las grandes cuentas arrojan resultados relativamente positivos, principalmente en las reservas internacionales totales, que al 12 de enero exhibían un volumen de 20,8 millardos de dólares, de los que casi 16 millardos correspondían a reservas netas. Mientras, los precios del petróleo (cesta petrolera venezolana) repuntaron a 23,76 dólares por barril el día 26 de enero, luego de que el día 5 de enero estuvieran en la franja de los 20,98 dólares. |
Inflación
Leve baja
La inflación del mes de enero del 2001 fue de 0,9 por ciento, y es inferior en 0,8 puntos a la de enero del 2000, y 1,3 puntos menos a la de enero de 1999. De mantenerse este ritmo en la variación mensual de precios al consumidor el año podría exhibir un índice inflacionario del orden de 11 por ciento. Pero diversas variables podrían operar a fin de presionar al alza en la tasa inflacionaria. La expansión del gasto público podría ser un elemento determinante en este sentido. A la par, se observa una importante expansión de la liquidez monetaria presente en el sistema. Y ello podría desencadenar nuevas distorsiones. De hecho, la inflación del año 2000, que fue de 13,4 por ciento, no se corresponde con el crecimiento que experimentó la liquidez monetaria, que fue de 27 por ciento en el mismo período. Sin duda, las economías estabilizadas presentan bajos índices de expansión monetaria, acordes con bajos índices de inflación. Es decir, si su tasa anual de inflación es inferior a 4 o 6 por ciento, la variación en la liquidez monetaria del mismo año será también menor a 4 por ciento. Pero en el caso venezolano hemos presenciado en los últimos 11 años incrementos en la liquidez monetaria que han sido cónsonos con las altas tasas de inflación vistas en su momento. Al cierre de enero, la liquidez presente en el sistema superó los 16 billones de bolívares, frente a 12,6 billones de enero del 2000, y 10,4 billones de enero de 1999. |
Papeles emitidos por la nación
Aceptación a largo plazo
Entre el primero y el 26 de enero se realizaron 18 ofertas de títulos de Deuda Pública Nacional (DPN) a lo largo de nueve jornadas. Los plazos estuvieron entre 698 y 1.745 días, lo que continúa reflejando una interesante aceptación por el largo plazo, en un mercado que hasta hace poco dirigió sus apetencias hacia el cortoplacismo. El monto total ofertado fue de 554 millardos 102 millones de bolívares. Esta cifra redujo en aproximadamente la mitad los niveles registrados tanto en diciembre como en noviembre. De ese total emitido en enero último, el monto adjudicado fue de 483 millardos 900 millones de bolívares; es decir, 87,33 por ciento. Los precios promedios ponderados estuvieron entre 100 y 101,6510 por ciento. Las tasas nominales oscilaron entre 17,85 y 19,67 por ciento. Mientras, los rendimientos efectivos promedios oscilaron entre 17,56 y 19,67 por ciento.
Igualmente, en el período se realizaron ocho ofertas de letras del Tesoro en cuatro jornadas. Los plazos fueron de 91; 182 y 266 días. Los precios ponderados estuvieron entre 90,3360 y 97,2950. A su vez, los rendimientos efectivos oscilaron entre 10,9990 y 14,48 por ciento. El monto global ofertado sumó 98 millardos 54 millones de bolívares, y se adjudicaron 84 millardos 927 millones de bolívares. Mientras, el monto adjudicado por vencer de letras del Tesoro en enero fue de 79 millardos 350 millones de bolívares, mientras que el monto total adjudicado por vencer asciende a 460 millardos 300 millones de bolívares. |
Mercado bursátil
Alza en la rueda
El mes de enero cerró con un Indice de Capitalización Bursátil de 7.903,69 puntos, que representó un alza importante en la rueda capitalina frente al resultado de diciembre último, cuando este indicador culminó el mes en niveles de 6.825,25 por ciento. Ciertamente, es significativo que el Indice haya podido rebasar la barrera de los 7.000 puntos, e incluso mantenerse muy cercana a la franja de los 8.000 puntos. De traspasarse este nivel y obviamente de mantenerse el Indice de manera sostenida por encima de los 8.000 puntos, la bolsa podrá aspirar a retornar a los niveles que exhibió a finales de 1997, antes de la caída y la situación recesiva que sufrió entre 1998 y 2000. No obstante, lo cierto es que mientras la rueda caraqueña trata de repuntar y equilibrarse en esos niveles, no logra atraer nuevas empresas a que inscriban sus acciones en pizarra. Y, paralelamente, los procesos de ofertas públicas de adquisiciones de acciones (OPA) podrían más bien sacar del corro a los papeles de mayor movimiento bursátil, tal y como sucedió tras la toma de control de La Electricidad de Caracas por parte de AES, y como podría ocurrir con la eventual compra de Mavesa por el Grupo Polar o Nestlé, como se avizoraba al cierre de esta edición. Este año supone para el corro caraqueño el desafío de hacer repuntar al Indice de Capitalización Bursátil y consolidarlo al menos en torno a los 8.000 puntos, diseñar sistemas que incentiven la inscripción de nuevas empresas en la pizarra de la bolsa, y ser lo suficientemente transparente y eficiente como para atraer además el interés de los inversionistas. Sin duda, la reactivación de la economía nacional tendrá un rol preponderante en todo este proceso, en tanto la bolsa es un marco para la intermediación entre los poseedores de excedentes de capital y los inversionistas empresariales e industriales. |
Fondos mutuales
Recuperación de renta variable
El relativo repunte que escenificó la Bolsa de Valores de Caracas en las últimas semanas impulsó una importante recuperación en los fondos mutuales de renta variable. Este instrumento venía sufriendo el efecto de la crisis financiera mundial que se verificó desde finales de 1997, y que se combinó luego con el letargo que experimentó el mercado de capitales a partir de los procesos políticos desencadenados en el país desde 1998 y hasta el presente. Sin embargo, el alza de la rueda capitalina permitió que buena parte de los fondos mutuales de renta variable recuperaran algo del valor de sus respectivas unidades de inversión. Y si bien al cierre de esta edición aún no llegaban a equipararse con los niveles mostrados tres años atrás, al menos por primera vez en este período apuntan a acercarse significativamente. Si alguna lección puede extraerse de este escenario, es que el inversor debe estudiar la manera en que se corresponden los diversos fondos mutuales que hay en el mercado con su perfil personal, y, además, debe analizar su posibilidad de tomar posición en una colocación que deberá mantener en el mediano y largo plazo, a fin de que sea rentable para él. Las modalidades son amplias en el marco local, y van desde fondos dedicados a renta variable (acciones de la bolsa), a renta fija, pasando por moneda extranjera e inversiones en papeles denominados en divisas, y combinaciones de todos ellos. |
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