|
Enero 2.001
|
Electricidad, energía y petróleo: los tres enfoques de la CAF La Corporación Andina de Fomento destinó, hasta el 31 de agosto del 2000, 950 millones de dólares al financiamiento de distintos proyectos relacionados con planes de integración en el sector energético latinoamericano. La CAF estudia cómo puede colaborar para ayudar a la participación del sector privado venezolano en el nuevo proceso de apertura del gas Alfredo Carquez Electricidad, gas y petróleo, en ese mismo orden, son los tres sectores que dentro del área energética han logrado atraer la atención de la Corporación Andina de Fomento (CAF). De hecho, este ente multilateral ha destinado (hasta el 31 de agosto del 2000) 950 millones de dólares al financiamiento de distintos desarrollos relacionados con proyectos de integración dentro del sector energético regional. La CAF ha respaldado proyectos en el área de electricidad (en sus tres fases: generación, transmisión y distribución), gas (explotación, compresión, transporte) y petróleo. "Y más o menos en ese orden se sitúa el tamaño de nuestra cartera", sostiene Carmen Elena Carbonell, directora de energía de la Vicepresidencia de Infraestructura de la Corporación Andina de Fomento. -¿A cuánto asciende esa cartera de proyectos? -Esa cartera asciende a unos 950 millones de dólares hasta el 31 de agosto. Esa cifra suma tanto lo destinado al sector público como al sector privado. Y para esa fecha la cartera total nuestra era de unos 4,1 millardos de dólares; es decir, que los tres sectores del área de energía significan cerca del 23% del total. -En casi todos los países miembros de la Corporación Andina de Fomento. Las cifras globales en los tres sectores sumaron en Bolivia, 84 millones de dólares; en Colombia, 175 millones de dólares; en Perú, 19 millones de dólares; en Ecuador, 198 millones de dólares; en Venezuela, 252 millones de dólares, y en Brasil, socio extrarregional, 165 millones de dólares. Debe señalarse que, de acuerdo con Carbonell, la mayoría de tales montos corresponden a proyectos llevados a cabo en el sector eléctrico. Por ejemplo, en Bolivia se destinaron a esa actividad 56 millones de dólares. En Colombia, 166 millones de dólares. En Perú, 15 millones de dólares. En Ecuador, 195 millones de dólares, y en Venezuela, 250 millones de dólares. Unicamente en Brasil es donde se invierte la constante, pues la mayoría de los recursos fue dirigido hacia el sector de los hidrocarburos. -¿En qué se destinaron los 252 millones de dólares otorgados a Venezuela? -De esa cantidad, aproximadamente 240 millones de dólares corresponden a préstamos hechos a la Electricidad del Caroní (Edelca). Eso incluye desde créditos a las represas de Macagua y Caruachi, financiamiento para el sistema de transmisión en oriente, en las regiones de El Furrial a Puerto Ordaz y de Puerto Ordaz a Jose. Y también se han aportado recursos para la Línea Cuatricentenaria, ubicada en el estado Yaracuy, que es la que permite conectar con Colombia. Esto es lo que prácticamente constituye la cartera de créditos otorgados al sector electricidad en Venezuela. -¿Existe algún tipo de planes para los sectores de gas y petróleo? -Esos también son sectores que nosotros atendemos. En el caso del gas, por ejemplo, estamos siguiendo el desarrollo de la apertura promovida por el gobierno. Estamos pendientes del desarrollo de Sercogas y de los procesos de licitación del sistema de transmisión de gas Anaco-Jose. Ahora, hay una diferencia en cuanto a energía eléctrica, gas y petróleo que quizá se explique por las diferencias en los montos financiados. Lo que sucede es que, tradicionalmente, el petróleo no ha tenido problemas en lo que respecta a conseguir financiamiento para sus diversos proyectos. El petróleo es un negocio que es muy buscado por los organismos que sirven de fuente de financiamiento internacionales. Por esa razón es que se encuentra poca participación de los entes multilaterales en esta área. Y en la Corporación Andina de Fomento, cuando hay otras instituciones dispuestas a destinar recursos a un proyecto determinado del sector privado o público, preferimos apoyar a otros sectores que carecen de esas ventajas. -Empresarios nacionales agrupados en la Alianza Petrolera de Venezuela han señalado la dificultad de las compañías nacionales de acceder a financiamientos para los proyectos locales. ¿Existe la posibilidad de que la Corporación Andina de Fomento los apoye a la hora de participar en proyectos, como, por ejemplo, la apertura del sector gas? -Nosotros hemos recibido bastantes visitas, solicitudes y acercamientos por parte de las empresas venezolanas, incluyendo algunas que están en algunos campos y que quieren incursionar en otros. Y estamos estudiando en qué forma podemos ayudar para permitir la participación del sector privado venezolano en ese proceso. Nuestro esfuerzo sería complemento de lo que entiendo es la intención del sector oficial venezolano. En el caso de Sercogas, por ejemplo, se viene hablando desde hace tiempo de que algunos paquetes de compresión que saldrán a licitación estarían estructurados de tal manera que facilitaría la incorporación de organizaciones particulares nacionales. -¿Existe algún precedente de este tipo en América Latina? -Sí. Ha habido un apoyo parecido en ciertos procesos en otros países. Hubo facilidades para el sector local. Una nación bien importante a estudiar en este sentido es Argentina, porque tiene empresas locales del sector petrolero que comenzaron siendo compañías medianas. Se fortalecieron primero a través del proceso de privatización de compañías como YPF, y luego estas empresas adquirieron una fortaleza tal que les permitió incursionar en otras áreas; incluso algunas empresas como Pérez Compac participaron en la apertura petrolera aquí en Venezuela y también tiene inversiones en Bolivia. La caf en cifras (mm us$) En la actualidad, 86% de los pasivos financieros de este organismo está compuesto por recursos provenientes de países, instituciones e inversionistas externos a la región, captados principalmente mediante colocaciones de bonos a mediano y largo plazo en los mercados internacionales. Para 1999, las emisiones de bonos en estas plazas superó 3,27 millardos de dólares. Es una institución financiera internacional cuya misión es apoyar el desarrollo sostenible de sus países accionistas y la integración regional. Sus principales socios son: Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela. Y entre sus accionistas figuran también: Brasil, Chile, Jamaica, México, Panamá, Paraguay, y Trinidad y Tobago, junto con 22 bancos privados latinoamericanos. Atiende tanto al sector público como al sector privado. Su sede principal se encuentra en Caracas y cuenta además con oficinas en Santafé de Bogotá, Colombia; Quito, Ecuador, y Lima, Perú. Este organismo opera como banca múltiple, y ofrece servicios similares a un banco de comercio, de desarrollo y de inversión. Otorga créditos a corto, mediano y largo plazo, cooperaciones técnicas, avales y garantías, y efectúa participaciones accionarias. Trabaja en la estructuración y financiamiento de proyectos, sin recursos o con garantías limitadas. Realiza operaciones de cofinanciamiento con diversas instituciones multilaterales e internacionales. Otorga líneas de crédito a empresas y entidades bancarias para financiar operaciones de comercio exterior y de capital de trabajo. Opera como banco de segundo piso para canalizar recursos hacia diversos sectores productivos y financia en forma directa a empresas privadas que operan concesiones estatales, a fin de colaborar con el traspaso de la actividad productiva del área pública a la privada.
Recursos/reservas
Ingresos
Mercado
Marco jurídico/regulatorio/fiscal
Riesgo político
Ambientales
|
![]() |
Diseño por Alcides LeónDINERO es una publicación del Grupo Editorial Producto Piso 7, Torre ACO, c. Orinoco, Las Mercedes, Caracas, Venezuela FAX +58 2 991.31.32 TELF. +58 2 993.50.11 email:dinero@infoline.wtfe.com |