Noviembre 2.000

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E-business en Venezuela: ¿cuánto es verdad y cuánto es aire caliente?

Venezuela es particularmente interesante como mercado, una mezcla de potencial en estado de hibernación afectado por una realidad socioeconómica que se torna en un caldo de cultivo para dos grandes escenarios

El primero caracterizado por una cantidad sin límites de oportunidades dadas por altos niveles de ineficiencias tanto en el sector privado como en el sector gobierno, el aprovechamiento del incomparable porcentaje de la masa poblacional por debajo de los 18 años y una actitud muy pronuevas tecnologías de nuestros empresarios. Este escenario, sin duda, llevará al máximo aprovechamiento de internet en Venezuela, siempre frenado por las limitaciones de infraestructura que describimos más adelante.

El segundo escenario no escapa de las realidades del primero. El factor diferenciador radica en la velocidad con que se llevarán a cabo las transformaciones que se derivan del uso de internet. Este escenario tendrá, además de las limitaciones tecnológicas, altos niveles de incertidumbre y desaceleración económica que frenarán, no por mucho tiempo, la evolución natural de este fenómeno. En este sentido, el gobierno jugará un papel importante en el impulso de e-business por ser el brazo financiero de nuestra economía.

Ambos escenarios estarán presentes en la mente de cualquier ejecutivo a la hora de tomar una decisión sobre inversión en esta materia. Lo que sin duda es cierto es que seguimos siendo un mercado atractivo, no tanto como México, Argentina o Brasil, pero ciertamente en unos cinco años Venezuela habrá demostrado que lejos de quedarse atrás, su intención es competir con los grandes.

¿Qué nos frena? Eliminado cualquier optimismo barato, e-business en Venezuela enfrenta importantes barreras que de una u otra forma, más unas que otras, ya están siendo abordadas.

Cultura

El mercado de e-business ha venido evolucionando muy lentamente. Este concepto se ha introducido recientemente en la sociedad; la cual ha venido reaccionando con mucha prudencia. A esto se le suma que aún en países como Estados Unidos, en donde Morgan Stanley, en un reporte reciente, apuesta al crecimiento sostenido de la economía y siendo el país con mayor penetración de internet, existen barreras culturales y grandes manifestaciones de escepticismo.

Infraestructura

Una infraestructura tecnológica rudimentaria y costosa. El costo de servicio telefónico en Venezuela puede llegar a ser varias veces mayor que el de Estados Unidos, lo cual minimiza el crecimiento neto de personas con acceso telefónico. Aun cuando la penetración de PC ha crecido exponencialmente, en los últimos tres años, solo un porcentaje muy bajo (20%) esta conectado a la red. El acceso de alta velocidad ha estado restringido a grandes empresas y a poca gente. Ahora vemos compañías incursionando en intentos incipientes de comercializar acceso de alta velocidad como un producto masivo.

En este mismo orden de ideas vemos a los ISP (Internet Service Providers) replanteando su prepuesta al mercado, que llega en algunos casos a conexión y correo electrónico (e-mail) gratis (ejemplo: Tutopia, Cantv Servicios).

Despacho (delivery)

Aun cuando las transacciones alcancen los niveles más altos deseados, existen importantes deficiencias en la infraestructura de distribución: no hay cómo distribuir el producto al consumidor, problema presente en casi toda América Latina, pero mucho más acentuado en Venezuela. La solución extranjera (FedEx, DHL, etc.) es muy costosa y la local recién se prepara para dar respuesta a las necesidades del mercado.

Seguridad

La tasa de fraude con instrumentos financieros como tarjetas de crédito y tarjetas de débito alcanza cifras inimaginables en transacciones en comercios físicos. Esto incrementa el estado de alerta de los cibernautas que han reducido al mínimo el uso de la tarjeta de crédito en internet.

Lo mismo aplica para los negocios. En una encuesta realizada a los principales CEO de América Latina (incluyendo varios de Venezuela) quedó de manifiesto los altos niveles de preocupación con respecto al uso de redes abiertas y la participación en esquemas colaborativos por falta de confianza en los mecanismos de seguridad.

Legislación

Importantes juristas venezolanos han reconocido la necesidad de leyes en torno al comercio electrónico. En la actualidad sólo se menciona la palabra internet sin ningún tipo de marco legal que promueva la evolución y siembre bases para: equivalencias de un documento electrónico, admisión de un documento electrónico en un juicio y la firma digital.

Pero, ¿qué tan grande es el mercado? y ¿qué tan grande es la oportunidad? Venezuela sigue siendo uno de los países con población más joven del mundo. La denominada "generación y" es casi 40% del total de nuestros habitantes.

Aunado a lo anterior hemos demostrado ser un mercado de "early adopters" (adoptadores tempranos), siendo un buen ejemplo el caso de la telefonía celular. De igual forma se espera que en los próximos tres años internet empiece a tener más sentido en la vida cotidiana de los ciudadanos y de nuestras empresas. Esfuerzos asociados a introducir internet en la rutina del venezolano están siendo y serán patrocinados por grandes empresas (bancos, empresas de servicios, alcaldía y inclusive el Estado), que en aras de la reducción de costos y mejoras de sus procesos, están dispuestos a emprender grandes campañas de iniciación de la población en materia de internet.

Por otro lado aparecen fuentes de financiamiento flexibles para proyectos asociados a esta materia, en donde dos de los bancos principales del país lanzarán al mercado productos que soportarán específicamente este nicho del mercado.

La introducción de la tecnología wap y conceptos de internet mobil abre un abanico de oportunidades en esta industria. Queda entonces por definir qué tipo de servicios va a prestarse vía celular y cómo se integran estos a la vida del venezolano.

En cuanto al gobierno, si bien no existe una legislación madura, el decreto presidencial refleja una clara intención del Estado de no sólo facilitar sino también participar en este proceso. Comenzamos a ver ejemplos muy palpables de incursión del gobierno en esta materia como lo son: la Superintendencia de valores, el Seniat, Alcaldías, el Ministerio de Energía y Minas, entre otros.

¡Una visión hacia el futuro!

De aquí a cinco años vemos un mercado donde hacer negocios contempla necesariamente e-business, desapareciendo e-business como término para fundirse en uno solo: "Business". Un mercado centrado con un norte definido con respecto al rol de e-business en la comunidad de negocios. En cinco años gran parte de los negocios estarán soportados por internet. No vemos la sustitución total de la forma tradicional de hacer negocios por una nueva. Lo que vemos es la posibilidad de que los dos canales de negocios cohabiten y se complementen.

Venezuela no escapa a los estándares de las empresas transnacionales, las cuales generarán presión, prácticamente obligando al resto del mercado local a seguir esta tendencia. Los grandes compradores de bienes y servicios exigirán a sus proveedores adoptar nuevas formas de hacer negocios a través de internet. Esto, al igual que en otros lugares del mundo, hará que algunos negocios dejen de funcionar y otros nuevos aparezcan.

Veremos un intercambio más abierto entre las fronteras y con países que ofrezcan ventajas competitivas en sus productos, derivándose en una integración regional más madura.

Redes y accesos inalámbricos proveerán parte del servicio de acceso de banda ancha, permitiendo no solo movilidad sino también la introducción de nuevos productos y servicios. El celular jugará un rol crítico en la batalla por ganar adeptos a esta tecnología.

Definitivamente, veremos algunos ejemplos de esquemas colaborativos en donde grandes empresas invitarán a licitar utilizando las plataformas desarrolladas con este fin.

Así como las grandes empresas ejercerán presión sobre sus proveedores, el gobierno no se quedará atrás. En este sentido, veremos a un gobierno invitando, promocionando y patrocinando el intercambio con los ciudadanos, contratistas y proveedores a través de internet.

De esta forma, parte de la nube que hoy cubre el panorama de e-business se irá despejando; el ensayo y error habrá terminado y los beneficios se estarán comenzando a cosechar.

Podemos resumir lo anterior diciendo que, como ha ocurrido en toda revolución de la historia de la humanidad, se generarán nuevas incertidumbres e irán desapareciendo las actuales, y quedarán por responderse preguntas como ¿cuánto es verdad? y ¿cuánto es aire caliente?

Jimmy Benarroch
Gerente de Arthur Andersen
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