Septiembre 2.000

Las 200 empresas más exitosas
Lista de empresas en formato PDF. (si no tiene el visor "Acrobat reader" descarguelo aquí)

Se recortan las ganancias
En 1999 las empresas participantes en el ranking total experimentaron una caída de 92 por ciento de las utilidades con respecto al año anterior

¿Aumentan los activos?
Pese a que 1999 se caracterizó por ser un año poco prometedor en materia económica, en el renglón de activos resultó muy positivo y alentador una vez que 63,8 por ciento de 141 empresas registraron aumentos en sus activos

Exportaciones ancladas
La reducción en materia de exportaciones en 1999 fue de 1,6 por ciento. El sector químico es el más significastivo y concentra la mayor cantidad de empresas que exportan parte de su producción.

Una nómina más pequeña
Los altos índices de desempleo, que en 1999 alcanzaron 14,5 por ciento, constituyen una constante referencia de la contracción económica que afecta a todos los sectores empresariales

Las 10 empresas líderes
Son ampliamente conocidas, y sus esfuerzos por mantenerse en la cumbre del ranking, a pesar de la recesión y las incertidumbres políticas y económicas que ha vivido el país, son dignos de elogios y reconocimientos.

El oso sigue siendo el rey
Las ventas en el sector alimentos, bebidas y tabaco aumentaron 8 por ciento con respecto a 1998, lo que genera un monto que asciende a 2.529.541 millones de bolívares

Bajada en cuatro ruedas
Todas las empresas del sector automotor cerraron con variaciones porcentuales en ventas negativas, es decir, todas redujeron sus niveles de ventas durante 1999

El Banco Provincial contra viento y marea
Los primeros tres bancos que encabezan el ranking (Provincial, Mercantil y Venezuela) representaron el año pasado 36 por ciento de las ventas totales de la banca
y 48 por ciento de la utilidad neta total

Consultorías en ascenso
Aun en medio de una gran depresión y visible paralización de la industria en Venezuela, el sector de inmuebles y servicios presentó un aumento de 23,93 por ciento para representar 0,39 por ciento del PIB de 1999

Crecimiento con química
Pequiven sigue siendo el rey como productor de químicos y derivados; sin embargo otras destacan de manera excepcional en un ranking sectorial signado por el decrecimiento

Venepal arrugó el papel
El sector disminuyó sus ventas. Manpa tuvo un desempeño interesante y se mantuvo aplicando una gerencia efectiva y eficiente; mientras que Venepal sufrió un 45 por ciento de caída en sus ingresos

Telas encogidas por la globalización
El sector textil fue el primer afectado tanto por la baja en la demanda nacional como por la feroz competencia vigente en todos los mercados internacionales.

Las 200 empresas más exitosas
Los que quedamos

Treinta meses después de haber iniciado el ciclo de recesión económica que todavía nos acompaña, los resultados de las empresas a finales de 1999 no pueden resultar extraños. Todas las variables significativas para el funcionamiento microeconómico se han deteriorado y el mensaje al sector privado es francamente desestimulante.

El signo de este periodo gubernamental ha sido la contradicción; un discurso a veces integrador, sobre todo en las pausas que se han dado entre las siete elecciones, que ha sido acompañado de prácticas inconsistentes y carentes de la persistencia que es imprescindible para la maduración de políticas públicas. Esta postura dual ha colmado el quicio de los capitalistas que operan en Venezuela y obligado a la postergación de proyectos de inversión, a la transferencia de otros a países vecinos y al cierre de muchas empresas que, por obra y gracia del riesgo-país, no han podido mantener la rentabilidad suficiente como para seguir funcionando.

Algunos analistas se atreven a sugerir que este proceso de depuración empresarial es lo mejor que ha podido ocurrirle al país, ya que muchas empresas nunca debieron existir porque siempre estuvieron mal formuladas. Esta postura, similar a la de la zorra resignada a no comerse las uvas fuera de su alcance, ha operado como consolador ideológico de una realidad que se ha expresado en desempleo, pobreza y reemigración de un capital social que nunca más volveremos a tener la oportunidad de acopiar. Cuando se está frente a este tipo de declaraciones no queda otro remedio que reconocer que en Venezuela, la tarea del intelectual, involucrado o no a las actividades de gobierno, termina siendo siempre demasiado arrogante cuando analiza la realidad.

Lo cierto es que mientras algunos elaboran la base ideológica del fracaso más portentoso que ha vivido Venezuela en términos del fomento empresarial, los medios de comunicación social se hacen eco del cierre de miles de empresas, de la caída de la capacidad utilizada de las que quedan operando y de la pérdida masiva de empleos en el sector formal de la economía.

Un país sometido a los niveles de recesión económica que actualmente padecemos tiene que sufrir necesariamente la caída radical del consumo, o lo que es lo mismo, de las ventas, en un porcentaje cercano a 18 por ciento.

La pregunta que tendríamos que hacernos es si se puede mantener la viabilidad social, económica y política de un país en ausencia de confianza. Aunque le duela a los ideólogos del gobierno, no cabe duda de que buena parte del orden social es producto de las transacciones de mercado. Es allí donde se resuelven los equilibrios del empleo y del consumo, al margen de la capacidad de ingeniería social con la que cuente el gobierno. Algo debe estar pasando que la capacidad de articulación del Estado con el mercado se ha venido deteriorando, a pesar de que el primero ha contado con ingresos petroleros considerables. Algo debe estar haciéndose mal que la reacción de los agentes económicos, de las élites y de nuestras clases medias sea "abandonar" el país a su suerte. Esta ausencia de confianza en las posibilidades futuras de Venezuela se expresa en la fuga de capitales que se ha ubicado en más de 7.800 millones de dólares en los últimos 18 meses. De igual forma, la caída de la inversión bruta fija no petrolera en cerca de siete puntos del PIB de 1999 indica que nadie está demasiado dispuesto a darle crédito a un conjunto de políticas cuyo único resultado concreto ha sido la pérdida de la confianza de los que todavía quedaban operando.

Sin embargo, para el año 1999 más de 200 empresas aceptaron la invitación de la revista DINERO, del Grupo Editorial Producto, para participar en el presente ranking. Son las sobrevivientes de un proceso muy difícil que se ha llevado por el medio a más de 30 por ciento del parque empresarial venezolano. Todas ellas tienen ciertamente la cualidad de la persistencia y del optimismo, a pesar del signo de los tiempos. Ellas merecen el reconocimiento nacional y el respeto de los ciudadanos por intentar mantener las opciones abiertas para el difícil tránsito a la modernidad que todos finalmente aspiramos.

 

Sin ellas, sería muy difícil lograrlo. Son exactamente 220 empresas las participantes en este ranking, promovido muy acertadamente por la revista DINERO, del Grupo Editorial Producto, con la colaboración del Instituto de Investigaciones Sociales, Tecnológicas y Económicas de Venezuela (Insotev), en las personas de Víctor Maldonado, Margarita Luis, Melisa Maytín Márquez, Adriana Gómez, Carla Gallango, Pedro García y todo el personal técnico que labora en esta institución.

Diseño por Alcides León
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