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Indicadores del mes de Agosto de 2.000
Tasas de interés
mínimas variaciones
En el período del primero al 28 de agosto las tasas de interés reportaron el comportamiento siguiente: la tasa promedio del crédito al consumo (tarjetas de crédito) pasó de 39,63 a 39,48 por ciento (siendo la máxima 46 por ciento y la mínima 32); la tasa promedio para créditos hipotecarios se deslizó de 35,37 a 35,21 por ciento (máximos y mínimos entre 42 y 25 por ciento), y la de créditos comerciales se movió de 34,49 a 34,58 por ciento (con máximo y mínimo entre 42 y 25 por ciento). En cuanto a los créditos a tasas especiales para la pequeña y mediana empresa, la tasa activa promedio para la pyme se movió ligeramente de 28,75 a 28,74 por ciento, mientras que la tasa mínima se situó en 22 por ciento y la máxima en 29 puntos. Y las tasas para créditos agrícolas también registraron un leve descenso, al pasar de 22,84 a 22,03 puntos en promedio (máxima de 37 y mínima de 17 por ciento). Respecto a las tasas que paga la banca por los depósitos del público: las tasas pasivas pasaron (en sus niveles máximos) de 13,85 a 13,58 por ciento para depósitos a 30 días; de 14,34 a 14,06 por ciento a 60 días; y de 14,86 a 14,64 por ciento a 90 días. Paralelamente, la tasa promedio máxima para ahorros a 120 días pasó de 15,09 a 15,01 por ciento; 180 días, de 14,97 a 14,89 por ciento, y 360 días, de 14,63 a 14,88 por ciento. Los movimientos registrados en los tipos de interés respondieron a mínimas variaciones. En depósitos de ahorro la tasa máxima promedio pasó de 9,39 a 9,20 por ciento, mientras que en activos líquidos retrocedió de 7,36 a 7,30 por ciento. En el mercado interbancario la tasa overnight dominante mostró un nivel mínimo de 4,70 puntos y un máximo de 38 por ciento; la tasa mínima interbancaria osciló entre 3,5 y 6,8 por ciento, y la overnight máxima se movió entre 8 y 50 por ciento. En general, el mercado interbancario se mostró con una tendencia relativamente estable, considerando que es un segmento que tiende a movimientos epilépticos en todo período. No obstante, presentó saltos esporádicos hacia arriba (8 y 22 de agosto), que ocasionaron picos altos en los niveles máximos de estas tasas.
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Papeles comerciales
emisiones en moneda nacional
En emisiones de papeles comerciales, entre el primero y el 28 de agosto se lanzaron siete emisiones de estos instrumentos, frente a 16 registradas en el mes de julio. Nuevamente el segmento del mercado de renta fija reporta un menor movimiento tanto en montos emitidos como en número de programas de emisiones. De las emisiones reportadas en este período, cuatro correspondieron a programas iniciados en el año 1999, y dos a programas iniciados en el 2000. Igualmente, la totalidad de las emisiones fueron denominadas en moneda nacional. Es una diferencia frente a los meses anteriores, cuando sí se realizaron programas de emisiones denominadas en divisa estadounidense. En suma, el volumen de papeles comerciales introducidos en el período alcanzó un monto de 29 millardos 610 millones de bolívares, ligeramente superior al percibido entre el período reseñado en la edición anterior, del primero al 21 de julio. El rendimiento de los papeles osciló entre 14,50 y 17,75 por ciento. Los plazos de vencimiento estuvieron entre 32 y 111 días. En cuanto a las calificaciones de riesgo, la mayor calificación fue A-1 y la menor B-1, lo que refleja un importante atractivo para estas emisiones, a efectos de la solidez de las mismas.
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Mercado cambiario
alza moderada
Entre el primero y el 31 de agosto la tasa cambiaria moderó su tendencia al alza. Incluso en las dos últimas jornadas del mes la divisa tendió a reducir ligeramente su valor frente al bolívar. La mayor demanda de divisas proveniente del mercado corporativo fue el elemento principal que revirtió el movimiento progresivo devaluacionista. Después de que la cotización del dólar cerrara el mes de julio en 687,50 bolívares por dólar, agosto culminó con un tipo de cambio de 689 bolívares por dólar. Este movimiento expresa una devaluación que en el período fue del orden de 0,22 puntos. Se corresponde con el deslizamiento más moderado del año, si se compara con el comportamiento registrado en los tres meses precedentes, emblemáticos, además, del comportamiento del tipo de cambio: tales devaluaciones fueron de 0,73; 0,37 y 0,67 puntos. Y una de las metas macroeconómicas deberá apuntar hacia la disciplina cambiaria, fiscal y monetaria, lo que incluye la necesidad de no inducir ganancias monetarias a la nación a través de ganancias cambiarias producto de la devaluación de la moneda nacional. En cuanto a los precios petroleros, la cesta petrolera venezolana se cotizó a 28,68 dólares por barril para el día 25 de agosto, con tendencia a seguir en alza tras la gira del primer mandatario por los países miembros de la Opep. Mientras, las reservas internacionales totales estuvieron en torno de 18 millardos 200 millones de dólares.
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Inflación
necesaria autonomía del bcv
En el mes de agosto la tasa inflacionaria registró niveles de 0,8 por ciento. El resultado es 0,7 puntos porcentuales inferior al del mismo período del año 1999, y 0,2 puntos menor al de julio del 2000. Con este índice se prevé que el año cierre con una tasa de inflación cercana a 13,2 por ciento. Sería un resultado destacable, en vista de que la inflación en los últimos cinco años ha oscilado entre una tasa mínima anual de 20 por ciento y una máxima de 99,9 por ciento. La gran meta en adelante será mantener un bajo índice de precios al consumidor que se combine con una reactivación real de la economía, dado que en lo que va de año esta baja inflación se ha acompañado de una notoria contracción económica, que no arroja signos de corregir el descenso que experimentó la economía nacional en el año 1999. En este sentido, el Banco Central deberá fortalecer su autonomía a fin de llevar una conducción eficiente de la política monetaria, que no responda a las motivaciones políticas de orden puntual que puedan surgir en la coyuntura del país. Ello debido a que los resultados realmente óptimos se obtienen cuando la política monetaria logra ser exitosa, sin desmayar ante la coyuntura política, y se avanza, en consecuencia, hacia un escenario de mayor fortaleza monetaria que redunda en beneficios reales para la población en general. La disciplina fiscal y el cierre del déficit son otros imperativos.
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Papeles emitidos por la nación
hábito de largo plazo
Entre el primero y el 25 de agosto se realizaron 30 ofertas de Títulos de la Deuda Pública Nacional (DPN) a lo largo de 11 jornadas. Los plazos oscilaron entre 671 y 1.790 días. Es notorio identificar estos largos plazos, en tanto que hasta hace poco el mercado tenía una escasa cultura sobre el largo plazo y, de hecho, se entendía como largo plazo un período a lo sumo de 180 días, que en otras economías sería percibido como mediano-corto plazo. Es importante la expresión de este fenómeno, dado que puede indicar que el mercado estaría dispuesto a mantener plazos de ahorro mayores a los registrados en el pasado, lo que en una medida importante contribuye (junto a otros factores, por supuesto) a la estabilidad de los indicadores económicos. Los montos ofertados del primero al 25 de agosto totalizaron 313 millardos 726 millones de bolívares. De ese monto de DPN lanzados al mercado se logró adjudicar un volumen de 147 millardos 305 millones de bolívares. Equivale a 46,95 por ciento del total de DPN ofrecidos al público institucional inversor. Los precios promedios ponderados estuvieron entre 93,4677 y 99,27 por ciento. Las tasas nominales gravitaron entre 18,60 y 22,68 por ciento, a la vez que los rendimientos efectivos promedios se situaron entre 19,63 y 23,04 por ciento. En relación con las Letras del Tesoro, entre el primero y el 25 de agosto hubo cuatro ofertas a lo largo de tres jornadas. Se ofertó un monto total de 60 millardos de bolívares, de los que se colocaron 24 millardos 534 millones de bolívares (40,89 por ciento del total ofertado). Los plazos oscilaron entre 178 y 263 días. Los precios promedios ponderados estuvieron entre 88,3780 y 92,6730, mientras que los rendimientos efectivos promedios se situaron entre 15,99 y 18 por ciento.
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Mercado bursátil
repuntes puntuales
En el mes de agosto la Bolsa de Valores de Caracas cerró con un Indice de Capitalización Bursátil de 6.691,45 puntos, que contrasta con los 6.806,61 puntos que representaron el cierre del mes anterior. Mucho más con el índice del mes de junio, que gravitó por encima de la barrera de 7.000 puntos. La rueda capitalina sigue requiriendo del inicio real de la reactivación de la economía. Ciertamente, hay coyunturas que pueden hacer elevar el nivel del Indice de Capitalización. Pero una recuperación real en el indicador necesita de una economía en la que sean expresivas las inversiones nacionales y extranjeras, de manera que el corro se active al ser una importante alternativa de intermediación entre aquellos poseedores de excedentes de capital, y aquellos usuarios demandantes de tales excedentes, con el objetivo de invertirlos en sus respectivos desarrollos empresariales e industriales. De momento la bolsa podría experimentar repuntes puntuales debido a la intención de adquirir mayores participaciones accionarias en determinadas empresas que cotizan sus acciones en el corro (incluso ofertas públicas de adquisición, como la experimentada entre mayo y julio con las acciones de La Electricidad de Caracas). Pero un repunte real y sostenido requerirá de una reactivación en la economía, básica para un desarrollo sostenido en beneficio de la población.
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Fondos mutuales
fondos recuperados
El mercado de fondos mutuales experimentó en el mes de agosto una interesante tendencia hacia la recuperación de sus respectivos valores activos netos, en aquellas carteras administradas de renta variable que sufrieron en 1997 y 1998 el impacto de la crisis de las bolsas asiáticas y de la crisis financiera rusa. Aún el descenso que experimentó la Bolsa de Valores de Caracas desde entonces sigue imprimiendo un fuerte impacto en estos fondos que todavía no logra ser corregido. No obstante, agosto fue un mes de relativa (aunque moderada) recuperación en este aspecto. A su vez, los fondos mutuales de renta fija siguen siendo una alternativa interesante para los pequeños y medianos inversionistas que posean un perfil más conservador. Este segmento se corresponde con una moderada posibilidad de ganancia (apenas pocos puntos por encima del rendimiento que ofrecen las colocaciones a plazo en el mercado bancario), pero con un compás de seguridad más amplio que el que se corresponde con los fondos mutuales de renta variable. Igualmente, los fondos denominados en divisa (tanto de renta variable como de renta fija) han registrado un interesante movimiento, generado por aquellos inversionistas que optan esencialmente por el dólar como valor refugio
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