AGOSTO 2.000

Informe especial
Negocios para todos los tamaños

Armar una infraestructura de telecomunicaciones que invierta 2.000 millones de dólares en cinco años requiere de un músculo financiero digno de grandes empresas que están dispuestas a anexar a su estrategia de negocios a socios locales de pequeñas y medianas empresas con un conocimiento del mercado como valor agregado para entrar en competencia

 

Para ojos emprendedores

Al mejor estilo europeo: Los centros de telecomunicaciones que plantea la ley podrían convertirse en un modelo de negocios de baja inversión y alta rentabilidad. Con el apoyo de una o varias compañía operadoras (infraestructura técnica y asesoría) y con un personal entrenado para atender al público, se podrá ofrecer reventa de servicios como internet, llamadas nacionales e internacionales con tarifas competitivas, teleconferencias, entre otros servicios; ya que la atención se deposita sobre las grandes ciudades, el interior del país sería un buen norte.

El toma y dame: una de las compañías más beneficiadas en Estados Unidos por el comercio electrónico es el correo y las compañías de entrega. Con la apertura se espera una reactivación del comercio por la red, lo cual implica un gran trabajo para las empresas de correo privado. Por ende, entrar en el negocio de envíos se convierte en una buena oportunidad de ganar dinero sin la obligación de contar con mano de obra especializada.

Vender atención: Las compañías entrantes van a necesitar ofrecer a sus clientes una gama de servicios, como ventas de productos, oficinas de información al público o asesoría de negocios. Para ellos es más fácil y rentable contratar a un tercero que conozca el mercado local, ya sea estableciendo un régimen de franquicia o de asociados, y para el pequeño empresario puede ser una gran oportunidad.

Tiendas y aparatos: aprovechando la exoneración de aranceles al adquirir equipos de telecomunicaciones o informáticos, y la incorporación corporativa y masiva de nuevos sistemas tecnológicos, la demanda de estos productos podría dispararse en los próximos años. La distribución y comercialización de estos equipos puede ser una opción de negocio.

¡A idear software!: Una vez que el Ministerio de Producción y Comercio expuso el plan para la creación y exportación del software paralelamente con el proceso de apertura de las telecomunicaciones, se abre una oportunidad para las pymes especialistas en el desarrollo del software. La idea de vender en el exterior con una plataforma de incentivos de promoción, consultoría y apoyo económico en el desarrollo de proyectos, luce interesante.

Un carro sin ruedas: Aunque los inversionistas vengan a desarrollar una gran infraestructura de telecomunicaciones, esta no tiene sentido sin la existencia de las aplicaciones. La garantía del negocio la da Enrique Camacho, presidente de Motorola Venezuela. Las ruedas del carro tienen que ser locales para que puedan adaptarse a las características del mercado. Con la convergencia de los teléfonos celulares para internet, automáticamente se abre el nicho del mercado para los desarrolladores de software en el área de telecomunicaciones. Si se quiere, por ejemplo, hacer una transferencia de dinero a la cuenta de una farmacia a través del teléfono wap, se necesita desarrollar una aplicación.

Negocio cerebral: Ya se cuentan 26 mil venezolanos, según Venamcham, como la mano de obra capacitada generada por el sector; parece que lo más práctico que puede hacer cualquier mortal es adquirir conocimientos medios en el área y apuntar sus intenciones en este sentido. Ya sea como técnico (instalación de redes, antenas u otros mecanismos), como creativo (desarrollar contenido para páginas web), especialista (desarrollar mecanismos para sistemas wap, por ejemplo), cualquier elección que sirva como herramienta para soportar tanta tecnología será bien recibida, sin contar lo excelentemente remunerada que puede ser. Ni siquiera la localidad para ubicarse será un problema, ya que el correo electrónico facilita y hace efectiva la relación laboral entre cualquier punto del planeta.

El estadio está lleno de venezolanos que esperan ansiosos la entrada de los jugadores del nuevo equipo de los inversionistas del sector telecomunicaciones. El partido que desarrollaron los primeros actores del sector logró un crecimiento de las telecomunicaciones de 19,25 por ciento (3,25 por ciento del PIB). Los importados anotaron, en los sectores transporte, almacenamiento y telecomunicaciones, 38,1 millones de dólares en inversiones el año pasado. Los pronósticos en los próximos tres años apuestan a un crecimiento de 18 a 22 por ciento (4,5 PIB) y se estima que en los próximos cinco años se inviertan 10 mil millones de dólares, que se espera provengan de los consorcios internacionales.

 

Atención pymeso Alberto Arapé, director de la Cámara Venezolana de Televisión por Suscripción (Cavetesu), es enfático cuando afirma que "no puede haber empresas pequeñas jugando el juego de los grandes. El negocio de las telecomunicaciones en Venezuela se va a limitar a tres o cuatro grandes empresas". Sin embargo, admite que esto va a impactar aguas abajo. Los grandes operadores desarrollarán las redes fundamentales y ejecutarán la inversión primaria para generar la infraestructura que permita el avance de los servicios. La tendencias tecnológicas mundiales en materia de negocios indican que este está reservado para grandes operadores porque implica una inversión intensiva. En todo caso, esto genera una serie de actividades económicas de segundo y tercer nivel: nacional, regional y local, que permitan la participación de medianos y pequeños empresarios.

"A la empresa lo que le interesa es el megaconcepto de negocios, por lo que es difícil de imaginar una compañía multinacional queriendo armar una infraestructura de competencia instalando una empresa de miles de empleados en vez de buscar cientos de asociados a quienes se les aporte el capital, y que ellos con un capital modesto y con el conocimiento de la zona permitan hacer más competitivos los servicios de telecomunicaciones. Es mucho más inteligente. Para esto incorpora, como asociados de negocios, outsourcing o alguna otra modalidad, a una serie de unidades de negocio medianas y pequeñas. Se trata de tejer una gran red que cubra a Venezuela con personal que conozca a la región".

El perfil de las empresas que quieran hacer una inversión seria le va a interesar invertir en las cinco regiones en las que Conatel dividió al país, para lo cual necesita un gran pulmón financiero. La pequeña y mediana empresa se va a incorporar a los cambios en la medida en que bajemos del vértice a la parte baja de la pirámide donde se van a encontrar agentes autorizados, aliados estratégicos, aliados comerciales, centros de atención al público, centros comunitarios de telecomunicaciones, entre otros modelos de negocio.
Más baratijas

Como no se hace nada con la tecnología sino se cuenta con aparatos que la puedan aplicar, las medidas gubernamentales también apuntan a abaratar los costos de los equipos de informática y telecomunicaciones. La exoneración de los aranceles, que actualmente se cancelan, están entre 5 y 15 por ciento, lo cual reduce el precio al público hasta 15 por ciento. Las computadoras costarán 30 por ciento menos si se adquieren para escuelas, ya que tampoco tendrán que pagar por el impuesto de valor agregado.

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