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Indicadores del mes de Julio de 2.000
Tasas de interés
Relativa quietud
En el período del 1 al 25 de julio las tasas de interés reportaron el comportamiento siguiente: la tasa promedio del crédito al consumo (tarjetas de crédito) pasó de 38,82 a 39,63 por ciento (siendo la máxima 46 por ciento y la mínima 33 por ciento); la tasa promedio para créditos hipotecarios se mantuvo en 35,37 por ciento (máximos y mínimos entre 42 y 25 por ciento), y la de créditos comerciales se movió de 34,49 a 34,58 por ciento (con máximo y mínimo entre 42 y 21 por ciento). En relación con los créditos a tasas especiales para la pequeña y mediana empresa, la tasa activa promedio preservó el nivel del mes anterior, de 28,75 por ciento, mientras que la tasa mínima se situó en 22 por ciento y la máxima en 29 puntos. Y las tasas para créditos agrícolas también registraron un leve incremento, al pasar de 24,78 a 22,84 puntos en promedio (máxima de 37 y mínima de 18,45 por ciento). En relación con las tasas que paga la banca por los depósitos del público, los movimientos fueron: las tasas pasivas pasaron (en sus niveles máximos) de 14,01 a 13,85 por ciento para depósitos a 30 días; de 14,31 a 14,34 por ciento a 60 días; y de 14,90 a 14,86 por ciento a 90 días. Paralelamente, la tasa promedio máxima para ahorros a 120 días pasó de 15,07 a 15,09 por ciento; 180 días, de 15 a 14,97 por ciento, y 360 días, de 14,68 a 14,63 por ciento. Se revela que las expectativas del mercado apuntan hacia una leve disminución en los tipos de interés en el mediano y largo plazo. En depósitos de ahorro la tasa máxima promedio pasó de 9,67 a 9,39 por ciento, mientras que en activos líquidos retrocedió de 8,09 a 7,36 por ciento. En cuanto a las tasas interbancarias, la overnight dominante mostró un nivel mínimo de 4,30 puntos y un máximo de 7,10 por ciento; la tasa mínima interbancaria osciló entre 3 y 5 por ciento, y la overnight máxima se movió entre 5 y 14 por ciento.
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Papeles comerciales
Divisa en alza
En emisiones de papeles comerciales, entre el 1 y el 21 de julio se lanzaron 12 emisiones de estos instrumentos, frente a 17 emisiones registradas en todo el mes de junio. Esta vez este segmento del mercado de renta fija reportó un menor movimiento tanto en montos emitidos como en número de programas de emisiones. El monto total emitido equivale a menos de la mitad de lo observado el mes anterior, cuando ocurrió una relativa y puntual reactivación en el segmento. De las emisiones reportadas en este período, seis correspondieron a programas iniciados en el año 1999, y seis a programas iniciados en el 2000. Igualmente, 10 emisiones fueron denominadas en moneda nacional y las otras dos en dólares (emitidas por Vencemos y Conduven). En total, el volumen de papeles comerciales introducidos en el período alcanzó un monto de 20 millardos 625 millones de bolívares, a los que se suman 7 millones de dólares. Para los papeles denominados en bolívares el rendimiento osciló entre 15,50 y 20 por ciento. Los plazos de vencimiento estuvieron entre 56 y 102 días. Las tasas de las dos emisiones en divisas fueron 6,94 y 7,25 por ciento, y los plazos de vencimiento de estas emisiones en moneda extranjera fueron 62 y 91 días. |
Mercado cambiario
Repunte cambiario
Entre el primero y el 31 de julio la tasa cambiaria prosiguió su tendencia al alza. A pesar de la expectativa de las elecciones, no hubo repuntes significativos en el precio del dólar, más allá de los desplazamientos habituales. Por el contrario, en mayo sí se acentuó la devaluación días antes de las megaelecciones que luego fueron suspendidas, corrigiéndose la cotización de la divisa después del día 28. Probablemente, esa experiencia contribuyó a evitar un incremento extraordinario en el precio de la divisa en víspera de la nueva fecha de las megaelecciones, realizadas el 30 de julio. Después de que la cotización del dólar cerrara el mes de junio en 682,50 bolívares por dólar, julio culminó con un tipo de cambio de 687,50 bolívares por dólar. Este movimiento expresa una devaluación que en el período fue del orden de 0,73 puntos, mientras que en los dos meses precedentes fue de 0,37 y 0,67 puntos. De acuerdo con el ministro de Planificación, el dólar subirá de precio a razón de 0,33 céntimos por jornada. En cuanto a los precios petroleros, la cesta petrolera venezolana se cotizó a 26,73 dólares por barril para el día 21 de julio, tras haberse ubicado en 29,06 dólares el día 7 de julio. Mientras, las reservas internacionales totales estuvieron en torno de los 14 millardos 699 millones de dólares.
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Inflación
Baja por depresión
En el mes de julio la tasa inflacionaria registró niveles de uno por ciento. El resultado es 0,6 puntos porcentuales inferior al del mismo período del año 1999, y 0,1 puntos menor al de junio del 2000. Con este índice se prevé que el año cierre con una tasa de inflación cercana a 15,8 por ciento. Notorio, considerando que la inflación en los últimos cinco años ha oscilado entre 20 y 99,9 por ciento. Aunque en el 2000 se detectaría una reducción importante, la misma no se correspondería con un verdadero control en el alza de precios al consumidor, dado que tal índice estará acompañado con una economía deprimida, que en el último año acumuló una contracción de 7,2 por ciento, y que en el 2000 da cuenta de una acentuación en el desempleo, una situación recesiva principalmente en el ámbito de la pequeña y mediana industria sector que es el principal motor de la economía en cualquier nación, y un alarmante nivel del endeudamiento interno y externo. Algunas de las medidas que deberán impulsarse para corregir estas distorsiones macroeconómicas parten de otorgarle al Banco Central independencia suficiente para poder gestionar la política monetaria del país de manera racional. También será necesario limitar considerablemente las posibilidades de asumir nuevos endeudamientos, cerrar la brecha fiscal, incentivar el empleo a través de políticas de industrialización que principalmente motoricen al sector de pequeña y mediana empresa, apuntalar la eficiencia en la recaudación tributaria, entre otras consideraciones esenciales.
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Papeles emitidos por la nación
Multiplicación de títulos
Entre el 1 y el 21 de julio se realizaron 17 ofertas de Títulos de la Deuda Pública Nacional (DPN) a lo largo de ocho jornadas. Los plazos oscilaron entre 267 y 1.000 días. En consecuencia, los montos ofertados totalizaron 466 millardos 413 millones de bolívares; aproximadamente, se trata de un volumen que casi triplica lo ofertado en el mismo período del mes anterior. De ese monto de DPN lanzados al mercado se lograron adjudicar títulos por un monto de 298 millardos 176 millones de bolívares. Equivale a 63,93 por ciento del total de DPN ofrecidos al público institucional inversor. Al igual que en el mes de junio, estos resultados dan cuenta de una mejor acogida del mercado frente a los títulos, dado que en junio se logró colocar 43 por ciento de los DPN emitidos, lo que a su vez fue un resultado más positivo que el alcanzado en mayo, cuando el porcentaje de DPN colocados no rebasó la barrera de los 15 puntos. Los precios promedios ponderados estuvieron entre 97,013 y 103,363 por ciento. Las tasas nominales gravitaron entre 20,75 y 22,86 por ciento, a la vez que los rendimientos efectivos promedios se situaron entre 20,89 y 23 por ciento, casi punto y medio porcentual por encima de los rendimientos efectivos registrados el mes anterior. En relación con las Letras del Tesoro, entre el 1 y el 21 de julio hubo 10 ofertas a lo largo de cuatro jornadas. Se ofertó un monto total de 170 millardos de bolívares, de los que se colocaron 45 millardos 403 millones de bolívares. Los plazos oscilaron entre 89 y 270 días. Los precios promedios ponderados estuvieron entre 89,0968 y 97,2155, mientras que los rendimientos efectivos promedios se situaron entre 11,4994 y 16,5 por ciento. |
Mercado bursátil
Capital adormecido
En el mes de julio la Bolsa de Valores de Caracas cerró con un Indice de Capitalización Bursátil de 6.806,61 puntos, que contrasta con los 7.032,68 puntos que representaron el cierre del mes anterior. Junio fue escenario del mayor nivel que ha alcanzado la rueda caraqueña en lo que va del año 2000, dado que rozó la franja de 7.494, para luego comenzar a descender paulatinamente hasta los poco más de 7.000 puntos con que culminó el mes. Ese comportamiento en el mercado bursátil es debido a la presión que se creó sobre el Indice de Capitalización tras la oferta pública de adquisición de acciones que realizó la empresa AES sobre La Electricidad de Caracas. Una vez pasada la operación, la disponibilidad de acciones de La Electricidad para transar en el corro se redujo (AES sumó más de 70 por ciento del capital accionario de la empresa), lo que tenderá a debilitar las negociaciones en la rueda (La Electricidad de Caracas, junto a las acciones de Cantv, han sido los papeles que han impulsado los movimientos de la rueda capitalina). A esta virtual salida de La Electricidad de Caracas de la Bolsa de Valores habrá que sumar el letargo que pesa sobre el mercado de capitales, tanto de renta fija como variable, como consecuencia del relativo estancamiento en la escena económica nacional. Una vez recuperado el ritmo del mercado, se visualizará el impacto en el corro que imprime la concentración de acciones de La Electricidad en manos de AES..
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Fondos mutuales
Elija su riesgo
El mercado de fondos mutuales ha acentuado las alternativas de diversificación para el público. En el último semestre han sido ampliadas en particular las opciones de realizar inversiones denominadas en divisas, a través de fondos mutuales denominados en dólares. Aunque el hacer una colocación en divisa pudiera significar un doble beneficio (al percibir una ganancia asociada a la naturaleza del fondo y, además, protegerse contra la devaluación de la moneda local), es necesario distinguir entre los dos tipos preponderantes de fondos mutuales denominados en dólares que están disponibles en el mercado. Generalmente, y al igual que los fondos en moneda nacional, los hay concentrados en inversiones de renta fija y los que dedican la mayor parte de sus colocaciones a la renta variable o acciones de bolsas de valores de mercados internacionales. Y en este sentido hay una distinción que el público debe tener presente: si el perfil del inversionista se corresponde con un inversor conservador y que prefiere sacrificar elevados rendimientos a cambio de una ganancia quizás más modesta pero a la vez más segura, será preferible que opte por un fondo en dólares de renta fija. Si por el contrario está dispuesto a tomar un mayor riesgo en la expectativa de percibir mayores ganancias, entonces podrá orientarse hacia fondos en dólares de renta variable. Aunque un fondo sea en dólares, no por ello estará inmune a los altibajos de las bolsas de valores. |
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