Indicadores del mes de Enero de 2.000

Tasas de interés
Siguen arriba

En el período del 1 al 31 de enero las tasas de interés mostraron el siguiente comportamiento: la tasa promedio del crédito al consumo (tarjetas de crédito) pasó de 37,23 a 37,73 por ciento (siendo la máxima 45 por ciento y la mínima 32 por ciento, al igual que en los últimos cuatro meses); se desplazó de 34,71 a 34,94 por ciento para créditos hipotecarios (máximos y mínimos entre 42 y 29 por ciento), y pasó de 33,65 a 33,85 por ciento para créditos comerciales (con máximo y mínimo entre 39 y 24 por ciento, al igual que en los últimos cuatro meses). Con relación a los créditos a tasas especiales para la pequeña y mediana empresa, la tasa activa promedio para la pyme fue 28,76 por ciento (repitió el mismo nivel de los últimos tres meses), mientras que la tasa mínima se situó en 22 por ciento y la máxima en 29 puntos. Y las tasas para créditos agrícolas pasaron de 29,37 a 29,04 puntos la tasa promedio (máxima de 39 y mínima de 22,25 por ciento). En cuanto a las tasas que paga la banca por los depósitos del público, los movimientos fueron los siguientes: las tasas pasivas pasaron (en sus niveles máximos) de 14,01 a 14,21 por ciento para depósitos a 30 días; de 14,53 a 14,71 por ciento a 60 días; y de 14,87 a 15,14 por ciento a 90 días. En depósitos de ahorro la tasa máxima promedio pasó de 10,48 a 10,36 por ciento, mientras que en activos líquidos se desplazó de 8,82 a 8,64 por ciento. Simultáneamente, la overnight dominante mostró un nivel mínimo de 5 puntos y un máximo de 7,30 por ciento; la tasa mínima interbancaria osciló entre 4 y 5 por ciento, y la overnight máxima permaneció entre 10 y 17 por ciento.

Papeles comerciales
Poco movimiento

En emisiones de papeles comerciales, entre el 1 y el 31 de enero se lanzaron doce emisiones de estos instrumentos, aproximadamente la misma cantidad de emisiones de los pasados dos meses. De hecho, al igual que en los últimos seis meses, el número de programas de emisiones de papeles comerciales observó un ritmo relativamente lento. De las emisiones del mes de enero, todas pertenecen a programas iniciados en 1999. De este volumen de emisiones en el período, nueve fueron denominadas en moneda nacional y las tres restantes en dólares. En suma, el volumen de papeles comerciales emitidos en el período alcanzó un monto de 32 millardos 665 millones de bolívares, más 8 millones de dólares. Los volúmenes de emisiones y la cantidad de programas aún son expresivos de la expectativa que impera en el país con relación al desempeño macroeconómico del año. Para los papeles en bolívares el rendimiento mínimo fue de 17,75 y máximo de 21,5 por ciento. La tasa de las emisiones en divisa fue 6,4 y 6,5 por ciento. En cuanto a plazos de vencimiento, el grueso de las emisiones lo fijó entre 60 y 147 días.

Mercado cambiario
Tendencia al alza

Entre el primero y el 31 de enero la tasa cambiaria prosiguió indeteniblemente con su tendencia al alza. Después de que la cotización del dólar cerrara el mes de diciembre en 648,25 bolívares, en enero culminó en 656. Este desplazamiento se corresponde con una devaluación que en este período fue del orden de 1,20 por ciento. Frente a estos niveles de cotización, es de esperar que los desplazamientos porcentuales vayan adquiriendo un mayor impacto en términos absolutos. Simultáneamente, este resultado indica que en los últimos doce meses la devaluación acumulada ha sido de 15,32 por ciento. En el mismo período del año anterior (enero 1998 contra enero 1999) la devaluación acumulada había sido de 12,13 puntos. A la vez, los precios petroleros registraron una nueva alza: la cesta petrolera venezolana alcanzó niveles de 25,17 dólares por barril para el día 28 de enero. Mientras, las reservas internacionales totales mantuvieron sus niveles para exhibir durante la segunda semana de enero un volumen de 15 millardos 164 millones de dólares.

Inflación
estable, por ahora...

El mes de enero culminó con una tasa inflacionaria de 1,7 por ciento. Es inferior en 0,5 puntos porcentuales al índice de enero de 1999, pero igual al índice de diciembre de 1999. Luego de una inflación anual que en 1999 fue de 20 puntos en términos puntuales y de 23,6 por ciento como inflación promedio, este año podría experimentarse una leve alza en el índice debido a dos factores. Por una parte, no se ha avanzado hacia una férrea disciplina fiscal, necesaria en los últimos once años y consecuentemente postergada. Segundo, dada la catástrofe natural de diciembre último y la situación de las familias damnificadas más la destrucción de poblados enteros, el Estado se verá en la necesidad de inyectar dinero a la economía, lo que impulsará ligeramente al nivel de precios. Ante esta última necesidad, deberá aplicarse una mayor disciplina en el gasto público que no esté referido a la cobertura de necesidades realmente imperiosas, de manera de amortiguar el efecto de un mayor circulante derivado de las inversiones que serán precisas para hacer frente a los sucesos de diciembre. Para el 14 de enero la liquidez monetaria estaba en el astronómico nivel de los 12 billones 482 millardos de bolívares. Eso representa una expansión de la masa monetaria de 19,6 por ciento en los últimos doce meses. Excesivo, si se considera que las economías no inflacionarias arrojan crecimientos de la liquidez no mayores a 4 o 6 por ciento en 12 meses. La mayor expansión ocurrió en el último trimestre de 1999, cuando el crecimiento de la liquidez monetaria llegó a 14,33 por ciento.

Papeles emitidos por la nación
DPN sustutuyen a los tem

Entre el 1 y el 31 de enero el Banco Central no ofertó Títulos de Estabilización Monetaria (TEM), tal como ocurrió hasta el 10 de noviembre último. Con relación a los Títulos de la Deuda Pública Nacional (DPN), en el período se realizaron 43 ofertas a lo largo de 15 jornadas. Los plazos oscilaron entre 316 y 1.418 días. A su vez, los montos ofertados totalizaron un billón 79 millardos 962 millones de bolívares. De ese volumen de DPN se lograron adjudicar títulos por un monto de 531 millardos 421 millones de bolívares. Equivale a 49,2 por ciento del total de DPN lanzados en oferta. Los precios promedios ponderados estuvieron entre 90 y 99,8548 por ciento. Las tasas nominales gravitaron entre 24 y 28,69 por ciento, a la vez que los rendimientos efectivos promedios se situaron entre 24,2229 y 28,7263 por ciento.

Con relación a las Letras del Tesoro emitidas en el período, hubo 33 ofertas a lo largo de nueve jornadas. Los plazos fueron de 32 a 153 días. Los montos ofertados sumaron 723 millardos 672 millones de bolívares, mientras que el total adjudicado fue de 291 millardos 691 millones de bolívares. Equivale a 40,31 por ciento del total ofertado. Los precios promedios ponderados estuvieron entre 94,6690 y 99,2919, mientras que los rendimientos efectivos promedios oscilaron entre 10,2502 y 13,2499 por ciento.

Mercado bursátil
En cámara lenta

La Bolsa Valores de Caracas cerró el mes de enero con un índice de Capitalización Bursátil de 5.254,78 puntos, tras lo que fue un arduo período de leves recuperaciones y sucesivas contramarchas. No obstante, en el mes el índice llegó a rozar niveles de 5.600 puntos, aunque luego declinó ligeramente. Lo cierto es que el rasgo más notorio del comportamiento de la Bolsa ha sido el escaso movimiento de acciones, habiendo jornadas en las que no más de tres o cinco acciones son las que experimentan algún movimiento (ascendente o no). En ese contexto de escasez de títulos que registran transacciones es poco probable que la rueda capitalina logre mantener alguna tendencia alcista, por leve que sea. Es decir, para que se genere algún indicio de robustez en el corro caraqueño será preciso que haya más acciones pertenecientes a un mayor número de empresas emisoras que estén moviéndose en la Bolsa. Pero a su vez esto estará supeditado a un mayor dinamismo en la economía nacional, que este año podría venir impulsado por una mayor actividad en el sector construcción.

Fondos mutuales
rendimiento a mediano plazo

El mercado de fondos mutuales prosigue a la expectativa del comportamiento que logre arrojar la Bolsa de Valores de Caracas. No obstante, esto aplica en esencia para aquellas carteras administradas que poseen la mayor parte de sus inversiones en acciones del mercado bursátil nacional. Lo cierto es que los fondos mutuales con mayor preeminencia de inversiones en renta fija han mostrado un mejor rendimiento para sus inversionistas, aunque en el último año éste ha sido mucho menor a las atractivas ganancias del año 1998. A su vez, las carteras administradas denominadas en divisas y cuyas colocaciones van dirigidas hacia instrumentos de renta fija o variable del mercado internacional, ofrecen mayores alternativas a los inversores, en tanto ocurren mejores tendencias en el mercado nacional de capitales. Igualmente, aquellos inversores que quedaron anclados en sus colocaciones de fondos mutuales de renta variable desde finales de 1997, cuando éstos comenzaron a reducir drásticamente sus rendimientos, tendrán que esperar al mediano-largo plazo para percibir alguna recuperación en este sentido.

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