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¿Cómo y qué exportar? Un aspecto del proceso exportador que ha cobrado importancia en los últimos años ha sido el financiamiento de las diversas fases que debe afrontar el empresario entre el momento de la salida del país de la mercancía hasta su llegada a los mercados externos. La prioridad la tienen los no tradicionales
Desde hace dos años el Banco de Comercio Exterior de Venezuela (Bancoex) sostiene un proceso de otorgamiento de líneas de crédito a la banca para atender las necesidades de capital de trabajo e inversión de los exportadores que ha favorecido al sector. Hasta el momento, 17 bancos nacionales de carácter universal cuentan con este apoyo para el desarrollo de sus carteras en este aspecto de la economía, que en tiempos de baja del consumo interno cobra nuevos impulsos. Según Hernán José Iturbe, vicepresidente ejecutivo de la entidad gubernamental, estas líneas de crédito permiten a cada banco participante contar, por norma, con un máximo de 15 millones de dólares anuales para el financiamiento de la actividad. Con el sector financiero en general totalizan una disponibilidad del orden de 255 millones de dólares al año. Por otra parte, el Bancoex mantiene relaciones directas con exportadores, quienes también cuentan con un máximo de 15 millones de dólares para financiar sus negociaciones en el exterior. En total, el banco destina 54 por ciento de sus recursos a las líneas de crédito con la banca y el restante 48 por ciento a su actividad de banco de primer piso, con procedimientos directos de financiación. Los plazos de los préstamos varían según el tipo de bien o servicio que se exporte. Está previsto que para bienes de consumo o intermedios, que son procesados rápidamente, el plazo no superará 180 días. Para bienes de capital suelen considerarse plazos mayores, de hasta tres años. De acuerdo con los plazos concedidos al exportador, así como la combinación del riesgo-país de destino y el riesgo propio del producto a exportar --si se trata de un producto perecedero o no, por ejemplo--, las tasas de interés cobradas a los solicitantes oscila entre 7 y 11 por ciento, según los cánones internacionales. Cuando se trata de financiamientos otorgados a través de la banca, la tasa a aplicar corresponde a 3 puntos porcentuales por encima de la tasa que Bancoex cobra al banco por la línea de crédito, quien cobrará a su vez una tasa correspondiente al valor Libor más un margen de 0,5 a 2 puntos porcentuales al momento de suscribir la línea de financiamiento. Bajo estos parámetros, por ejemplo, exportar hacia Ecuador, dada su situación política y económica, resulta de mayor riesgo que otros mercados, lo que exige una tasa de interés ligeramente superior al promedio. Por otra parte, dependiendo del balance del exportador, los financiamientos podrían llegar a cubrir el cien por ciento del valor CIF de la mercancía, por un monto que no supere 15 millones de dólares. Según Iturbe, los sectores que lideran la demanda de recursos en forma directa son el área siderúrgica, seguido del petroquímico, el manufacturero en general y el agrícola-pesquero. En este último rubro, la tendencia apunta al alza, concentrada en dos firmas. La primera, una exportadora de atún enlatado; y la segunda, una exportadora de semillas de ajonjolí semiprocesado, destinada al mercado norteamericano, ubicada en el estado Portuguesa.
Todas a favor La propuesta básica del Bancoex apunta a favorecer todo proyecto exportador que contribuya a hacer balance con las colocaciones foráneas de petróleo. Entre las empresas elegibles figuran no solamente los productores locales, sino también los compradores en el extranjero de productos venezolanos de empresas exportadoras ya establecidas, nuevas empresas cuyo objetivo central sea la exportación y comercializadoras de bienes y servicios de exportación producidos localmente; el factor común entre ellas debe ser el interés por productos no tradicionales; es decir, ajenos al petróleo crudo. En este sentido, el financiamiento ofrecido por el banco apunta a posibilitar el cierre de negociaciones a crédito con sus compradores en el exterior. De este modo, el exportador puede manejar su flujo de caja con mayor eficiencia, recuperar la inversión y cancelar la importación oportunamente. Por otra parte, está previsto que la entrega de los recursos se concrete en siete días hábiles bancarios luego de presentar la documentación adecuada. En general, el crédito al exportador permite financiar actividades relacionadas con el empleo del capital de trabajo, gastos generales de comercialización e inversiones fijas. Adicionalmente, como para refrendar su propuesta inicial, el Bancoex ofrece asesorías y promoción a las exportaciones locales. Se estima que el proceso para obtener un crédito de exportación no sobrepasa diez pasos básicos: en primer lugar, comprador y vendedor establecen convenimiento por escrito para su negociación; luego, ambos cruzan información sobre los bancos que manejan líneas de crédito con Bancoex; en tercer lugar, el importador solicita el financiamiento; luego el banco y Bancoex negocian la tasa de interés y los plazos e informan al importador de los resultados; luego el banco emite la carta de crédito y notifica al exportador de su existencia, quien contrata una póliza de seguros en La Mundial, C.A., entrega la documentación establecida en la carta de crédito, y recibe, pasados siete días hábiles, los recursos solicitados por el importador.
Cartera al día Actualmente, el saldo de la cartera de créditos directos del Bancoex monta a 90 millones de dólares, con una tasa de retraso del orden de uno por ciento. Una cifra que, en las condiciones actuales del mercado financiero, resulta más que equilibrada. Sin embargo, el banco cuenta con disponibilidad de recursos en forma directa del orden de 200 millones de dólares, así como 100 millones de dólares extra para líneas de apalancamiento. La mayor parte de los créditos se manejan a plazos de 30 a 180 días, aunque en algunos casos pueden extender los plazos a un año. Todo depende de las necesidades del exportador. En este sentido, los requerimientos de financiación pueden apuntar a los procesos previos al embarque de la mercancía o a la recepción de la carga en destino, así como a los descuentos por facturas emitidas en el exterior. Para Hernán José Iturbe, el comportamiento de los exportadores en general es positivo. Al punto de que las constantes recuperaciones de los créditos de corto plazo les ha permitido reciclar los recursos entre dos y tres veces cada año. De este modo, los 88 millones de dólares empleados en 1998 permitieron ofrecer financiamientos por más de 160 millones de dólares. Al cierre del año, las expectativas del banco apuntan a contar con una cartera de créditos del orden de 115 millones de dólares. Para el año 2000, si se logra un escenario optimista en la recuperación de la actividad económica, la meta estaría dirigida a llevarla a un mínimo de 250 millones de dólares.
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