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Crecen inversiones en valores
El crecimiento de la cartera de créditos de la banca (15,91 por ciento) fue significativamente menor al experimentado por las inversiones temporales en valores públicos
El banco más grande del sistema financiero, según sus activos, continúa siendo el Provincial con 2.273.416 millones de bolívares, aunque experimentó una caída de 0,3 por ciento respecto al primer semestre; tendencia opuesta al crecimiento de 9,9 por ciento experimentado en el lapso de diciembre de 1997 a diciembre de 1998. Los bancos Mercantil y de Venezuela escoltaron al Provincial con el segundo y tercer lugar, respectivamente, con posiciones en activos muy cercanas a las del primero y variaciones de sus activos de 0,01 y 16,99 por ciento, en relación con el semestre anterior.
El crecimiento promedio de los activos entre el primer y segundo semestre de 1998 fue de 12,68 por ciento, con el Banco Unión ubicado por debajo de tal índice (9,62 por ciento), y siendo superado con creces por los bancos que ocuparon el quinto y sexto lugar: Banco Industrial de Venezuela, con un crecimiento semestral de 19,64 por ciento, y el Banco Caracas que experimentó un significativo crecimiento de 87,54 por ciento. Este elevado incremento se debió a la aprobación por parte de la Superintendencia de Bancos de la transformación del Banco Caracas en banco universal desde diciembre de 1998, lo que implicó la fusión de su banco de inversiones, arrendadora y fondo de activos líquidos.
Todas las entidades de ahorro y préstamo, a excepción de Caja Familia, La Vivienda y Banap, tuvieron un crecimiento semestral en sus activos superior al promedio de las entidades financieras ranqueadas (12,68 por ciento). Las tres entidades de ahorro y préstamo mencionadas anteriormente, aun cuando se ubicaron por debajo de la variación promedio, registraron crecimientos semestrales superiores a 10 por ciento en sus activos.
El importante crecimiento semestral promedio de los activos de las entidades financieras se explica en gran medida por la recomposición en los componentes básicos de los mismos, inclinándose significativamente hacia la Cartera de Inversiones Temporales (activos bancarios principalmente constituidos por valores públicos) y las Disponibilidades (activos bancarios con los cuales se solventan problemas de liquidez y flujos de caja). El panorama de recesión económica y la política de restricción monetaria implementada por el BCV el año pasado indujeron a la banca a reacomodar la estructura de sus activos, favoreciendo a los valores públicos y los encajes excedentes como respuesta a la volatilidad de los depósitos y el mayor riesgo crediticio.
Los diez primeros bancos en activos presentan significativas variaciones en las cuentas Disponibilidades e Inversiones Temporales, en comparación con la Cartera de Crédito. La variación promedio de las inversiones temporales de los diez primeros bancos se ubicó a diciembre de 1998 en 114,67 por ciento, respecto al cierre de 1997, lo cual se explica principalmente por adquisición de Títulos de Estabilización Monetaria (TEM). La variación en este rubro es significativamente superior a la presentada por la Cartera de Crédito del sistema, 15,91 por ciento el año pasado frente a 1997, lo cual se explica por la mencionada recomposición de activos que se produjo.
Créditos parados. La cartera de crédito creció proporcionalmente menos que las partidas referidas a Disponibilidades e Inversiones Temporales, aun cuando el rendimiento implícito de las primeras fue superior al de las segundas: el rendimiento de la cartera de inversiones varió inter-semestralmente de 19,8 a 28,2 por ciento en comparación al correspondiente a la cartera de crédito, que pasó de 25,2 a 46,7 por ciento.
El Banco Provincial encabezó la cartera de créditos en el segundo semestre de 1998 con 1.052.983 millones de bolívares, a pesar de presentar un decrecimiento en la misma de 8,37 por ciento en relación con el primer semestre del año pasado. Los bancos Mercantil y de Venezuela, que ocuparon la segunda y tercera posición, presentaron también variaciones decrecientes entre el primer y segundo semestre (12 y 12,01 por ciento), reflejando así las consecuencias del repliegue económico del año pasado, que implicó un aumento del riesgo crediticio y, por tanto, una actitud más conservadora y recelosa por parte de los bancos a la hora de otorgar créditos.
Los siete primeros lugares de este ranking fueron ocupados por los bancos Provincial, Mercantil, Venezuela, Unión, Caracas, Caribe y Corp Banca; entrando en las posiciones octava, novena y décima: Citibank, Banco Venezolano de Crédito y Caja Familia. Esta distribución de las Top-Ten en créditos agrupa 6 bancos universales, 3 bancos comerciales y una entidad de ahorro y préstamo.
Las cinco primeras entidades financieras ranqueadas agrupan 48,58 por ciento del mercado de crédito, en tanto que las diez primeras concentraron 66,35 por ciento y las veinte 85,72 por ciento. Destaca que en el lugar número veinte se ubique el Banco Industrial de Venezuela, que en las otras categorías está entre los 10 primeros, aunque cabría suponerse que en su papel de promotor del desarrollo industrial la cartera de créditos resultase relativamente significativa.
Composición de la cartera. Es relevante destacar que el Citibank y el Banco Venezolano de Crédito no presentaron en sus balances la discriminación de sus carteras de crédito según rama de actividad económica; razón por la cual, aun cuando ocupan las posiciones octava y novena del ranking por cartera de crédito, no se presentan en la tabla de la composición de la misma.(Ver tabla pág.18)
Discriminando la cartera por rama de actividad económica, se aprecia que entre las diez primeras entidades financieras la mayor concentración se encuentra en el sector comercio con un promedio de 28,05 por ciento, correspondiendo al Banco de Venezuela y al Banco Caracas los mayores porcentajes individuales con 67,61 y 62,06 por ciento, respectivamente. La segunda categoría de financiamiento, tomando en cuenta la cartera de los diez primeros bancos, fue la de servicios con un promedio de 15,27 por ciento, resaltando el Banco Unión y la EAP Caja Familia, con pesos respectivos de 55,58 y 39,99 por ciento.
Los sectores productivos agrícola, pesquero y forestal, minas e hidrocarburos, y el industrial, totalizaron 21,28 por ciento en el total de la cartera de crédito. Esta consolidación no alcanzó al promedio del sector comercial, distribuyéndose de la siguiente manera: agrícola, pesquero y forestal, 6,21 por ciento; industria, 6,73 por ciento; y minas e hidrocarburos, 8,34 por ciento. El banco que más financió a la industria manufacturera fue el Caribe, con 18,09 por ciento, seguido por el Banco Provincial con 13,34 por ciento.
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