MARZO-ABRIL
1999

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Cómo proteger sus bienes

Pagar para sentirse seguro

Con un mercado en crecimiento, presionado por el incremento de los índices de delincuencia, las empresas de vigilancia se han asociado a capitales foráneos para mantenerse a flote y crecer en un mercado que, anualmente, gasta 250 millones de dólares en sistemas de seguridad y protección

Cómo proteger sus bienes

La facturación anual en Venezuela por importación, distribución y venta de equipos integrales de seguridad y protección contra robos y atracos, para industrias, hogares y empresas alcanza 250 millones de dólares. Los principales usuarios son el sector petrolero, la banca, la industria en general, los grandes centros comerciales y los condominios residenciales de lujo.

Se estima que el mercado de la seguridad privada es el de mayor crecimiento en el país y se ha potenciado por causa del bajo nivel de efectividad de los cuerpos policiales del Estado, cuya falta de respuesta frente al crecimiento del fenómeno delictivo ha potenciado el negocio de la seguridad para los próximos meses.

Este retrato hablado deriva en una realidad: anualmente los venezolanos invierten alrededor de 20 millones de dólares en vigilancia privada para resguardarse del hampa y el crimen. Esta cifra no incluye las estadísticas relativas a la compra de armas para defensa personal, instalaciones de rejas, ventanas y puertas de seguridad, lo que se estima en un total que sobrepasa 1.000 millones de bolívares anuales.

Las cifras de América Latina reflejan que es en Venezuela donde se realizan las mayores inversiones en el ramo, con 250 millones de dólares anuales, según se desprende de un informe elaborado por la empresa americana Telecom Market y parcialmente publicado por la revista especializada El Mundo de la Seguridad. Le siguen Chile con 207 millones de dólares, México con 200 millones, Brasil con 188 millones, Argentina con 133 millones y Perú con 50 millones. Si comparamos el volumen poblacional, la inversión local luciría más que desproporcionada frente al resto de los países señalados.

El mercado de la seguridad privada en Venezuela está formalmente representado por unas 400 empresas, de las cuales 130 están adscritas a la Cámara Nacional de Vigilancia y Protección (Canavipro). Sin embargo, las asociaciones estratégicas y fusiones con firmas extranjeras realizadas en el último año han permitido a las cuatro compañías más grandes que ocupan más de 500 empleados mantenerse a flote y desarrollar esquemas de funcionamiento de cara a las nuevas exigencias del mercado. Su rentabilidad promedio se mantiene en el orden de 10 por ciento sobre ventas anuales.

El segmento de protección residencial es servido por un número indefinido de pequeñas firmas no asociadas, establecidas con reducida infraestructura y equipos de trabajo menores que les permiten minimizar sus costos frente a los clientes. En este terreno se ha abonado un subsegmento (pequeños comercios e industrias) controlado por una forma de competencia desleal nacida de los propios cuerpos policiales. Por esta razón, esta área del mercado ha crecido poco entre las empresas de mayor envergadura.

Los representantes de las cuatro empresas de seguridad consultadas coinciden en que los segmentos con mayor potencial son el industrial, el comercial y el bancario.

Sin embargo, en el ambiente de profunda inseguridad que reina a nivel empresarial y personal, todo es posible cuando se trata de contratar servicios especiales de protección. Tanto que existen negocios dispuestos a cancelar a la policía una cantidad de dinero ­que puede ascender a 243 mil bolívares mensuales­ a cambio de "rondas" constantes en sus locales. A una práctica similar han acudido las juntas de condominio, impelidas por la necesidad de reducir los costos de las alícuotas de sus residentes. Decisión que los ha puesto en el filo de la navaja. No en vano, de las 400 empresas que conforman el mercado sólo 130 están adscritas a Canavipro.

Los empresarios del sector consideran respetable la actitud de los clientes de este ramo; al respecto sólo hacen una última recomendación: asegurarse de que es confiable el sistema de seguridad elegido.

 

Cuentas seguras.

Según Santos Gómez Henríquez, director de mercadeo de Vigilantes Privados, C.A. (Viprica), la inversión anual que una empresa del ramo debe realizar para mantenerse competitiva en el mercado absorbe alrededor de 30 por ciento de las ganancias. En el caso de Viprica, esta reinversión corresponde a gastos de uniformación del personal, adquisición y mantenimiento de armamento, equipos de comunicación, teléfonos celulares, reparación de vehículos, salarios y seguros de responsabilidad civil. Sólo en este último aparte se reinvierte entre 5 y 6 por ciento de las ventas anuales.

Entre los principales clientes de Viprica se encuentran Cantv, que ocupa 80 por ciento de sus operaciones desde hace cinco años. El resto de su cartera procede del área bancaria, industrial y petrolera. El esfuerzo permite emplear en seis capitales del país alrededor de 600 vigilantes.

Según José Niño, jefe de mercadeo de Viprica, estas tres clases de clientes ameritan conocimientos específicos para desarrollar procesos de seguridad y vigilancia idóneos para cada caso.

En las tres áreas el entrenamiento del recurso humano en el conocimiento de equipos y sistemas de seguridad de cada empresa se suma al entrenamiento habitual en materia de protección integral, prevención y reacción frente a eventos inesperados, que van desde intentos de robo hasta alarmas contraincendio. Para ello, antes de contratar personal se les exige nivel de bachiller y la asistencia a talleres de preparación especial. La experiencia con las petroleras les permitió aplicar a sus procesos las normas de control de calidad ISO-9000.

Para Niño, este año el mercado permitirá desarrollar el área de protección de personalidades, VIP; el paquete que ya ofrece incluye la organización de agendas de trabajo, transporte blindado, guías bilingües, chofer y guardaespaldas. Otro servicio es el desarrollo de dossieres de información de personas destinados a empresas que realizan selección de personal. En su proceso de diversificación de productos de seguridad Viprica incluye la conexión de emergencias de seguridad (*Vigila para usuarios de Movilnet), y estudia una asociación similar con Telcel.

 

Especialista en banca.

Pablo Paladino, presidente de Sevipal y director de Canavipro, ha concentrado su oferta de servicios en el área bancaria, donde incluye la presencia de vigilantes. Desde el segundo semestre de 1998 esta empresa abandonó la instalación de sistemas de circuito cerrado de televisión y pulsadores de seguridad, debido a limitaciones impuestas en aduanas y en relación con el tipo de cambio.

Con 600 empleados en todo el país, Sevipal provee de servicios a ocho bancos de la capital. Sus ventas están por el orden de 2.000 millones de bolívares. Durante 1998 la empresa invirtió alrededor de 175 millones de bolívares en reinversión operativa, lo que significó una absorción de 28 por ciento de los ingresos totales del año pasado. Adicionalmente, la inversión en pólizas de responsabilidad civil ocupó 10 por ciento de la inversión operativa del año.

 

Ajuste constante.

Jesús Manuel González, gerente de operaciones de Serenos Responsables, C.A. (Sereca), señaló que las inversiones anuales de la empresa dependen del crecimiento de la facturación y de la obtención de nuevas cuentas. El sistema operativo de la compañía le obliga a realizar constantes ajustes en sus inversiones anuales, con el objeto de adecuarse a la oferta de servicios prestados. El costo básico de su punto de vigilancia de 24 horas oscila, según el tipo de estructura, entre 390 mil bolívares y 480 mil bolívares.

El año pasado Sereca facturó alrededor de 3.600 millones de bolívares. De este total reinvirtieron en la renovación de uniformes de sus 800 empleados en cuatro ciudades alrededor de 22 millones de bolívares; para la reposición quinquenal de la flota de transporte emplearon 110 millones de bolívares y en equipos de comunicaciones alrededor de 70 millones. Las pólizas de seguros, tanto de responsabilidad civil como de vida y hospitalización de sus empleados, se llevaron alrededor de 50 por ciento del total de las ganancias netas.

Entre los servicios que ofrece Sereca destacan la asignación exclusiva de vehículos a sectores para atender emergencias, sistemas de telecomunicaciones e instalación de equipos de alarma y circuito cerrado de televisión. Esta última entrará a su lista de opciones en el segundo semestre de este año.

Asunto casero

El mercado residencial resulta complicado: sus costos asustan a los usuarios y los incitan a acudir a alternativas como la contratación de guachimanes, que resulta menos onerosa aunque no necesariamente más segura. En este terreno el mercado ha registrado una baja incentivada por el costo del servicio: mantener un conjunto residencial vigilado las 24 horas tiene un costo mínimo de un millón de bolívares mensuales.

Esta tendencia ha llevado a pequeñas empresas del sector (como Guaipreca) a reorientar sus ofertas. Según su presidente, Epifanio Caraballo, concentrarse en los ramos comercial e industrial y eliminar la prestación de servicios residenciales le ha sido útil para mantener operativa la firma, que cuenta con 50 empleados, y cuyo principal cliente es Sabenpe, en el municipio Libertador.

Por otra parte, en el escenario de la inseguridad que cotidianamente se enfrenta en las zonas residenciales, la construcción de garitas, que requieren la contratación de vigilantes, conforma otra limitación legal que afecta el mercado de protección y vigilancia. Estas garitas, al no estar reguladas en la legislación vigente, se han convertido en un segmento de riesgo para las empresas, que se han visto, en medio de las divergencias entre vecinos, imposibilitadas para cobrar los servicios ya prestados.

"La necesidad de protegerse es legítima ­apuntó Pablo Paladino­, pero el procedimiento de cerrar las calles es ilegal".

 

Ola de fusiones

En los últimos tres años se ha presentado una serie de fusiones, compras y asociaciones estratégicas con firmas extranjeras. Entre las más notables se cuentan la absorción de Visiteca por el grupo español Onza, la compra de Vicasa por el grupo inglés Securicor (administrador privado de tres cárceles inglesas) y de Vesevica por el grupo Serenos Victoria Wackenhutt. Estas inyecciones de capital han permitido renovar la estructura de las empresas locales involucradas, incorporar tecnología, ampliar la oferta de servicios o, simplemente, mantenerse en el mercado.

 

Actualizar las leyes

Los empresarios dedicados a los servicios de seguridad y protección coinciden en la necesidad de modificar el articulado de los Decretos 699 y 62 que rigen al sector. Una de las metas que se han propuesto para 1999 es lograr la promulgación de la Ley de Seguridad Privada que actualice la normativa vigente.

Una de las limitaciones del contenido del decreto es la materia sucesoral: el artículo 31, relacionado con la extinción del permiso para operar una empresa, indica como causal de suspensión la muerte del propietario; es decir, los herederos de las firmas que prestan servicios privados de protección están obligados a cumplir nuevamente con la permisería.

El artículo 32 contraría el papel de persona jurídica de estas empresas al prohibir la venta de las compañías. Por otra parte, en su conformación el aspirante a establecer una empresa de este tipo de servicios está obligado a invertir primero en sus instalaciones antes de iniciar los trámites para su legalización.

En general, el articulado no limita la discrecionalidad de los funcionarios públicos vinculados al sector ni incluye ningún tipo de regulaciones relacionadas con los sistemas de seguridad electrónicos ni con la guardia y custodia de mercancía seca. Los montos de las pólizas no se adecuan al escenario económico actual, y los cursos indicados en la normativa ya no se ajustan a la evolución de las situaciones de peligro que deben enfrentar los profesionales del sector.

Requisitos

Quien desee obtener una autorización para prestar servicios privados de vigilancia y protección debe dirigir una solicitud al Ministerio de Relaciones Interiores, en la cual se debe indicar:

-Nombre, edad, profesión, nacionalidad, número de cédula de identidad, domicilio, residencia y datos del registro de su firma personal. Si se trata de persona jurídica, se deberá acompañar una copia certificada del acta constitutiva y estatutos inscritos en el Registro Mercantil.
-Informe detallado sobre la naturaleza del servicio que se quiere prestar.
-Descripción de la forma en que piensa realizar el servicio.
-Copia del Reglamento Interno que regulará el funcionamiento del servicio.
-Nombre, edad, número de cédula y experiencia previa de las personas que ocuparán la dirección del servicio.
-Capital que destinará para su instalación y operaciones.
-Descripción de los equipos que se utilizarán, con mención expresa de sus marcas, modelo, tipo y cualquier otra característica que facilite su identificación.
-Si el servicio que aspira a prestar el solicitante requiere de la tenencia de armas, se acompañará un proyecto del Cuadro de Armas, así como de todo tipo de implementos de seguridad que coadyuven a la prestación de servicios.
-Indicación precisa de las localidades o regiones del país en las que se pretende prestar el servicio.
-Copias certificadas del registro de la propiedad industrial referente a denominación comercial, modelos industriales, insignias, símbolos y demás elementos que sirvan para identificar al solicitante.

Pólizas e implementos

Para los servicios de traslado y custodia de valores: póliza hasta por un mínimo de un millón de bolívares, y de 100 mil bolívares para los servicios de vigilancia y resguardo de propiedades particulares.

Para los servicios de traslado y custodio de valores: póliza de seguro contra incendio y robo que cubra los riesgos en la oficina principal, las sucursales y los servicios prestados por camiones blindados. El monto de la póliza será equivalente al valor de los bienes que se custodian.

Los uniformes, insignias y demás distintivos que use el personal deben ser aprobados por el MRI, y nunca podrán ser iguales o similares a los utilizados por cuerpos policiales o militares.

Los tipos de armamentos que podrán usarse en los servicios de seguridad son revólveres calibre 38 y escopetas calibre 12. La importación, compra, tenencia y porte de las armas utilizadas en estos servicios se regirán de acuerdo con las disposiciones establecidas en la Ley sobre Armas y Explosivos. El armamento también estará sujeto a la fiscalización de los ministerios de Relaciones Interiores y Defensa.

 

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