![]() |
del Mes de Noviembre de 1998 |
| PAPELES COMERCIALES
El volumen total de emisiones de papeles comerciales que se introdujo al mercado entre el 1 y el 15 de noviembre fue del orden de 49 millardos 400 millones de bolívares. Es considerable, tomando en cuenta que al cierre de esta edición aún faltaba contabilizar las emisiones de la segunda mitad del mes. En cuanto a rendimientos, los papeles lanzados en el período señalado mostraron tasas entre 36 y 55 por ciento, mientras que en octubre esta franja había oscilado entre 31 y 68 puntos. El mercado de papeles comerciales se comportó ascendente a lo largo de todo el año, aunque es previsible que se perciba una desaceleración en los volúmenes emitidos, dado que las instituciones financieras continuaron impedidas (provisionalmente) por la Comisión Nacional de Valores de lanzar nuevas emisiones es estos papeles. Al cierre de esta edición, y en el marco de la nueva Ley de Mercados de Capitales, se esperaban las nuevas normas para la emisión de papeles comerciales redactada por la Comisión. Principalmente, este instrumento jurídico establecería nuevas condiciones de patrimonio y activos para los emisores, y normas específicas sobre el uso de los recursos captados a través de las emisiones, entre otros aspectos.
MERCADO CAMBIARIO Luego de que en octubre el dólar cerró con una cotización de 568 bolívares, al 15 de noviembre se mantenía la estabilidad en el tipo de cambio, con una tasa cambiaria en niveles de 569,75 bolívares por dólar. Luego de que se produjera un alza en el mes de agosto, que llevó a la tasa cambiaria a gravitar en el orden de 580 bolívares por dólar, el descenso más fuerte en el precio de la divisa se observó en octubre, y durante las dos primeras semanas del mes de noviembre se ha mantenido relativamente estable, sin llegar a rozar la barrera de los 570 bolívares por dólar. Con este cierre en el período, la devaluación registrada entre el primero de enero y el 15 de noviembre de 1998 se situó en 13,7 por ciento. Mientras, las reservas internacionales totales siguieron recuperándose, hasta alcanzar el 6 de noviembre niveles de 14 millardos 524 por ciento. Aunque ello sugiere una variación negativa en lo que va de año del orden de 18,49 por ciento, es destacable el hecho de que el volumen de las reservas era satisfactoriamente holgado a comienzos de año. A la vez, resalta el hecho de que aún con el fuerte descenso en los precios del petróleo sufrido en el año, las reservas lograron mantenerse por encima de la barrera de los 10 millardos de dólares, y equivaler así al nivel requerido para cubrir las necesidades financieras de la nación por año y medio aproximadamente.
Al cierre de esta edición se habían realizado dos subastas de Títulos de Estabilización Macroeconómica (TEM), por un monto total de 550 millardos de bolívares. De ese total, el Banco Central de Venezuela logró adjudicar apenas un volumen de 294 millardos 715 millones de bolívares, lo que representa 58,9 por ciento de los títulos ofertados en el período. El mayor apetito de los inversionistas fue por los títulos con vencimiento a 54 días y rendimiento de 40 por ciento. En general, los Títulos de Estabilización Monetaria no han logrado contribuir significativamente al control de la tasa inflacionaria del país ni han podido detener la escalada de la liquidez monetaria, que al 30 de octubre era del orden de 9 billones 338 millardos de bolívares. Tendieron a utilizarse -dada la coyuntura peculiar de este año, que combinó caída de precios petroleros y recorte del presupuesto estatal con nerviosismo frente a los procesos electorales- como un mecanismo de defensa del tipo de cambio, principalmente hacia los meses de agosto y septiembre.
BOLSA Aunque al cierre del mes de octubre la Bolsa de Valores de Caracas logró situar su Indice General de Capitalización Bursátil en el orden de 3.631,22 puntos, a mediados de noviembre se tendió hacia un nuevo retroceso hasta bajar al peldaño de 3.400 puntos. En parte, este movimiento se explica por el letargo del mercado hacia fin de año (y, dadas las particularidades actuales, psicológicamente el fin de año ha tendido a anticiparse). A la vez, otros elementos han contribuido al revés leve de la Bolsa en las dos primeras semanas de noviembre, incluyendo la toma de ganancias y obviamente los resultados de las elecciones al Congreso y regionales celebradas el día 8. No obstante, el mercado ha mostrado una mayor resistencia a los embates políticos, dado que a pesar de esta coyuntura, en general puede observarse una tendencia hacia la recuperación de la rueda capitalina. El ritmo y velocidad de dicha recuperación pueden verse acelerado o desacelerado momentáneamente, pero hay mayores indicios para prever que la Bolsa, finalmente, ha comenzado a despegar luego de haber tocado piso. De momento, sigue siendo una interesante oportunidad para conformar un portafolio de inversiones variado y con las mejores acciones del mercado, dado que presentan bajos precios y su alza futura representará interesantes ganancias para los inversores. |
FONDOS MUTUALES
Luego de obtener resultados récord en 1997, en 1998 el mercado de los fondos mutuales concentrados en acciones de la Bolsa de Valores experimentó un contundente retroceso, reflejando así el descenso registrado en el mercado bursátil capitalino. Lo cierto es que la perspectiva para aquellos inversionistas que mantengan posiciones en este instrumento se avizoran positivas en el mediano o largo plazos. Si bien la recuperación de la Bolsa puede ser lenta, proyectando ese aletargado ritmo al mercado de las carteras administradas de inversión, es obvio que la mayoría de las principales acciones o acciones preferidas de la Bolsa están observando precios muy por debajo de lo que serían cotizaciones de equilibrio. Es decir, el repunte de la Bolsa está por venir, y éste sería aun un momento interesante para armar un portafolio de inversión en renta variable aprovechando los bajos precios de las acciones. Mientras el segmento de renta variable se mostró sumergido en el año, el segmento de fondos mutuales dedicados a la inversión en renta fija presentó resultados atractivos, reflejando las altas tasas de interés presentes en el mercado.
INFLACION Para el año 1999, Venezuela seguirá ocupando el indeseable sitial de la inflación más alta entre las principales economías latinoamericanas. Según previsiones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, OCDE, la tasa inflacionaria en 1999 pudiera rondar 30 por ciento. No obstante, incluso estas proyecciones pudieran estar ligeramente sobredimensionadas, en tanto sus estimaciones inflacionarias para 1998 estaban en el orden de 36 por ciento, es decir, unos 6 puntos por encima de lo alcanzado realmente. Es interesante que para el año 2000 este organismo prevé la continuación en el descenso del índice inflacionario venezolano, con una secuencia de la siguiente forma: reducción de 6 puntos en la tasa de inflación entre 1998 y 1999, y reducción de 5 puntos entre 1999 y 2000.
MERCADO BANCARIO En el período comprendido entre el 1 y el 15 de noviembre, las tasas máximas referenciales de interés de la banca comercial experimentaron una leve baja, luego de haber experimentado un descenso contundente (de unos 10 puntos) en el mes de octubre. El rendimiento máximo de colocaciones a 30 días cayó de 34,22 a 32,99 por ciento; a 60 días, de 35,92 a 34,73 por ciento; y a 90 días, de 37,08 a 35,79 por ciento. Aunque este descenso es ligero, se detecta cierta tendencia hacia un ajuste en los tipos de interés, que aún estarían correspondiendo a tasas reales positivas, suponiendo una inflación anual de un 30 por ciento. A su vez, en depósitos de ahorro se dio también un descenso, al pasar de 23,81 a 23,03 puntos, que sí correspondería a una tasa real negativa en unos 7 puntos. En activos líquidos las tasas máximas experimentaron un ligero reposicionamiento, al desplazarse de 16,43 a 16,50 puntos. A su vez, las tasas en operaciones activas referenciales se ubicaron entre 45 y 70 por ciento para créditos comerciales; entre 53 y 63 por ciento para crédito al consumo (tarjetas de crédito), y entre 54 y 60 por ciento para créditos hipotecarios. La overnight máxima osciló entre 5 y 25 por ciento; la tasa mínima fluctuó entre 4 y 5 por ciento, mientras que la interbancaria dominante osciló entre 4,7 y 9,5 por ciento. |