¿Qué determina el voto en Venezuela?

En el camino hacia Miraflores

CLAUDIO FERMIN
Construir un país próspero

HENRIQUE SALAS ROMER
Enfocarse hacia la microeconomía

IRENE SAEZ
Generar confianza a los empresarios

LUIS ALFARO UCERO
Acabar con el "cortoplacismo"

MIGUEL RODRIGUEZ
Apertura sin paquetes


El temor a la Constituyente:
¿infundado?

Ante el miedo que ha generado el llamado a una Constituyente entre inversionistas locales y foráneos, Hugo Chávez aclaró que se trata de un mecanismo democrático y pacífico previsto tanto en la Constitución como en la ley electoral.

Asimismo, reiteró a los empresarios que no deben temer a los cambios que se realizarán en su gobierno, porque éstos no serían ejecutados sin contar con el apoyo popular.

 

¿Pagar o no pagar?

Sobre las obligaciones de pago de la deuda externa venezolana, Chávez maneja varios escenarios posibles:

  • Morar la deuda externa no reestructurada y mantener el pago del servicio de la deuda estructurada, calculada en 17 mil 677 millones de dólares.
  • Morar la deuda externa no reestructurada mediante una negociación de la deuda estructurada.
  • Declarar una moratoria negociada de los componentes de la deuda externa.
  • Fijar los parámetros de pago de deuda externa hasta un límite que no afecte ni vulnere los planes de construcción económico-social de Venezuela.
  • Negociar la condonación de la deuda.

En todo caso, Chávez asegura que la aplicación de alguna de estas opciones generaría un ahorro de divisas al país en torno a un mil millones de dólares al año.

HUGO CHAVEZ
Desarrollar una economía "humanista"

 

Además de pregonar la convocatoria a una Asamblea Constituyente, el candidato Hugo Chávez Frías promete mejorar el nivel de vida de los venezolanos a través de un programa que se aleja del modelo neoliberal. Reactivar los sectores básicos de producción y resguardar la industria petrolera como propiedad del Estado son puntos importantes de su estrategia para solucionar la crisis del país

 

Sin el uniforme de militar pero con la boina de paracaidista que usó cuando intentó modificar el rumbo de Venezuela hace seis años, el teniente coronel retirado Hugo Chávez Frías sigue marchando al frente de la campaña presidencial con el apoyo absoluto de las organizaciones políticas MAS, PPT, Movimiento V República, Acción Agropecuaria, PCV, MEP, Movimiento Social Independiente e Independientes por la Comunidad Nacional.

Arropado bajo la consigna de "reconstruir un país que ha sido destrozado en los últimos 40 años", Chávez viene prometiendo a sus seguidores que elevará el nivel y la calidad de vida de los venezolanos en un corto plazo.

Su proyecto de gobierno, acompañado por una insistente convocatoria a una Asamblea Constituyente, se fundamenta en históricos pensamientos delineados por Simón Bolívar, Simón Rodríguez y Ezequiel Zamora, los cuales conjuga, reitera y combina con componentes políticos que van desde la izquierda radical hasta la ultraderecha.

Inclusive en su discurso, que últimamente ha aderezado con frases y pasajes bíblicos, se hace referencia exacta a la condena que hiciese el papa Juan Pablo II contra ese "neoliberalismo económico salvaje, contrario a los principios cristianos".

Con esta variada inspiración, Chávez se ha propuesto como meta principal la erradicación total del modelo económico neoliberal que, a su juicio, ha sido el gran culpable de que en Venezuela exista cada día más miseria, desempleo y tragedia social.

En su lugar propone un modelo socioeconómico que él mismo ha denominado como "humanista y autogestionario", con el cual pretende satisfacer las necesidades fundamentales de los venezolanos. Con este objetivo como norte, su estrategia para rescatar la maltrecha economía del país se centra en la reactivación de cinco sectores productivos: empresas básicas y energéticas (que pertenecen al Estado), bienes de consumo masivo e industria liviana (manejables con un régimen mixto), servicios básicos para la población (a cargo del Estado), banca y finanzas (de propiedad mixta pero controladas por el Estado) e industria de bienes y servicios no básicos para la población (en manos privadas).

 

Macroeconomía regulada

En opinión de Chávez, las políticas económicas deben estar vinculadas directamente con el modelo de desarrollo escogido para el país, por lo que su orientación tiene que obedecer a las metas estipuladas para mejorar el nivel de vida de los venezolanos.

Sobre política cambiaria, por ejemplo, una de las propuestas de este candidato es el establecimiento del denominado "Sistema cambiario regulado, único y flexible" (Scruf), según el cual la convertibilidad de la moneda quedaría controlada por el BCV, el valor de la tasa de cambio estaría acorde con un régimen flexible y su otorgabilidad sería única.

Chávez sostiene que con este sistema se permitiría el crecimiento de las políticas orientadas al abastecimiento del mercado interno, y se garantizaría tanto un presupuesto suficiente en divisas como una capacidad de importación.

En relación a su política fiscal, la misma implica una reestructuración del gasto público y reformas integrales del sistema tributario y de las finanzas públicas. Para Chávez, el objetivo en esta área es reducir la evasión fiscal, "especialmente en grandes empresas y en bancos que no cumplen con los tributos exigidos por el Estado".

Asimismo, plantea la reducción del déficit a través de impuestos progresivos y de una disminución del gasto ocasionado por el pago de los servicios de la deuda pública, tanto interna como externa.

La fijación de las tasas de interés, de acuerdo a su programa económico, también dependerá de un análisis global y de las necesidades sectoriales, dejando claro que siempre estarán por debajo de un nivel que facilite la dinamización del aparato productivo nacional.

 

Política petrolera

Sobre el tema energético, Chávez sostiene que la industria petrolera tiene que ser en su totalidad una propiedad indiscutible del Estado, para así ser orientada en función de los intereses de la nación y a tono con los planteamientos de solución a la crisis económica y social que vive Venezuela.

En este sentido, plantea una "internalización" de la industria petrolera, de gas y petroquímica, que a su vez conlleve un proceso de racionalización y control de sus gastos. Por su mente aún ronda la posibilidad de revisar algunos contratos de apertura petrolera que supuestamente violan el "espíritu de soberanía" plasmado en la Constitución.

Para "venezolanizar" la producción petrolera, Chávez considera necesaria una reducción del nivel de costos de Pdvsa en 15 por ciento sobre el valor de producción por barril. Asegura que tal racionalización no influirá para nada en la productividad de la empresa, y significará un ahorro aproximado para el país de 500 millones de dólares al año.

Otra medida a ejecutar en esta materia es el incremento en 10 por ciento del aporte que Pdvsa da al Fisco nacional. Explicó que esta exigencia impositiva, efectuada por vía de la restitución parcial del valor fiscal de exportación, aportaría a las arcas nacionales un monto aproximado a 1.500 millones de dólares al año.

Por otro lado, Chávez cree conveniente redimensionar el plan de inversiones de Pdvsa, reduciendo en 20 por ciento el monto de las inversiones previstas hasta el año 2006, o alargando el lapso estimado en el programa de inversiones de 10 a 15 años.

Estimó el candidato que la aplicación de todas estas medidas permitiría aportar a corto plazo un total aproximado entre 2.600 millones y 3.000 millones de dólares anuales, recursos que financiarían parcialmente el modelo de crecimiento económico plasmado en su plan de gobierno.

 

Dinamizar la producción

En concordancia con otros candidatos presidenciales, Chávez pretende diseñar mecanismos que permitan la transformación progresiva de Venezuela de una economía petrolera a otra no petrolera, impulsando sectores como la agricultura, la manufactura, la industria y el turismo.

Su modelo de diversificación económica se basa en una ruptura de los "círculos viciosos que han generado la crisis", mediante el impulso de múltiples agentes dinamizadores, concentrados específicamente en el nivel intermedio. Chávez considera que los agentes dinamizadores que llevarían el mayor peso del esfuerzo serían: la industria de la construcción, agroproducción y agroindustria, PYMI y turismo.

En el caso específico de la agricultura, propone un sistema de subsidios y tasas preferenciales a los agricultores, tal y como lo hacen en Estados Unidos, Francia e Inglaterra.

De esta manera, el candidato confía en un desarrollo pleno de la agricultura y la agroindustria, que le permitiría a Venezuela poder alcanzar el pleno autoabastecimiento.

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