Los usados que más se aprecian


Los modelos con mayor valor de reventa en el mercado secundario son los japoneses como Toyota y Honda, seguidos de los carros americanos y europeos. Los menos apreciados son los coreanos. Vehículos rústicos y marcas elitescas como BMW, Alfa Romeo, Rover y Ferrari son los que conservan mejor su valor

 

La decisión de adquirir un automóvil usado debe ser tomada con la misma frialdad y criterio analítico con que se escoge un modelo nuevo. El comprador debe tener en cuenta que la inversión que va a realizar tiene que ser rentable, satisfactoria y que cumpla enteramente con sus necesidades.

La selección del modelo usado debe tener como norte el valor de reventa del automóvil en el mercado. Lo aconsejable es adquirir modelos con un promedio de antigüedad no mayor a cuatro o cinco años, ya que uno más viejo no puede ser asegurado ni adquirido con financiamiento. Además, se trataría de modelos de vida útil muy limitada.

Otro factor que debe tomar en cuenta el comprador de estos vehículos es el respaldo que tiene la marca en el mercado, que se traduce en facilidad de adquirir repuestos, servicio y asistencia técnica, etcétera. Si es un modelo ensamblado en el país, muchas veces es una ventaja de peso importante. Sin embargo, existen marcas que no tienen necesariamente ensamblaje local, pero cuentan con una adecuada red de servicios y concesionarios que hacen de su adquisición una inversión segura.

En Venezuela existe un parque de automóviles usados de unos dos millones 100 mil unidades, cuyo promedio de antigüedad es de once años. Refirió José Luis Hernández, presidente de la Cámara de Fabricantes Venezolanos de Productos Automotores (Favenpa), que el mercado de usados representa 60 por ciento de las ventas de carros nuevos durante el año.

De acuerdo con los parámetros manejados por la firma IAMA, compañía que evalúa el mercado de automóviles usados para las aseguradoras, las marcas japonesas Honda y Toyota lideran los vehículos con mayor valor de reventa en el mercado venezolano, seguidos por los modelos americanos y europeos. De últimos en la lista se encuentran los vehículos coreanos como Daewoo y Hyundai.

Dentro de la gama de automóviles Honda, los modelos usados que mejor se aprecian son Accord y Civic. Para Toyota, la serie Land Cruiser (Burbuja, Autana y Machito) y Corolla son los de mayor apreciación. En la marca Fiat, la gama de Uno son los más apreciados; y en General Motors las camionetas pick-up Chevrolet, Blazer, Cavalier y el Century tienen un alto valor de reventa. Los vehículos Ford con mayor valor en el mercado secundario son los camiones livianos (F-350) y la pick-up F-150, así como las camionetas Bronco y Explorer.

En la oferta de automóviles Chrysler, los modelos de mayor apreciación son los rústicos Jeep (Cherokee, Grand Cherokee y Wagoneer), ya que el resto de la línea es muy nueva para poder calificar su valor de reventa.

En el caso de los modelos Renault, si bien en el resto del mundo se trata de vehículos con atractivo precio de reventa, la salida intempestiva que sufriera la marca a principios de los 90 afectó su aceptación en el mercado venezolano. Ahora, a través de la firma Sofaven, S.A., Renault intenta recuperar el prestigio perdido. Explicó Mauricio D'Angelo, director general de Sofaven, S.A., que en otros mercados el vehículo Renault se revaloriza muy bien. "En Colombia, más de la mitad de los carros nuevos de la marca se compran por retoma (entrega del vehículo usado Renault como parte de pago del modelo nuevo)", refirió.

 

Venta directa

En Venezuela, el mercado secundario de automóviles se moviliza casi en 90 por ciento mediante la venta directa (entre personas naturales o particulares), debido a que el pago de la tasa de 16,5 por ciento del Impuesto al Consumo Suntuario y de Ventas al Mayor que deben pagar concesionarios y casas especializadas en venta de automóviles usados le resta atractivo a esta actividad.

El automóvil usado tiene un precio sobre el que es casi imposible agregarle el costo del impuesto, porque sería restarle competitividad a su valor en el mercado. De allí que gradualmente los concesionarios de automóviles usados hayan desaparecido, y la venta de estos bienes se realiza casi exclusivamente entre particulares que no deben enfrentar los costos de un negocio formal (personal, electricidad, infraestructura, etc.). La excepción de este mercado es la venta de automóviles usados de alto poder adquisitivo como BMW, Rover, Mercedes-Benz, Audi, Ferrari, entre otros, cuyos precios hacen atractiva su venta por parte de los concesionarios.

 

Apreciación atípica

En los mercados desarrollados y estables, el grado de depreciación de un automóvil usualmente es de 20 a 25 por ciento de su valor durante el primer año de vida. A partir del segundo año el vehículo pierde 10 por ciento anual. En Venezuela esta fórmula no se aplica, dado a que este mercado es atípico e inestable.

En mercados como el colombiano, un automóvil usado en su tercer año de vida se vende a 70 por ciento de su precio original; mientras que en Estados Unidos, automóviles como el Legend e Integra de Honda, al cuarto año de uso se venden a 50 por ciento de su valor original.

También explicó Francisco Briceño, gerente general de Honda, que la devaluación y la inflación determinan en gran medida la depreciación de los automóviles en el país. "No existen reglas fijas", apuntó.

Luis Diquez, presidente del concesionario Veneauto, indicó que el mercado estadounidense, por ser tan variado, estable y de altos volúmenes de venta y producción, cuenta con estadísticas confiables y fórmulas inapelables para establecer el precio de un modelo usado. De hecho, existe un catálogo denominado Libro Azul (Blue Book), donde se publican listados de todos los modelos de automóviles usados con sus respectivos precios, cuyos valores deben ser respetados por los vendedores de carros usados.

Rafael Manrique, director comercial de Jeep Caracas, apuntó que, en términos generales, los modelos usados se revalorizan en bolívares. "Si compras un vehículo en cinco millones de bolívares, a los dos años lo vendes en siete u ocho millones", indicó. Aclaró que además de la inflación, este valor también varía en función de la marca y de la imagen de calidad que tenga un producto en particular, o la percepción de durabilidad que tenga el automóvil. Citó el caso de los modelos rústicos que, en términos generales, tienen un valor mucho mayor que el resto de los autos usados, porque existe la teoría de que son vehículos más duros y más fuertes.

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