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Invertir en vehículos es seguro |
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Las estadísticas hablan de un comienzo de año activo para la industria automotriz, aunque tradicionalmente las ventas de los primeros meses del año son flojas. Sin embargo, es probable que este ritmo decaiga en abril y mayo por dos razones: las ensambladoras deben ajustar sus precios en función de la devaluación experimentada entre marzo y abril, y la demanda de créditos se contrae porque los nuevos niveles de tasas de interés ya no son atractivos para los compradores de automóviles. Este último factor perjudica particularmente al segmento de carros compactos o económicos de pasajeros, porque es precisamente esta demanda la que experimentó un gran crecimiento el año anterior (representó 33 por ciento del mercado de pasajeros en 1997 contra 25 por ciento en 1996) a costillas del financiamiento atractivo. El segmento económico se vio alentado, además del financiamiento, por la gran variedad de modelos que se ofrecieron a los consumidores. Vehículos como el Corsa, Palio, Uno, Starlet, Fiesta, Festiva, Tico y Twingo son fieles exponentes de este mercado.
El financiamiento que ahora deteriora al segmento de compactos (durante el primer trimestre de 1998 pasó a representar 24 por ciento de las ventas de pasajeros), no afecta en la misma medida a los compradores de segmentos más elevados, quienes pueden afrontar las altas tasas de interés o, en su defecto, comprar el carro de contado, hacer giros especiales o cancelar el remanente del crédito. No obstante, hay otras teorías que se manejan en el mercado. Una señala que muchas ensambladoras pospusieron el incremento de los precios de sus automóviles durante los primeros meses de 1998 para no afectar el ritmo de crecimiento de la demanda, pero tendrán que ajustar sus costos en mayo en un promedio de hasta 3 por ciento. Esta situación puede observase con interés por los compradores de los segmentos altos del mercado de pasajeros (utilitarios y rústicos, deportivos y de lujo) para adelantar sus compras y hacer de finales de abril y principios de mayo una época de ventas altas. Otro factor que cabe mencionar es que tradicionalmente los años electorales son períodos de buena venta para la industria automotriz. Francisco Briceño, gerente comercial de Honda, consideró que normalmente esto es un hecho, pero este año se presenta una situación atípica, pues no existe un candidato claro dentro de las preferencias de la población, y la opción que -al menos por los momentos- tiene mayor popularidad, no da señales positivas entre los estratos altos de la sociedad. Esto inhibe a muchos potenciales compradores de vehículos, quienes prefieren aguardar a que el panorama político luzca más optimista. Briceño aclaró que para los compradores de modelos del segmento pasajeros el factor político afecta la decisión de compra, mientras que en el ramo de comerciales el mayor peso lo tiene el factor macroeconómico (que comprime el flujo de caja de las empresas), especialmente la incidencia de la caída de los precios petroleros en la actividad económica nacional. También hay que considerar que ahora la banca es más selectiva en el otorgamiento de créditos, al tiempo que retarda el ciclo de pago de los productos. Por esta razón, Briceño considera que las ventas de abril y mayo serán bajas, mientras que en junio y julio comenzarán a reactivarse para alcanzar un buen ritmo en septiembre, octubre, noviembre y diciembre. Así podrían cumplirse las proyecciones de la industria en relación a las ventas de este año, que en opinión de Briceño podrían alcanzar 185 mil unidades. Por su parte, Germán Pérez Díaz, titular de Cavenez, prefirió ser conservador en sus estimaciones, dada la desaceleración que ha sufrido la economía venezolana con la caída de los precios del petróleo. "Si este año vendemos los 178 mil carros que vendimos el año pasado", agregó, "estamos muy bien, porque la realidad está en contra de esta proyección".
Mercados en movimiento Dentro del panorama más conservador del sector automotor venezolano, existe un fenómeno que es importante destacar: el crecimiento de los segmentos considerados como "nichos" del mercado. Se trata de las ventas de modelos deportivos, vehículos de lujo y automóviles rústicos, así como el crecimiento constante del segmento medio-alto del mercado. Esta última porción pasó a ocupar un lugar preeminente dentro del mercado de pasajeros, al absorber 51 por ciento de las ventas durante el primer trimestre de 1998. Los segmentos deportivo y de lujo, si bien son considerados como mercados de poco volumen, han tenido un crecimiento estable en los últimos meses gracias al mejoramiento de la red de comercialización, la variedad de la oferta y la escasa fluctuación del dólar. El segmento deportivo representa, en promedio, entre 2 y 2,5 por ciento del mercado de pasajeros, mientras que el de lujo alcanza 7 por ciento. La venta de modelos deportivos responde más a factores emotivos que funcionales, mientras que el vehículo de lujo responde a las necesidades de ejecutivos que generalmente poseen chofer y familia. Otro segmento que siempre ha tenido gran demanda en el país es el de rústicos o utilitarios. Pese a que la inseguridad ha afectado sensiblemente su posicionamiento (en años anteriores ocupaba entre 35 y 36 por ciento del mercado, mientras que hoy oscila entre 15 y 16 por ciento), sigue siendo una opción importante a la hora de adquirir automóvil, especialmente para aquellos jóvenes de espíritu, que necesitan un vehículo para viajar los fines de semana a la playa, la montaña o el campo. |