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Cuanto cuesta nacer |
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Tan sólo en consultas ginecológicas prenatales, exámenes de laboratorio rutinarios y algunas medicinas de posología común (complejos vitamínicos, por ejemplo) la mujer puede gastar, en promedio, más de 400 mil bolívares. Eso sino requiere algún tratamiento de fertilidad, que, dependiendo del tipo, puede costar entre 20 mil y 2,5 millones de bolívares por intento.
Por otro lado, el promedio por gastos clínicos para un parto normal puede ubicarse cercano a 600 mil bolívares y la cesárea un poco más de 800 mil bolívares. Si se incluyen los honorarios del cirujano principal que oscilan entre 150 y 400 mil bolívares (en promedio 250 mil bolívares para un parto normal y 300 mil bolívares para una cesárea) y los del resto del equipo médico (primer ayudante, anestesiólogo, instrumentista y pediátra) que totalizan una media cercana a 320 mil bolívares, un parto natural promedio cuesta en Caracas un millón 170 mil bolívares, mientras que uno por cesárea alcanza una media de un millón 420 mil bolívares, sin incluir medicamentos especiales ni imprevistos. Por su parte, las consultas pediátricas hasta el primer año de edad cuestan en promedio (a precios actuales) 182 mil bolívares y las vacunas fundamentales alcanzan 185 mil bolívares. La compra de leche y pañales para 12 meses se promedia en 255 mil y 403.200 bolívares, respectivamente. Mientras que la canastilla básica para el primer mes del recién nacido cuesta alrededor de 231.402 bolívares, la primera compra de productos relacionados con la alimentación e higiene del bebé asciende a 235.201 bolívares, y equipar el cuarto del niño (muebles y otros artículos esenciales como coche, corral, asiento para el carro, silla de comeretc.) asciende a unos dos millones de bolívares en promedio. Aunque, en la mayoría de los casos, la clase media venezolana ha desechado la idea de utilizar los servicios de maternidad de los hospitales del Estado, dadas sus pobres condiciones físicas, de aseo y dotación, Domenico Guariglia, secretario de la Sociedad de Obstetricia y Ginecología de Venezuela, explicó que, actualmente, en las maternidades locales se cobra el kit de materiales necesarios para el parto en función de las condiciones sociales del paciente. El costo de dichos implementos apenas alcanza 80 mil bolívares en caso de cesárea, 50 mil bolívares para un parto normal y 30 mil bolívares por curetajes. Tomando como base el índice sostenido de natalidad en el país, que se ubica sobre 500 mil nacimientos al año, señaló Guariglia que a nivel de centros hospitalarios del Estado sólo se práctica 20 por ciento de las cesáreas, proporción que alcanza hasta 60 por ciento es las clínicas pagas. Mientras, en los centros especializados en reproducción asistida, la relación llega incluso hasta 70 u 80 por ciento del total de partos.
Aprovechando el nicho En Venezuela hay grandes oportunidades de hacer negocios relacionados con el segmento de maternidad y bebés, particularmente a nivel de importación y comercialización de productos infantiles no alimenticios (dadas las limitaciones que impone ese segmento para los nuevos actores), así como manufactura de pañales y otros productos de uso diario. La producción local de artículos como esterilizadores, coches, corrales, sillas de comer, baños portátiles, asientos para carros, entre otros, es escasa. La mayoría de las marcas que existen en el mercado son importadas, a excepción de la ropa, por lo que existe un nicho interesante para quien tenga las ganas y el dinero para invertir en una planta que manufacture este tipo de productos. Otro nicho interesante y desasistido es el de ropa y accesorios de maternidad, pues en el mercado nacional la oferta de artículos de calidad y buen gusto es escasa. Vale advertir, sin embargo, que, en general, los negocios en el mercado de bebés e infantes involucran un alto componente de confianza en el producto que se comercializa. El interesado en incursionar en esta actividad, bien sea como fabricante, importador o distribuidor, debe tener presente que la decisión final de compra se fundamenta, no sólo en el precio, sino más bien en la calidad y confiabilidad del producto. Por ello es importante, especialmente en el caso de la comercialización de productos al detal, vender marcas que tengan cierto reconocimiento en el mercado. La fabricación y/o comercialización de muebles y accesorios (cunas, corrales, bañeras, portabebés, juguetes, etc.), alimentos y ropa para bebés involucran altos volúmenes de inversión, especialmente en el caso del ramo industrial, pues el consumidor de estos productos busca lo mejor que el mercado le pueda ofrecer. |