Cómo declarar impuestos en 1998


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Gravámenes no deben atentar contra la economía

 

Los altos valores impositivos, la multiplicidad de tributos, las exenciones a mercancías importadas y los ilícitos aduaneros frenan el desenvolvimiento económico de los productores nacionales

 

El empresariado no tiene una posición única en materia impositiva debido a los diferentes intereses que están en juego en cada uno de los sectores. Mientras que los industriales reclaman un mayor control por parte de las autoridades gubernamentales sobre las mercancías que ingresan al país, y denuncian reiteradamente los ilícitos aduaneros que representan una competencia desleal para la producción, los comerciantes se oponen al establecimiento de más controles que encarezcan los productos al consumidor final.

El presidente de Conindustria, Luis Henrique Ball, dijo recientemente que deben eliminarse las exenciones tributarias y combatir la ilegalidad aduanera para aumentar los ingresos del país y equilibrar el presupuesto fiscal de este año. También argumentó que los únicos beneficiados con las exenciones son los importadores, cuyos productos entran al país sin pagar el 16,5 por ciento correspondiente al Impuesto al Consumo Suntuario y Ventas al Mayor (ICSVM).

Sin embargo, en el sector comercial hay una disposición al pago de tributos, especialmente en las grandes empresas que exigen igualdad de condiciones con otras ramas similares que no cumplan a cabalidad con sus deberes hacia el Fisco y, por lo tanto, compiten deslealmente dentro del sector.

Aurelio Concheso, ex vicepresidente de Fedecámaras, dijo al respecto que hay que ser transparentes en el proceso de recaudación de impuestos, pues los altos niveles impositivos frenan el desenvolvimiento económico. La tendencia actual se orienta a buscar equilibrios fiscales mediante la reducción de la carga impositiva que estimule las inversiones y el crecimiento de la actividad económica.

En tal sentido, los empresarios piden una reducción de la tasa a 10 por ciento para elevar la demanda por parte del consumidor y contribuir a bajar los precios de los artículos, especialmente en este momento cuando la medida del Banco Central de Venezuela de aumentar las tasas de interés va a traer una contracción en la demanda y, por lo tanto, una menor producción en el aparato productivo nacional.

En opinión de Concheso, la carga impositiva nacional debería ir hacia la equidad y pechar más el consumo que la inversión. A pesar de los cambios positivos que implicó la operatividad del Seniat y la tecnificación de la recaudación, la lentitud del proceso le resta credibilidad al sistema. Asimismo, en lo relativo a la devolución de impuesto a los exportadores (draw back y ATP), las anomalías en los reintegros desestimulan la legalidad del proceso, sin dejar de mencionar las aduanas, donde se eluden los impuestos de importación, y la estructura de exoneración y exención a bienes en su mayoría importados.

Es por ello que el sistema tributario venezolano requiere constantes actualizaciones ­dijo­, pues se generan distorsiones y valores irreales que repercuten negativamente en las empresas, como sucede con el Impuesto a los Activos Empresariales.

Agregó Concheso que mientras menores sean las tasas, más fácil será su cobro. Pero a la vez es necesario reducir al máximo las exenciones, porque le quitan transparencia al proceso. Una alternativa para los empresarios sería, por ejemplo, una tasa flat de 10 por ciento.

Con respecto a los impuestos nacionales, expresó que deberían limitarse al consumo (ventas y gasolina); a la renta y los aduanales. No obstante, los impuestos municipales son otro tema, ya que se se han incrementado para cubrir el déficit presupuestario de las alcaldías y gobiernos regionales. Igual ocurre con los peajes, tributo que implica cuantiosas sumas para los transportistas y afecta la cadena comercializadora.

En opinión del empresario, la actual normativa debería modificar el ICSVM por uno al valor agregado, que se cobre hasta el final de la cadena, así se ampliaría el número de contribuyentes y el volumen de recaudación. A su vez permitiría la reducción de la tasa actual de 16,5 por ciento, ya que en 1996 hubo 60 por ciento de evasión, y si se redujera éste a menos de 20 por ciento podría recaudarse la misma cantidad de dinero con una tasa entre 10 y 12,5 por ciento.

Concheso señaló que es conveniente modificar la Ley Orgánica de Régimen Municipal y definir rangos para las alícuotas; de esta forma se aminorarían los abusos municipales al momento de establecer las tasas de retención.

Finalmente, agregó que Venezuela con 16,5 por ciento tiene una cuota alta, en comparación con el resto de Latinoamérica, pues la media se ubica en 12,5 por ciento, y la más alta es 18 por ciento.

 

Competencia municipal

La incidencia de las diferentes alícuotas municipales ha desestimulado las inversiones, ya que la variabilidad de tasas para cada actividad complica los trámites, pago y control, y a la larga genera cierres de operaciones y migraciones de empresarios hacia otras zonas, como una manera de escapar al pago de tributos.

Paulo Carrillo, presidente de la Comisión de Asuntos Municipales de Consecomercio, explicó que la situación de los impuestos municipales es clara: se aumentan los impuestos y se reduce la recaudación, al desestimularse la actividad y fomentarse la evasión. "En Caracas, donde tenemos un nivel alto de carga de impuestos municipales (tasa promedio de 1,06 por ciento), la recaudación de 1996 fue de 89,4 por ciento contra 91,5 por ciento en 1995, mientras que en ciudades como Puerto La Cruz, donde la carga fiscal promedio municipal es de apenas 0,30 por ciento, la recaudación ascendió a 81,2 por ciento, subiendo más de tres puntos en el mismo período".

Carrillo comentó que Consecomercio plantea la siguiente reforma en la tributación municipal: unificar criterios que obliguen la sinceración de los presupuestos; igualar los tributos para evitar distorsiones a la competencia; reducir las alícuotas para aumentar la base tributaria; estandarizar las actividades en un mínimo de cuotas diferenciadas; implementar mecanismos de autoliquidación que simplifiquen el pago de impuestos.

Destacó también que la múltiple tributación afecta negativamente a las cadenas de comercialización y produce diferencias competitivas. Asimismo, al aplicar un impuesto al ingreso bruto se ven afectados quienes trabajan con menores márgenes de ganancia y se sobrecarga de impuestos a las cadenas de menor integración vertical, lo que debilita la capacidad competitiva de los pequeños negocios frente a los grandes.

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